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sábado, 22 de junio de 2024

Naturaleza y cultura

Concepto naturaleza: desde el punto de vista etimológico naturaleza significaba para los griegos (phýsis) y los romanos (natura), que hacía referencia al nacimiento o producción de las cosas. Los filósofos presocráticos fueron los primeros en hablar de naturaleza como arkhé (principio de todas las cosas). Puede ser definida como el conjunto de las cosas que constituyen el universo o la esencia de una cosa que, a modo de principio activo, hace que esta manifieste un determinado conjunto de propiedades o características. Es un sistema dotado de leyes propias al margen de la intervención humana. Está formada por un conjunto de todos los seres no artificiales que existen en el universo y en el cosmos, regulado por leyes físicas, químicas, biológicas, etc. Con el surgimiento de las ciencias modernas, se definió como naturaleza máquina, cuyo funcionamiento el hombre conoce a través de leyes. Concepto de cultura: todo aquello que aprendemos y adquirimos desde que nacemos – consciente o inconscientemente- se denomina cultura. Significa en latín cultivar – procede del ámbito de la agricultura-, es decir que a un hombre sin educación se lo compara con un campo sin cultivar, frente a un espíritu cultivado u hombre educado, que lee, que va al teatro, al cine, que entiende de pintura. Etc. Deriva en dos significados: cultura subjetiva como acumulación de conocimientos que adquiere una persona en el proceso de aprendizaje; y cultura objetiva producciones culturales que realiza el ser humano dentro de un contexto social. Se la define como todas aquellas actividades, conocimientos, procedimientos, valores e ideas que se producen y se transmiten por el aprendizaje social. Son elementos culturales las técnicas agrícolas y artesanales, la construcción de casas, la organización familiar, la vestimenta, tradiciones, religiones, etc. Hablamos de cultura cuando nos referimos a pueblos, sociedades o civilizaciones: cultura occidental, egipcia, griega, etc. Edward B. Tylor, plantea que la cultura es: “...aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre.” Con la modernidad, se entendió a la cultura como todo aquello que el hombre añade a la naturaleza, por sí mismo o por sus objetos, como utensilios, herramientas, procesos técnicos. Entonces cultura sería la intervención consciente del hombre frente a la naturaleza. Los dos conceptos se relacionan oponiéndose o complementándose. La naturaleza es lo innato, es permanente, estable y regular y la cultura es el aprendizaje social adquirido por el hombre a través de su historia. El ser humano, en su evolución biológica ha sustituido el instinto herencia) por el hábito (aprendizaje), que permite la adaptación e intervención del hombre en la naturaleza. Mientras que la vida biológica está basada en la transmisión de información genética, como el resto de los animales, la cultura es posible por un conjunto de capacidades que no tienen los demás animales, por ejemplo, la capacidad de comunicar y de transmitir experiencias de vida, de imaginar, de anticipar el futuro y de explorar alternativas y esto es así porque el hombre es inteligente, tiene la capacidad de comprender las cosas como reales, o de convertir los signos en símbolos, o de concebir ideas universales y abstractas. Por ejemplo, desde el punto de vista natural el hombre para poder sobrevivir necesita alimentarse, pero preparar una comida es producto de la cultura humana; el cabello y el vello del cuerpo humano es heredado, pero vestirnos para cubrirnos del frío es cultural; caminarnos permite desplazarnos, pero usar una bicicleta es una creación cultural; morir es unproceso biológico natural, en cambio, enterrar a los muertos es un rito religioso. Por naturaleza nos emparejamos y tenemos descendencia, pero por cultura lo hacemos mediante una fiesta ritual; por naturaleza somos capaces de hablar, por cultura nos expresamos en un idioma aprendido en nuestro entorno. Sin embargo, no debemos entender "naturaleza" y "cultura" como realidades opuestas, ya que ambas se interrelacionan y complementan sus orígenes y fines en el hombre: Es propio de la naturaleza o esencia del hombre la creación cultural, al tiempo que la actividad creadora de la cultura se orienta al perfeccionamiento del hombre en cuanto tal (de su inteligencia, sensibilidad,...) y de su marco natural. Gracias a la cultura, el hombre mejora la naturaleza externa y a sí mismo. Si la cultura destruyese la naturaleza, no serviría verdaderamente a los intereses humanos. En este sentido, la cultura debe ser continuación de la naturaleza, es decir, debe perfeccionarla, de manera que se acomode al modo de ser y a las necesidades del hombre. La antropología y la biología nos demuestran que todos los individuos son el resultado de una interacción entre su naturaleza biológica y el medio en el que se desenvuelve. El hombre es el resultado de sumatoria de la evolución biológica y cultural, sin la cual se hubiera extinguido. Relación entre el hombre y la naturaleza. El hombre es un ser vivo y, como tal, forma parte de la Naturaleza. El hombre es un ser natural, cuya naturaleza específica consiste en la racionalidad, en poseer una inteligencia y una voluntad libre. Dicha naturaleza humana es universal y lo coloca en una situación privilegiada ya que, a diferencia del resto de los seres naturales, su comportamiento no está determinado por los instintos y necesidades naturales sino que, gracias a su voluntad libre puede hasta sacrificar su propia vida. El hombre siempre ha intentado conocer la Naturaleza, ya que de ello dependió su supervivencia. El conocimiento del marco natural, así como su transformación y aprovechamiento motivó e impulsó el conocimiento científico y la técnica. Gracias a su inteligencia, el hombre ha sabido adaptar la realidad a sus propias necesidades, ha sido capaz de utilizar la naturaleza y perfeccionarla acomodándola al modo de ser y necesidades humanas. Relación del hombre con la cultura. Cuando nacemos lo hacemos dentro de un contexto social y cultural que debemos de aprender. Este proceso de aprendizaje se denomina enculturación que utilizamos para interpretar el mundo en el que vivimos desde parámetros establecidos por la cultura, es el rasgo característico del ser humano. El hombre es el único ser vivo que posee cultura: la cultura manifiesta e identifica al hombre, y es consecuencia de su inteligencia y de la posibilidad de ser libre. Ningún animal posee historia o es capaz de cambiar la naturaleza y adecuarla a sus necesidades, sino que, por el contrario, se adapta al medio, es todo aquello que debe su origen a la intervención humana consciente y libre. La cultura surge a partir de la libertad del hombre, La cultura le ha servido al hombre para poder sobrevivir y no extinguirse como especie. El hombre durante el desarrollo de su historia, fue evolucionado biológicamente en un proceso natural denominado de hominización, donde sufrió transformaciones para poder adaptarse al medio ambiente; como por ejemplo: bipedismo, cambios en la piel, desarrollo de su visión, liberación de las manos, aumento del tamaño del cerebro que le permitieron incrementar sus percepciones espacio-temporales, los sentidos, y el lenguaje. A ese proceso natural se le agregó el de humanización, que fueron todos los cambios culturales que se sucedieron al mismo tiempo que se producían los cambios físicos. El hombre fue incorporando nuevas técnicas y nuevos modos de existencia que le permitieron cambiar y adaptarse al medioambiente y poder sobrevivir, por ejemplo, aprendizajes como la caza, el fuego, el abrigo, el comportamiento social y el uso del lenguaje, etc. Los seres humanos cuando nacemos, lo hacemos en un estado de inmadurez total, por lo cual necesitamos de nuestros padres y tiempo para alcanzar nuestra madurez. Durante ese tiempo en el que convivimos con nuestra familia y con la sociedad en la que vivimos vamos generando lazos afectivos, y a través del lenguaje nos vamos comunicando con los demás y aprendiendo y adquiriendo conocimientos que la cultura humana fue construyendo en su historia. Gehlen nos dice que esa carencia fisiológica y anatómica que tenemos cuando nacemos la vamos sustituyendo con inteligencia, que madura en sociedad. Aristóteles, pensaba al hombre como un ser social. El hombre solo puede desarrollarse y adquirir plena capacidad si vive en sociedad, si se relaciona con otras personas y con los elementos culturales que la sociedad le ofrece. Todos estos elementos culturales aprendidos lo adaptamos a nuestra personalidad, intereses y necesidades. Es lo que se denomina como socialización y es el origen de nuestra individualidad y libertad. Lo social es una de las características de la vida humana que implica pluralidad, unión y convivencia. La familia, el Estado y la Nación constituyen esas entidades sociales. Hay tres teorías que explican el origen de la socialización humana: 1. Hobbes, Locke y Rousseau. Teoría del pacto o contrato social. La sociedad humana tiene su origen en un pacto o libre acuerdo entre individuos. Los hombres ceden parte de su libertad en favor de una estructura superior (Estado) que representa la voluntad general. 2. Hegel. Teoría naturalista. La sociedad es un todo orgánico que se constituye como la última fase de un proceso evolutivo de la realidad (materia o espíritu), que se rige por las leyes del determinismo universal. 3. Aristóteles y Santo Tomás de Aquino. El hombre es un ser social por naturaleza; el origen, causa eficiente o fundamento de la sociedad radica en la propia naturaleza humana que tiene como característica esencial su sociabilidad. Existe una inclinación natural del hombre a vivir en sociedad: politikón zoion: animal social y político. Durante el desarrollo social y cultural de la humanidad, hubo grupos, comunidades y naciones que impusieron su hegemonía y establecieron jerarquías legales y sociales que colocaban en inferioridad de condiciones a otros grupos por diferentes motivos, denominado etnocentrismo, porque valoran como superior a la cultura propia frente a la ajena. Dificultando la comprensión de la cultura de otros pueblos y es la fundamentación para ideologías racistas o xenófobas (nazismo, fascismo, etc.). En las sociedades actuales posmodernas coexisten diferentes culturas en un mismo espacio geográfico y social. Estas culturas cohabitan e influyen muy poco en las demás, donde existe equidad y respeto mutuo, es lo que se denomina como multiculturalismo es una ideología o modelo de organización social que posibilita la convivencia de etnias, sean ellas culturales, religiosas o lingüísticamente diferentes. El Relativismo cultural consiste en ponerse en el lugar del otro para entender su cultura.

viernes, 21 de junio de 2024

¿Qué es la Felicidad?

