Buscar este blog

lunes, 31 de marzo de 2014

¿Qué es la filosofía?


El origen de cómo nace la filosofía nos da la pauta de ¿qué es hacer filosofía?.
La filosofía deviene del griego y significa disposición al saber, búsqueda del saber, amor a la sabiduría. Es una actitud interrogativa respecto de lo real. Los griegos dicen que la filosofía nace del asombro, de asombrarse de aquello que parece lo común, lo cotidiano o lo extraordinario, nos invita a pararnos por un momento, detenernos y hacernos preguntas que normalmente no nos hacemos. ¿Cuál es lo propio de una pregunta filosófica? es que desde el asombro nos invita a este detenernos al ocio. No en el sentido de estar ociosos sin hacer nada. Sino en el sentido del negotium, no es un negocio que está todo el tiempo en movimiento, sino que es pararse, asombrarse e interrogar. Interrogar acerca de todo lo que existe, la interrogación filosofía es respecto a todo lo que es y es además una pregunta radical, que pretende ir a las raíces de las cosas, no eludir las dificultades e instalarse en este asombro, instalarse en las cosas del mundo, las cosas que nos asombran a nosotros y lo que nos asombran de los demás. Nace como un intento de pregunta radical que apunta a la totalidad y que busca en su origen  lo que se llama un principio constitutivo, un elemento unitario, a partir del cual, cuenta la realidad, esto se llama arché. La filosofía nace como la búsqueda de este principio unitario.


La filosofía antigua se da cuenta de la totalidad de lo existente, a través de la propia naturaleza, la physis, que es el punto de partida a través del cual los filósofos pretenden dar cuenta racional de lo qué es. De aquí viene la extraordinaria palabra que es el logos, que significa en griego al mismo tiempo, razón y palabra, razón y discurso. Entonces, es dar cuenta racional de lo que existe a través de principios y originalmente el primer principio constitutivo es el agua, el fuego, el aire, etc.
En este contexto aparece la figura de Sócrates, que va a ser el filósofo que baja la filosofía del cielo a la tierra. No busca ese principio unitario, sino que entra a la polis, a la ciudad, a la comunidad. Sócrates es el filósofo que comienza a indagar entre sus conciudadanos (jueces, médicos, políticos) sobre ¿qué es la justicia?, ¿Qué es la salud?, ¿qué es la medicina? ¿qué es la política? ¿ qué es la buena vida en la  comunidad?. El filósofo convierte a la filosofía en una interrogación al interior de la comunidad ética. Sócrates convierte el quehacer filosófico en una permanente actitud de exámen. Dice Sócrates: “una vida sin examen, es una vida que no merece ser vivida”. ¿Y que es examinar? Es examinar todas aquellas grandes certezas, nuestros grandes conocimientos y Él las cuestiona, las pone en duda. Incluso con su ironía deja ridículo al que más sabe.
Este aterrizaje de la filosofía en la polis hace del filosofar un quehacer crítico, compartido en el ágora, en la plaza pública.
Los discípulos de Sócrates, Platón y Aristóteles siguen buscando interrogando sobre esta vida práctica humana, la vida comunitaria, la concepción ética de lo que es el bien, de lo que es la justicia. Pero también apelan a una instancia más sólida que es la metafísica (ir más allá de la física), buscando ideas, buscando la substancia, buscando el ser, para tener un mundo más estable, un mundo menos sometido a la contingencia. El modo de interrogación que nace en ellos es el que persiste, por ejemplo, en nuestros debates contemporáneos.
Aristóteles frente al intento Platónico quiere distinguir modos de ser distintos, modos de ser racionales. Somos racionales haciendo matemáticas, físicas; pero también somos racionales cuando tomamos decisiones éticas y políticas, es la deliberación, sopesar, discutir, argumentar y luego poder juzgar o tomar decisiones. Hay un interés en ellos un interés de pensar la vida práctica humana, pensar la ética, la política, la justicia.
Para Sócrates el filósofo era como el partero de la ciudad, despertar la ciudad con el nacimiento de las ideas, del concimiento. Está crítica filosófica es el separar, poner las cosas en su lugar y luego juzgar.

Esto es lo que se denomina el Pathos del nacimiento de la filosofía.


lunes, 17 de marzo de 2014

Kant. Crítica de la razón pura

Descartes inaugura la filosofía idealista, que parten del sujeto en su tarea de conocimiento de la realidad. En el idealismo el sujeto es aquél que constituye al objeto.
Kant es un filósofo que sucede al pensamiento de Descartes. Kant tiene otra relación con la realidad externa. La realidad externa de Kant no era como la de Descartes que pertenecía a la monarquía. La realidad externa en Kant es algo que está por ser atrapado, dominado o tomado por la clase social hegemónica del capitalismo que es la burguesía. El sujeto kantiano no va a ser ajeno al objeto. Kant no va a recurrir a ninguna veracidad divina. El sujeto kantiano constituye al objeto, lo hace suyo, lo crea.
El iluminismo es una filosofía que parte de la razón como la luz por eso es que se denomina iluminismo. Las luces de la razón. La razón es aquél poder capaz de organizar toda la realizar. 

