1)
Introducción.
La inquietud
planteada en este trabajo sobre la Ilustración, es develar cómo fue posible
llevar a la práctica aquellas ideas que surgieron durante el Siglo XVIII, en el
período denominado de La Ilustración
o período de Las Luces, delimitando la
transición de dos épocas históricas de la humanidad. Ellas fueron la Edad Media
y el comienzo de un nuevo orden mundial denominado Modernidad El hombre comienza
a desplazar al Dios medieval, a través de los nuevos descubrimientos, conocimientos
científicos, inventos, que pusieron al hombre en su centralidad. Algunos se
animaron a desafiar ese poder de las sombras y comenzaron a iluminar nuevas
ideas que anticiparon las dos revoluciones (industrial y francesa), dando
inicio a la época contemporánea en la que todavía estamos inmersos.
2)
Desarrollo.
Algunos de los hombres que hicieron realidad
Las ideas de la Ilustración.
Newton (1642
- 1727).
A finales del siglo XVII, en Inglaterra, surge la
ilustración. Isaac Newton, el fundador de la ciencia moderna, fue el primero en
desafiar al poder de la iglesia.
Durante este
período, el poder de la iglesia, les
decía a sus fieles que había que obedecer a Dios y al Rey porque era su enviado
en la tierra.
El hombre creía
en la biblia y le estaba prohibido conocer el mundo por sus propios medios. La
biblia, era la verdad develada, todo lo que estaba en la tierra había sido
creado por Dios, varios miles de años atrás y muchos hombres habían sido
expulsados del paraíso por no obedecer a Dios.
Newton fue el primero en desafiar el poder de la
iglesia, diciendo que el conocimiento no se adquiría con la fe ciega en Dios,
sino a través de la observación de las cosas que se encuentran en nuestro
alrededor. Estableció las reglas generales de lo que llamamos ciencia y una de
esas reglas es que todo el mundo podía acceder a ella. Al ver caer una manzana
estableció la ley de gravedad, donde todas las cosas caen hacia abajo. Veía una
fuerza activa que atraía los objetos hacia la tierra: la fuerza de la gravedad,
que hace que la Luna gire alrededor de la Tierra y ésta alrededor del Sol.
Esta teoría sirvió
para que los profesores universitarios recorrieran Inglaterra, explicando la
teoría de gravedad y la ley mecánica de Newton.
Una manera de
explicar era a través de un horario, un sol en el centro con los cinco planetas
girando alrededor del sol.
Estas
demostraciones llegaron a representarse en obras de artes, como la de Joseph
Writght, que se encuentran exhibidas en el Museo de Derby, que representan
la ilustración y en donde se ven las luces y libros de la ilustración y las
sombras del período medieval. La luz encarna la verdad y el conocimiento. Por otro
lado, las tinieblas, la oscuridad que encarna un misterio, nos ocultan algo, no
revela todo lo que debemos saber del mundo en el que vivimos y eso era el
oscurantismo medieval.
Había una ley
universal, que hacía que todo se mantuviera en su lugar. En las escuelas se
imitaban juegos representando las órbitas de los planetas del sistema solar. Se
establecía una similitud con la sociedad humana en donde ricos y pobres,
ocupaban un lugar.
Los pensadores ilustres se preguntaban sobre el
mundo que los rodeaba, pertenecían a la Royal
Society, la primera asociación
científica del mundo que divulgaba los grandes descubrimientos de la
ilustración. Sus miembros creían en la Biblia pero no aceptaban que fuera la única verdad. Había otro libro
tan importante que la Biblia y él, era el libro de la naturaleza.
Con la ayuda de
nuevos telescopios y microscopios más potentes, fueron creando una dimensión
nueva de las cosas.
Con un juguete
que se vendía en la feria para chicos, Newton pudo comprobar los colores que
emitían los rayos del sol, a través de un elemento que cualquiera podía
adquirir en el mercado, se podía
realizar un experimento.