En la antigüedad, los filósofos griegos se preguntaron por la felicidad y la consideraban el fin de todos los seres humanos. El bien supremo o fin último al que aspira todo hombre es alcanzar la plenitud de la vida. Para algunos la plenitud era pensada como la posibilidad de realizarse. Para otros, lograr el autodominio, o la paz interior. También estaban los que pensaban en ser libres, tener autonomía, en ser independientes. Para Sócrates, la felicidad pasaba más por alcanzar la sabiduría, poder desarrollar el intelecto y expandir el saber, desarrollar el saber. Conociendo la verdad se alcanza la felicidad. El saber y la felicidad están íntimamente ligados. La frase más conocida de Sócrates era el "Conócete a ti mismo". Esta felicidad socrática no era material, sino más bien espiritual, llegar a ese mundo inteligible, mundo de las ideas,que con posterioridad Platón pensó. Aristóteles sostiene que la finalidad del hombre es la felicidad y se puede alcanzar desarrollando la "ARETÉ", la excelencia, la virtud. Aquello que hace al hombre más propio. Aquello que lo hace ser lo que es. La virtud se logra a través del pensamiento y controlando los instintos naturales a través de la razón humana que siempre busca la prudencia, el equilibrio entre dos extremos. Por lo tanto, para Aristóteles la felicidad es encontrar el punto medio entre los extremos. Para la filosofía Epicúrea la ética estaba basada en la máxima "Evitar el dolor y buscar el placer", porque cuando el dolor se presenta genera dependencia y temor. Liberarse del dolor es aprender a desligarse de las cosas materiales, entendiendo que nada es para siempre. En especial, la propia vida humana. Epicuro decía que no había que temerle a la muerte. El más grande placer, y por ello la más grande felicidad, es alcanzar la paz interior, la imperturbabilidad del alma. Para los estoicos, el bien supremo en la vida es la felicidad, y ésta consiste en la tranquilidad del alma: la "ataraxia". Estos filósofos recomendaban vivir de acuerdo con la naturaleza, con simplicidad ysinceridad, buscando el silencio, el retiro. La felicidad depende de uno mismo y se alcanza siendo virtuoso. En la filosofía cínica, su máximo representante fue Diógenes decía que nada hace más infeliz al hombre que la civilización. Y por ello postula un retorno a la naturaleza y a las costumbres más animales de los hombres. Para el cinismo los grandes problemas humanos se encuentran en el abandono que el hombre ha hecho de su naturaleza original. Para Diógenes ser feliz era ser libre, vivir como un perro, en la naturaleza, trasgrediendo las costumbres y las tradiciones sociales. Durante la edad media, según San Agustín la felicidad del hombre estaba en alcanzar la verdad y para Santo Tomás es alcanzar a Dios. Con el surgimiento de la modernidad, Kant dice que la felicidad es cumplir con el deber. La naturaleza de la ética no está en la felicidad, sino en el deber. La sociedad a través de normas jurídicas debe garantizar que ninguna persona con el fin de querer alcanzar su propia felicidad los derechos de otra persona. Para Kant, primero está el cumplimiento de las reglas, y después la felicidad. Kant propone para ello una fórmula: el imperativo categórico, que dice: "Obra solo según aquella máxima que puedas querer que se convierta, al mismo tiempo, en ley universal". Con la posmodernidad la felicidad se convirtió en una felicidad egoísta, cada persona puede elegir la felicidad que quiere, la felicidad ya no se piensa en el otro, la felicidad se encuentra a través del consumo de cosas materiales, pero esta felicidad produce desigualdades sociales, porque no todos tienen acceso igual al mercado de consumo. Teniendo en cuenta cuál es el fin último del hombre, primero tenemos que definir que es un fin y etimológicamente "fin" significa lo que es término de algo, estrictamente designa aquello que culmina o termina una tendencia o acción, obtenido lo cual el agente cesa de obrar y reposa, hace referencia al fin como la intención, el objetivo o la finalidad para la realización de un acto. Todas las decisiones que toma el hombre la hace en función de un fin, de algo que persigue y todas las acciones humanas están orientadas a la obtención de algo, de un bien, de la felicidad.La búsqueda de la felicidad es uno de los objetivos que persigue el ser humano a lo largo de su vida. Para unos, la felicidad es sinónimo de desarrollo profesional, para otros, de ser solidarios con los demás, ayudar a quien lo necesita, para otros, la felicidad depende del dinero o del amor, otros sueñan con utopías que transformen la sociedad actual, para otros consiste en no tener dolor, sentir placer corporal, otros son más simples y disfrutan de las pequeñas cosas de la vida, Asimismo, hay personas para las que ser feliz consiste en vivir con lo justo y necesario. Durante su vida el ser humano pasa por diferentes etapas: niñez, adolescencia y adultez, en cada una de estas etapas la felicidad es diferente. Otra de las características de la felicidad es que no es eterna es temporal, hay momentos en que se es feliz y otras no. Somos seres emocionales y por lo tanto pasamos por diferentes estados de ánimos. Hay momentos de alegría, tristeza, placer, dolor, angustia, confusión, frustración, fracaso, ira, y todos los hombres hacen un largo recorrido emocional permitiéndole crecer, cambiar, transformarse. La felicidad es una de las tantas emociones y estado de ánimo que experimenta el ser humano en esta vida y está asociada con una sensación de plenitud, alegría, goce y realización. A modo de conclusión pienso que la felicidad es poder disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, como por ejemplo: levantarme temprano, regar mis plantas, disfrutar de un día de sol o leer un buen libro un día de lluvia, abrazar y besar a mis hijas todos los días, jugar un rato con ellas, andar a caballo, agradecer los padres que tuve, que me formaron con buenos valores como ser honesto, sencillo, simple, hacer gauchadas sin pedir nada a cambio, sentirme realizado con el trabajo que hago, acostarme a dormir con las sábanas limpias, comer un buen asado en familia o con amigos, viajar, irnos de vacaciones, conocer nuevos lugares, salir a caminar, andar en bicicleta, disfrutar de los momentos de mates con Fedra o amigos, tener tiempo para el ocio para el diálogo con los demás, pero también para el silencio. Agradezco, haber fracasado, haber tenido frustraciones, desengaños, haber pasado por situaciones límites que me angustiaron mucho. Todosestos momentos de tristeza me dieron la posibilidad de reflexionar sobre la vida, pensar en mí mismo, poder crecer, superarme y por sobre todas las cosas encontrarle todos los días el sentido a esta hermosa y única vida que me toca vivir.

Los filosofos de la sospecha.

Los filósofos de la sospecha desenmascaran la falsedad escondida bajo los valores ilustrados de racionalidad y verdad de nuestra sociedad y cultura occidental, desde el pensamiento de Platón y Aristóteles, el cristianismo y la razón cartesiana. Los tres expresan, cada uno desde perspectivas diferentes, la entrada en crisis de la filosofía de la modernidad, al mostrar la insuficiencia de la noción de sujeto, y al desvelar un significado oculto: Marx desenmascara la ideología burguesa como falsa conciencia o conciencia invertida; Nietzsche cuestiona los falsos valores; Freud pone al descubierto los disfraces de las pulsiones inconscientes. Ponen en cuestión los ideales ilustrados de la racionalidad humana, de la búsqueda de la felicidad y de la búsqueda de la verdad. A estos tres filósofos los podemos relacionar con la praxis del mundo intramundano, ya que los mismos de acuerdo a sus diferentes posturas filosóficas niegan la trascendencia trasmundana, con su fuerte crítica a toda doctrina religiosa, en cuanto a la existencia de un ser superior y la negación de la metafísica tradicional. Aunque ellos a través de la genialidad de sus pensamientos logran sus propias transcendencias, haciendo una fuerte crítica a la sociedad humana, a su sistema de producción, sus creencias. A partir de ellos se puede pensar desde la filosofía, como una herramienta para desenmascarar la realidad y poner todo bajo sospecha. Los tres proponen que la vida del hombre puede mejorar a través de la transmutación de todos los valores de la sociedad burguesa que aliena y somete al hombre, le quita sentido a la vida y reprime sus instintos más naturales convirtiéndolo en un ser cultural y, por lo tanto, un ser neurótico. A partir de ellos, la filosofía desestructura, incomoda, interpela la realidad de lo cotidiano, pone en duda todas aquellas verdades que se fueron construyendo en la historia de la humanidad, especialmente lo que Lyotard llama los grandes relatos históricos. Como dice Marx: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversas formas el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo” y la filosofía es una de esas herramientas de suma utilidad para poder cambiar la realidad. La peor lucha es la que no se hace.

jueves, 13 de junio de 2024

Heridas narcisistas

Durante mucho tiempo el ser humano se consideró el centro del Universo, pero esta concepción se ha ido derrumbando en un proceso filosófico, lento y paulatino. Me gustaría destacar tres instantes fundamentales que pueden ser definidos como las tres grandes humillaciones al egoísmo humano y, cuyos principales representantes son: Nicolás Copérnico, Charles Darwin y Sigmund Freud. La humanidad sufrió tres grandes “heridas narcisistas”, es decir, tres golpes de gracia en su orgullo colectivo como especie. La primera fue la revolución copernicana: no somos el centro del universo, sino los modestos inquilinos de un pequeño planeta que gira alrededor de una estrella periférica de una de las incontables galaxias perdidas en el espacio. La segunda fue la teoría de la evolución (que, por cierto, hace mucho que dejó de ser una teoría para convertirse en una evidencia irrefutable). La raza humana no es algo aparte, el resultado único e inigualable de un acto de creación especial, sino un eslabón de una cadena evolutiva que nos emparenta con todos los demás seres vivos y nos convierte en primos cercanos de los simios. La tercera gran herida narcisista fue, según Freud, el propio psicoanálisis, o, más exactamente, la constatación de que nuestra conducta viene determinada en gran medida por procesos inconscientes que no sólo no controlamos, sino que ni siquiera conocemos. Esta pérdida de la centralidad en el universo nos genera angustia Uno de los autores que mejor tematizó el tema de la angustia existencial fue Jean Paul Sartre. Y ENTONCES ¿Cómo volver a darle sentido a nuestra vida, ahora que dejamos de ser el centro del mundo? Sartre, nos dice que la condición del hombre, el ser arrojado al mundo, nos obliga a actuar, y para actuar necesariamente debemos elegir. Cada elección del hombre va condicionando su vida y la de los demás, ¿qué gran responsabilidad no? tener que elegir es uno de los “obsequios” que nos da la libertad, como lo expresa este filósofo “estamos condenados a ser libres”. El hombre es un proyecto, es decir, no algo ya constituido, terminado, sino una realidad que se va haciendo, que no está nunca completa, algo que está siempre en camino. Un ser inacabado enfrentado continuamente al futuro en la medida que elige lo que va a hacer en el minuto siguiente. Todo hombre filosofa o al menos tiene la posibilidad de hacerlo, porque filosofar en su sentido más amplio es preguntarse, interesarse por el mundo, por las cosas, por la gente, por buscar el sentido y la coherencia de hechos y dichos. Aprendemos a vivir viviendo, aprendemos a caminar caminando, aprenderemos a filosofar filosofando: Porque para el hombre no hay nada hecho. Todo tenemos que ir haciéndolo. El ser humano es uno de los tantos seres que habitan una realidad cuyos límites ni siquiera podemos imaginar.

