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viernes, 6 de abril de 2018

LA VERDAD EN EL CONOCIMIENTO: ¿ES POSIBLE QUE EN EL CONOCIMIENTO HUMANO HAYA VERDADES O CERTEZAS INDISCUTIBLES?



LA VERDAD EN EL CONOCIMIENTO: ¿ES POSIBLE QUE EN EL CONOCIMIENTO HUMANO HAYA VERDADES O CERTEZAS INDISCUTIBLES?

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Resumen: el presente trabajo está dirigido a definir si durante el desarrollo histórico del conocimiento humano encontramos certezas incuestionables de las que ya nadie discute y se dan como ciertas, o  por  contrario, si esas verdades fueron construidas acordes a la necesidad de cada época, siendo entonces determinados por la sociedad y la cultura histórica y por lo tanto sujetas al cambio.

Palabras claves: verdad, certeza, conocimiento, saber, discurso, poder, cultura, sociedad, objetividad, subjetivad.

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Introducción:

La propuesta del presente trabajo es en primer lugar, hacer un análisis histórico sobre la verdad del conocimiento. Hoy vemos que el hombre parte de certezas indiscutibles que le permiten transitar su vida  como son las creencias o el sentido común, las ciencias y la tecnología que le dan sentido existencial; en segundo lugar analizar si hay objetividad en el saber del cuál nadie discute, o si el conocimiento es una construcción subjetiva de la sociedad y la cultura, determinada por factores políticos, económicos e ideológicos, etc.; en tercer lugar, establecer como se construye el conocimiento a partir de posturas críticas por parte de dos filósofos contemporáneos como lo son Nietzsche y Foucault, que marcan un cambio en la mirada filosófica del saber. Finalmente se fundamentará una conclusión final.

El conocimiento y la verdad en la historia hombre.

Vivimos en un mundo lleno de certezas. Desde que el ser humano despierta sabe que sale el sol por el Este a determinada hora y que luego por el oeste se pierde y da comienzo la noche, que los días tienen 24 horas. El mes tiene 30 o 31 días y el año 365 o 336, dependiendo si es bisiesto o no. Prendemos el televisor escuchamos noticias meteorológicas que nos dice que el día de hoy va a hacer calor, un día espléndido de sol, pero mañana amanecerá nublado y tal vez al final de la noche llueva.

Durante toda su historia el hombre para poder vivir necesito de certezas y fue construyendo verdades. Con la aparición de la racionalidad filosófica, Tales de Mileto, fue el primero en predecir un eclipse de sol, el día 26 de mayo del año 565 a.C, a las 13,25 hs. Ese día comienza el pensamiento filosófico y  sus especulaciones. Todos los filósofos presocráticos buscaron entender el origen del universo, su primera causa o principio: agua, aire, fuego, apeirón, átomo,  números, el ser, el nous, los cuatro elementos, etc.

Luego, aparecen en escena, los clásicos antiguos creando diferentes mundos. Platón se esfuerza por diferenciar dos aspectos del conocimiento: el de la apariencia o doxa (mundo sensible) es el conocimiento que no necesita demostración, siendo una simple opinión que guía al hombre en la vida cotidiana; el otro ámbito del conocimiento es el de la realidad o episteme (mundo inteligible), el verdadero conocimiento, el de la razón o inteligencia humana. Luego Aristóteles se dedicó a organizar todo ese conocimiento acumulado  y nos habla por primera vez de ciencias como un saber demostrativo y enseñable que explica las cosas por sus causas, como un saber universal y lógico.

Durante el medioevo, el conocimiento se convirtió en un dogma, la única verdad estaba en la biblia que era la fuente de todo conocimiento: Dios. Nadie podía cuestionar su palabra develada. A finales de la edad media, el hombre renacentista duda de todo y vuelve a colocarse en el centro del conocimiento y lucha contra el orden medieval, contra la dominación social de la iglesia, contra el orden teleológico, basado en la verdad develada. Esta lucha se realiza con varios actores del arte y el conocimiento. Las ciencias como la matemática, la física o la astronomía, Copérnico, Newton, Galileo Galilei y Kepler, dan comienzo a la modernidad, dejando atrás la edad media. La razón humana será la protagonista de este nuevo orden mundial que se inicia.

Durante esta época diferencias corrientes filosóficas discuten sobre la teoría del conocimiento: El empirismo y el racionalismo, fueron las pioneras y junto a ellas sus métodos que fundamentaban las ciencias. Las ciencias formales, utilizaban el deductivo y las ciencias fácticas como las ciencias naturales y positivas, el inductivismo; y posteriormente el método hipotético deductivo popperiano dando fundamento a las ciencias sociales.

Kuhn en su libro: “la estructura de las revoluciones científicas”, sostiene que los cambios que se producen en el saber científico obedecen a causas históricas y sociológicas. Los criterios de las ciencias son una cuestión de acuerdos entre los miembros de una comunidad científica sobre cuáles son los problemas a resolver y que procedimientos utilizar. La ciencia sería una cuestión de consenso. Kuhn introduce el concepto de paradigma para indicar la producción científica de un período determinado ligada a una forma de ver el mundo consolidada y aceptada por una comunidad científica. Las revoluciones científicas y los cambios de paradigmas modifican la forma de ver el mundo sustituyendo el paradigma anterior por uno nuevo.