Los filósofos más reconocidos del iluminismo fueron D´alambert, Diderot, Rousseau, Voltaire. La
razón ordena la realidad. Un iluminista es alguien que está tan seguro de lo que la razón le dice y se siente validado para imponer su razón a los hechos y modelar la realidad de acuerdo a lo que su razón le dice. 
La diosa razón es la que crea la realidad porque se subleva contra la realidad, por eso la razón es revolucionaria.
Esto es el fundamento de la filosofía kantiana.
Kant es un filósofo que parte de David Hume, pero a la vez algo distinto de este filósofo. Empirista inglés. Quiere conocer los fundamentos del conocimiento. Conocer el conocimiento. Crítica a la razón pura significa conocimiento de la razón pura. La palabra crítica está empleada en su sentido estricto. Crítica en este sentido no es juzgar, sino que significa conocimiento, “Alcances y límites de la razón pura”. Kant parte del sujeto cognoscente del “sujeto que conoce”. Ese sujeto para conocer necesita que algo se le presente en la experiencia. Aquí es donde Kant se remite a Hume.
Para Hume no había posibilidad de fundamentar la ciencia ni el conocimiento, las cosas ocurrían por el hábito, ocurrían porque ocurrían, la explicitación del concepto de causalidad de Hume es lo que nos va a permitir entrar más profundamente en su pensamiento. A determinadas causas, se producen determinados efectos. Esto es así por la noción de hábito, habitualmente cuando hay nubes en el cielo llueve. Se basa en una noción cotidiana de hábito. “Las cosas ocurren así, porque han ocurrido así siempre y estamos acostumbrados a que ocurran así”
Esto de Hume no satisface a Kant, porque él quiere fundamentar la ciencia, un pensamiento científico que demuestre efectivamente cómo funciona la razón humana.
Kant va a dar un paso fundamental que se llama su giro copernicano. En lugar de partir del objeto (como lo hace Hume, que parte de la empiria). Kant va a partir del sujeto. Es el sujeto el que va a darle forma al objeto. Al sujeto se le presentan cosas en su experiencia, lo que hace el sujeto es conocer al objeto y conociéndolo le da forma. Solo hay objeto para el sujeto cognoscente. Al estudiar a Kant, la razón humana, encuentra en ella que dentro de la sensibilidad de la estética están las intuiciones de espacio y tiempo. Todos los objetos se nos presentan en el espacio y en el tiempo. El espacio y el tiempo los pone el sujeto, son los modos en que el sujeto puede conocer a los objetos. Es el sujeto el que construye al objeto, esto es el giro copernicano, se parte de un sujeto constituyente. El sujeto constituye la realidad.
Luego Kant analiza el entendimiento y analiza las categorías del entendimiento y dentro de ella entra toda la realidad. En el entendimiento están las categorías de unidad, de cantidad, de pluralidad, etc.
Se trata de una filosofía idealista que parte del sujeto cognoscente y desde este sujeto se constituye la realidad. La realidad es lo que el sujeto construye a partir de sí.
El formalismo Kantiano constituye una forma que es el mundo de la experiencia posible, aquella que el sujeto asume para sí como posible. Esto acerca mucho a Kant y a Descartes que parte de la subjetividad y Kant va mas allá. 
Descartes partía de la certeza de la subjetividad cogito ergo sum “pienso luego existo”. La única certeza que tiene es la del propio Yo, la del ego, la de la propia subjetividad y para tener la certeza de la realidad externa, Descartes le pide permiso a Dios. Si hay cosas allí afuera es porque Dios las puso ahí. Kant da un paso fundamental y dice: “si hay cosas allá afuera, es porque hay un sujeto cognoscente que les da forma”.

El mundo tiene una forma, tiene un orden porque el sujeto cognoscente le da esa forma. Hay un mundo porque el sujeto lo conoce. Kant no necesita a Dios, no necesita la veracidad divina. El mundo que el sujeto conoce es el mundo que el sujeto construye. Este es el mundo de la experiencia posible. Hay otro que es el mundo de una experiencia que para el sujeto es imposible que es en sí las cosas. Esto a Kant no le interesa, porque lo que las cosas sean en sí, el sujeto no las puede conocer. Lo que el sujeto sí puede conocer son lo que las cosas son para él.
La cosa en sí, aquello que es incognoscible para el hombre ha tenido influencia en Freud en cuanto al inconsciente, aquello que el hombre no domina y que frecuentemente domina al hombre.
Jacques Lacán hace una división entre la realidad y lo real. La realidad es todo el mundo que está simbolizado. El mundo de la simbolización es la realidad  (ejemplo: señales de tránsito). Ahora lo real es lo que no sabemos que es, es algo que no está simbolizado. Lo que angustia es la idea de no signficación, no sabemos lo que es la cosa en sí, el inconsciente nos puede dominar, pero nos domina, porque no conocemos al inconsciente. Y lo real en Lacan no sabemos qué es lo real. Vemos que hay una realidad totalmente simbolizada.
En la literatura, hay un cuento que habla de un nieto que va a la casa de la abuela y la casa tenía muchas puertas, pero la abuela le dice al nieto que puede abrir todas las puertas, menos una. El nieto le pregunta: ¿por qué? ¿qué hay detrás de esa puerta?. Y la abuela le responde que detrás de esa puerta no hay nada. El nieto comienza a preguntarse qué hay detrás de esa puerta, si hay una fortuna, un tesoro, se le ocurren una y mil cosas. La abuela tiene la llave escondida en algún lugar de la casa. El nieto agarra un cuchillo y finalmente mata a la abuela y empieza a buscar la llave. Pasa varios días buscando la llave y finalmente la encuentra, va hacia la puerta, la abre y se encuentra con que no hay nada y se vuelve loco.