El origen del Estado moderno.

En filosofía política se aprende y se enseña las principales corrientes filosóficas que dieron surgimiento al Estado moderno. Durante el siglo XVI y XVII, surgió en Europa un movimiento político denominado “La Ilustración”, durante este período filósofos como Hobbes, Rousseau, Montesquieu, pensaron cómo dejar atrás el viejo orden medieval, que había gobernado durante muchos siglos a través de monarquías católicas. Sus ideas eran pensar una nueva organización política que permitiera que los hombres pudieran gobernarse a sí mismo, sin necesidad de depender de un rey que concentraba todo el poder (ejecutivo, legislativo y judicial), y esto significó la creación de un nuevo contrato social (Leviatán) para que las personas pudieran organizarse a través de normas y principios para una convivencia social pacífica. Una nueva clase social, la Burguesía comienza a consolidar su poder, representando los intereses de comerciantes y artesanos de una clase media y alta que fue acumulando bienes y dinero, convertidos a partir de la Revolución Industrial en los dueños de los medios de producción, de las fábricas. Hoy llamados empresarios. A partir de la Revolución industrial y la Revolución Francesa, se institucionaliza el sistema capitalista, un modelo económico y político, qué desde hace dos siglos y medio, cambio la cosmovisión de la humanidad y da comienzo a nuestra época actual la “modernidad”. En Inglaterra, se instala el liberalismo económico de mercado; y en Francia, da surgimiento al Estado Nacional como modelo de organización política, luego del triunfo de la Burguesía, el nuevo orden, se impone sobre el viejo orden medieval. Luis XVI y María Antonieta, fueron pasados por la guillotina, ese fue el último resabio del poder de las monarquías católicas y la irrupción del poder burgués organizado en un Estado fraccionado en poderes, regulado por una ley suprema constitucional, que comienza a regular la vida de todos los ciudadanos que habitan en los diferentes Estados que van surgiendo en Europa. La primera constitución del Estado Francés se denominó: “Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano”, primera generación de derechos liberales. Aparece en escena una nueva clase social marginada del poder burgués: los proletarios, que comienzan a organizarse a través de sus luchas obreras, allá por 1850. Pero recién a principios del siglo XX, logran incorporar sus derechos económicos, sociales y culturales con las Constituciones de 1917 (México) y 1919 (Weimar), en ellas se incorporan los derechos de los trabajadores. Estas ideas revolucionarias fueron llegando a América y permitieron su descolonización del Reino de España y a partir de 1810, se fue gestando diferentes formas de gobiernos patrios que finalizaron con el surgimiento de nuestra República Argentina, a través de la primera constitución nacional de 1856/60, de corte netamente liberal. El Estado representa la forma en cómo una sociedad se organiza. Sus elementos están constituidos por un territorio, por población que habitan sean ciudadanos o extranjeros residentes y por una organización política dividida en tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Los derechos de primera generación fueron incorporados por la primera constitución 1853,60, con ella se organizó la Nación Argentina y surgieron las ideas del liberalismo político y económico. En el artículo 14 están incorporados todos los derechos de corte liberal en el texto constitucional. Con la reforma constitución de 1949, del primer gobierno peronista, se incorporan los derechos de segunda generación, derechos sociales, económicos y culturales. En la reforma constitucional de 1957, se incorpora el artículo 14 bis, donde están enumerados todos los derechos de los trabajadores. Desde la revolución francesa hasta hoy todos los países del mundo se organizaron políticamente en un Estado Nacional. El ser humano es un ser social, gregario, que necesita organizarse políticamente para poder convivir en una comunidad pacífica y el diálogo es una de las bases de la convivencia democrática y sin respeto no hay diálogo posible. Cuando los Estados no pudieron resolver sus conflictos a través del diálogo, ocurrieron los hechos más atroces de la humanidad como las Guerras mundiales y en nuestro país los golpes de Estado y las dictaduras militares. La democracia es concebida como un orden político fundado en la tolerancia y si la tolerancia desaparece como valor social, también desaparece el orden democrático.

La dignidad humana

Para alcanzar la dignidad humana, en primer lugar, hay que modificar las condiciones sociales y materiales para poder vivir. Es imposible exigir o intentar rescatar a un ser humano de una situación social degradante sin las condiciones materiales de subsistencia que permitan cubrir las necesidades básicas a cada ser humano para elevar su calidad de vida. No es verdad decir que la pobreza dignifica. Hay muchas personas pobres muy dignas. Pero no son dignos por su condición social de existencia, sino por el modo en que afrontan la pobreza. La pobreza material (no poder cubrir las necesidades básicas) no dignifica nada ni es causa, de por sí, de moral alguna. Todo lo contrario, la pobreza material, delata el carácter indigno de la sociedad actual en la que se habita. Para poder vivir auténticamente como persona es poder desarrollarse socialmente para alcanzar la plenitud de sus capacidades. Un ser humano sin trabajo, desocupado, está siendo degradado por la sociedad que ha creado las condiciones para convertirlo en un material de desecho. Un trabajador con su salario miserable solo reproduce y mantiene su energía para poder seguir trabajando, pero no vive, solo dura. Y eso tampoco es digno y la sociedad que lo permite tampoco. En segundo lugar, una vez satisfechas las necesidades materiales de existencia poder desarrollar conciencia de sí mismo que permita desarrollar una vida propia y la de la sociedad en la que se vive, porque nadie se salva solo. La transformación del sistema en el que estamos inmersos, se realiza en conjunto, entre todos y permite revisar los valores y prácticas sociales vigentes y así poder crear una conciencia social en cada uno. Una dignidad material y una dignidad de conciencia son las bases constitutivas de todo ser humano. A partir de haber tomado conciencia de uno mismo y conciencia de la sociedad en que vivimos podemos salir a buscar nuestra propia libertad.

domingo, 30 de abril de 2023

Una clase de filosofía

La semana pasada una alumna me pregunto: Profe, ¿por qué no usa celular? Me quedé pensando y le respondí: porque la herramienta de trabajo de un profesor de filosofía es la palabra, el lenguaje. La filosofía es una actividad dialógica que se entabla con los estudiantes a partir de un texto, un problema. Es necesario que nos comuniquemos cara a cara para poder construir nuestra subjetividad, nuestra comunidad, a partir de un pensamiento propio, crítico, reflexivo. ¿Si no hay diálogo, conversación, discusión, debate que nos depara nuestra humanidad? Es una obligación que tenemos de pensar, problematizar las cosas que nos aquejan. Si no pensamos el presente ¿qué futuro le dejamos a las generaciones venideras? En la comunicación humana no solo hay palabras, hay gestos, señales no verbales que nos ayudan a comprender que le pasa al otro. El lenguaje no solo ordena nuestro pensamiento, también expresa nuestros sentimientos, emociones. Incluso a veces los silencios también hablan, dicen cosas. Pero profe (volvió a insistir mi alumna) hoy si no usas celular no existís. Bueno, puede ser, le respondí… tal vez, para la sociedad en la que vivimos sea una necesidad. Una necesidad es para el sistema capitalista, que solo le interesa que seamos fieles consumidores y que pensemos solo lo que el sistema quiere que pensemos. En tu celular está todo pensando. Hay una inteligencia artificial que piensa por vos. Yo todavía creo que puedo seguir pensando por mí mismo, sin necesidad de dejarme manipular por el mercado que cada vez que busco algo por internet, me salen mil publicidades que me indican lo que tengo que comprar. Todavía sigo resistiendo ese embate y pensando que la filosofía es la herramienta para preguntarnos, cuestionarnos cosas, seguir ilusionándonos en un mundo nuevo en el que el ser humano pueda convivir armónicamente con la naturaleza y los demás seres vivos, en que debemos cuidar la única casa que todos tenemos en común que es nuestro planeta. Mientras hablaba, algunos se interesaban en lo que les decía, otros seguían inmersos en su mundo virtual, pero seguí insistiendo… Bueno, a mí la filosofía me sirve para leer, para no perder el hábito de la lectura y la escritura, además de seguir aprendiendo, también aprendo mucho de ustedes. Incluso, como profesor necesito seguir capacitándome. Por ejemplo, haciendo un curso sobre Saberes y prácticas para una Educación Ambiental crítica, aprendí un concepto nuevo que nunca antes había escuchado de Antropoceno. ¿Antropoceno? ¿y qué es eso profe? Bueno es un nuevo término que utiliza la epistemología para definir una nueva época o era geológica que comenzó en el año 1785 con el surgimiento de la primera Revolución Industrial y dura hasta nuestros días y está marcada por el impacto que produce el ser humano en el ambiente a partir de la masa de basura que genera y que hoy supera la masa de los seres vivos. La masa de basura hace referencia a la cantidad de plástico, cemento en edificios de las megaciudades, coches, ropa, vidrio, etc. Todo esto está alterando el clima y la biodiversidad del planeta. ¿hasta cuándo vamos a seguir contaminando el planeta?. Y si profe tiene razón lo que dice, respondieron algunos otros que se fueron sumando y empezaron a debatir entre ellos. Hice silencio y dejé que discutieran hasta que el timbre dio por finalizada la clase. “La filosofía está dormida en nuestro cuerpo y se despierta cuando nos preguntamos por nuestro Ser”, nos decía Heidegger.