Con la aparición en escena del filósofo loco Nietzsche, todas aquellas verdades edificadas en la historia del pensamiento comenzaron a ser de-construidas a martillazos. Los martillos tuvieron tanta repercusión en sus vibraciones que las verdades edificadas, se fueron desvaneciendo y dando inicio al cambalache posmoderno. Ya no quedan certezas, tradiciones, autoridad, valores, ética, moralidad alguna. Nada es absoluto, todo es relativo. Nada es objetivo, todo es subjetivo. “No hay hechos, solo hay interpretaciones”.[1]  

La época actual pone en cuestionamiento todo y todo abarca también al conocimiento humano y la epistemología[2], que reflexiona sobre las ciencias. En este ámbito hoy se discute sobre si hay una objetividad científica pura, neutral de toda contaminación política, económica, social, cultural, étnica, religiosa. ¿Es posible ello? La respuesta es que hay diferentes posturas al respecto. Están aquellos defensores que opinan que sí y definen a la ciencia como la búsqueda del conocimiento por el conocimiento mismo, en la búsqueda desinteresada que se rige por un único valor: la verdad. Y sus retractores como Nietzsche y otros autores que piensan que el conocimiento es una construcción social, estando el conocimiento demarcado por diferentes intereses y por lo tanto, la realidad es una construcción de la sociedad.

La construcción social del conocimiento.

La expresión sociología del conocimiento irrumpe con Max Scheler dentro de un contexto filosófico y se ocupa de la relación entre el pensamiento humano y el contexto social donde se origina. Los antecedentes inmediatos de la sociología del conocimiento son Marx su idea básica: la conciencia del hombre está determinada por su ser social. También tomó de este autor el concepto de 'ideología' (ideas que sirven como armas para intereses sociales), y la de 'falsa conciencia'  (pensamiento alejado del verdadero ser social del que piensa). El anti-idealismo de Nietzsche introdujo perspectivas adicionales en cuanto al pensamiento humano como instrumento de lucha por la supervivencia y el poder. Hizo su propia teoría de la falsa conciencia analizando el significado social del engaño y el autoengaño, y de la ilusión como condición necesaria para la vida. Para Nietzsche  el conocimiento es el arte de la desconfianza El historicismo, por su parte, destacó la relatividad e historicidad inevitable del pensamiento humano.

Nietzsche y la Verdad.

La realidad del conocimiento humano depende del sujeto y de la cultura en la que vive, de sus costumbres y de su creencia. Nietzsche sigue el camino de Marx en cuanto a que las condiciones materiales determinan al sujeto, la cultura, la historia, la sociedad en la que el hombre vive va a determinar la forma de pensar y su forma vivir.

No existe la objetividad en el mundo, cada cultura, cada época vive en un mundo diferente que valora e interpreta la realidad de manera diferente.

Durante la ilustración, el sujeto cartesiano crea un método válido para alcanzar la verdad. Para Nietzsche la razón es una herramienta para vivir.

El lenguaje es la principal herramienta de la razón y tiene como función principal  el engaño dominando la realidad a estrechos esquemas.

La filosofía y la ciencia intentan imponer un orden a la naturaleza que no existe. Intenta que todo sea sistemático, ordenado, que funcione mediante leyes férreas, cuando eso es una burda simplificación. La realidad es muta permanentemente.

Las verdades absolutas no existen, solo existen interpretaciones. Afirmar un sistema de valores como auténtico o una concepción de la realidad como algo verdadero es falso. Puesto que cada individuo es un ser distinto y cada vida es diferente, cada percepción es una única interpretación de las cosas.

El engaño de la verdad surge de las necesidades vitales que nos impulsan a vivir en sociedad y que para evitar la guerra de todos contra todos, nos conduce a admitir algo válido para todo el mundo, una verdad común: LA VERDAD ES UNA MENTIRA CONVENCIONALMENTE ADMITIDA. LA VERDAD ES LA MENTIRA MAS EFICIENTE.

La verdad es una mentira convencional y útil para mantener el domino de los individuos a los que esta verdad mentirosa favorece.

Una arqueología del saber.

Michel Foucault motivado por Nietzsche propone una nueva forma de interpretar el conocimiento, a través de la utilización de un instrumento como análisis de los discursos y los conceptos creados del conocimiento, el saber y la verdad. El discurso como una cosa provista de significación, de dominación que imponen criterios y establece relaciones asimétricas. La arqueología del saber se detiene en lo que se dice porque más allá del discurso no hay nada. Entonces, la eficacia del discurso se encuentra en quien elabora el discurso dominante como una aprehensión de lo inteligible y, por lo tanto, el saber será una forma de entender el mundo en cada momento histórico creado a partir de diferentes discursos. Si se habla entonces del conocimiento éste será el sistema práctico e ideológico del discurso que se emite a través de conceptos y enunciados.

En síntesis, de acuerdo a lo que dice Foucault, un discurso es eficaz cuando se realiza dentro de un conjunto de prácticas sociales realizadas en el eje: discurso-saber-conocimiento. El conocimiento queda subordinado al saber cómo producto del discurso permitiendo un determinado dominio social a través de la construcción de la verdad. La verdad será entonces una construcción, un objeto que incluye un práctica social y el ejercicio del poder. Los discursos construyen entidades como objetos, conceptos y fenómenos sociales, de lo que se habla.

Conclusión.