Este cuento revela muchas cosas. Lo que expresa este cuento es que la ausencia absoluta de algo, es decir la nada, lo que había en la habitación era absolutamente inquietante para la razón humana, porque está acostumbrada a la presencia no a la ausencia.
Cuando Kant habla de la cosa en sí, lo que está diciendo es que aquello que lo que en sí mismo sean los objetos es incognoscible para la razón humana.
Kant dice que todo conocimiento parte de la experiencia pero no se reduce a la experiencia. Sobre esa materia el sujeto impone el espacio, el tiempo y las categorías del entendimiento. El sujeto le da forma al objeto. La materia no es el objeto, es la materia. Lo que es el objeto lo es, cuando el sujeto le da forma.
Las categorías del entendimiento de Kant nos podría llevar a Aristóteles. Para Aristóteles las categorías eran categorías de la realidad, de aquello que estaba ahí. En cambio en Kant, las categorías de unidad, pluralidad, totalidad, realidad, negación, son categorías del sujeto, no son categorías de la realidad. Para Kant el sujeto constituye el mundo que conoce. Hay un mundo de la experiencia posible y un mundo que Kant llama nouménico, que es el mundo que no podemos conocer y no está al alcance del sujeto. Hay un esquema constitutivo que parte del sujeto.
Cuando un artista pinta un cuadro le da forma a la realidad, le da la forma que el artista quiere darle a su pintura.
Las filosofías llamadas idealistas parten del sujeto cognoscente para darle forma al mundo que el sujeto pretende conocer.
Kant va a decir que “la razón le dicta leyes a la naturaleza”, es decir que las leyes las puso el sujeto al conocer la naturaleza. El sujeto puso las leyes que rigen en la naturaleza. Es una naturaleza que el sujeto ha constituido con su saber, con su capacidad cognoscente. A esto Kant lo denomina “Sujeto Trascendental”. Quiere decir que la razón es constitutiva de un mundo que crea para que ella pueda conocerlo.
Esto es el idealismo filosófico que entroniza al sujeto y subalterniza a la materia. La materia deviene objeto cuando el sujeto le da forma.
Las filosofías materialistas son distintas, por ejemplo Marx no va a aceptar este esquema cognoscente Kantiano. Marx va a decir que el sujeto es un reflejo de la realidad. Todos somos el contexto histórico en el que surgimos. La materialidad precede al sujeto y la que lo forma y lo condiciona. Esta es la crítica que se le hace a Kant desde el materialismo histórico.

También hay una crítica desde la fenomenología de Edmund Husserl, que va a decir que el sujeto está arrojado sobre la realidad, pero no de un modo cognoscente, sino existencial. También lo va a marcar Heidegger y Sartre. Para Sartre el sujeto está arrojado hacia el mundo, el sujeto tiene una relación existencial. Lo que hay es conciencia-mundo.




La filosofía es arte y belleza. Es hacer entrar al que lee en la belleza del pensamiento.


lunes, 10 de marzo de 2014

El pensamiento de Descartes.


Hay dos grandes descubrimientos Colón descubre América y Descartes descubre la subjetividad. Los filósofos han vivido en los procesos históricos, que ellos han expresado y dinamizado con su pensamiento.
Colón descubre América para el capitalismo. América existía pero no existía para los ojos del capitalismo mercantilista, con lo cual se incorpora a América al mundo europeo. Se establece un sistema mundo.
Este sistema mundo requiere a un protagonista y este protagonista es el hombre. Es el hombre el que sale a mostrar nuevos mundos.
El hombre medieval nunca hubiera buscado nuevos mundos, porque el mundo medieval era un mero lugar de pasaje en camino al reino de los cielos.
El hombre de la modernidad sale a buscar nuevos mundos. Este es el hombre capitalista. Este hombre necesita tener una subjetividad, necesita pensarse a sí mismo. Necesita saber quién es él. Necesita conocer la realidad exterior.
Descartes parte de una concepción de la filosofía como duda. Demuestra la existencia del pensamiento, pero no pudo demostrar la existencia de las cosas externas. Lo que hizo Descartes es poner al hombre en la centralidad. El hombre es el centro. El hombre es ese sujeto capitalista de la historia. Nace el humanismo.  El hombre ocupa la centralidad y desplaza a Dios. El humanismo parte del hombre. Descartes parte de la subjetividad del hombre.
El humanismo: “es una concepción que hace del hombre el punto de partida epistemológico central”.
Epistemológico es todo aquél pensamiento científico de la realidad. El humanismo es esa concepción que parte del hombre como sujeto centrado, a partir del cual es posible conocer todo lo que hay en el mundo, a través del pensamiento, que es el origen de todo posible filosofar. Descartes justifica metodológicamente, epistemológicamente y filosóficamente que la realidad externa existe, a través del pensamiento.
Uno de los problemas que plantea Descartes es que puede demostrar que existe el pensamiento, pero no puede demostrar la existencia de las cosas. Todas las cosas que están afuera existen porque si no existieran, Dios nos estaría engañando. Dios es infinitamente veraz, es incapaz de engañar y si podemos ver todas esas cosas es porque Dios no nos engaña. 
Descartes introduce la figura del genio maligno y dice: “podría haber un genio maligno que me engañara y todo lo que está afuera no existiera” sin embargo, la veracidad de dios es más fuerte que el poder del genio maligno y no se puede dudar de la veracidad divina. Descartes concluye diciendo que: “todo aquello que está allí afuera, la Res extensa,  la cosa externa tiene que existir, porque si no existiera, Dios me estaría engañando”, y cree en la veracidad divina.
Como vemos metodológicamente descartes se contradice porque para demostrar la existencia exterior de las cosas se remite no al pensamiento, sino al viejo pensamiento divino medieval, se remite a Dios; y acá está su contradicción para demostrar la realidad externa, termina remitiéndose a dios.
La subjetividad como principio fundante de la filosofía y como elemento a partir del cual se puede demostrar la existencia de la realidad externa. 