miércoles, 29 de marzo de 2023

DYSPHORIA MUNDI

En el transcurso de los días pasados seguí muy atentamente el conflicto que existe en Francia. como consecuencia de una reforma laboral propuesta por Macrón. En una de las entrevistas que DW (televisión alemana) le hizo a un estudiante universitario que adhería al paro (que tiene en vilo desde hace un par de semanas a toda Francia), decía que en realidad se oponían a la reforma laboral porque los franceses querían trabajar menos horas para dedicarle más tiempo de ocio, tener tiempo libre para hacer lo que les gustaba y disfrutar más de la vida. Cuando escuché este informe comencé a reír y me dije: “¡eso siempre es lo que pensé!”; qué importante es tener tiempo libre para hacer lo que me gusta: andar en bicicleta, salir a caminar, disfrutar de la familia, estudiar, leer, escribir. Algunas de las tantas cosas que me gustan hacer. Y este fin de semana de un viernes feriado aproveché a leer un libro de un filósofo español, Paul Beatriz Preciado, que se llama Dysphoria Mundi. La disforía es un concepto psiquiátrico que hace referencia a un malestar o desarreglo en las emociones que provoca sensaciones desagradables, tristeza, ansiedad, angustia, impotencia, violencia contra sí mismo, abulia, insomnio, irritabilidad, trastornos obsesivos compulsivos, fobias, pánico, tentativas de suicidio, etc. Según este filósofo es la disforia una aflicción, flagelo social que afecta a toda la humanidad, como consecuencia de la sociedad en la que vivimos. A partir del siglo XVI surge el capitalismo como forma de organización social y económica de la burguesía y su triunfo en la Revolución Industrial y la Revolución Francesa, que se fuere desarrollando desde hace siglos hasta nuestros días y agravado a partir de la caída del Muro de Berlín, la globalización como capitalismo mundial. Me encanta cuando leo un nuevo libro poder incorporar conceptos y en este texto aprendí este que quiero contarles. 1) Sociedad fármaco-técno-pornográfico. ¿qué nos querrá decir todo esto? Me pregunté y ansioso comencé a leer intensamente para poder entenderlo. ¡qué loco! Fármaco porque es una humanidad adicta a toda forma de hedonismo, de placer rápido que lo aleje de ese malestar que provoca esa angustia existencial por el solo hecho de vivir, y para ello cualquier producto, mercancía viene bien para consumir. Lo técno, hoy el uso de las tecnologías de información y comunicación se han vuelto una heroína virtual. Las redes sociales (Twitter, Instagram, Facebook, Tic Toc) y los medios de comunicación son necesidades que nos convierten en adictos consumidores de cosas y tiempo que podríamos utilizar para hacer otras cosas. Pornográfica es la publicidad que se vale del instinto más básico del ser humano que es la sexualidad. La publicidad y la propaganda televisiva está llena de mensajes subliminales que nos erotizan para invitarnos a seguir consumiendo, porque al sistema solo le importa que seamos voraces consumidores. 2) Capitalismo petro-sexo-racial. Petro, hace referencia al uso del petróleo como energía para hacer funcionar el sistema capitalista mundial, su uso indiscriminado está agotando sus reservas, pero además trajo aparejado los grandes problemas ecológicos que hoy padece nuestro planeta: calentamiento global, contaminación, extinción de especies vegetales y animales, enfermedades, etc. Lo sexual alude al pensamiento binario reducto de un patriarcado monogámico que hoy trae aparejado la cuestión de género, la discriminación, el odio, el femicidio, el feminicidio, la violencia sexual, etc. Este pensamiento bien occidental de “Aquello que es, es. Aquello que no es, no es”, siendo útil para disgregar, desunir, desintegrar, estigmatizar, estereotipar, discriminar. Por último, lo racial, hace mención al capitalismo colonial que se expandió desde Europa por todo el mundo y donde ese modelo cultural de hombre blanco, eurocéntrico, racional, burgués, cristiano que se impuso como una “raza superior”, que sometió, sojuzgó, avasalló a todos habitantes del mundo por considerarse superiores, apropiándose y rapiñando los recursos naturales de nuestro planeta. La verdad que esta visión, esta concepción, estas ideas, me desacomodaron, me sacudieron bastante, jamás se me hubiese ocurrido pensar de esta manera, con ese maravilloso poder de síntesis Y bueno de eso se trata el ocio, el tiempo libre para hacer lo que nos gusta, en este caso hacer filosofía para enroscarnos las neuronas pensado los grandes problemas fundamentales de nuestra humanidad que nos motivan, nos aquejan y nos interpelan.

lunes, 23 de enero de 2023

El fascinante cielo

En las noches de verano Berderienses, mientras se cocina un rico asado en el horno de barro y con una cerveza bien fría o vinito tinto en mano, es un buen momento para levantar la cabeza y contemplar el maravilloso cielo que tenemos y poder ordenar ese cosmos en medio del caos universal en el que vivimos. En mi memoria siempre afloran cinco momentos que siempre recuerdo: el primero son las noches de verano de mi infancia allá en el campo de La Invencible o El Rincón, solíamos dormir con mi viejo Mateo arriba de la cabina del camión y mirábamos el cielo y en él imaginábamos figuras monstruosas, que el viejo inventaba cuentos para que me pudiera dormir en la frescura de una noche de verano en el campo. El segundo, en mi época de estudiante en Buenos Aires, en las noches primaverales salía a caminar o andar en Bicicleta. Una de ellas, caminando por la plaza del Centro Cultural de Recoleta, había un señor con un Telescopio y luego de contemplar por primera vez a través del ocular a la Luna, Saturno y Júpiter, comencé un diálogo informativo que me llenó de interrogantes para comenzar a prestarle atención a nuestro cielo. El tercero, fue en unos de mis viajes, haciendo cicloturismo en bicibleta por la Provincia de San Juan, cuando durmiendo a la intemperie en una noche sin luna, en Valdecitos, a 17 km., de Ischigualasto, el Valle de la Luna. Allí quedé alucinado con la cantidad de estrellas que titilaban en la Vía Láctea. El cuarto, me encontraba viviendo en Bolzano, Italia, el 11 de agosto de 1999, siendo las 12,50 hs., el día durante 45 minutos se convirtió en noche, a causa de un eclipse total de sol. Quedé estupefacto y recordé a Néstor Cordero, un filósofo argentino, que le puso fecha de nacimiento a la filosofía, con el primer eclipse de sol pronosticado por Tales de Mileto, el 26 de mayo del 585 a.C., a las 13,25. Y por último, el quinto momento, cuando con Fedra nos fuimos a vivir a Berdier, nuestro lugar en el mundo, allí, sus noches me motivaron para comprar mi primer telescopio para poder observar el maravilloso cielo nocturno. El cielo es una fuente inagotable de conocimiento, en el que todavía sigo descubriendo en él, nuevas constelaciones, puedo ver las diferentes lunas, unos pocos eclipses, cometas, estrellas fugaces. Etc. Son esas pequeñas gratificaciones que te da la vida, disfrutar de la naturaleza, de la familia, de una buena comida, de un rico habano y un buen vino tinto. Es darle sentido a la vida para poder disfrutarla. https://www.youtube.com/watch?v=mDOcE54oaCY https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10222062277293363&type=3

Un prólogo para un libro

Anoche soñé que íbamos caminando con mi tío Emilio, por una calle del microcentro de Buenos Aires. A mitad de cuadra, un señor calvo nos preguntó. ¿qué van a hacer cuando lleguen a la esquina? Le respondí: seguir caminando. Tal vez crucemos la calle y seguiremos en el mismo sentido al que nos dirigimos; tal vez doblemos en la esquina, tal vez retrocedamos por dónde venimos. No sé, le respondí. Busqué una respuesta al mejor estilo Freudiano, una interpretación al sueño. Lo relacioné con un texto que estoy escribiendo: "El sendero de la vida". Y de eso se trata, de ir haciendo camino, de la autopista por la que vamos atravesando el viaje. A veces vamos rápido, a veces debemos bajar la velocidad por algún percance que ocurre en el camino, a veces debemos ir por la colectora sorteando obstáculos, otras detenernos en el peaje o parar a descansar, hacer una pausa. Y de eso se trata el transcurrir de la vida. Ya casi entrando en la década de los sesenta, uno va haciendo una autoevaluación, un balance de lo positivo y negativo de la vida, de los logros y de las frustraciones, de los golpes, las caídas que dejaron heridas. De las utopías y distopías. El pensamiento es como nuestro cuerpo, va cambiando a medida que va pasando el tiempo. Mis utopías de los veintes, de querer cambiar el mundo, se fueron aburguesando, uno se va conformando con lo mucho o poco que tiene. Van surgiendo recuerdos de la infancia, la adolescencia, la familia, amigos, amores, época de estudiante, de viajes, de libros leídos que uno va recapitulando. Al fin y al cabo, historias de vida. Solo mediante la capacidad de utilizar el pasado para la vida, y de transformar de nuevo lo acontecido en la historia, el ser llega a ser humano. Es posible vivir casi sin recuerdos y vivir siendo feliz, pero es absolutamente imposible vivir sin olvidar. El exceso de olvido histórico perjudica a cada individuo, pueblo o cultura. Es por eso que me tomé el atrevimiento de hacer fluir mis recuerdos que están fijados, sujetados en mi memoria y cada tanto en momentos especiales salen hacia afuera para hacerlos consciente y revivir el pasado, de aquellos tiempos lejanos que formaron mi ser, llenándolos de experiencias, saberes, conocimientos. La Filosofía no tiene por qué ser un pensamiento de académicos, cualquiera de nosotros lo puede hacer, simplemente haciéndose esta pregunta tan simple como el saber quiénes somos, como lo hacemos cuando somos niños. Aludo a un libro que decía que la mejor Filosofía es la que nace en “las voces de la calle ", como dice Joan Manuel Serrat, la que recogemos de la vida cotidiana. Para pensar en profundidad (y eso es en definitiva filosofar) no necesito más que reflexionar sobre lo que me rodea cotidianamente, y eso que me rodea puede ser la gente común con sus problemas, sus opiniones, sus preguntas, sus incertidumbres, sus frustraciones. Aprendemos a vivir viviendo, aprendemos a caminar caminando, aprenderemos a filosofar filosofando. Así es la historia que les quiero contar. Debemos rebelarnos y luchar contra lo que se nos transmitió por herencia, contra lo innato y lo adquirido por la educación, hasta crear un nuevo hábito, un instinto nuevo, una segunda naturaleza, de modo que la primera (que es el resultado de ese acervo hereditario y viene configurada por costumbres y hábitos inveterados, arraigados) sea desplazada y suplantada por ésta. Las propias, la de cada uno de nosotros que se anime a poder contar su propia historia. Y qué mejor que contarla uno mismo, desde su propia cosmovisión, ese mundo de experiencias vividas acumuladas durante el transcurso de la vida. No pienso trascender más allá de lo que soy, simplemente quiero dejarles a mis futuras generaciones venideras una historia escrita contada por un tipo simple, sencillo, que vivió la vida como pudo, de la mejor manera, sin perjudicar a nadie, sincero consigo mismo, leal a sus convicciones; que perteneció a una familia de esfuerzo, de laburo, en donde aprendió a no ser hipócrita. Todos los objetivos que nos proponemos en la vida se logran con esfuerzo, nada viene de arriba. Consciente de que de esta vida no te llevas nada material, que todo lo que construís queda acá, para los que vienen atrás en esta carrera contra el tiempo que nos toca vivir. De eso se trata nada más de eso de contar una historia en primera persona.