Después de analizar el pensamiento de Nietzsche y Foucault, dos filósofos que marcan una manera de pensar en la que la duda está presente en todo el análisis realizado, cuestionando todas las certezas construidas a lo largo de la historia del hombre y marcando el comienzo de la época actual: la postmodernidad. Esta época se caracteriza por la subjetividad y la relatividad de todo saber. Ya no hay saberes absolutos en los que creer. Todo está puesto en duda porque el conocimiento es una construcción social y cultural o una práctica social. Ya no hay fundamentos epistemológicos que la sostenga. No hay certezas en los conocimientos, solo es posible lograr acuerdos globales sobre un modo de ser de los hechos o estados del mundo.

En síntesis, nuestro mundo es un mundo de creencias en representaciones de hechos referidos y no un mundo de saberes o de certezas inamovibles. La preocupación por el conocer no solo debe de consistir en la construcción de saberes de contenidos teóricos, sino en el aprendizaje de un saber hacer, una praxis útil para mejorar la calidad de vida de los hombres y de una convivencia pacífica con nuestro planeta, única morada posible para la humanidad

 

 

Referencias.

Michel Foucault. Arqueología del saber. Ed. Siglo XXI. Año 2002.

Alan Sokal, Marcelino Cereijido, Esther Díaz Pablo Kreimer, Ricardo Cabrera. Conocimiento científico: ¿es objetivo o es una construcción social?. PDF.

Gordon Childe. Los orígenes de la civilización. Brevarios. Fondo de Cultura Económica. Año 1990.



[1] Friederich Nietzsche.

[2] “Epistemología”, significa “estudio del conocimiento” o “estudio de la ciencia”, y puede entenderse como la rama de la filosofía que estudia los problemas del conocimiento. Vease. Mario Heler. Garantía de verdad. Cap. II, pág. 34 


El sentido práctico de la Ilustración.




1)   Introducción.

La inquietud planteada en este trabajo sobre la Ilustración, es develar cómo fue posible llevar a la práctica aquellas ideas que surgieron durante el Siglo XVIII, en el período denominado de La Ilustración o período de Las Luces, delimitando la transición de dos épocas históricas de la humanidad. Ellas fueron la Edad Media y el comienzo de un nuevo orden mundial denominado Modernidad El hombre comienza a desplazar al Dios medieval, a través de los nuevos descubrimientos, conocimientos científicos, inventos, que pusieron al hombre en su centralidad. Algunos se animaron a desafiar ese poder de las sombras y comenzaron a iluminar nuevas ideas que anticiparon las dos revoluciones (industrial y francesa), dando inicio a la época contemporánea en la que todavía estamos inmersos.   

2)   Desarrollo.

Algunos de los hombres que hicieron realidad

Las ideas de la Ilustración.

Newton (1642 - 1727).

A finales del siglo XVII, en Inglaterra, surge la ilustración. Isaac Newton, el fundador de la ciencia moderna, fue el primero en desafiar  al poder de la iglesia.

Durante este período, el poder de la iglesia,  les decía a sus fieles que había que obedecer a Dios y al Rey porque era su enviado en la tierra.

El hombre creía en la biblia y le estaba prohibido conocer el mundo por sus propios medios. La biblia, era la verdad develada, todo lo que estaba en la tierra había sido creado por Dios, varios miles de años atrás y muchos hombres habían sido expulsados del paraíso por no obedecer a Dios.

Newton fue el primero en desafiar el poder de la iglesia, diciendo que el conocimiento no se adquiría con la fe ciega en Dios, sino a través de la observación de las cosas que se encuentran en nuestro alrededor. Estableció las reglas generales de lo que llamamos ciencia y una de esas reglas es que todo el mundo podía acceder a ella. Al ver caer una manzana estableció la ley de gravedad, donde todas las cosas caen hacia abajo. Veía una fuerza activa que atraía los objetos hacia la tierra: la fuerza de la gravedad, que hace que la Luna gire alrededor de la Tierra y ésta alrededor del Sol.

Esta teoría sirvió para que los profesores universitarios recorrieran Inglaterra, explicando la teoría de gravedad y la ley mecánica de Newton.

Una manera de explicar era a través de un horario, un sol en el centro con los cinco planetas girando alrededor del sol.

Estas demostraciones llegaron a representarse en obras de artes, como la de  Joseph Writght, que se encuentran exhibidas en el Museo de Derby, que representan la ilustración y en donde se ven las luces y libros de la ilustración y las sombras del período medieval. La luz encarna la verdad y el conocimiento. Por otro lado, las tinieblas, la oscuridad que encarna un misterio, nos ocultan algo, no revela todo lo que debemos saber del mundo en el que vivimos y eso era el oscurantismo medieval.

Había una ley universal, que hacía que todo se mantuviera en su lugar. En las escuelas se imitaban juegos representando las órbitas de los planetas del sistema solar. Se establecía una similitud con la sociedad humana en donde ricos y pobres, ocupaban un lugar.

Los pensadores ilustres se preguntaban sobre el mundo que los rodeaba, pertenecían a la Royal Society, la primera asociación científica del mundo que divulgaba los grandes descubrimientos de la ilustración. Sus miembros creían en la Biblia pero no aceptaban  que fuera la única verdad. Había otro libro tan importante que la Biblia y él, era el libro de la naturaleza.

Con la ayuda de nuevos telescopios y microscopios más potentes, fueron creando una dimensión nueva de las cosas.

Con un juguete que se vendía en la feria para chicos, Newton pudo comprobar los colores que emitían los rayos del sol, a través de un elemento que cualquiera podía adquirir en el mercado,  se podía realizar un experimento.