El cogito cartesiano va a ser cuestionado en la historia y el más importante fue realizado por Sigmund Freud. El golpe se lo da el psicoanálisis freudiano con la existencia del inconsciente. Hay cosas que el sujeto cartesiano ignora y es el inconsciente: es todo aquello que no pasa por la conciencia o razón. No puede ser ni conocido ni controlado por la conciencia. La conciencia del hombre está dividida en dos partes y una de ella nos lleva a hacer actos que no queremos hacer, conductas repetitivas que no queremos tener (inconsciente).


Freud produce la primera gran herida del narcisismo del cogito cartesiano y es la existencia del inconsciente.
Retomando el problema de probar la existencia de las cosas. Descartes lo resuelve diciendo que Dios existe. Y la existencia de Dios la demuestra diciendo que existe la idea de la perfección. Los sujetos no son perfectos, por lo cual alguien que es perfecto (Dios), la puso en los sujetos. La demostración de la existencia de Dios está hecha a partir de la subjetividad y la demuestra a partir del cogito cartesiano. Dado que existe en la subjetividad, en el pensamiento, en el cogito la idea de la perfección, debe de existir un ser perfecto. Demuestra la existencia del ser perfecto porque existe en la conciencia la idea de la perfección. Es desde el pensamiento que Descartes demuestra la existencia de Dios.
Durante la edad media no existía la filosofía, porque la verdad les era revelada por dios (teocentrismo), no se buscaba la verdad porque solo bastaba creer en dios, leer los textos evangélicos para tener todas las respuestas. Había una promesa religiosa de que el sufrimiento de la tierra era para llegar al reino de los cielos, donde el hombre encontraría la plenitud de la felicidad. Todo estaba resuelto no había preguntas que hacer porque dios daba respuestas a todas las preguntas. La edad media se caracteriza porque durante su período de casi XVIII siglos, la historia quedó detenida, por no eran los hombres los que hacían la historia, se sometían a la veracidad divina, el que hace la  historia es Dios. Y si a esto le agregamos el poder terrenal de la inquisición, el hombre solo se dedicaba a trabajar la tierra, no necesitaban buscar la verdad de las cosas porque era revelada por Dios. Las preguntas, incertidumbres o dudas de los hombres las hacían durante su confesión en la iglesia. El poder pastoral es el poder de los representantes de la iglesia en el confesionario.  El poder pastoral del que habla Foulcault, es el poder de la confesión y luego este poder pastoral va a ser reemplazado por el poder del Estado Moderno el que a través de las ciencias, las prisiones, los manicomios, el psicoanálisis representa ese poder pastoral. La confesión que el hombre medieval le hacía al cura es muy similar al que el paciente le hace al psicoanálisis.
Para Foulcault el poder del Estado moderno está en las nuevas instituciones que aparecen con la revolución industrial y que él denomina como “instituciones de secuestro”.
El descubrimiento de América significa la decisión del hombre de ir a la conquista de los territorios nuevos, a través de la empresa capitalista para expropiar América. La conquista española, significó la muerte de 50 millones de indígenas. Este genocidio americano hecho por la Europa capitalista. Los piratas ingleses saqueaban y robaban los barcos españoles que se llevaban los metales de América a España y lo llevaban a Inglaterra para financiar y desarrollar el incipiente capitalismo europeo.
Descartes viene a poner al hombre en la centralidad, desplazando a Dios, que ya no es más el centro que revela la verdad a los demás hombres. Ahora es el hombre el centro, en tanto pensamiento, sujeto, subjetividad.