jueves, 15 de diciembre de 2022

La infame razón Aristotélica

Desde hace un tiempo prolongado escuchamos por los medios de comunicación hablar permanentemente de la “grieta” Y ¿Qué es la grieta? La fragmentación binaria y maniquea de la sociedad en dos polos opuestos que se rechazan. Para poder entender este fenómeno mediático actual que nos tiene saturados, debemos remitirnos a la filosofía de Aristóteles, “lo que es, es; lo que no es, no es”. Vivimos en un mundo convulsionado donde todo parece ser blanco y negro. El ser humano necesita percibir las cosas como parte separadas que necesitan ser organizadas en un todo significativo. Cada uno está separado, cada uno es y percibe al resto como un cúmulo de otros y se embarca en el ordenamiento del todo y llama a eso mundo. El mundo occidental tiene su origen en Grecia y Roma, heredamos la cultura europea greco-romana y la tradición judeocristiana, el mundo de los pecadores que probaron el fruto del árbol del conocimiento del Bien y del Mal, está compuesto así, por luces y sombras alto y bajo, sensible inteligible, dentro y fuera, ser y no ser. Todo nuestro pensamiento es producto de la razón o Logos, que es el instrumento humano encargado de separar, juntar, medir, calcular, es lo que posibilita el análisis y la síntesis, el todo y cada una de sus partes. Necesitamos ordenar el mundo, pensar y hablar de modo ordenado. Y de eso se trata la lógica. Creamos un discurso que atraviesa las cosas y las mentes, el adentro y el afuera, el yo y lo otro diferente. La infame razón Aristotélica opera según determinados principios, los propios, que, como concuerdan con la realidad, creemos conocerlo todo. Los cuatro principios con los que Aristóteles ordena la lógica son: 1) El principio de identidad: A es A o lo que es, es. Solo podemos pensar una cosa y conocerla si mantiene su propia identidad. 2) El principio de no contradicción: A es A y es imposible que al mismo tiempo y en la misma relación, sea no A. Es imposible que mi perra Roma, sea de raza labradora y no sea una perra labradora al mismo tiempo. Afirmar y negar una cosa al mismo tiempo y en la misma relación genera una negación mutua y, por lo tanto, una mutua destrucción, su inexistencia. 3) El principio del tercero excluido: A es X o A no es X, no hay una tercera posibilidad. Esta mujer es mi esposa o no es mi esposa, obliga a escoger una sola opción como verdadera. O es correcto o no es correcto. 4) El principio de la razón suficiente: dado A, necesariamente se dará B. Todo lo que existe o todo lo que sucede tiene una razón, causa o motivo. Esto significa que la razón no admite el azar. Toda persona cuando nace pasa por un proceso de educación, aprende a sonreír, hablar, caminar, a reconocerse, aprende lo bello y lo bueno. Este proceso de volverse humano está basado en estos cuatro principios. Esto es lo normal. La lógica Aristotélica organiza el pensamiento occidental. La forma en que pensamos, construimos nuestras ideas, juzgamos, tomamos decisiones, todo está sometido a estos principios de la razón. Lo normal, la vigilia, la conciencia, la vida, las ciencias, el lenguaje y los saberes, todo está regido por el logos. En el contexto de la razón occidental comprendemos y clasificación a través de un sistema binario juntando, separando, incluyendo, excluyendo. Educamos a los chicos, desde el nivel inicial a través de juegos educativos a reconocer semejanzas y diferencias, seriar, clasificar. Los educamos para la no contradicción, aún antes de que puedan hablar. Y así sucede durante toda la vida escolar, inducidos a asimilar la lógica de los “civilizados occidentales”. Todo es blanco-negro, bueno-malo, lindo-feo, masculino-femenino, subjetivo-objetivo, universal-singular, racional-emocional, abstracto-concreto, mente-cuerpo, cristianos-ateos, federales-unitarios, peronistas-antiperonistas, kirchnerismo-antikirchnerismo. Por suerte, todo lo que ordeno Aristóteles, Nietzsche lo desordenó, su filosofía vino a sospechar de la razón y a ponerla en duda, deconstruyendo todo lo que la filosofía tradicional durante siglos vino construyendo El arte puede confundir o negar estos principios, por eso el loco, el niño, el salvaje, el delincuente, el ignorante, el viejo, pueden vivir temporaria o permanentemente exentos de estos principios. ¿Será posible pensar un mundo sin la lógica de la razón?

Aprendizajes significativos

En tiempos de concurrencia a escuelas vacías de alumnos en período de intensificación de la enseñanza, en que a pesar del malestar que produce estar solo en un aula, es un buen momento para reflexionar sobre la educación que tenemos y queremos. El ocio es un tiempo para la lectura y escritura y encontré entre los muchos textos de astronomía que me fascinan leer, un libro que se llama Didáctica de la Astronomía. La contemplación del cielo dio origen a la filosofía, allá por el 585 a.C., cuando Tales de Mileto era considerado un tonto, por caminar con la cabeza mirando hacia el cielo y no ver los pozos u obstáculos que había en la tierra. A pesar de su mala reputación de este señor después de 2500 años, todavía seguimos hablando de él. En este libro encontré el significado que le damos en educación al Aprendizaje significativo, un concepto del psicólogo D. Ausubel en su obra Psicología educativa. La propuesta de Ausubel, presenta una clara concepción sobre el aprendizaje (y consecuentemente sobre lo que debería ser la enseñanza): un proceso de reconstrucción y resignificación de los conocimientos, en el cual quien aprende es el foco de la atención. Cuando esto sucede, se ha aprendido significativamente, sin la cual no se llegaría al proceso de resignificación: los materiales a trabajar deben ser “lógicamente significativos” (su estructura lógica interna); “psicológicamente significativos” (adecuados a la edad y maduración de quien aprende), y debe existir la “disposición para aprender” (aprender es un acto voluntario, de compromiso y acción por parte del aprendiz, cualquiera sea su edad). Podemos aprender de todo, en forma significativa y durante toda la vida. No existe ningún tipo de restricción a que en cualquier momento de nuestras vidas podamos construir aprendizajes significativos. Del mismo modo, es posible afirmar que todos los conceptos, sin excepción, pueden ser enseñados y aprendidos, desde la infancia hasta la vejez. Sin embargo, la profundidad, la abstracción, los tiempos, etc., deben ser adecuados a cada grupo de aprendices, para lo cual es indispensable generar acciones didácticas específicas diferenciadas. Respetar a quien aprende. Debemos de tener en cuenta a quienes están aprendiendo, no solo desde lo psicológico, sino, también, desde los intereses de cada uno, desde la cultura de pertenencia y las cosmovisiones asociadas, desde las ideas previas y obstáculos epistemológicos surgidos durante la historia educacional y las experiencias de vida, etc. Enseñar respetando a quien aprende, es importante considerar los diferentes tiempos propios de cada persona: el tiempo psicológico y el tiempo necesario para madurar lo aprendido. Aprender en forma significativa requiere de un cierto tiempo, idiosincrático, y de un diálogo interno entre lo aprendido y lo vivido, un proceso que posibilita transformar en significativo lo que de otra manera sería simplemente un aprendizaje fácilmente olvidable. Por ejemplo, desde la astronomía debemos incorporar al tiempo interior el ritmo de las estaciones del año, dándole especial importancia a la vivencia de los solsticios y equinoccios, a la observación de los cambios de la luz y la sombra, a las regularidades espaciales y temporales, a los cambios en la posición del Sol día tras día en el cielo, así como, también, a través de comprender de qué manera las culturas antiguas transformaron estos momentos en festividades, rituales e hitos en el espacio de su comunidad y en el tiempo de su historia. El reconocimiento del lugar donde vivimos en su relación con el cielo. Parte importante de la construcción de nuestra identidad es reconocer el lugar geográfico donde vivimos y, por consiguiente, el cielo que podemos ver, disfrutando, además, en este proceso de la belleza de lo cotidiano (cambios estacionales en los colores del entorno, la unión del cielo y la tierra a partir de sucesos como ver salir la Luna en la montaña o una puesta de Sol detrás de los árboles). Nuestro lugar en el mundo es único y propio, y el cielo puede ayudarnos a comprender sus características a través de actividades como: reconocer y dibujar el horizonte del lugar de observación, determinar las líneas E-O y N-S, llevar registro de salidas y puestas del Sol, de la Luna y de algunas estrellas y planetas en forma sistemática, del reconocimiento de rituales, construcciones, mitologías y constelaciones de pueblos originarios del lugar donde vivimos, etc. En este proceso, incorporar a la familia para compartir las actividades de observación del cielo y trabajar sobre la comunidad educativa en general en la identificación y puesta en valor de sus orígenes, es otro de los aspectos que posibilitarían una sustancial mejora en la relación de cada uno y de todos con el cielo. Para aprender, es necesario ser capaces de imaginar: situaciones, objetos, procesos, etc. Y la imaginación (que no es fantasía) también debe educarse. Así, la observación del mundo natural, acompañada por la imaginación, nos permitirá luego comenzar a interpretar fenómenos, a representarlos en forma cada vez más abstracta, y a comunicarnos luego compartiendo lo aprehendido. La Astronomía nos ayuda a comprender el mundo natural y de qué manera funciona una de las actividades más importantes de los últimos siglos en cuanto a la construcción de conocimiento asociado a la naturaleza: la Ciencia Natural. La Educación es una tarea compleja y debe ser realizada en forma solidaria y compartida, estableciendo un trabajo interdisciplinario en conjunto entre quienes hemos elegido ser educadores. Qué bueno sería que nuestro sistema educativo incorporara en sus diseños curriculares la enseñanza de Astronomía y Filosofía, desde la niñez, para comprender la inmensidad del universo y lo pequeño e insignificante que somos en el mundo en el que vivimos. Qué lejos estamos de una educación significativa. ¿No?

sábado, 29 de mayo de 2021

 

ARQUEOLOGÍA DEL SABER.


Foucault, caracterizado como el filósofo del poder, teniendo como punto de partida a Nietzsche y Heidegger, propone un cambio fundamental en la filosofía contemporánea en cuanto a la interpretación tradicional del conocimiento. Comienza a hablar de “Arqueología del saber”, reemplazando a “teorías del conocimiento”.

La arqueología no se preocupa de conocer las “cosas en sí”. No hay teorías del conocimiento. Hace una profunda crítica al conocimiento.