Todos los nuevos descubrimientos científicos debían publicarse en su idioma original y podía reproducirse en cualquier parte del mundo, a diferencia de lo que ocurría en el medioevo que había que ser un erudito para leer la biblia o textos esotéricos que sólo se publicaban en latín.

Estos nuevos experimentos eran una nueva fuente de verdad y de conocimiento. La gente común podía utilizar esos conocimientos para inventar cosas, máquinas y con ellas cambiar el mundo, controlar la naturaleza.

Quienes fueran inteligentes podían tener ventajas, frente a todos aquellos que habían nacido en el seno de una familia noble o aristocrática.

El aspecto más importante que nos deja la ilustración, era que no solo se trataba de los descubrimientos, sino de quien controlaba el conocimiento. Por lo tanto, el científico era dueño de sus propios conocimientos y podía explicarlo y reproducirlo en todo el mundo. Esto representaba un fuerte ataque crítico al poder y autoridad de la iglesia.

Voltaire (1694 - 1778).

Voltaire, un escritor francés que representaba la figura del intelectual por excelencia, era el defensor de todos los horrores legales cometidos por los regímenes autoritarios. Pasó gran parte de su vida fuera de Francia porque en ella,  se reprimía la libertad de pensamiento y de expresión, motivo por el cual debió estar durante mucho tiempo exiliado en Inglaterra. Allí le llamó la atención el funeral de Newton, dado que en Francia solo se honraba a los miembros de la aristocracia  y la investigación científica seguía controlada por la iglesia católica.

Fue un luchador contra la intolerancia religiosa que existía en Francia. En  Inglaterra, encontró la libertad que no había en su país. Desde hacía largo tiempo, la Monarquía Anglosajona, había sido obligada por el pueblo inglés a transigir con algunos elementos de la democracia, la representación política y la libertad religiosa, que surgieron a partir de la Carta de Derechos de 1689, el derecho británico sanciona la separación de los poderes (PE; PL y PJ). El poder del rey estaba limitado por el parlamento, los jueces y los funcionarios públicos. Por ejemplo, el Rey no podía subir los impuestos, aprobar leyes, ni declarar la guerra sin acuerdo del parlamento y este sistema promovía mucho más la libertad que el sistema absolutista francés, en el que todos los poderes se concentraban en el Rey. Voltaire encontró en Inglaterra la libertad que a su juicio era el valor más preciado y la mejor arma de la mente contra la tiranía. Al establecerse la libertad de expresión, se abre un espacio público para la polémica y el debate en el que toda una Nación puede proponer nuevas ideas y reformas al gobierno. Una vez establecida la libertad de expresión, el individuo puede conseguir todas las demás libertades. El objetivo que se propuso Voltaire es la lucha a favor de la libertad de expresión y de prensa a través de escritos, novelas y obras de teatro. Aunque en esa época en Francia todo esto era un sueño, la libertad y la igualdad, estas eran ideas subversivas y sólo podían exponerse a puerta cerrada. La Francia del siglo XVIII, era un régimen represor y si alguien quería exponer sus ideas sin ser reprimido por el Estado, debía concurrir a salones cerrados donde Voltaire concurría, discutía y exponía sus ideas radicales y junto a los demás participantes planificaban cambiar el nuevo orden mundial.

Diderot (1713-1784).

A diferencia de Voltaire, no pertenecía a la élite aristocrática. Su gran obra fue la primera Gran Enciclopedia Francesa, que fue el motor de la Ilustración. En 1749, Diderot fue encarcelado en el Castillo de Vincennes, escribió un libro en donde afirmaba que el conocimiento provenía de los sentidos y no de la revelación celestial, esto fue una provocación al Rey que decidió encarcelarlo y lo aparto de su gran proyecto que era La Enciclopedia. Su idea fue reclutar a varios cerebros del momento y elaborar una serie de libros que abarcaran no solo ideas y filosofías, sino también técnicas y oficios que fuesen explicados con todo detalle. Nunca antes se había pensado en documentar conocimientos tan provechos como el de los oficios, en el que Diderot y sus colegas consultaron a gente sencilla, a la quien nadie antes, había tenido en cuenta. Uno de los objetivos de la Enciclopedia era darle honor a estos oficios, un lugar de que les correspondía, dignificando a los artesanos en un tiempo en el que sólo se atribuía valor a la Aristocracia. Eso se debía a que Diderot era de una provincia de la región de Champagne, donde su padre era cuchillero, oficio del cual Diderot estaba muy orgulloso, que su padre pudiera elaborar cuchillos con sus propias  manos. Todo lo contrario a los sacerdotes y aristócratas que gobernaban Francia. La Enciclopedia que estaba elaborando, seguramente iba a escandalizar a las autoridades y a la iglesia y no se podía subvertir el orden porque no solo encarcelaban a las personas por lo que decían, sino que los ejecutaban con métodos crueles. Diderot tuvo que utilizar todo su ingenio para evadir a los censores. En los temas de la Enciclopedia, la tecnología estaba arriba de todo. Las secuencias de las entradas a la enciclopedia tienen un significado oculto. Diderot no creía en ningún Dios, hizo ataques a la iglesia en toda su obra, incluso en referencias cruzadas como mezclar canibalismo con eucaristía. Pero su gran ingenio le trajo muchos amigos y entre ellos la amante del Rey Luis XV, Madame de Pompadour, que fue retratada en la enciclopedia. Con tales amistades Diderot paso tres meses en la cárcel. El rey comprendió que el gran proyecto de Diderot era una gran industria que iba a ser muy rentable. A pesar de los acosos de la iglesia en los veintiséis años posteriores, Diderot y sus colegas siguieron adelante con su gran obra enciclopédica.