Lo que dice Descartes es que el sujeto capitalista al cual él representa se define por la subjetividad. Ahora es el sujeto el que da fundamento a todo lo existente. Sujeto es todo aquello que subyace de todo lo que existe. El pensamiento es todo decurso filosófico, el punto de partida del razonamiento.
Descartes nos está diciendo que el hombre se está adueñando de la historia, así es como surge el renacimiento.
El  discurso  del  método,  es  el  libro que
Descartes escribió en 1637, es la base del pensamiento de la revolución burguesa de 1789 y con la revolución francesa es donde el hombre se pone en la centralidad y es el hombre de la burguesía capitalista el que comienza a hacer la historia.
Descartes es el héroe del capitalismo burgués, porque se atrevió a dudar de todo, y dejó de pensar en Dios como todo principio supremo, con él surge la subjetividad capitalista, La burguesía es el elemento fundante de toda la realidad. 
Descartes fue el que dio origen de ese proceso histórico de la toma de la Bastilla y el decapitamiento de Luis XVI (símbolo de la finalización del Medioevo) y el surgimiento de la revolución burguesa.
El pensamiento de Descartes subvierte el orden establecido, fue el que cuestionó el orden instaurado de la teología medieval, cuestiona el orden de la iglesia y el orden de la inquisición y da surgimiento al pensamiento de la Ilustración con la burguesía.
La filosofía es la historia de los desarrollos históricos, en los cuáles los filósofos forman parte de ello. Descartes es aquél filósofo que descubre la subjetividad capitalista y se da un proceso histórico donde el descubrimiento de América, Copérnico, Galileo, Giordano Bruno, cuestionan el orden de la teología medieval. Se parte del sujeto que es el punto indubitable  del surgimiento  del conocimiento de la realidad. “Pienso luego existo”. Es lo que se denomina a las filosofías idealistas, que parten del Yo para conocer la realidad.



¿?









martes, 18 de febrero de 2014

Cómo funciona el sistema en el que vivimos.

Hace unos días atrás comencé a releer un libro que yo lo defino como "sanador". Es uno de esos libros que cada tanto necesito leerlo. Se llama "La Experiencia del Placer", de Alexander Lowen.
Lowen, es un Psiquiatra, discípulo de Wilhelm Reich, que incorpora a la psiquiatría, la Bioenergética, terapia psicocorporal. Un aporte muy interesante al psicoanálisis.
Este libro habla sobre la experimentación del placer a través de la experiencia del cuerpo como capacidad para la auto-expresión creativa.
Hace una clara distinción del placer de los dos valores fundamentales de la sociedad actual: poder y éxito. ¿Qué es lo que la sociedad actual entiende por poder y éxito? Las personas con poder sienten que puede decidir sobre otras personas y el éxito esta relacionado con el dinero, cuando una persona tiene más dinero podemos decir que es exitosa. Pero en realidad está comprobado que las personas con mucho poder y mucho dinero no son tampoco felices en su vida cotidiana, que sufren las mismas depresiones y viven en un estado de ansiedad permanente, como las personas comunes. Esto ha sido comprobado con famosos de mucho "exito", que concurren periódicamente al psicoanalista diciendo que no son felices.
Vivimos en una sociedad de consumo que nos masifica, terminamos consumiendo lo que el mercado a través de los medios de comunicación nos imponen, constantemente nos están mandando falsos mensajes diciéndonos que si consumimos tal o cual producto, tener un auto nuevo, unas zapatillas o ropas de tal marca, vamos a tener éxito en la vida, que vamos a ganar mucho dinero, que vamos a ser aceptados por grupos de amigos, etc. Pero eso nos convierte en seres artificiales, donde el sistema nos va manipulando y diciendo lo que tenemos que hacer o consumir para ser felices. Todo esto nos aleja de una vida natural. Perdemos el contacto con la realidad, dejamos de tener los pies sobre la tierra y vivimos ilusionados  y cuando no logramos los objetivos que el sistema nos impone: nos deprimimos.
El sistema nos enseña a competir, nos induce a un individualismo egoista, perdiendo lo esencial del ser humano que es lo grupal, lo social, la solidaridad. Son los valores que fuimos incorporando a partir de la revolución industrial y el desarrollo del capitalismo y profundizado con el neoliberalismo globalizador.
Nos pasamos la vida desde que nacemos, produciendo y consumiendo convertidos en un eslabón del sistema que nos hace prescindible, hoy nos utiliza y mañana nos descarta.
Foucault un estudioso de las relaciones del poder nos habla del poder disciplinador, a través de las "instituciones de secuestro", como él denomina a la escuela para los niños y jóvenes para formarnos e imponernos los condicionamientos del sistema, hacernos dóciles, manipulables y disciplinados, (como también lo desarrolla Pierre Bourdier en sus tesis sobre educación). También cumplen esas funciones las demás instituciones como el ejército, los hospitales, los geriatricos, las cárceles, etc, etc, que Foucault desarrolla en su libro "Vigilar y castigar". 
En un interesante libro de Bryan key, nos habla sobre cómo la publicidad es percibida por nuestra psique asimilando gran cantidad de información sin ser analizada por nuestra conciencia sin ningún filtro, introduciéndose de manera inconsciente que nos hipnotiza y nos idiotiza ante los productos que compramos de forma automática en el mercado. Muchos de los productos que se consumen no se tiene la menor idea para que se compran y se consumen.
La vorágine de la cotidianeidad humana, no nos permite detenernos a pensar y reflexionar sobre el futuro del planeta que nos cobija. Dos siglos con permanentes avances científicos y tecnológicos han traídos muchos beneficios para la humanidad, pero también serios perjuicios ecológicos, guerras, devastación de los recursos naturales, explotación de los hombres, graves cambios climáticos y una fuerte concentración de las riquezas en manos de dinastías empresariales representando solo un 2% de la población mundial que concentra el 98% de los recursos planetarios; mientras un 98% de la población mundial solo se reparte el 2% restante. Estos poderes monopólicos concentran la energía vital como el petróleo (EXXON, CHEVRON, MOBIL OIL), los alimentos (MONSANTO, CARGILL, PIONEER), los minerales, los medicamentos; la electricidad, el gas, etc. Concentran y manejan el sistema financiero mundial a través de paraísos fiscales que blanquean el dinero mal habido. Los gobiernos de los diferentes Estados terminan siendo el fundamento jurídico y sus Fuerzas Armadas, el poder de policía que cuidan y protegen los monopolios. 
Es preocupante el futuro que nos depara, debemos detenernos ante esta forma devastadora de producción, pensar en buscar otras alternativas ecológicas que no dañen nuestro hábitat natural, detener el consumismo atroz, buscar energías alternativas limpias de contaminantes, pensemos en las generaciones venideras ¿qué planeta vamos a dejarles? Entiendo que no es fácil el mundo que vivimos, pero si no tomamos conciencia de esta problemática, si seguimos teniendo como verdaderos los modelos de poder y éxito impuestos, será arduo detener la era de la estupidez en la que estamos sumergidos.  