La arqueología utiliza un instrumento que lo denomina “análisis de los discursos”, reestructurando y analizando tres nociones, conceptos o aspectos: el conocimiento, el saber y la verdad.

a)   El discurso. A Foucault no le interesa como se manifiesta la cosa, es “algo”, es un material incorpóreo, una relación entre los enunciados. Al discurso se lo reconoce por sus efectos que tienen significación (el discurso es cualquier cosa provista de significado). Efecto de exclusión: (siempre queda algo afuera de lo que quiero decir) Efecto de dominación: (los discursos imponen criterios y se establecen relaciones asimétricas en distintos órdenes). No se habla de cómo se ve, sino como se explica. Lo único que cuenta es lo que se dice. Más allá del discurso no hay nada, por lo tanto, quien elabora el discurso dominante organiza una aprehensión de lo inteligible. Organiza una manera de entender lo que pasa.

b)   El saber. El tema de la arqueología es el saber, que se busca acceder a través del análisis del discurso. El saber se entiende dentro de un contexto en el que se dice, como un complejo de elementos discursivos (enunciados, relaciones entre enunciados) y no discursivos (prácticas instituciones, sociales e ideológicas). El saber no es lo mismo que conocer o “lo que se conoce”.. entendido como un complejo de elementos discursivos, el saber es generador de una práctica ejercitada al nivel de los discursos. La elaboración del discurso es una manera de entender el mundo y las cosas. Las prácticas discursivas son dinámicas e históricas, el saber es la forma en que se entiende el mundo en cada momento histórico; es una construcción histórica generada a partir de los discursos, donde se reorganiza la experiencia que es aquello que se conoce o que puede conocerse, o de acuerdo al principio de exclusión aquel conocimiento que no se quiere conocer. Por lo tanto, todo conocimiento está subordinado, condicionado por el saber.

c)   El conocimiento es un tipo de violencia ejercida sobre las cosas. ¿Por qué es un tipo de violencia? Porque el discurso fuerza o condiciona a las cosas a ser del modo en que el discurso dominante las organiza. El efecto que el discurso produce sobre el conocimiento y su objeto real no existe identidad ni semejanza. Esta postura rechaza la idea del conocimiento como representación o como reproducción del objeto en el sujeto. El conocimiento no tiene referencia en la realidad exterior. El conocimiento está subordinado al saber. Conocer es producir las condiciones para comprender las cosas. El discurso genera un conjunto de reglas que posibilitan la aparición de lo cognoscible. El discurso impone reglas que él mismo produce, para poder entender lo que ocurre. El conocimiento es una producción cultural, por lo tanto, lo que se conoce no es estable o eterno. Conocer, entonces, es lo que la cosa se deje decir, se explicite a sí misma a través, del saber histórico. En síntesis, el conocimiento es un sistema práctico e ideológico de apropiación de conceptos y enunciados dentro de un saber.

d)   La verdad. La verdad deja de ser la adecuación entre el intelecto y el objeto. La verdad es una construcción, un objeto, que incluye una práctica social y el ejercicio de poder.

En síntesis, en Foucault la Arqueología del saber pretende ser una actividad orientada a exhibir la eficacia del discurso dentro del conjunto de prácticas sociales realizadas en el eje “discurso-saber-poder”.

El conocimiento queda subordinado al saber, es un producto de la actividad discursiva y se constituye en un sistema de apropiación del mundo cuya táctica está orientada a permitir un determinado dominio social a través de la construcción de la verdad.




sábado, 24 de abril de 2021

¿Filosofar acerca de la filosofía?

 


Hoy más que nunca, no sólo tiene sentido la filosofía, sino que además debemos agregar, es necesaria. En un mundo donde parece perderse el deseo de saber, de escudriñar las cosas y cuando cada vez es más evidente que el amor por la lectura no resulta ser como en el pasado, entonces, qué bien haría a todos ejercitar el saber filosófico como quien se ejercita físicamente para sí, mantenerse en forma; qué mejor manera de mantener adecuadamente los signos vitales del intelecto que, leyendo con juicio crítico un buen libro que no sea bueno sólo porque tiene un costo económico o porque tiene un título seductor, sino porque resulta ser edificante para el espíritu y para el desarrollo de todas las capacidades mentales. La lectura acrecienta, a no dudarlo, el cuestionamiento, favorece la capacidad de análisis y posibilita la autocrítica.

Si se lograra al menos de manera general, comprender y ejercitar uno de los propósitos de la filosofía, se estará en camino al conocimiento, y esto, cualquiera que tenga voluntad para lograrlo, bien lo puede alcanzar. No tiene capacidad de saber y conocer solamente quien estudia formal y académicamente. Con frecuencia mezclamos conceptos y realidades; con facilidad asombrosa caemos en la trampa ingenua de qué si alguien ostenta mucha formación académica, es que “sabe”, cuando en realidad, ninguna universidad certifica conocimientos; los centros de estudio tan solo certifican estudios.


A la realidad descrita anteriormente, se añade el hecho de que la graduación universitaria no debe considerarse nunca el final feliz de una carrera, la cual, pasó más por la angustia y el estrés del estudio que por el disfrute de haber aprendido algo nuevo cada día; constituye más bien el comienzo de una vivencia plena de lo que se estudió y un compromiso por continuar hurgando en las fuentes de conocimiento más cercanas que son los libros, y en este sentido la filosofía es un apoyo ineludible para cualquier persona que “padece” de esa dichosa sed de saber, por cuanto ella posibilita la obtención de un juicio crítico de la realidad, enriquece el vocabulario y permite reivindicar el conocimiento en detrimento de la ignorancia. No es que la filosofía tenga la solución a todos los problemas existenciales, al contrario, ella misma es una pregunta de carácter existencial, pero en esa incesante actividad del cuestionamiento se pueden hallar posibles respuestas a las inquietudes intelectuales. La filosofía es una de las innumerables posibilidades que tiene el ser humano para entender su entorno físico y su realidad metafísica; de ser esto así, es casi una imperiosa obligación la que tiene el hombre de cuestionarse todo cuanto sea posible; por tal motivo, no se encuentra mejor forma de concluir que, afirmando: ¡Hoy, más que nunca se debe filosofar!

lunes, 8 de febrero de 2021

La voz de los sin voz. 

Introducción

Durante el transcurrir de este año 2018, en la materia EDI, del 4to. Año del Profesorado de filosofía, desarrollamos el módulo sobre, CLASE-RAZA-GÈNERO. En las temáticas trabajadas sobre la problemática indígena de nuestro país, vimos una película documental denominada: “Octubre Pilagá” (Relatos sobre el silencio). Una conmovedora y angustiosa historia ocurrida en el año 1947, en la Provincia de Formosa, donde el pueblo Pilagá, fuere perseguido, masacrado, fusilado por la Gendarmería Nacional y cautivo en una reducción de tierras fiscales, siendo luego sus sobrevivientes sometidos y explotados para el trabajo del algodón y la caña de azúcar. Un genocidio más silenciado contra los pueblos originarios de Argentina. Teniendo como punto de partida este acontecimiento histórico, el siguiente trabajo consistirá en un análisis sobre la problemática indígena de nuestro país, atravesada por diferentes políticas públicas aplicadas por el Estado Argentino, cuya visión etnocéntrica dicotómica civilización o barbarie-salvajismo, tuvo un único objetivo, la apropiación de territorios indígenas abundantes en recursos naturales y la utilización de mano de obra barata para el desarrollo de empresas agropecuarias. 

Una historia sin fin. 

Hace aproximadamente unos 30 mil años, grupos humanos emprendieron el desafío de atravesar el mar congelado del Estrecho de Bering, llegando al continente americano. Estos grupos nómades se fueron esparciendo por todo el continente, desde Alaska hasta Ushuaia, fundaron pueblos con un cierto grado de desarrollo que le permitieron prosperar en diferentes condiciones geográficas. Durante el transcurso del siglo XV, Europa había alcanzado un nivel de desarrollo científico y tecnológico, que les permitió salir en busca de nuevas aventuras por el mundo. Por error Cristóbal Colón llegó a América y desde 1492, hasta hoy, este “descubrimiento” de los europeos, llevó a los pueblos originarios de América al borde su extinción. Persecuciones, torturas, muertes, explotación laboral, enfermedades, robo, violaciones fueron algunas de las atrocidades que el europeo cometió en el continente. Las colonias españolas en América permitieron el triunfo de la burguesía europea, cuya máxima expresión fueron: la revoluciones industrial y Francesa; dando inicio al nuevo orden mundial denominado capitalismo. Este sistema económico, político y social se expandió por el mundo en busca de recursos naturales y mano de obra barata para desarrollar sus industrias y América quedó a merced de estos intereses. A comienzos del siglo XIX, esas ideas burguesas libertarias llegaron a América y dio inicio a la independencia de las colonias españolas, dando nacimiento a nuevos Estados Nacionales y entre ellos nuestro país. Argentina no fue ajena a lo que pasaba en el mundo, quería parecerse a la Europa Blanca civilizada y para ello debía apropiarse de territorios que todavía seguían en manos de los pueblos indígenas. Durante los últimos ciento cincuenta años, el Estado argentino ha entablado diversos tipos de vínculos con comunidades originarias a lo largo y a lo ancho del territorio, que modularon entre tratados y alianzas por la vía diplomática, y políticas de usurpación y desplazamientos territoriales mediante el ejercicio de la fuerza. Estos procesos han sido abordados por el campo historiográfico de forma disímil trayendo como correlato la elaboración de discursos instalados hegemónicamente, que supieron entender a estas sociedades muchas veces de forma acrítica y descontextualizada. En este marco, el abordaje de la cuestión indígena se presenta como un gran desafío desde el campo de la historia, pues requiere de una ardua revisión y un replanteo de miradas que permitan dar cuenta de la compleja y heterogénea dinámica entablada entre el Estado argentino – en sus diversas etapas– y las organizaciones político-étnicas de las comunidades indígenas. La campaña del desierto durante el gobierno de Bernardino Rivadavia en el año 1926, (cuyo brazo ejecutor fuera el Coronel Prusiano Rauch), inicia una política de Estado tendiente a ocupar territorios habitados por las poblaciones originarias y destinarlas a la ganadería y posteriormente a la agricultura. Todos los gobiernos que continuaron gobernando el país tuvieron el mismo objetivo. No hubo diferencias ideológicas en avanzar contra el desierto salvaje. Unitarios y federales, conservadores, radicales y peronistas, todos implementaron en diferentes épocas, políticas de Estado que posibilitaran apropiarse de los territorios indígenas con el objetivo de convertir a la Argentina en un país “agroexportador”, al servicio del capitalismo mundial. Sus protagonistas principales: Rivadavia, Rosas, Roca, Yrigoyen, Perón y los gobiernos sucesivos, tuvieron todos, la misma finalidad. En la actualidad, pareciera no haber cambiado nada. La desaparición y posterior muerte de Santiago Maldonado o el asesinato de Rafael Nahuel, ponen de manifiesto la vigencia de esta problemática que todavía no ha sido resuelta, las tierras siguen siendo ocupadas por blancos europeos (Benetton o Lewis), su brazo armado ejecutor la Gendarmería Nacional , y los pueblos originarios reclamando sus tierras que le fueren arrebatadas. 

Los Pilagá. 

