LA VERDAD EN EL CONOCIMIENTO: ¿ES POSIBLE QUE EN EL CONOCIMIENTO HUMANO HAYA VERDADES O CERTEZAS INDISCUTIBLES?
____________________________________________________________
Resumen: el presente trabajo está
dirigido a definir si durante el desarrollo histórico del conocimiento humano
encontramos certezas incuestionables de las que ya nadie discute y se dan como
ciertas, o por contrario, si esas verdades fueron
construidas acordes a la necesidad de cada época, siendo entonces determinados
por la sociedad y la cultura histórica y por lo tanto sujetas al cambio.
Palabras claves: verdad, certeza, conocimiento, saber,
discurso, poder, cultura, sociedad, objetividad, subjetivad.
______________________________________________________________
__
Introducción:
La
propuesta del presente trabajo es en primer lugar, hacer un análisis histórico
sobre la verdad del conocimiento. Hoy vemos que el hombre parte de certezas
indiscutibles que le permiten transitar su vida
como son las creencias o el sentido común, las ciencias y la tecnología
que le dan sentido existencial; en segundo lugar analizar si hay objetividad en
el saber del cuál nadie discute, o si el conocimiento es una construcción
subjetiva de la sociedad y la cultura, determinada por factores políticos,
económicos e ideológicos, etc.; en tercer lugar, establecer como se construye
el conocimiento a partir de posturas críticas por parte de dos filósofos
contemporáneos como lo son Nietzsche y Foucault, que marcan un cambio en la
mirada filosófica del saber. Finalmente se fundamentará una conclusión final.
El conocimiento y la verdad en la historia
hombre.
Vivimos
en un mundo lleno de certezas. Desde que el ser humano despierta sabe que sale
el sol por el Este a determinada hora y que luego por el oeste se pierde y da
comienzo la noche, que los días tienen 24 horas. El mes tiene 30 o 31 días y el
año 365 o 336, dependiendo si es bisiesto o no. Prendemos el televisor
escuchamos noticias meteorológicas que nos dice que el día de hoy va a hacer
calor, un día espléndido de sol, pero mañana amanecerá nublado y tal vez al final
de la noche llueva.
Durante
toda su historia el hombre para poder vivir necesito de certezas y fue
construyendo verdades. Con la aparición de la racionalidad filosófica, Tales de
Mileto, fue el primero en predecir un eclipse de sol, el día 26 de mayo del año
565 a.C, a las 13,25 hs. Ese día comienza el pensamiento filosófico y sus especulaciones. Todos los filósofos
presocráticos buscaron entender el origen del universo, su primera causa o principio:
agua, aire, fuego, apeirón, átomo, números, el ser, el nous, los cuatro
elementos, etc.
Luego,
aparecen en escena, los clásicos antiguos creando diferentes mundos. Platón se
esfuerza por diferenciar dos aspectos del conocimiento: el de la apariencia o
doxa (mundo sensible) es el conocimiento que no necesita demostración, siendo
una simple opinión que guía al hombre en la vida cotidiana; el otro ámbito del
conocimiento es el de la realidad o episteme (mundo inteligible), el verdadero
conocimiento, el de la razón o inteligencia humana. Luego Aristóteles se dedicó
a organizar todo ese conocimiento acumulado
y nos habla por primera vez de ciencias como un saber demostrativo y
enseñable que explica las cosas por sus causas, como un saber universal y lógico.
Durante
el medioevo, el conocimiento se convirtió en un dogma, la única verdad estaba
en la biblia que era la fuente de todo conocimiento: Dios. Nadie podía
cuestionar su palabra develada. A finales de la edad media, el hombre
renacentista duda de todo y vuelve a colocarse en el centro del conocimiento y
lucha contra el orden medieval, contra la dominación social de la iglesia,
contra el orden teleológico, basado en la verdad develada. Esta lucha se
realiza con varios actores del arte y el conocimiento. Las ciencias como la
matemática, la física o la astronomía, Copérnico, Newton, Galileo Galilei y
Kepler, dan comienzo a la modernidad, dejando atrás la edad media. La razón
humana será la protagonista de este nuevo orden mundial que se inicia.