jueves, 31 de octubre de 2013

El Ave Fénix

Es la primera comprobación de la inmortalidad.
Las diferentes historias cuentan que el Ave Fénix era de una extraordinaria belleza. Sus formas, sus colores, su gracia, su rareza lo convertían en un ser único al que todos soñaban con ver alguna vez.
La leyenda más popular nos cuenta que era un extraño pájaro que posee la increíble propiedad de renacer de sus propias cenizas.
Cuenta que el Ave Fénix, va a los árboles del Líbano y se anuncia a los sacerdotes del lugar, que cubren el altar con vid.
El pájaro se sube al altar y se acomoda entre las ramas. El fuego se enciende solo y el pájaro aletea sobre el fuego y se convierte en cenizas. Al día siguiente surge entre las cenizas como una especie de oruga que, al segundo día se vuelve a convertir en pájaro adulto.
Herodoto, la fuente más antigua de la leyenda, la vincula con Egipto. Cuenta Herodoto: "allá hay un pájaro sagrado, el Fénix. Yo no lo he visto con mis ojos, pero he visto la imagen de este pájaro que llega cada 500 años para morir y renacer entre las cenizas".
Según cuenta Tácito en sus Anales, el Ave Fénix vive 1461 años, tiempo que marca una división de ciclos cósmicos.
Algunas historias cuentan que su tamaño era de más de dos metros, con cierto parentesco en sus formas con un águila, pero con colores refulgentes, rojos, azules, oros, verdes, más brillantes y llamativos que los de un pavo real.
Para el mundo pagano, el ave fénix fue un modelo de la castidad y la templanza. Siempre sola, poco sabía del amor.
Para los cristianos simbolizó la posibilidad de la resurrección, uno de los misterios que más necesitaron demostrar como posible. Si la inmortalidad era posible para un pájaro, también lo era para los cristianos.
Difícil y casi incomprensible idea ésta de la incineración voluntaria, de la conversión en cenizas, de la resurrección desde la nada y de esa solitaria vida de tantos años.
A pesar de todas estas dificultades, pocos mitos fueron aceptados y repetidos a lo largo de la historia.
Muchos escritos y pensadores también se hicieron eco de esta maravillosa historia que muere en el fuego y renace en el fuego.
Entre ellos nuestro Sarmiento, que decía que: "el Ave Fénix vendría a ser un espejo o una imagen del mundo". 

domingo, 20 de octubre de 2013

El Kraken

Kraken nos relaciona a la idea de la "isla flotante", un monstruo sobre cuyo lomo crecen árboles y plantas y se desarrolla una extensa y completa vida vegetal y animal.
Es cómo un diabólico pulpo gigante, o una cruza de serpiente y tortuga, o cangrejo de mar.
Es un mito de los marineros que desembarcan en una isla y encienden fuego que despierta al monstruo, quien se sumerge y arrastra hacia las profundidades del mar a todos los marineros, como un tsunami.
Si los antiguos mitos cosmogónicos identifican al universo como un ser viviente, no es extraño que hayan quedado restos de la idea, como las islas vivientes, aunque el todo se haya transformado en un mundo natural.
Este ser pertenece a la ciencia de la Criptozoología, que estudia los animales fantásticos que pueden encontrarse en este planeta. Animales desconocidos para la ciencia oficial y cuya posibilidad de existencia se basa en testimonios o en señales que no alcanzan para probar su realidad, (como el Nahuelito, monstruo que aparece en el lago Nahuel Huapi de Bariloche).
Modernas técnicas de investigación confirmaron descubrimientos zoológicos de ciertos animales que las culturas indígenas o versiones lejanas del tiempo, de viajeros o aventureros, ya habían nombrado en sus leyendas y tradiciones. 
El mito de la isla flotante se reitera en distintas épocas y en diferentes culturas. Embarcaciones que desaparecen en el mar sin dejar rastro alguno, no hace más que revivir la leyenda de un fantástico animal confundido con la isla.   