Todos los nuevos
descubrimientos científicos debían publicarse en su idioma original y podía
reproducirse en cualquier parte del mundo, a diferencia de lo que ocurría en el
medioevo que había que ser un erudito para leer la biblia o textos esotéricos
que sólo se publicaban en latín.
Estos nuevos
experimentos eran una nueva fuente de verdad y de conocimiento. La gente común
podía utilizar esos conocimientos para inventar cosas, máquinas y con ellas
cambiar el mundo, controlar la naturaleza.
Quienes fueran
inteligentes podían tener ventajas, frente a todos aquellos que habían nacido
en el seno de una familia noble o aristocrática.
El aspecto más
importante que nos deja la ilustración, era que no solo se trataba de los
descubrimientos, sino de quien controlaba el conocimiento. Por lo tanto, el
científico era dueño de sus propios conocimientos y podía explicarlo y
reproducirlo en todo el mundo. Esto representaba un fuerte ataque crítico al
poder y autoridad de la iglesia.
Voltaire (1694 - 1778).
Voltaire, un escritor francés que representaba la
figura del intelectual por excelencia, era el defensor de todos los horrores
legales cometidos por los regímenes autoritarios. Pasó gran parte de su vida
fuera de Francia porque en ella, se
reprimía la libertad de pensamiento y de expresión, motivo por el cual debió
estar durante mucho tiempo exiliado en Inglaterra. Allí le llamó la atención el
funeral de Newton, dado que en Francia solo se honraba a los miembros de la
aristocracia y la investigación
científica seguía controlada por la iglesia católica.
Fue un luchador
contra la intolerancia religiosa que existía en Francia. En Inglaterra, encontró la libertad que no había
en su país. Desde hacía largo tiempo, la Monarquía Anglosajona, había sido
obligada por el pueblo inglés a transigir con algunos elementos de la
democracia, la representación política y la libertad religiosa, que surgieron a
partir de la Carta de Derechos de 1689,
el derecho británico sanciona la separación de los poderes (PE; PL y PJ). El
poder del rey estaba limitado por el parlamento, los jueces y los funcionarios
públicos. Por ejemplo, el Rey no podía subir los impuestos, aprobar leyes, ni
declarar la guerra sin acuerdo del parlamento y este sistema promovía mucho más
la libertad que el sistema absolutista francés, en el que todos los poderes se
concentraban en el Rey. Voltaire encontró en Inglaterra la libertad que a su
juicio era el valor más preciado y la mejor arma de la mente contra la tiranía.
Al establecerse la libertad de expresión, se abre un espacio público para la
polémica y el debate en el que toda una Nación puede proponer nuevas ideas y
reformas al gobierno. Una vez establecida la libertad de expresión, el individuo
puede conseguir todas las demás libertades. El objetivo que se propuso Voltaire
es la lucha a favor de la libertad de expresión y de prensa a través de
escritos, novelas y obras de teatro. Aunque en esa época en Francia todo esto
era un sueño, la libertad y la igualdad, estas eran ideas subversivas y sólo
podían exponerse a puerta cerrada. La Francia del siglo XVIII, era un régimen
represor y si alguien quería exponer sus ideas sin ser reprimido por el Estado,
debía concurrir a salones cerrados donde Voltaire concurría, discutía y exponía
sus ideas radicales y junto a los demás participantes planificaban cambiar el
nuevo orden mundial.
Diderot (1713-1784).