Durante
esta época diferencias corrientes filosóficas discuten sobre la teoría del conocimiento:
El empirismo y el racionalismo, fueron las pioneras y junto a ellas sus métodos
que fundamentaban las ciencias. Las ciencias formales, utilizaban el deductivo
y las ciencias fácticas como las ciencias naturales y positivas, el
inductivismo; y posteriormente el método hipotético deductivo popperiano dando
fundamento a las ciencias sociales.
Kuhn
en su libro: “la estructura de las revoluciones científicas”, sostiene que los
cambios que se producen en el saber científico obedecen a causas históricas y
sociológicas. Los criterios de las ciencias son una cuestión de acuerdos entre
los miembros de una comunidad científica sobre cuáles son los problemas a
resolver y que procedimientos utilizar. La ciencia sería una cuestión de
consenso. Kuhn introduce el concepto de paradigma para indicar la producción
científica de un período determinado ligada a una forma de ver el mundo
consolidada y aceptada por una comunidad científica. Las revoluciones
científicas y los cambios de paradigmas modifican la forma de ver el mundo
sustituyendo el paradigma anterior por uno nuevo.
Con la
aparición en escena del filósofo loco Nietzsche, todas aquellas verdades edificadas
en la historia del pensamiento comenzaron a ser de-construidas a martillazos.
Los martillos tuvieron tanta repercusión en sus vibraciones que las verdades
edificadas, se fueron desvaneciendo y dando inicio al cambalache posmoderno. Ya
no quedan certezas, tradiciones, autoridad, valores, ética, moralidad alguna.
Nada es absoluto, todo es relativo. Nada es objetivo, todo es subjetivo. “No hay hechos, solo hay
interpretaciones”.[1]
La
época actual pone en cuestionamiento todo y todo abarca también al conocimiento
humano y la epistemología[2], que reflexiona sobre las
ciencias. En este ámbito hoy se discute sobre si hay una objetividad científica
pura, neutral de toda contaminación política, económica, social, cultural,
étnica, religiosa. ¿Es posible ello? La respuesta es que hay diferentes posturas
al respecto. Están aquellos defensores que opinan que sí y definen a la ciencia
como la búsqueda del conocimiento por el conocimiento mismo, en la búsqueda
desinteresada que se rige por un único valor: la verdad. Y sus retractores como Nietzsche y otros autores que
piensan que el conocimiento es una construcción social, estando el conocimiento
demarcado por diferentes intereses y por lo tanto, la realidad es una
construcción de la sociedad.
La construcción social del conocimiento.
La
expresión sociología del conocimiento irrumpe con Max Scheler dentro de un
contexto filosófico y se ocupa de la relación entre el pensamiento humano y el
contexto social donde se origina. Los antecedentes inmediatos de la sociología
del conocimiento son Marx su idea básica: la conciencia del hombre está
determinada por su ser social. También tomó de este autor el concepto de
'ideología' (ideas que sirven como armas para intereses sociales), y la de
'falsa conciencia' (pensamiento alejado
del verdadero ser social del que piensa). El anti-idealismo de Nietzsche
introdujo perspectivas adicionales en cuanto al pensamiento humano como
instrumento de lucha por la supervivencia y el poder. Hizo su propia teoría de
la falsa conciencia analizando el significado social del engaño y el
autoengaño, y de la ilusión como condición necesaria para la vida. Para
Nietzsche el conocimiento es el arte de
la desconfianza El historicismo, por su parte, destacó la relatividad e
historicidad inevitable del pensamiento humano.
Nietzsche y la Verdad.
La
realidad del conocimiento humano depende del sujeto y de la cultura en la que
vive, de sus costumbres y de su creencia. Nietzsche sigue el camino de Marx en
cuanto a que las condiciones materiales determinan al sujeto, la cultura, la
historia, la sociedad en la que el hombre vive va a determinar la forma de
pensar y su forma vivir.
No
existe la objetividad en el mundo, cada cultura, cada época vive en un mundo
diferente que valora e interpreta la realidad de manera diferente.
Durante
la ilustración, el sujeto cartesiano crea un método válido para alcanzar la
verdad. Para Nietzsche la razón es una herramienta para vivir.
El
lenguaje es la principal herramienta de la razón y tiene como función
principal el engaño dominando la realidad
a estrechos esquemas.