En 1751, terminó su primer volumen teniendo un éxito total. Esto lo convirtió en un hombre muy famoso. Recibió una carta de Voltaire que lo llamaba el Sócrates de la modernidad. Diderot logro respeto y prestigio de parte de la gente común que ejercía un oficio o profesión, aunque muchas de esas personas, tenían muy pocas probabilidades de enterarse de la enciclopedia de la cual había formado parte. Era un libro muy caro para un artesano que ganaba mucho menos de lo que valía la enciclopedia. Los libros eran comprados por una pequeña elite francesa, se ocultaban y se vendían en secreto, inclusive la enciclopedia había estado prohibida durante los primeros años. Diderot decía que “un libro prohibido era un libro leído”. Su libro fue un gran éxito en la editorial de la época. La emoción de tener acceso a las ideas, a la información y al mundo en general, se adueñó de toda la sociedad y el pueblo aprendió a leer. Diderot puso el conocimiento a disposición del todo el mundo. El Papa y la iglesia condenaron a la enciclopedia y ordenó su quema. Todo católico que leyera la enciclopedia sería condenado eternamente.

Sebastiao José de Carvalho e Melo.  El Marqués de Pombal

En Portugal, se libró una lucha encarnizada entre la ilustración y la religión. La ilustración pudo prevalecer a través de un acontecimiento imprevisto un terremoto que aconteció en Lisboa, cuyas consecuencias socavaron la autoridad de la iglesia en todo en todo mundo. A mediados del siglo XVIII, Portugal era el país más religioso de Europa. Las ideas de la ilustración eran desconocidas aquí. La iglesia católica ejercía un control mucho peor que en Francia. Los sacerdotes les decían a sus feligreses que Dios imponía castigos terribles a los pecadores al morir y la inquisición podía condenar a su población  a la decapitación o la hoguera. El 1 de noviembre de 1755, el Día de todos los Santos, era una festividad que tenía un significado especial en los países católicos. Por la mañana la población concurrió masivamente a las iglesias y lugares sagrados. A las diez de la mañana algo terrible sucedió, la tierra se empezó a mover y los edificios comenzaron a desmoronarse. Lisboa  estaba inmerso en un descomunal terremoto de 9.1, en escala de Richter. Sus efectos fueron muy violentos y destructivos, muchísima gente murió aplastada por los edificios, los sobrevivientes intentaban salvar su vida corriendo hacia el rio, pero un gigantesco tsunami se les vino encima, y muchos murieron ahogados. De una población de 250.000 habitantes, aproximadamente 85.000 personas murieron ese día. Luego se desató un feroz incendio que asoló la ciudad. Fue una hecatombe. Los habitantes de Lisboa habían hecho lo que sus sacerdotes le dijeron, habían concurrido a la iglesia, rezaron, pero un espantoso castigo había caído sobre ellos y querían saber ¿por qué? A la iglesia le costó dar explicaciones lógicas ¿por qué un Dios bondadoso y omnipotente permitía que una catástrofe ocurriera en Lisboa? En efecto, lo único que la iglesia podía hacer es aconsejar a la población que rezara a Dios, a ese mismo Dios que había generado la catástrofe. El sacerdote Malagrida los incitaba a arrepentirse y fundamentaba diciendo que dios había mandado el terremoto, el tsunami y el fuego para castigarlos por los pecados que ellos habían cometido.

Gabriel Malagrida, era un sacerdote jesuita de origen italiano, que había adquirido una fama casi mítica como predicador, sus sermones se tomaban muy en serio, los feligreses lo escuchaban con mucha atención; y él les decía que hicieran una sola cosa: rezar. Pero no ayudaba a la reconstrucción de la ciudad. La mayoría de la población había quedado arruinada. El terremoto terminó con la fe de muchas personas que estaban allí. La incapacidad de la iglesia para explicar lo ocurrido tuvo graves repercusiones en Europa. Sin embargo, hubo un hombre que vio una oportunidad en todo el desastre.                                          El Marqués de Pombal era uno de los pocos portugueses que había tenido acceso a las ideas de la ilustración. Empezó a ver cómo podía utilizar todas esas ideas de la ilustración podían servir para la reconstrucción de la ciudad. El terremoto era una oportunidad para poner en práctica esas ideas para el disfrute de toda la población. El Marqués de Pombal fue una personalidad destacada del siglo XVIII, había sido Ministro Plenipotenciario (Embajador), en Londres y en Viena, en un momento en que las ideas en Europa estaban cambiando, la vida en estas ciudades le permitió tener una visión diferente de cómo podía ser el futuro de Portugal. Aspiró a reconstruir y reinventar la ciudad. Tenía la idea de reconstruir la ciudad con piedra y teja. Lo mismo que Diderot había hecho en la imprenta. La idea era llevar la ilustración al pueblo y reducir el poder de la iglesia y la aristocracia. Pombal era la mano derecha del rey José I. Su plan era aprovechar al Rey para tener acceso a las riquezas de la iglesia y dárselas al pueblo. Pero Pombal tenía un gran desafío por delante, porque el poder estaba en manos del Rey y de la iglesia y la riqueza del Imperio Portugués. Para construir el palacio y monasterio de Mafra se necesitaron trece años y 45000 hombres. Significó un reparto de poderes entre el Rey y la iglesia. Por un lado estaba el Palacio donde se alojaba el Rey y por el otro lado, el convento donde los monjes podían rezar y obligaban a los feligreses a rezar.