A diferencia de Voltaire, no pertenecía a la élite
aristocrática. Su gran obra fue la primera Gran
Enciclopedia Francesa, que fue el motor de la Ilustración. En 1749, Diderot
fue encarcelado en el Castillo de Vincennes, escribió un libro en donde
afirmaba que el conocimiento provenía de los sentidos y no de la revelación
celestial, esto fue una provocación al Rey que decidió encarcelarlo y lo aparto
de su gran proyecto que era La Enciclopedia. Su idea fue reclutar a varios
cerebros del momento y elaborar una serie de libros que abarcaran no solo ideas
y filosofías, sino también técnicas y oficios que fuesen explicados con todo
detalle. Nunca antes se había pensado en documentar conocimientos tan provechos
como el de los oficios, en el que Diderot y sus colegas consultaron a gente
sencilla, a la quien nadie antes, había tenido en cuenta. Uno de los objetivos
de la Enciclopedia era darle honor a estos oficios, un lugar de que les
correspondía, dignificando a los artesanos en un tiempo en el que sólo se atribuía
valor a la Aristocracia. Eso se debía a que Diderot era de una provincia de la
región de Champagne, donde su padre era cuchillero, oficio del cual Diderot
estaba muy orgulloso, que su padre pudiera elaborar cuchillos con sus propias manos. Todo lo contrario a los sacerdotes y
aristócratas que gobernaban Francia. La Enciclopedia que estaba elaborando,
seguramente iba a escandalizar a las autoridades y a la iglesia y no se podía subvertir
el orden porque no solo encarcelaban a las personas por lo que decían, sino que
los ejecutaban con métodos crueles. Diderot tuvo que utilizar todo su ingenio
para evadir a los censores. En los temas de la Enciclopedia, la tecnología
estaba arriba de todo. Las secuencias de las entradas a la enciclopedia tienen
un significado oculto. Diderot no creía en ningún Dios, hizo ataques a la
iglesia en toda su obra, incluso en referencias cruzadas como mezclar
canibalismo con eucaristía. Pero su gran ingenio le trajo muchos amigos y entre
ellos la amante del Rey Luis XV, Madame de Pompadour, que fue retratada
en la enciclopedia. Con tales amistades Diderot paso tres meses en la cárcel. El
rey comprendió que el gran proyecto de Diderot era una gran industria que iba a
ser muy rentable. A pesar de los acosos de la iglesia en los veintiséis años
posteriores, Diderot y sus colegas siguieron adelante con su gran obra
enciclopédica.
En 1751, terminó su primer volumen teniendo un éxito
total. Esto lo convirtió en un hombre muy famoso. Recibió una carta de Voltaire
que lo llamaba el Sócrates de la modernidad. Diderot logro respeto y prestigio
de parte de la gente común que ejercía un oficio o profesión, aunque muchas de
esas personas, tenían muy pocas probabilidades de enterarse de la enciclopedia
de la cual había formado parte. Era un libro muy caro para un artesano que
ganaba mucho menos de lo que valía la enciclopedia. Los libros eran comprados
por una pequeña elite francesa, se ocultaban y se vendían en secreto, inclusive
la enciclopedia había estado prohibida durante los primeros años. Diderot decía
que “un libro prohibido era un libro
leído”. Su libro fue un gran éxito en la editorial de la época. La emoción
de tener acceso a las ideas, a la información y al mundo en general, se adueñó
de toda la sociedad y el pueblo aprendió a leer. Diderot puso el conocimiento a
disposición del todo el mundo. El Papa y la iglesia condenaron a la
enciclopedia y ordenó su quema. Todo católico que leyera la enciclopedia sería
condenado eternamente.
Sebastiao
José de Carvalho e Melo. El Marqués de
Pombal
En Portugal,
se libró una lucha encarnizada entre la ilustración y la religión. La
ilustración pudo prevalecer a través de un acontecimiento imprevisto un
terremoto que aconteció en Lisboa,
cuyas consecuencias socavaron la autoridad de la iglesia en todo en todo mundo.