La
filosofía y la ciencia intentan imponer un orden a la naturaleza que no existe.
Intenta que todo sea sistemático, ordenado, que funcione mediante leyes
férreas, cuando eso es una burda simplificación. La realidad es muta permanentemente.
Las
verdades absolutas no existen, solo existen interpretaciones. Afirmar un
sistema de valores como auténtico o una concepción de la realidad como algo
verdadero es falso. Puesto que cada individuo es un ser distinto y cada vida es
diferente, cada percepción es una única interpretación de las cosas.
El
engaño de la verdad surge de las necesidades vitales que nos impulsan a vivir
en sociedad y que para evitar la guerra de todos contra todos, nos conduce a
admitir algo válido para todo el mundo, una verdad común: LA VERDAD ES UNA MENTIRA CONVENCIONALMENTE ADMITIDA. LA VERDAD ES LA
MENTIRA MAS EFICIENTE.
La
verdad es una mentira convencional y útil para mantener el domino de los
individuos a los que esta verdad mentirosa favorece.
Una arqueología del saber.
Michel
Foucault motivado por Nietzsche propone una nueva forma de interpretar el
conocimiento, a través de la utilización de un instrumento como análisis de los
discursos y los conceptos creados del conocimiento, el saber y la verdad. El
discurso como una cosa provista de significación, de dominación que imponen
criterios y establece relaciones asimétricas. La arqueología del saber se
detiene en lo que se dice porque más allá del discurso no hay nada. Entonces,
la eficacia del discurso se encuentra en quien elabora el discurso dominante
como una aprehensión de lo inteligible y, por lo tanto, el saber será una forma
de entender el mundo en cada momento histórico creado a partir de diferentes
discursos. Si se habla entonces del conocimiento éste será el sistema práctico
e ideológico del discurso que se emite a través de conceptos y enunciados.
En
síntesis, de acuerdo a lo que dice Foucault, un discurso es eficaz cuando se
realiza dentro de un conjunto de prácticas sociales realizadas en el eje:
discurso-saber-conocimiento. El conocimiento queda subordinado al saber cómo
producto del discurso permitiendo un determinado dominio social a través de la
construcción de la verdad. La verdad será entonces una construcción, un objeto
que incluye un práctica social y el ejercicio del poder. Los discursos
construyen entidades como objetos, conceptos y fenómenos sociales, de lo que se
habla.
Conclusión.
Después
de analizar el pensamiento de Nietzsche y Foucault, dos filósofos que marcan
una manera de pensar en la que la duda está presente en todo el análisis
realizado, cuestionando todas las certezas construidas a lo largo de la
historia del hombre y marcando el comienzo de la época actual: la
postmodernidad. Esta época se caracteriza por la subjetividad y la relatividad
de todo saber. Ya no hay saberes absolutos en los que creer. Todo está puesto
en duda porque el conocimiento es una construcción social y cultural o una
práctica social. Ya no hay fundamentos epistemológicos que la sostenga. No hay
certezas en los conocimientos, solo es posible lograr acuerdos globales sobre
un modo de ser de los hechos o estados del mundo.
En
síntesis, nuestro mundo es un mundo de creencias en representaciones de hechos
referidos y no un mundo de saberes o de certezas inamovibles. La preocupación
por el conocer no solo debe de consistir en la construcción de saberes de
contenidos teóricos, sino en el aprendizaje de un saber hacer, una praxis útil
para mejorar la calidad de vida de los hombres y de una convivencia pacífica
con nuestro planeta, única morada posible para la humanidad
Referencias.
Michel
Foucault. Arqueología del saber. Ed. Siglo XXI. Año 2002.
Alan
Sokal, Marcelino Cereijido, Esther Díaz Pablo Kreimer, Ricardo Cabrera. Conocimiento
científico: ¿es objetivo o es una construcción social?. PDF.
Gordon
Childe. Los orígenes de la civilización. Brevarios. Fondo de Cultura Económica.
Año 1990.
[1] Friederich Nietzsche.
[2] “Epistemología”, significa “estudio del conocimiento” o “estudio de
la ciencia”, y puede entenderse como la rama de la filosofía que estudia los
problemas del conocimiento. Vease. Mario
Heler. Garantía de verdad. Cap. II, pág. 34
