Buscar este blog

viernes, 6 de abril de 2018

LA VERDAD EN EL CONOCIMIENTO: ¿ES POSIBLE QUE EN EL CONOCIMIENTO HUMANO HAYA VERDADES O CERTEZAS INDISCUTIBLES?



LA VERDAD EN EL CONOCIMIENTO: ¿ES POSIBLE QUE EN EL CONOCIMIENTO HUMANO HAYA VERDADES O CERTEZAS INDISCUTIBLES?

____________________________________________________________

Resumen: el presente trabajo está dirigido a definir si durante el desarrollo histórico del conocimiento humano encontramos certezas incuestionables de las que ya nadie discute y se dan como ciertas, o  por  contrario, si esas verdades fueron construidas acordes a la necesidad de cada época, siendo entonces determinados por la sociedad y la cultura histórica y por lo tanto sujetas al cambio.

Palabras claves: verdad, certeza, conocimiento, saber, discurso, poder, cultura, sociedad, objetividad, subjetivad.

 ______________________________________________________________ __

Introducción:

La propuesta del presente trabajo es en primer lugar, hacer un análisis histórico sobre la verdad del conocimiento. Hoy vemos que el hombre parte de certezas indiscutibles que le permiten transitar su vida  como son las creencias o el sentido común, las ciencias y la tecnología que le dan sentido existencial; en segundo lugar analizar si hay objetividad en el saber del cuál nadie discute, o si el conocimiento es una construcción subjetiva de la sociedad y la cultura, determinada por factores políticos, económicos e ideológicos, etc.; en tercer lugar, establecer como se construye el conocimiento a partir de posturas críticas por parte de dos filósofos contemporáneos como lo son Nietzsche y Foucault, que marcan un cambio en la mirada filosófica del saber. Finalmente se fundamentará una conclusión final.

El conocimiento y la verdad en la historia hombre.

Vivimos en un mundo lleno de certezas. Desde que el ser humano despierta sabe que sale el sol por el Este a determinada hora y que luego por el oeste se pierde y da comienzo la noche, que los días tienen 24 horas. El mes tiene 30 o 31 días y el año 365 o 336, dependiendo si es bisiesto o no. Prendemos el televisor escuchamos noticias meteorológicas que nos dice que el día de hoy va a hacer calor, un día espléndido de sol, pero mañana amanecerá nublado y tal vez al final de la noche llueva.

Durante toda su historia el hombre para poder vivir necesito de certezas y fue construyendo verdades. Con la aparición de la racionalidad filosófica, Tales de Mileto, fue el primero en predecir un eclipse de sol, el día 26 de mayo del año 565 a.C, a las 13,25 hs. Ese día comienza el pensamiento filosófico y  sus especulaciones. Todos los filósofos presocráticos buscaron entender el origen del universo, su primera causa o principio: agua, aire, fuego, apeirón, átomo,  números, el ser, el nous, los cuatro elementos, etc.

Luego, aparecen en escena, los clásicos antiguos creando diferentes mundos. Platón se esfuerza por diferenciar dos aspectos del conocimiento: el de la apariencia o doxa (mundo sensible) es el conocimiento que no necesita demostración, siendo una simple opinión que guía al hombre en la vida cotidiana; el otro ámbito del conocimiento es el de la realidad o episteme (mundo inteligible), el verdadero conocimiento, el de la razón o inteligencia humana. Luego Aristóteles se dedicó a organizar todo ese conocimiento acumulado  y nos habla por primera vez de ciencias como un saber demostrativo y enseñable que explica las cosas por sus causas, como un saber universal y lógico.

Durante el medioevo, el conocimiento se convirtió en un dogma, la única verdad estaba en la biblia que era la fuente de todo conocimiento: Dios. Nadie podía cuestionar su palabra develada. A finales de la edad media, el hombre renacentista duda de todo y vuelve a colocarse en el centro del conocimiento y lucha contra el orden medieval, contra la dominación social de la iglesia, contra el orden teleológico, basado en la verdad develada. Esta lucha se realiza con varios actores del arte y el conocimiento. Las ciencias como la matemática, la física o la astronomía, Copérnico, Newton, Galileo Galilei y Kepler, dan comienzo a la modernidad, dejando atrás la edad media. La razón humana será la protagonista de este nuevo orden mundial que se inicia.