A mediados del siglo XVIII, Portugal era el país más religioso de Europa. Las
ideas de la ilustración eran desconocidas aquí. La iglesia católica ejercía un
control mucho peor que en Francia. Los sacerdotes les decían a sus feligreses
que Dios imponía castigos terribles a los pecadores al morir y la inquisición
podía condenar a su población a la
decapitación o la hoguera. El 1 de noviembre de 1755, el Día de todos los
Santos, era una festividad que tenía un significado especial en los países
católicos. Por la mañana la población concurrió masivamente a las iglesias y
lugares sagrados. A las diez de la mañana algo terrible sucedió, la tierra se
empezó a mover y los edificios comenzaron a desmoronarse. Lisboa estaba inmerso en un descomunal terremoto de
9.1, en escala de Richter. Sus efectos fueron muy violentos y destructivos, muchísima
gente murió aplastada por los edificios, los sobrevivientes intentaban salvar
su vida corriendo hacia el rio, pero un gigantesco tsunami se les vino encima,
y muchos murieron ahogados. De una población de 250.000 habitantes,
aproximadamente 85.000 personas murieron ese día. Luego se desató un feroz
incendio que asoló la ciudad. Fue una hecatombe. Los habitantes de Lisboa
habían hecho lo que sus sacerdotes le dijeron, habían concurrido a la iglesia,
rezaron, pero un espantoso castigo había caído sobre ellos y querían saber ¿por
qué? A la iglesia le costó dar explicaciones lógicas ¿por qué un Dios bondadoso
y omnipotente permitía que una catástrofe ocurriera en Lisboa? En efecto, lo
único que la iglesia podía hacer es aconsejar a la población que rezara a Dios,
a ese mismo Dios que había generado la catástrofe. El sacerdote Malagrida los
incitaba a arrepentirse y fundamentaba diciendo que dios había mandado el
terremoto, el tsunami y el fuego para castigarlos por los pecados que ellos
habían cometido.
Gabriel
Malagrida, era un sacerdote jesuita de origen
italiano, que había adquirido una fama casi mítica como predicador, sus
sermones se tomaban muy en serio, los feligreses lo escuchaban con mucha
atención; y él les decía que hicieran una sola cosa: rezar. Pero no ayudaba a
la reconstrucción de la ciudad. La mayoría de la población había quedado
arruinada. El terremoto terminó con la fe de muchas personas que estaban allí.
La incapacidad de la iglesia para explicar lo ocurrido tuvo graves
repercusiones en Europa. Sin embargo, hubo un hombre que vio una oportunidad en
todo el desastre. El Marqués de Pombal era uno de los pocos
portugueses que había tenido acceso a las ideas de la ilustración. Empezó a ver
cómo podía utilizar todas esas ideas de la ilustración podían servir para la
reconstrucción de la ciudad. El terremoto era una oportunidad para poner en
práctica esas ideas para el disfrute de toda la población. El Marqués de Pombal
fue una personalidad destacada del siglo XVIII, había sido Ministro
Plenipotenciario (Embajador), en Londres y en Viena, en un momento en que las
ideas en Europa estaban cambiando, la vida en estas ciudades le permitió tener
una visión diferente de cómo podía ser el futuro de Portugal. Aspiró a
reconstruir y reinventar la ciudad. Tenía la idea de reconstruir la ciudad con
piedra y teja. Lo mismo que Diderot había hecho en la imprenta. La idea era
llevar la ilustración al pueblo y reducir el poder de la iglesia y la
aristocracia. Pombal era la mano derecha del rey José I. Su plan era aprovechar
al Rey para tener acceso a las riquezas de la iglesia y dárselas al pueblo. Pero
Pombal tenía un gran desafío por delante, porque el poder estaba en manos del
Rey y de la iglesia y la riqueza del Imperio Portugués. Para construir el
palacio y monasterio de Mafra se necesitaron trece años y 45000 hombres.
Significó un reparto de poderes entre el Rey y la iglesia. Por un lado estaba
el Palacio donde se alojaba el Rey y por el otro lado, el convento donde los monjes
podían rezar y
obligaban a los feligreses a rezar.
El rey creía en el derecho divino y en que
su poder emanaba de Dios y la iglesia le garantizaba el contacto con el pueblo
y que acatara a la autoridad del rey. Los monjes disfrutaban de todos los lujos,
almorzaban en mesas de maderas exóticas talladas por esclavos y caminaban sobre
el piso de mármol. El Monasterio era uno de los pocos edificios que habían
quedado de pie, después del terremoto.