Los Centauros

En la mitología griega los centauros se conocieron en las leyendas contadas  por Plutarco y Ovidio de la lucha con Los Lapitas (era un pueblo que forma parte de la mitología y no de la historia), tras el intento de raptar a la novia del rey en el día de su boda. Teseo que estaba presente inclinó la balanza a favor del pueblo lapita que escaparon de los centauros.
La leyenda nos relata que los centauros, primos del rey de los lapitas, fueron invitados a la boda. Conocieron el vino y se emborracharon completamente y embriagados intentaron raptar a la reina y a todas las mujeres presentes, lo que provocó una guerra.
De allí se desprende la imagen de seres salvajes, esclavos de las pasiones más violentas. Sus contiendas fueron interpretadas como la lucha entre la civilización y la barbarie, en el que se divide el mundo.
Por el contrario, el centauro Quirón es un ejemplo de la sabiduría y de los conocimientos artísticos y musicales y maestro de la medicina. Fue maestro educador de Aquiles, Jasón, Ajas, y Hércules. Una justificación de la forma dual y de la parte humana.  
Esta leyenda tampoco escapa al pensamiento de nuestro Sarmiento, y los centauros  pertenecen a uno de esos seres imaginarios que describió en su libro. 
También fue la primera imagen que recibieron nuestro "Indios Americanos", cuando los conquistadores llegaron a nuestras tierras americanas, atropellando con una violencia imparable.
Cortés o Pizarro, pueden dar fe del terror que sintieron los pueblos originarios cuando se enfrentaron a los españoles montados en sus caballos.
Los hombres retrocedieron aterrorizados mientras ese monstruo de metal y cuero los atropellaba. Un monstruo de dos cabezas, cuatro patas, torso y brazos de hombre. Una figura que se dividía en dos partes. Y otras dos piernas y los brazos largaban asesinos truenos con fuego.
Acostumbrados a convivir con múltiples fieras como parte de un mundo cotidiano, ésta los desconcertaba. Nada era comparable a la violencia de la que hacían gala. Y el miedo los venció.   

martes, 1 de octubre de 2013

El Behemoth, un monstruo bíblico.

Es un animal misterioso que habitó en mil montañas pródigas de hierbas y cada día devora los pastos de las mil montañas, que crecen por la noche, lo hace desde los comienzos del mundo, y además bebiendo agua, que se lleva en un año el río Jordán.
Behemoth es una palabra hebrea que significa "bestias", en plural, por su tamaño que equivale a decir muchos animales.
En sus versículos  dice:
"Yerba como buey come...."
"Debajo de las sombras pace, en escondrijos de caña, en pantanos húmedos".
Fue comparado con un toro salvaje, un elefante, un hipopótamo, un mamut. pero también fue un pez sobre el agua infinita, y sobre el pez un toro y una montaña hecha de rubí, y sobre la montaña un ángel, seis infiernos y después la tierra. Y por encima de todo los siete cielos.
Una moderna interpretación sostiene que la biblia podría hacer referencia a cierta especie superviviente de dinosaurio que vivió en África y al que los nativos llamaban Mokelembembe.
Seguramente no sea más que una hipótesis, pero los muchos hábitos adjudicados al Behemonth son parecidos a los de un dinosaurio.
No son datos científicos, pero múltiples testimonios hacen referencia a una especie de saurio que vive en las zonas pantanosas del Congo, en la región del lago Tele, y cuyas características serían aproximadamente las de los que todos un monstruo.
La mayoría son de los aborígenes, pero no faltan versiones de viajeros y aventureros que aseguran haber visto estos animales desconocidos.
Una leyenda islámica cuenta que sobre este inmenso dios colocó otro ser mitológico, el Kuyata.
El Kuyata, era una especie de toro de cuatro mil ojos, cuatro mil orejas, cuatro mil narices, cuatro mil bocas y cuatro mil lenguas.
Para recorrer su cuerpo de un extremo a otro se necesitan quinientos años de camino, sin descanso.
Y el Kuyata se apoya sobre el Behemoth, que es aún más grande.

(Historia narrada por el Santo Job, en su libro del antiguo testamento).  


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Prólogo. Seres Mitológicos, Imaginarios y Sobrenaturales