El rey creía en el derecho divino y en que su poder emanaba de Dios y la iglesia le garantizaba el contacto con el pueblo y que acatara a la autoridad del rey. Los monjes disfrutaban de todos los lujos, almorzaban en mesas de maderas exóticas talladas por esclavos y caminaban sobre el piso de mármol. El Monasterio era uno de los pocos edificios que habían quedado de pie, después del terremoto.

El pueblo había perdido su vivienda y pasaba por una situación de hambruna. Pombal necesitaba dinero para darles alimento y albergue y debió convencer al rey para financiar la reconstrucción y modernización de la Lisboa y se dio cuenta de que tendría las técnicas necesarias para realizar la obra. La prueba de estas técnicas estaba en la construcción de un acueducto que abastecía la ciudad desde unos 60 km de distancia, que permitió suplir las necesidades de agua potable a todos y ayudó a combatir el incendio.

El acueducto, representaba para Pombal, la ciencia de Newton aplicada, para mejorar la vida de la población ; y pensó que podía utilizar esos conocimientos para reconstruir la ciudad, reemplazo la antigua ciudad por una nueva urbanización basada en líneas geométricas de la arquitectura clásica y utilizaría las nuevas tecnologías surgidas con la Ilustración.

Se construyó las primeras estructuras edilicias antisísmicas de la historia de Europa que protegería la ciudad contra futuros terremotos. Los marcos de todas las nuevas casas reconstruidas eran idénticos para que pudieran fabricarse masivamente.

Luego de su reconstrucción, se entregó a los portugueses, una ciudad para su disfrute, un hermoso lugar que les pertenecía a todos y no a la iglesia y a la Aristocracia, como ocurría antes. El éxito de Pombal, debilitó el poder de la iglesia sobre el pueblo, que además la ofendió sustituyendo los templos en estructuras semejantes a los demás edificios. Los representantes de la iglesia estaban indignados y Malagrida se opuso e inició una campaña contra Pombal, redactando panfletos y enviando cartas a influyentes católicos de Europa, incluido el Papa. Pombal no permitió que la iglesia recuperara su poder. Confiando en el poder y gratitud del Rey, dio un castigo ejemplar a Malagrida por el delito de blasfemia y ordenó su ejecución violenta en el garrote y su cadáver fue reducido a cenizas.

Pombal terminó con la inquisición para siempre y trajo para siempre la sabiduría de la ilustración y convirtió el Monasterio de Mafra en biblioteca y se llenó de aquellas ideas revolucionarias que habían estado prohibidas.

Pombal utilizó el poder absoluto del Rey para llevar la ilustración a Portugal. Había levantado la ciudad más moderna del mundo y liberado al pueblo de su terror a la iglesia.smus Darwin (1731-1802).

En Inglaterra, la tecnología estaba haciendo avanzar al mundo, la revolución industrial. Derbyshire, ciudad ubicada en el centro del Reino Unido, escondía un tesoro de minerales muy valioso para la industria y los ríos de corriente rápida proporcionaban energía. En 1721, se estableció en esta ciudad la primera fábrica textil del mundo y su primer telar de seda. La producción de seda permitió que su población se enriqueciera. Fue un triunfo de la meritocracia sobre la aristocracia y era lo que proclamaba la ilustración.

Erasmus Darwin estaba en el centro de todo, este proceso de cambio que se estaba generando en Inglaterra. Nació cuatro años después de la muerte de Newton, era médico, poeta, filósofo e inventor. Inicio el ataque definitivo de la ilustración dirigido a la autoridad de la iglesia. Le fascinó las ideas del siglo de Las Luces y su aplicación a la vida real. Pertenecía a una clase social totalmente nueva optimista, apasionada, agresiva que vivía de su ingenio y ella era la Burguesía. Esta nueva clase social no heredada fortunas como la aristocracia y tenían que sobrevivir por sus propios medios. Darwin trató de comprender y dirigir este nuevo mundo de rápida transformación. Sus amigos eran figuras estelares de la filosofía natural, la innovación y la industria. Inspirándose en ellos Darwin plasmo sus ideas en un libro y allí diseño y dibujo los nuevos telares para la industria inglesa. No solo documenta lo que ve si no que busca incrementar su eficacia.

Tanto para Darwin como para Pombal, las ideas de la Ilustración trataban fundamentalmente sobre el progreso y era lo que estaba ocurriendo en Inglaterra. Aquí hubo una importante mejora de las prestaciones sociales de la población y sobretodo de la satisfacción y felicidad del pueblo.

Por su profesión de médico estaba obligado a recorrer grandes distancias para visitar pacientes y en uno de sus viajes su contacto con la industria lo indujo a llevar adelante su mayor descubrimiento en una cueva natural donde los mineros extraían minerales que tenían sustancias químicas que posteriormente fueren utilizadas en las industrias cerámicas y textil.