El pueblo había perdido su vivienda y pasaba por una
situación de hambruna. Pombal necesitaba dinero para darles alimento y albergue
y debió convencer al rey para financiar la reconstrucción y modernización de la
Lisboa y se dio cuenta de que tendría las técnicas necesarias para realizar la
obra. La prueba de estas técnicas estaba en la construcción de un acueducto que
abastecía la ciudad desde unos 60 km de distancia, que permitió suplir las
necesidades de agua potable a todos y ayudó a combatir el incendio.
El acueducto, representaba para Pombal, la
ciencia de Newton aplicada, para mejorar la vida de la población ; y pensó que
podía utilizar esos conocimientos para reconstruir la ciudad, reemplazo la
antigua ciudad por una nueva urbanización basada en líneas geométricas de la
arquitectura clásica y utilizaría las nuevas tecnologías surgidas con la
Ilustración.
Se construyó las
primeras estructuras edilicias antisísmicas de la historia de Europa que
protegería la ciudad contra futuros terremotos. Los marcos de todas las nuevas
casas reconstruidas eran idénticos para que pudieran fabricarse masivamente.
Luego de su
reconstrucción, se entregó a los portugueses, una ciudad para su disfrute, un
hermoso lugar que les pertenecía a todos y no a la iglesia y a la Aristocracia,
como ocurría antes. El éxito de Pombal, debilitó el poder de la iglesia sobre
el pueblo, que además la ofendió sustituyendo los templos en estructuras
semejantes a los demás edificios. Los representantes de la iglesia estaban
indignados y Malagrida se opuso e inició una campaña contra Pombal, redactando
panfletos y enviando cartas a influyentes católicos de Europa, incluido el
Papa. Pombal no permitió que la iglesia recuperara su poder. Confiando en el
poder y gratitud del Rey, dio un castigo ejemplar a Malagrida por el delito de
blasfemia y ordenó su ejecución violenta en el garrote y su cadáver fue
reducido a cenizas.
Pombal terminó
con la inquisición para siempre y trajo para siempre la sabiduría de la
ilustración y convirtió el Monasterio de Mafra en biblioteca y se llenó de
aquellas ideas revolucionarias que habían estado prohibidas.
Pombal utilizó
el poder absoluto del Rey para llevar la ilustración a Portugal. Había
levantado la ciudad más moderna del mundo y liberado al pueblo de su terror a
la iglesia.smus
Darwin (1731-1802).
En Inglaterra,
la tecnología estaba haciendo avanzar al mundo, la revolución industrial. Derbyshire,
ciudad ubicada en el centro del Reino Unido, escondía un tesoro de minerales
muy valioso para la industria y los ríos de corriente rápida proporcionaban
energía. En 1721, se estableció en esta ciudad la primera fábrica textil del
mundo y su primer telar de seda. La producción de seda permitió que su
población se enriqueciera. Fue un triunfo de la meritocracia sobre la
aristocracia y era lo que proclamaba la ilustración.
Erasmus
Darwin estaba en el centro de todo, este proceso de
cambio que se estaba generando en Inglaterra. Nació cuatro años después de la
muerte de Newton, era médico, poeta, filósofo e inventor. Inicio el ataque
definitivo de la ilustración dirigido a la autoridad de la iglesia. Le fascinó
las ideas del siglo de Las Luces y su aplicación a la vida real. Pertenecía a
una clase social totalmente nueva optimista, apasionada, agresiva que vivía de
su ingenio y ella era la Burguesía. Esta nueva clase social no heredada
fortunas como la aristocracia y tenían que sobrevivir por sus propios medios. Darwin
trató de comprender y dirigir este nuevo mundo de rápida transformación. Sus
amigos eran figuras estelares de la filosofía natural, la innovación y la
industria. Inspirándose en ellos Darwin plasmo sus ideas en un libro y allí
diseño y dibujo los nuevos telares para la industria inglesa. No solo documenta
lo que ve si no que busca incrementar su eficacia.
Tanto para
Darwin como para Pombal, las ideas de la Ilustración trataban fundamentalmente
sobre el progreso y era lo que estaba ocurriendo en Inglaterra. Aquí hubo una
importante mejora de las prestaciones sociales de la población y sobretodo de
la satisfacción y felicidad del pueblo.