El pueblo Pilagá (pit´laxá) habita desde siempre el centro de la provincia de Formosa y Chaco, es un pueblo indígena de la familia guaycurú que. Conviven el mismo espacio territorial con otras comunidades indígenas como los abipones, los mocovíes y los tobas (todos ellos grupos indígenas que vivían desde el siglo XVI, frente a lo que hoy es Asunción del Paraguay), fueron llamados “guaycurúes” por los guaraníes y “frentones” por los españoles (por la costumbre de raparse la parte delantera de la cabeza). Son entre 5000 y 9800 habitantes, que actualmente viven en 19 comunidades en el centro de la provincia de Formosa. Estas comunidades son: Ayo La Bomba, Barrio Qompí Juan Sosa (en Pozo del Tigre),Bartolomé de las Casas (compartida con los tobas),Cacique Coquero, Campo del Cielo, Colonia El Calaudillal, El Descanso, El Simbolar, Estanislao del Campo, Juan Bautista Alberdi, Kilómetro 14,La Línea, La Yolita o Ceferino Namuncurá, Laqtasatanyi, Pozo de los Chanchos, Pozo Molina, Pozo Navagan, San Martín, Sánchez Ibarreta. En sus épocas felices fueron cazadores y recolectores de frutos del algarrobo, del chañar, del mistol, de la tuna y del molle, de los higos de tuna, pequeños ananás silvestres, porotos de monte, raíces y cogollos de palmera, y han practicado el cultivo del suelo. Pero actualmente son explotados en la zafra del algodón y otros cultivos, o los utilizan como hacheros o realizan artesanías típicas como tejidos, tallas de madera (en carandillo y chaguar) y cestería las cuales venden para ayudar a su humilde subsistencia. Algunos privilegiados practican la agricultura y la ganadería (crían cabras y ovejas), además de aprovechar los frutos del monte como base de su alimentación. Todos ellos solo tienen acceso al agua “potable” por medio de la recolección de agua de lluvia o de lagos o ríos cercanos, que se encuentran contaminados. Este pueblo originario luchó muchísimo por lograr que le reconozcan sus derechos, no solo como pueblo sino también como personas. 

Octubre Pilagá. 

En el año 2006, se ordenó el allanamiento de las instalaciones del Escuadrón de Gendarmería de Las Lomitas de esa provincia frente a la denuncia que afirmaba que allí se hallaban las fosas comunes con los restos de personas pertenecientes a miembros de esta comunidad, asesinados por la Gendarmería Nacional, en 1947. La Justicia comenzó la búsqueda y encontró restos de un cuerpo que podrían pertenecer a un integrante del pueblo originario. Mediante la recolección de datos y testimonios de sobrevivientes de la masacre, se realizó el rastreo por todo el área para dar con estos restos, logrando comprobar científicamente la veracidad de lo ocurrido: el fusilamiento de cientos de indígenas. Este hecho se ha mantenido oculto no solo desde el relato construido durante abril y octubre de 1947, que justificaba la presencia policial en la zona y armaba un imaginario de “indio peligroso” en el pueblo, sino también a partir del silencio y la negación por más de 60 años. Gracias a los testimonios de sobrevivientes, que aún residen en Las Lomitas, y del trabajo de un grupo interdisciplinario de arqueólogos, antropólogos y científicos en general, se fue reconstruyendo los acontecimientos, permitiendo hacer un trabajo de comparación y análisis con respecto a las razones que el Gobierno y la Gendarmería habían fundamentado para dar con la ofensiva. Además, Valeria Mapelman culminó en un libro y una película documental: “Octubre Pilagá-Relatos sobre el silencio”, donde se cuenta la masacre en “Rincón Bomba” en 1947 durante el gobierno del General Perón. Mapelman narra que, para mediados de 1947, segundo año del primer gobierno de Juan Domingo Perón, hacía ya más de medio siglo que en el Norte de Argentina, se había impuesto el régimen de colonias aborígenes (antes llamadas reducciones). Estas colonias eran fundamentales para el sistema de control de la población originaria sobreviviente del genocidio iniciado cuatrocientos años antes por los conquistadores españoles. Eran una versión renovada de las antiguas reducciones religiosas y estatales, y concentraban a miles de personas de distintos pueblos que el Estado argentino sometía al trabajo esclavo para satisfacer las necesidades de ingenios, algodonales y obrajes. El Ministerio del Interior era el organismo de gobierno que velaba por el buen funcionamiento del régimen de colonias. La policía y la Gendarmería Nacional, tenían a cargo el disciplinamiento y la represión. En 1947, los Pilagá que habían sobrevivido a sucesivas campañas de exterminio estaban siendo desplazados a tierras áridas o inundables. Aislados, y con su territorio reducido, no tenían otra salida que buscar trabajo en las industrias. La historia oficial siempre nos impuso la idea de desierto y en este caso en particular la de “desierto verde”, es una de las grandes mentiras construidas al servicio de la apropiación territorial y el control de la fuerza de trabajo, sirvió como fundamento al modelo colonizador en el que se fundó el estado argentino, un recurso eficaz para conquistar la pampa húmeda, la Patagonia y ahora el gran Chaco. El desierto verde era un inmenso espacio de bosques, ríos y tierra fértil destinada a la producción ganadera y agropecuaria; además de una población que se convertiría en mano de obra barata para las industrias. El Gran Chaco es un territorio que siempre estuvo en poder de las comunidades indígenas, cuya organización social, económica y política, fue totalmente diferente a la Argentina capitalista del siglo XIX, que veía a estos pueblos como salvajes al que había que “civilizar”, creando reducciones donde las familias eran encerradas para ser moldeadas como proletarios al servicio de la producción capitalista. 

10 de Octubre de 1947. 

En octubre del 1947, en La Bomba , un paraje cercano a Las Lomitas, unos dos mil Pilagá se habían reunido para recibir de boca del carismático Tonkiet (Luciano) la noticia sobre un Nuevo Dios, escrita en un libro hasta entonces desconocido para ellos: La Biblia. Las danzas y los tambores se mezclaron con los himnos bíblicos y resonaron durante muchas noches, y en el regimiento 18 de Gendarmería, distante a sólo un kilómetro del paraje comenzó a gestarse la represión planificada y ordenada por el Estado. La indisciplina tenía que cesar, la gente debía ser encerrada en un espacio controlado para ser enviada a trabajar. Aquella expresión de libertad cultural y religiosa podía ser contagiosa y el escarmiento no tardó en llegar. El día 10 de octubre, al caer la tarde, la Gendarmería Nacional apuntó sus armas contra la multitudinaria reunión, fusilando a cientos de personas. De acuerdo a los testimonios de los sobrevivientes, la matanza se extendió varios días. Después de los fusilamientos del día 10, se iniciaron las persecuciones de testigos a través de los montes, las mujeres sufrieron violaciones y hubo más fusilamientos en las comunidades cercanas. Muchos niños murieron por las heridas de bala. Muchos ancianos murieron vencidos por el cansancio y la sed, acorralados por las tropas que patrullaban el acceso a los arroyos. Los cadáveres no pudieron ser sepultados y continúan desaparecidos. Los sobrevivientes recuerdan las capturas y el encierro final. Los diarios de la época también informaron estos hechos aunque en forma muy distinta a lo que paso realmente. En esas noticias se les echa la culpa a los aborígenes de su propio genocidio: "Extraoficialmente, informamos a nuestros lectores que en la zona de Las Lomitas se habría producido un levantamiento de indios. Los revoltosos pertenecen a los llamados pilagás quienes, según las confusas noticias que tenemos, vienen bien previstos de armas... ya se habrían producido algunos encuentros, no se sabe si con los pobladores de la zona o tropas de la Gendarmería Nacional". (Diario "Norte", Formosa, pág.1, Col. 5).” "El viernes último, en horas de la tarde, en la localidad de Las Lomitas, Territorio de Formosa, se ha producido un levantamiento de indios pilagás, como consecuencia de un asalto que habrían realizado estos últimos contra vecinos de ese pueblo, lo que habría obligado a intervenir a las fuerzas de la Gendarmería Nacional allí destacadas". (Diario "El Intransigente", Salta, 12 de octubre de 1947, pág. 6, col.1-3).” "Días atrás se produjo en Las Lomitas, localidad del vecino territorio de Formosa, un levantamiento de 1.500 indios de las tribus pilagás existentes en esa zona. Fuerzas de Gendarmería Nacional debieron actual con energía para impedir que esa actitud acusara desgraciadas consecuencias, y el gobernador formoseño se vio precisado a concurrir al lugar de los sucesos para calmar a los indígenas sublevados". (Diario "El Territorio" de Resistencia, Chaco, en la pág. 3). "En las Lomitas se Produjo un Levantamiento de las Tribus de Indios Pilagás..” Informaciones procedentes de estación Las Lomitas hacen saber que en aquella zona se produjo un levantamiento de las tribus de indios pilagás. Las mismas noticias aseguran que tropas de la Gendarmería Nacional intervinieron inmediatamente para restablecer el orden. Se tiene conocimiento que están listos para partir hasta Las Lomitas, en caso necesario, efectivos del ejército destacados en la guarnición local". (Diario "La Prensa", domingo 12 de octubre de 1947 (Día de la Raza), página 13. Aquí vemos la complicidad de los medios de comunicación de aquella época haciendo alusión a la matanza en forma de que fueron los Pilagás los culpables de dicha masacre y no el gobierno. De esta manera hacen ver a los aborígenes como seres malvados e innecesarios para la sociedad, de tal forma que la gente apoye este genocidio, cosa que ha venido sucediendo desde épocas inmemorables y que, lamentablemente, aún hoy sigue pasando. Uno de los ejes fundamentales del libro es el cuestionamiento de los relatos oficiales, periodísticos y académicos que criminalizan a los originarios y justifican la represión. Al igual que en masacres anteriores como la de Fortín Yuncá (1919) y Napalpí (1924), la prensa cumple un rol funcional al poder político creando un “territorio salvaje y peligroso” para avanzar hacia la destrucción de los pueblos originarios, tergiversando los hechos para criminalizarlos, y luego silenciando para restablecer la calma y que el manto de silencio sepulte la masacre en el olvido. La noticia del “malón indio” una vez ocurrida la represión debía justificar las balas disparadas y la destrucción de pruebas. La academia acompañó las investigaciones realizadas en los años ‘70 en el Gran Chaco buscaron desde un discurso científico convertir a las víctimas en victimarios y se convirtió al monte en un escenario de guerra entre dos bandos, abonando una teoría de los dos demonios, al igual que la dictadura militar del 76, justificó los 30.000 desaparecidos. En su libro Argentina originaria, Darío Aranda, nos dice que los pueblos originarios tienen la historia en común con los blancos, con promesas incumplidas, intentos de sometimiento, muerte, despojos, resistencias. Desconfían del periodismo. Tienen experiencias de engaño, siempre a favor del político, el estanciero o empresario. Identifican a los medios de comunicación como aliado del poder de turno, socio del modelo extractivo que los acorrala, les quita alimentos, los condena. Los pueblos originarios no están en la agenda de los medios, se los niega o se los muestra como el pasado salvaje y cuando aparecen en los medios siempre son destinatarios de caridad, limosna, pero que nunca cuestionan la causa de su postergación histórica o se los muestra como un hecho folklórico, haciendo eje en su vestimentas, costumbres o comidas. Nunca los considera como sujetos de derechos y actores políticos y sociales con demandas legítimas y derechos incumplidos. Valeria Mapelman, en su libro Campañas militares, reducciones y masacres. Las practicas estatales sobre los pueblos originarios del Chaco, Historia de la crueldad argentina, nos dice: “la discriminación que sufren nuestros pueblos originarios es problema de todos, ya que ellos son los verdaderos “dueños” de esta tierra, ellos que con su lucha y su sacrificio, comenzaron a forjar los suelos de este país antes de la llegada de los españoles inclusive y que ahora, por el afán de conseguir las riquezas de las tierras que habitan, están siendo exterminados, no solo en el sentido literal de la palabra, sino que también se los elimina de la educación, de la cultura, de la salud y del pueblo argentino en general, como si ellos no formaran parte de esa “argentinidad” que poseemos o decimos poseer. Ellos nos necesitan, necesitan ser tratados como iguales, ya que lo son. Ellos, y nosotros, exigimos que se le respeten sus derechos de una vez y para siempre, así por fin pueden dar por terminada esta batalla que comenzó hace siglos atrás con la venida de esos barcos de bandera española que dijeron venir en son de paz. Porque así, como paso en un principio, que se cambiaban sus riquezas por espejitos de colores, ahora les están “cambiando “sus tierras por promesas que jamás cumplieron ni cumplirán Dejemos de explotar a nuestros hermanos y unámonos en su lucha para que puedan descansar finalmente en paz. Ya mucho han sufrido y es hora de que alguien les otorgue realmente lo que se merecen”. El libro Genocidio en América, cuyo autor Luciano Peñera, nos cuenta la defensa realizada por Bartolomé de las Casas, Fraile Dominico y Obispo de Chiapas acusando a los españoles del exterminio de 40 millones de indios, a partir de 1492. Dice: “...las bacterias y virus que traían los europeos, fueron los aliados más eficaces de los conquistadores. Los indios morían como moscas; sus organismos no oponían defensas ante las enfermedades nuevas, y los que sobrevivían quedaban debilitados e inútiles…”. “...De 70 millones de indios que eran, solo quedan 3 millones, un siglo y medio después...”. “...Entre 1503 y 1660 llegaron al puerto de Sevilla 185.000 kilos de oro y 16.000.000 de kilos de plata...”. “...La economía colonial estaba dirigida por los mercaderes, los dueños de las minas y los grandes propietarios de las tierras, quienes se repartían el usufructo de la mano de obra indígena bajo la mirada celosa y omnipresente de la Corona...”. “...Las minas exigían grandes desplazamientos y desarticulaban las unidades agrícolas comunitarias. No solo extinguían innumerables vidas a través del trabajo forzado sino que indirectamente abatían el sistema colectivo de cultivos...”. “...Desterrados en su propia tierra los indios de América fueron empujados hacia las zonas más pobres, las montañas áridas o en el fondo de los desiertos....”. “...Las matanzas de los indios que comenzaron con Colón nunca cesaron. En Uruguay y en la Argentina los indios fueron exterminados en el siglo pasado...”. “...El contacto con el hombre blanco sigue siendo para el indígena el contacto con la muerte. Sobre los Estados Unidos se carga hoy la responsabilidad del genocidio sobre la Amazonia...”. “...El genocidio de América ha sido el resultado o consecuencia final de las guerras de conquista de la cruzada de exterminio y de la política colonial de explotación en beneficio del capitalismo europeo en expansión. Al colonialismo europeo se lo hace principal responsable de aquel inmenso saqueo colonial que hizo posible el desarrollo del capitalismo europeo...”. “...La corona española aparece como su fiel colaboradora o instrumento en su continua política de la hipocresía legal y de intereses mercantilistas...”. “...En realidad la explotación de América benefició en mucha mayor medida a otros países europeos, especialmente a Gran Bretaña...”. 