En el interior de la cueva, Darwin va a poder dar respuesta a su pregunta más importante: ¿de qué estaba hecha la tierra y todo lo que había en ella? allí descubrió una estructura mineral en donde pudo estudiar los procesos químicos que le daban esa forma, piedra caliza, calor y agua, una especie de laboratorio natural donde había caparazones fosilizados idénticos a las criaturas que habitaban en el fondo del mar y se preguntó: ¿ cómo fue posible que esas criaturas que vivían en el mar terminaran en el fondo de la tierra? Darwin entendió que este ocurrió porque la tierra estaba en constante movimiento desde hacía millones de años, mucho antes de lo que la Biblia afirmaba. También se interesó por saber cómo estas criaturas se habían creado y cómo habían llegado allí. Con el nuevo invento del microscopio pudo examinar las bacterias y ver cómo se multiplicaban sin ninguna ayuda del exterior. Si se producía vida en una habitación cálida como la cueva, también se pudo haber producido vida en las aguas templadas de los océanos. Con esta observación pudo elaborar una teoría sobre el origen de la vida, setenta años antes, de que su nieto Charles Darwin publicara su famosa obra “El origen de las especies”.

Esta teoría de Erasmus Darwin sobre los orígenes de la vida, contradecía lo que lo que la iglesia venía diciendo y lo que estaba escrito en la Biblia de como Dios había creado al mundo, no era verdad. Erasmus era un escéptico que utilizó las ciencias para cuestionar a su enemigo en términos indiscutibles y la iglesia no se pudo recuperar jamás del golpe que le había dado Darwin.

De Newton a Darwin las ciencias fue despojando a Dios de su papel hacedor en el universo y situando al ser humano en el centro de todo.

La ilustración, lleno el mundo occidental de libros completos de ideas de libertad, progreso y razón y declaró la guerra al poder y a la autoridad de la iglesia y desplego nuevas tecnologías para mejorar la vida de la gente común, pero las monarquías absolutas y las elites seguían teniendo el control.

Fue uno de los que llevo adelante las ideas de la Ilustración, para trasformar la realidad  y cambiaron la sociedad de su época.

En el Palacio de Sans-Souci, Potsdam, Federico El Grande reunió a su Corte durante medio siglo. Era un palacio fabuloso en que su arquitectura, los símbolos del sol, el orden geométrico, todo había sido diseñado para representar las ideas de la Ilustración.

En su juventud, Federico se pasaba el día leyendo poesías y libros de filosofía de los pensadores ilustrados. Era un hombre intelectual. Pero su país, Prusia era un territorio pobre y disperso. Cuando llego al trono en 1740, estuvo decidido a hacer de Prusia una gran potencia y llevar adelante esas ideas de la ilustración del cual él estaba fascinado.

La arquitectura del Palacio de Sans-Souci, refleja las dos caras de su carácter. En la sala de mármol, la cúpula se eleva hacia el cielo y la luz penetra en la sala con una gran uniformidad. La luz tenía un significado muy simbólico en la época de la Ilustración; después del oscurantismo de la Edad Media, se consideraba que infundía ilustración, racionalidad y verdad en las personas. A él concurrieron los más destacados filósofos, matemáticos, artistas y músicos más brillantes de toda Europa. En la sala de mármol se debatían las ideas más modernas y en muchas oportunidades Federico impresionaba a sus invitados con sus sonatas y sinfonías. Uno de esos invitados fue Voltaire, una de las más célebres figuras de la Ilustración. Ambos se mantuvieron en contacto durante mucho tiempo. Voltaire necesitaba de la protección y apoyo de Federico para divulgar sus ideas radicales. Juntos redactaron un manifiesto sobre el perfecto gobernante ilustrado, y el libro se llamó el Antimaquiavelo.

En este libro, Voltaire y Federico intercambiaron impresiones sobre el despotismo de los Príncipes y cómo debía gobernar un monarca. En realidad, de lo que se trató en este libro, fue del programa de gobierno de Federico, que elaboró con antelación a su reinado. El verdadero propósito de un monarca debe de ser hacer el bien infinito a su súbditos y a eso aspiraba Federico como Rey absolutista, poder hacerlo posible en sus territorios.

El modelo que fascinaba a Federico y a los pensadores de la Ilustración era la sociedad China, ellos querían proponer un modelo de sociedad en paz y armonía, la vida al aire libre, todo el mundo tomando té y haciendo música sin conflictos. China era una sociedad que había sido influenciada por el filósofo Confucio quien creía en la importancia de la razón, la sabiduría, la benevolencia y la meritocracia. Ideas que Federico quería elevar. Confucio fue un modelo para Federico que se veía como un Rey filósofo.

Prusia, era sólo uno entre los pequeños Estados alemanes y para elevarlo a la categoría de una potencia internacional, había que expandir su territorio declarando la guerra a los demás Estados vecinos. Este era lado ambicioso e implacable de su carácter. Para llevar adelante su objetivo, decretó que todos los hijos varones hicieran el servicio militar. Uno de cada veinte varones era soldado. Las ciudades y pueblos de Prusia estaban llenos de militares y obligo a sus súbditos a alojar en sus casas a los soldados del inmenso ejército que había construido. La presencia militar era constante en la vida cotidiana de las ciudades.

Era un caudillo que lanzaba a la batalla a sus soldados, con lo cual el número de bajas que se producían en el ejército eran muy altas. Se dio cuenta que si seguían muriendo sus soldados, dejaría a sus ciudades sin población, eso traería consecuencias sociales, políticas y económicas muy importantes. Entonces, mando emisarios a los países vecinos para reclutar extranjeros a su ejército. A ellos le garantizaba un buen salario y todos los placeres de la vida militar. El ejército de Federico pasó a ser el más grande de Europa. Se decía que no era un país que tenía soldados sino que esos soldados tenían un país. Su plan maestro de invasión imperial estaba funcionando.