Por su profesión
de médico estaba obligado a recorrer grandes distancias para visitar pacientes
y en uno de sus viajes su contacto con la industria lo indujo a llevar adelante
su mayor descubrimiento en una cueva natural donde los mineros extraían
minerales que tenían sustancias químicas que posteriormente fueren utilizadas
en las industrias cerámicas y textil.
En el interior de la cueva, Darwin va a poder dar
respuesta a su pregunta más importante: ¿de qué estaba hecha la tierra y todo
lo que había en ella? allí descubrió una estructura mineral en donde pudo
estudiar los procesos químicos que le daban esa forma, piedra caliza, calor y
agua, una especie de laboratorio natural donde había caparazones fosilizados
idénticos a las criaturas que habitaban en el fondo del mar y se preguntó: ¿
cómo fue posible que esas criaturas que vivían en el mar terminaran en el fondo
de la tierra? Darwin entendió que este ocurrió porque la tierra estaba en
constante movimiento desde hacía millones de años, mucho antes de lo que la
Biblia afirmaba. También se interesó por saber cómo estas criaturas se habían
creado y cómo habían llegado allí. Con el nuevo invento del microscopio pudo
examinar las bacterias y ver cómo se multiplicaban sin ninguna ayuda del
exterior. Si se producía vida en una habitación cálida como la cueva, también
se pudo haber producido vida en las aguas templadas de los océanos. Con esta
observación pudo elaborar una teoría sobre el origen de la vida, setenta años
antes, de que su nieto Charles Darwin
publicara su famosa obra “El origen de
las especies”.
Esta teoría de Erasmus
Darwin sobre los orígenes de la vida, contradecía lo que lo que la iglesia
venía diciendo y lo que estaba escrito en la Biblia de como Dios había creado
al mundo, no era verdad. Erasmus era un escéptico que utilizó las ciencias para
cuestionar a su enemigo en términos indiscutibles y la iglesia no se pudo
recuperar jamás del golpe que le había dado Darwin.
De Newton a
Darwin las ciencias fue despojando a Dios de su papel hacedor en el universo y
situando al ser humano en el centro de todo.
La ilustración,
lleno el mundo occidental de libros completos de ideas de libertad, progreso y
razón y declaró la guerra al poder y a la autoridad de la iglesia y desplego
nuevas tecnologías para mejorar la vida de la gente común, pero las monarquías
absolutas y las elites seguían teniendo el control.
Fue uno de los que llevo adelante las ideas de la
Ilustración, para trasformar la realidad
y cambiaron la sociedad de su época.
En el Palacio de
Sans-Souci, Potsdam, Federico El Grande reunió a su Corte durante medio siglo.
Era un palacio fabuloso en que su arquitectura, los símbolos del sol, el orden
geométrico, todo había sido diseñado para representar las ideas de la
Ilustración.
En su juventud, Federico se pasaba el día leyendo
poesías y libros de filosofía de los pensadores ilustrados. Era un hombre
intelectual. Pero su país, Prusia era un territorio pobre y disperso. Cuando
llego al trono en 1740, estuvo decidido a hacer de Prusia una gran potencia y
llevar adelante esas ideas de la ilustración del cual él estaba fascinado.
La arquitectura del Palacio de Sans-Souci, refleja
las dos caras de su carácter. En la sala de mármol, la cúpula se eleva hacia el
cielo y la luz penetra en la sala con una gran uniformidad. La luz tenía un
significado muy simbólico en la época de la Ilustración; después del
oscurantismo de la Edad Media, se consideraba que infundía ilustración,
racionalidad y verdad en las personas. A él concurrieron los más destacados
filósofos, matemáticos, artistas y músicos más brillantes de toda Europa. En la
sala de mármol se debatían las ideas más modernas y en muchas oportunidades
Federico impresionaba a sus invitados con sus sonatas y sinfonías. Uno de esos
invitados fue Voltaire, una de las más célebres figuras de la Ilustración.