Algunos comentarios interesantes al respecto. 

“Hicimos una búsqueda intensiva en el monte formoseño. En base a muchos testimonios confirmamos la ubicación de una fosa. Con autorización del juez, confirmamos los hallazgos. Los cuerpos estaban degradados por el tiempo y las condiciones climáticas. No es un cementerio porque los pilagás no hacían fosas colectivas y a sus muertos los enterraban en dos fosas”. En este caso, hay cráneos que sufrieron un estallido efectuado con proyectiles de alta velocidad. Fueron traídos muertos y se sospecha de miembros de la Gendarmería. Según testigos, los cuerpos fueron tirados en el lugar desde dos camiones. También hemos encontrado bulones que corresponden a los camiones de carga de aquella época” (Enrique Prueguer, Equipo Científico Forense, MARZO 2006) “En mis años nunca había llegado a informarme que había pasado en Rincón Bomba, esto ha estado muy oculto, no figura en la agenda de la historia que nos cuentan. Es necesario que se conozca en todos lados, en cada escuela, en cada pueblo del país” (Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora). “Pilagás. Un modelo de lo que dejó la llamada colonización para los pueblos originarios. Cuando quisieron defender lo suyo de los invasores, la solución occidental y cristiana: balazos, muerte, persecución. El bosque, la selva como último recurso, como último refugio. Pero el presente y el futuro les anuncia: hasta allí los van a perseguir, hasta de allí los van a expulsar con la palabra progreso. Irán a engrosar, como otros originarios, las villas miseria de las grandes ciudades del progreso. Todavía quedan entre ellos algunos ancianos que recuerdan la matanza sufrida en 1947 a manos de la Gendarmería Nacional. Rincón Bomba. En Formosa. A tiro limpio, los salvajes, los bárbaros, expresión de Julio Argentino Roca que quedó para siempre. Es que había que dejar libres las tierras para los inversores. Ahí está el futuro: las inversiones, no el cuidado de la naturaleza. Después de los tiros asesinos de la Gendarmería Nacional en 1947, llegó el progreso a manos llenas. Llenas para quienes obtuvieron las ganancias” (Osvaldo Bayer, historiador, 2010) “Yo escuché ametralladoras. Al monte nosotros en plena noche. No sabemos qué pasó con todos, con las tolderías...Antes ya habían muerto envenenados. Yo visto eso. Nos fuimos a Campo del Cielo (un poblado a 35 km de Lomitas). Muchos visto tirados, no sé si los enterraron. Nosotros queremos saber. Nos trataron muy mal. Gendarmería nos corrió de madrugada. Dormimos en el monte. En Campo del Cielo, Nicolás Curestes nos ayudó. Estaba en defensa de nosotros” (Alberto Navarrete, sobreviviente, 2008). “La Masacre de Rincón Bomba es un hecho que sucedió no hace mucho tempo. Sesenta y nueve años no son 500 años. Fue una masacre cometida por soldados argentinos contra indígenas que habitaban territorio argentino. Con las armas del Estado Nacional, masacraron a niños, hombres, mujeres y ancianos del Pueblo Pilagá. Y aún no tienen Justicia” (Francisco Nazar, Equipo Nacional de Pastoral Aborigen).

Conclusión. 

Parece que nada ha cambiado en la historia de nuestro país, pese la Reforma Constitucional de 1994, que en su artículo 75, inciso 17, donde se reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas y la posesión y propiedad de las tierras comunitarias o nuevas legislaciones como la Ley 26.160, que hace referencia a las comunidades indígenas y la creación del INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) y la incorporación, de todos los Tratados de Derechos Humanos internacionales con jerarquía constitucional, que condena el racismo, la esclavitud, la tortura y pregona el respeto a la diversidad cultural. Hace nada más que un año, la muerte de Santiago Maldonado puso en evidencia esta problemática milenaria que todavía no está resuelta. Hoy, las comunidades originarias siguen reclamando sus derechos comunitarios. Algún día el Estado Argentino deberá realizar una reparación histórica por el padecimiento sufrido, lo peor del ser humano afloró, la agresividad en su máxima expresión se puso de manifiesto desde hace cinco siglos. La codicia del blanco por apropiarse de los territorios de América, el desarrollo del capitalismo culminó en el genocidio más grande de la historia de la humanidad de 50 millones de indios del que no tuvieron la posibilidad de defenderse frente a semejante atrocidad, no tuvieron un juicio justo como el de Nüremberg al pueblo judío; o el Nunca Más y juicio a las Juntas Militares por los 30 mil desaparecidos en Argentina. Por todas estas razones, además de haber participado del “Foro Internacional Indígena sobre Biodiversidad”, realizado en Buenos Aires, en 1997, y haber comprendido a los pueblos originarios en su pensamiento y sentimiento de respeto hacia toda forma de vida en el planeta, su defensa por la ecología y recursos naturales, su solidaridad por sus semejantes, su amor a sus dioses, etc., es que siento mi deber de reivindicar su cultura. Mapuches, Tehuelches y Pehuelches en la Patagonia; Coyas, Tobas, Aymarás, quechuas, en el norte; Tobas, Matacos, Pilagás, Guaraníes en el noreste; Araucanos y Pampas, en el centro del país, siguen solicitando a nuestras autoridades provinciales y nacionales la devolución de sus tierras de la cual fueron desterrados y condenados a la pobreza. 

Bibliografía utilizada. 

• Valeria Mapelman. Octubre Pilagá. Memorias y archivos de la masacre de La Bomba. Ed. Tren en movimiento. 2015. • Luciano Peñera. Genocidio en América. Ed. Planeta. 1980. 
• Dario Aranda. Argentina Originaria. Genocidios, saqueos y resistencias. Ed. La vaca. 2014. 
• Documental Diana Lenton. https://www.youtube.com/watch?v=lAZikxH7G7M
• Documental Historia de un país, CD 1: Campaña del Desierto. Colección Historia Argentina. Canal Encuentro. https://www.youtube.com/watch?v=1bhYeJkJdck 
• Película documental. Octubre Pilaga. Obligatorio para la materia: https://www.youtube.com/watch?v=ZWV-8P4MA00 
• Izquierda diario. https://www.laizquierdadiario.com/Genocidio-saqueo-explotacion-y-lucha • Revista Cítrica: http://www.revistacitrica.com.ar/santiago-maldonado-vigilar-castigar-y-desaparecer.html • PDF: http://endepa.org.ar/contenido/rincon-bomba-comp.pdf