Pero para alojar y alimentar a semejante ejército necesitaba agrandar su territorio, pero no mando a sus soldados a invadir territorios extranjeros, sino que envió sus soldados a ganar territorios contra la naturaleza. Se propuso transformar las marismas del rio Oder, prácticamente deshabitadas en tierras para cultivo.

Según la Ilustración las ciencias y la tecnología no solo servían para comprender la naturaleza sino para dominarla, transformarla y mejorarla. Sirviéndose de la ciencia ilustrada moderna y de expertos de la Academia de Ciencias de Berlín, Federico estudio la posibilidad de drenar las orillas del río. El plan era acortar un tramo del Oder, excavando un canal para recuperar 25 km. De rio. Era una tarea peligrosa porque había que trabajar sobre una zona pantanosa donde había paludismo, pero tanto en la paz como en la guerra los soldados no tenían elección.

Costó 30 años, pero finalmente se logró. La razón de la Ilustración había prevalecido. Se construyeron nuevos pueblos sobre vías rápidas. Los pueblos pesqueros fueron sustituidos por hileras de casas, prósperos cultivos y ganado. La visión utópica de Federico se había hecho realidad. Donde antes proliferaban cangrejos, anguilas y peces en el fango, ahora los colonos podían sembrar verduras y cereales. Finalmente, Federico había dominado a su enemigo, la naturaleza había sido conquistada y cultivada. 1200 nuevos pueblos acogieron a 300.000 nuevos colonos, no solo prusianos sino también extranjeros. Muchos de los que llegaron fueron  religiosos católicos, judíos que sufrían persecuciones en otros Estados vecinos, pero en Prusia eran bienvenidos.

Federico tenía una cualidad extraordinaria para un monarca de la época y era su tolerancia religiosa, un elemento importante de la filosofía ilustrada.  Para Federico, “todo hombre debía aspirar a la salvación a su propio modo”. Proclamo que todos los credos religiosos eran bienvenidos a Prusia y que todos podían vivir conforme a su fe. Prusia era un Estado protestante, sin embargo, Federico construyó una magnifica catedral católica en el centro de su capital. Federico había cumplido con casi todas sus ambiciones, había duplicado el tamaño de Prusia y la había transformado en una gran potencia europea. Se había convertido en Federico, El Grande y después de 20 años de poder, levantó otro Palacio diferente al de Sans-Souci, en el que Federico disfrutaba de las obras teatrales de su amigo Voltaire, obras que eran muy críticas de la sociedad, inclusive la prusiana porque la única libertad que no contemplaba Federico era la libertad de expresión. Críticas a la iglesia, a la sociedad estaba bien, siempre y cuando no amenazaran su poder porque todo lo que había alcanzado su grandeza habría sido en vano. Su máxima era: “piensas lo que quieras, pero obedece”.  Finalmente Voltaire decidió desalojar el Palacio de Sans-Souci, por su propio bien. Federico no quería que su refutación sufriera ningún perjuicio.

Federico fue un monarca de su tiempo que admiraba las ideas de la Ilustración, pero no la libertad de expresión. Permitió la libertad de culto pero no la libertad de prensa. Mejoró la situación de sus súbditos, pero los sacrificó en el campo de batalla. La Ilustración había llegado a Prusia y así quedó evidenciado en su sencilla tumba para un práctico hombre de razón.

Conclusión.

La convicción de los hombres del iluminismo fue su adhesión firme a la razón humana y a partir de ella se puede comprender la naturaleza para dominarla y transformarla a las necesidades humanas. La razón se convirtió en el Dios de estos filósofos, quienes se inspiraron principalmente en los avances científicos de los siglos precedentes. Tales avances los llevaron a una nueva concepción del universo basada en la aplicabilidad universal de las leyes naturales.

Utilizando los conceptos y las técnicas de las ciencias físicas, emprendieron la tarea de crear un mundo nuevo basado en la razón y la verdad (basada en la razón y la observación). Los filósofos investigaron todos los aspectos  de la vida social; estudiaron y analizaron las instituciones políticas, religiosas, sociales y morales, las sometieron a una crítica implacable desde el punto de vista de la razón y reclamaron un cambio. Generalmente descubrían que los valores y las instituciones tradicionales eran irracionales (contrarias a la naturaleza del hombre).

Por ello estos pensadores hicieron una guerra constante a lo irracional, y la crítica se convirtió en su arma más importante. Combatieron lo que consideraban superstición, fanatismo o intolerancia; lucharon contra la censura y exigieron la libertad de pensamiento; atacaron los privilegios de las clases feudales y sus restricciones sobre la clase industrial.

El Iluminismo creó realmente una forma de pensamiento filosófico que era original en su totalidad. Se da gran importancia a las investigaciones e indagaciones. La filosofía ya no es una mera cuestión de pensamiento abstracto, sino que adquiere la función práctica de criticar las instituciones existentes para demostrar que son irracionales e innaturales. El Iluminismo exige el reemplazo de estas instituciones y de todo el orden anterior por otro nuevo, más razonable y natural; tiene, por lo tanto, un aspecto negativo y crítico como un aspecto positivo. Es el proceso de criticar, dudar y demoler, así como el de construir. Con el tiempo, esta unidad de tendencias “negativas” y “positivas” se quebró, y después de la Revolución Francesa, ambas se manifiestan como principios filosóficos separados y antagónicos.