Ambos se mantuvieron en contacto durante mucho tiempo. Voltaire necesitaba de
la protección y apoyo de Federico para divulgar sus ideas radicales. Juntos
redactaron un manifiesto sobre el perfecto gobernante ilustrado, y el libro se
llamó el Antimaquiavelo.
En este libro,
Voltaire y Federico intercambiaron impresiones sobre el despotismo de los
Príncipes y cómo debía gobernar un monarca. En realidad, de lo que se trató en
este libro, fue del programa de gobierno de Federico, que elaboró con
antelación a su reinado. El verdadero propósito de un monarca debe de ser hacer
el bien infinito a su súbditos y a eso aspiraba Federico como Rey absolutista,
poder hacerlo posible en sus territorios.
El modelo que fascinaba a Federico y a los
pensadores de la Ilustración era la sociedad China, ellos querían proponer un
modelo de sociedad en paz y armonía, la vida al aire libre, todo el mundo
tomando té y haciendo música sin conflictos. China era una sociedad que había
sido influenciada por el filósofo Confucio
quien creía en la importancia de la razón, la sabiduría, la benevolencia y la
meritocracia. Ideas que Federico quería elevar. Confucio fue un modelo para
Federico que se veía como un Rey filósofo.
Prusia, era sólo
uno entre los pequeños Estados alemanes y para elevarlo a la categoría de una
potencia internacional, había que expandir su territorio declarando la guerra a
los demás Estados vecinos. Este era lado ambicioso e implacable de su carácter.
Para llevar adelante su objetivo, decretó que todos los hijos varones hicieran
el servicio militar. Uno de cada veinte varones era soldado. Las ciudades y
pueblos de Prusia estaban llenos de militares y obligo a sus súbditos a alojar
en sus casas a los soldados del inmenso ejército que había construido. La
presencia militar era constante en la vida cotidiana de las ciudades.
Era un caudillo que lanzaba a la batalla a sus
soldados, con lo cual el número de bajas que se producían en el ejército eran
muy altas. Se dio cuenta que si seguían muriendo sus soldados, dejaría a sus
ciudades sin población, eso traería consecuencias sociales, políticas y
económicas muy importantes. Entonces, mando emisarios a los países vecinos para
reclutar extranjeros a su ejército. A ellos le garantizaba un buen salario y
todos los placeres de la vida militar. El ejército de Federico pasó a ser el
más grande de Europa. Se decía que no era un país que tenía soldados sino que esos
soldados tenían un país. Su plan maestro de invasión imperial estaba
funcionando.
Pero para alojar y alimentar a semejante ejército
necesitaba agrandar su territorio, pero no mando a sus soldados a invadir
territorios extranjeros, sino que envió sus soldados a ganar territorios contra
la naturaleza. Se propuso transformar las marismas del rio Oder, prácticamente deshabitadas
en tierras para cultivo.
Según la
Ilustración las ciencias y la tecnología no solo servían para comprender la
naturaleza sino para dominarla, transformarla y mejorarla. Sirviéndose de la
ciencia ilustrada moderna y de expertos de la Academia de Ciencias de Berlín,
Federico estudio la posibilidad de drenar las orillas del río. El plan era
acortar un tramo del Oder, excavando un canal para recuperar 25 km. De rio. Era
una tarea peligrosa porque había que trabajar sobre una zona pantanosa donde
había paludismo, pero tanto en la paz como en la guerra los soldados no tenían
elección.
Costó 30 años, pero finalmente se logró. La razón de
la Ilustración había prevalecido. Se construyeron nuevos pueblos sobre vías
rápidas. Los pueblos pesqueros fueron sustituidos por hileras de casas,
prósperos cultivos y ganado. La visión utópica de Federico se había hecho
realidad. Donde antes proliferaban cangrejos, anguilas y peces en el fango,
ahora los colonos podían sembrar verduras y cereales. Finalmente, Federico
había dominado a su enemigo, la naturaleza había sido conquistada y cultivada.