Durante esta época diferencias corrientes filosóficas discuten sobre la teoría del conocimiento: El empirismo y el racionalismo, fueron las pioneras y junto a ellas sus métodos que fundamentaban las ciencias. Las ciencias formales, utilizaban el deductivo y las ciencias fácticas como las ciencias naturales y positivas, el inductivismo; y posteriormente el método hipotético deductivo popperiano dando fundamento a las ciencias sociales.

Kuhn en su libro: “la estructura de las revoluciones científicas”, sostiene que los cambios que se producen en el saber científico obedecen a causas históricas y sociológicas. Los criterios de las ciencias son una cuestión de acuerdos entre los miembros de una comunidad científica sobre cuáles son los problemas a resolver y que procedimientos utilizar. La ciencia sería una cuestión de consenso. Kuhn introduce el concepto de paradigma para indicar la producción científica de un período determinado ligada a una forma de ver el mundo consolidada y aceptada por una comunidad científica. Las revoluciones científicas y los cambios de paradigmas modifican la forma de ver el mundo sustituyendo el paradigma anterior por uno nuevo.

Con la aparición en escena del filósofo loco Nietzsche, todas aquellas verdades edificadas en la historia del pensamiento comenzaron a ser de-construidas a martillazos. Los martillos tuvieron tanta repercusión en sus vibraciones que las verdades edificadas, se fueron desvaneciendo y dando inicio al cambalache posmoderno. Ya no quedan certezas, tradiciones, autoridad, valores, ética, moralidad alguna. Nada es absoluto, todo es relativo. Nada es objetivo, todo es subjetivo. “No hay hechos, solo hay interpretaciones”.[1]  

La época actual pone en cuestionamiento todo y todo abarca también al conocimiento humano y la epistemología[2], que reflexiona sobre las ciencias. En este ámbito hoy se discute sobre si hay una objetividad científica pura, neutral de toda contaminación política, económica, social, cultural, étnica, religiosa. ¿Es posible ello? La respuesta es que hay diferentes posturas al respecto. Están aquellos defensores que opinan que sí y definen a la ciencia como la búsqueda del conocimiento por el conocimiento mismo, en la búsqueda desinteresada que se rige por un único valor: la verdad. Y sus retractores como Nietzsche y otros autores que piensan que el conocimiento es una construcción social, estando el conocimiento demarcado por diferentes intereses y por lo tanto, la realidad es una construcción de la sociedad.

La construcción social del conocimiento.

La expresión sociología del conocimiento irrumpe con Max Scheler dentro de un contexto filosófico y se ocupa de la relación entre el pensamiento humano y el contexto social donde se origina. Los antecedentes inmediatos de la sociología del conocimiento son Marx su idea básica: la conciencia del hombre está determinada por su ser social. También tomó de este autor el concepto de 'ideología' (ideas que sirven como armas para intereses sociales), y la de 'falsa conciencia'  (pensamiento alejado del verdadero ser social del que piensa). El anti-idealismo de Nietzsche introdujo perspectivas adicionales en cuanto al pensamiento humano como instrumento de lucha por la supervivencia y el poder. Hizo su propia teoría de la falsa conciencia analizando el significado social del engaño y el autoengaño, y de la ilusión como condición necesaria para la vida. Para Nietzsche  el conocimiento es el arte de la desconfianza El historicismo, por su parte, destacó la relatividad e historicidad inevitable del pensamiento humano.

Nietzsche y la Verdad.

La realidad del conocimiento humano depende del sujeto y de la cultura en la que vive, de sus costumbres y de su creencia. Nietzsche sigue el camino de Marx en cuanto a que las condiciones materiales determinan al sujeto, la cultura, la historia, la sociedad en la que el hombre vive va a determinar la forma de pensar y su forma vivir.

No existe la objetividad en el mundo, cada cultura, cada época vive en un mundo diferente que valora e interpreta la realidad de manera diferente.

Durante la ilustración, el sujeto cartesiano crea un método válido para alcanzar la verdad. Para Nietzsche la razón es una herramienta para vivir.