1200 nuevos pueblos acogieron a 300.000 nuevos colonos, no solo prusianos sino
también extranjeros. Muchos de los que llegaron fueron religiosos católicos, judíos que sufrían
persecuciones en otros Estados vecinos, pero en Prusia eran bienvenidos.
Federico tenía una cualidad extraordinaria para un
monarca de la época y era su tolerancia religiosa, un elemento importante de la
filosofía ilustrada. Para Federico, “todo hombre debía aspirar a la salvación a
su propio modo”. Proclamo que todos los credos religiosos eran bienvenidos
a Prusia y que todos podían vivir conforme a su fe. Prusia era un Estado
protestante, sin embargo, Federico construyó una magnifica catedral católica en
el centro de su capital. Federico había cumplido con casi todas sus ambiciones,
había duplicado el tamaño de Prusia y la había transformado en una gran
potencia europea. Se había convertido en Federico, El Grande y después de 20
años de poder, levantó otro Palacio diferente al de Sans-Souci, en el que
Federico disfrutaba de las obras teatrales de su amigo Voltaire, obras que eran
muy críticas de la sociedad, inclusive la prusiana porque la única libertad que
no contemplaba Federico era la libertad de expresión. Críticas a la iglesia, a
la sociedad estaba bien, siempre y cuando no amenazaran su poder porque todo lo
que había alcanzado su grandeza habría sido en vano. Su máxima era: “piensas
lo que quieras, pero obedece”. Finalmente Voltaire decidió desalojar el Palacio
de Sans-Souci, por su propio bien. Federico no quería que su refutación
sufriera ningún perjuicio.
Federico fue un
monarca de su tiempo que admiraba las ideas de la Ilustración, pero no la
libertad de expresión. Permitió la libertad de culto pero no la libertad de
prensa. Mejoró la situación de sus súbditos, pero los sacrificó en el campo de
batalla. La Ilustración había llegado a Prusia y así quedó evidenciado en su
sencilla tumba para un práctico hombre de razón.
Conclusión.
La convicción de
los hombres del iluminismo fue su adhesión firme a la razón humana y a partir de
ella se puede comprender la naturaleza para dominarla y transformarla a las
necesidades humanas. La razón se convirtió en el Dios de estos filósofos,
quienes se inspiraron principalmente en los avances científicos de los siglos
precedentes. Tales avances los llevaron a una nueva concepción del universo
basada en la aplicabilidad universal de las leyes naturales.
Utilizando los
conceptos y las técnicas de las ciencias físicas, emprendieron la tarea de
crear un mundo nuevo basado en la razón y la verdad (basada en la razón y la
observación). Los filósofos investigaron todos los aspectos de la vida social; estudiaron y analizaron
las instituciones políticas, religiosas, sociales y morales, las sometieron a
una crítica implacable desde el punto de vista de la razón y reclamaron un
cambio. Generalmente descubrían que los valores y las instituciones
tradicionales eran irracionales (contrarias a la naturaleza del hombre).
Por ello estos
pensadores hicieron una guerra constante a lo irracional, y la crítica se
convirtió en su arma más importante. Combatieron lo que consideraban
superstición, fanatismo o intolerancia; lucharon contra la censura y exigieron
la libertad de pensamiento; atacaron los privilegios de las clases feudales y
sus restricciones sobre la clase industrial.
El Iluminismo
creó realmente una forma de pensamiento filosófico que era original en su
totalidad. Se da gran importancia a las investigaciones e indagaciones. La filosofía
ya no es una mera cuestión de pensamiento abstracto, sino que adquiere la
función práctica de criticar las instituciones existentes para demostrar que
son irracionales e innaturales. El Iluminismo exige el reemplazo de estas
instituciones y de todo el orden anterior por otro nuevo, más razonable y
natural; tiene, por lo tanto, un aspecto negativo y crítico como un aspecto
positivo. Es el proceso de criticar, dudar y demoler, así como el de construir.
Con el tiempo, esta unidad de tendencias “negativas” y “positivas” se quebró, y
después de la Revolución Francesa, ambas se manifiestan como principios
filosóficos separados y antagónicos.