El lenguaje es la principal herramienta de la razón y tiene como función principal  el engaño dominando la realidad a estrechos esquemas.

La filosofía y la ciencia intentan imponer un orden a la naturaleza que no existe. Intenta que todo sea sistemático, ordenado, que funcione mediante leyes férreas, cuando eso es una burda simplificación. La realidad es muta permanentemente.

Las verdades absolutas no existen, solo existen interpretaciones. Afirmar un sistema de valores como auténtico o una concepción de la realidad como algo verdadero es falso. Puesto que cada individuo es un ser distinto y cada vida es diferente, cada percepción es una única interpretación de las cosas.

El engaño de la verdad surge de las necesidades vitales que nos impulsan a vivir en sociedad y que para evitar la guerra de todos contra todos, nos conduce a admitir algo válido para todo el mundo, una verdad común: LA VERDAD ES UNA MENTIRA CONVENCIONALMENTE ADMITIDA. LA VERDAD ES LA MENTIRA MAS EFICIENTE.

La verdad es una mentira convencional y útil para mantener el domino de los individuos a los que esta verdad mentirosa favorece.

Una arqueología del saber.

Michel Foucault motivado por Nietzsche propone una nueva forma de interpretar el conocimiento, a través de la utilización de un instrumento como análisis de los discursos y los conceptos creados del conocimiento, el saber y la verdad. El discurso como una cosa provista de significación, de dominación que imponen criterios y establece relaciones asimétricas. La arqueología del saber se detiene en lo que se dice porque más allá del discurso no hay nada. Entonces, la eficacia del discurso se encuentra en quien elabora el discurso dominante como una aprehensión de lo inteligible y, por lo tanto, el saber será una forma de entender el mundo en cada momento histórico creado a partir de diferentes discursos. Si se habla entonces del conocimiento éste será el sistema práctico e ideológico del discurso que se emite a través de conceptos y enunciados.

En síntesis, de acuerdo a lo que dice Foucault, un discurso es eficaz cuando se realiza dentro de un conjunto de prácticas sociales realizadas en el eje: discurso-saber-conocimiento. El conocimiento queda subordinado al saber cómo producto del discurso permitiendo un determinado dominio social a través de la construcción de la verdad. La verdad será entonces una construcción, un objeto que incluye un práctica social y el ejercicio del poder. Los discursos construyen entidades como objetos, conceptos y fenómenos sociales, de lo que se habla.

Conclusión.

Después de analizar el pensamiento de Nietzsche y Foucault, dos filósofos que marcan una manera de pensar en la que la duda está presente en todo el análisis realizado, cuestionando todas las certezas construidas a lo largo de la historia del hombre y marcando el comienzo de la época actual: la postmodernidad. Esta época se caracteriza por la subjetividad y la relatividad de todo saber. Ya no hay saberes absolutos en los que creer. Todo está puesto en duda porque el conocimiento es una construcción social y cultural o una práctica social. Ya no hay fundamentos epistemológicos que la sostenga. No hay certezas en los conocimientos, solo es posible lograr acuerdos globales sobre un modo de ser de los hechos o estados del mundo.

En síntesis, nuestro mundo es un mundo de creencias en representaciones de hechos referidos y no un mundo de saberes o de certezas inamovibles. La preocupación por el conocer no solo debe de consistir en la construcción de saberes de contenidos teóricos, sino en el aprendizaje de un saber hacer, una praxis útil para mejorar la calidad de vida de los hombres y de una convivencia pacífica con nuestro planeta, única morada posible para la humanidad

 

 

Referencias.

Michel Foucault. Arqueología del saber. Ed. Siglo XXI. Año 2002.

Alan Sokal, Marcelino Cereijido, Esther Díaz Pablo Kreimer, Ricardo Cabrera. Conocimiento científico: ¿es objetivo o es una construcción social?. PDF.

Gordon Childe. Los orígenes de la civilización. Brevarios. Fondo de Cultura Económica. Año 1990.



[1] Friederich Nietzsche.

[2] “Epistemología”, significa “estudio del conocimiento” o “estudio de la ciencia”, y puede entenderse como la rama de la filosofía que estudia los problemas del conocimiento. Vease. Mario Heler. Garantía de verdad. Cap. II, pág. 34