Seres imaginarios han poblado las noches y los días del planeta, escapando de las leyes biológicas y físicas, sin que el átomo o la cibernética hayan podido acabar con ellos, ni el conocimiento científico ni las utopías sociales han podido calmar los miedos ancestrales del hombre. El origen de la mitología humana tuvo que ver con los miedos a la muerte y a las grandes catástrofes que castigaron al mundo desde su origen y al destino, ese futuro misterioso que intentaron predecir y modificar.
Estos seres deambulan por la oscuridad de diversas formas imaginarias. La inmensa mayoría perecerá a esa nebulosa en que se disgregan los sueños de una mente particular, que algunos fueron vistos, oídos o sentidos, conformando una realidad intersubjetiva que irá trascendiendo hasta afianzarse en el imaginario colectivo. A partir de aquí podremos decir que estaremos frente a seres sobrenaturales de una cultura popular que los ha concebido o adoptado y adaptado a su cosmovisión.
Muchos de estos seres sobrenaturales vinieron con nuestros abuelos inmigrantes europeos  y aparecían cada vez que no queríamos dormir la siesta, cuando nos alejábamos de nuestros hogares para ir a jugar a algún baldío o con la oscuridad de la noche, siendo ellos muy malos como el cuco, el lobizón etc. Otros provienen de la cultura popular argentina, especialmente de los pueblos originarios de América.
Todos ellos cumplen una función en nuestro imaginario, algunos son buenos y otros muy malos y todos tienen que ver con nuestros miedos interiores o nuestras fantasías diurnas.
Jorge Halperín realiza un trabajo de investigación sobre los relatos urbanos inventados por el imaginario popular, es una verdadera ingeniería de la ilusión. El rumor o relato urbano es de origen incierto y propagación inmediata, estas historias que circulan de boca en boca y encierran un misterio.
Toda historia humana oculta un trasfondo de voces sumergidas. Existe una suerte de magma espeso y pleno de significados en el cual se cocinan los grandes mitos, las tragedias y aun los simples relatos populares a los que el folklore rural y urbano ha dotado de un valor emblemático.
Las narraciones urbanas tienen que ver con sentimientos que nos afectan. Vida, amor y muerte sobrevuelan en ellas como una constante evidente. En todas las historias se esconde el miedo a los extraños, a la oscuridad, el temor a ser atacados, a perder la integridad física, el miedo al futuro en general. Entre las sombras de los mitos urbanos aparecen también la virilidad, exaltada o menoscabada, y por supuesto la virginidad, y las vagas angustias en torno del sexo, la pasión y sus no siempre gratas consecuencias. En algún momento de nuestras vidas todos tenemos miedo a perder de pronto a nuestros hijos y demás seres queridos. Todos tememos ser olvidados. Nos asusta cualquier ruptura de las normas sociales preestablecidas. El cortejo, el miedo a la muerte, el engaño, la traición abierta o solapada.
En todas y cada una de las historias referidas aquí sobrevuelan esos estados de miedo, duda e inseguridad. También flota la certeza de que siempre hay o habrá un castigo para las transgresiones a la norma. Y, en general, el conjunto de relatos exponen las angustias del ser humano de hoy y de todas las épocas.

Iré desarrollando a través de mi blog, muchos de estos seres imaginarios que estuvieron, están y seguirán estando en nuestras mentes por mucho tiempo, aunque la ciencia y la técnica humana avancen progresivamente y revele muchos de estos misterios que siguen vigentes en nuestras vidas.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Mitos y leyendas de las culturas americanas.

De los relatos de los conquistadores españoles y las numerosas inscripciones en los monumentos aztecas se encuentran las fuentes de las leyendas y mitos de los pueblos americanos.
Hernán Cortés, partió a la conquista del reino de los Aztecas, en febrero de 1519. Entró en Tenochtitlán y tomó como rehén al rey Moctezuma. Pero la infortunada actuación de Pedro de Alvarado provocó la reacción de los aztecas. En la “noche triste” los españoles se vieron obligados a huir. Después de reorganizarse Cortés retomó a Tenochtitlán; tomó la ciudad y extendió su conquista en territorio mexicano, mostrándose implacable con un pueblo que no estaba preparado para enfrentar a los conquistadores españoles.
Las leyendas de los aztecas, mayas e incas se confunden con episodios históricos que hablan de sus viajes, de sus conquistas y de las relaciones con otros pueblos.

Los dioses aztecas.

Una de las principales divinidades de los aztecas se encuentra Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, que dominaba el segundo mundo de los cinco mundos de los orígenes  y que había creado el pueblo de los aztecas. En el comienzo de los tiempos, se había enfrentado con el dios Sol, Tezcatiploca, espejo humeante, en una sanguinaria y terrible batalla que provocó la destrucción de cuatro de los cinco mundos y sus soles. Al término del enfrentamiento, las dos divinidades se aliaron para crear el mundo actual y para dar nacimiento al Sol, Ollin. Después de originar vida a los hombres con gotas de su sangre,  Quetzalcóatl se dio cuenta de que no tenían nada para comer. Por esa razón, se transformó en una hormiga y penetró en el interior de una montaña para robar un grano de maíz. De ese grano derivaron todos los cereales, fuente esencial para todos los seres humanos.

El viaje a la tierra prometida de los dioses.

Al parecer, antes de llegar a México, los aztecas vivieron durante un tiempo en un expléndido valle situado al norte del río colorado, en lo que hoy es Estados Unidos. En dicho valle había siete cuevas, tierra suficiente para las siete tribus aztecas, flores, peces y toda clase de animales. Los hombres no tenían necesidad de cultivar el suelo, porque producía espontáneamente todo lo que hacía falta. Un día, el dios Huitzilopochtli se encarnó en un pájaro de ese reino paradisíaco, e invitó a su pueblo en ir en busca de  la tierra de los dioses que los dioses habían destinado a los aztecas. Así, se pusieron en marcha guiados por el cacique Tecpaltzin, llevando adelante la imagen de su dios, elevada sobre una plataforma de cañas. A lo largo del camino, Huitzilopochtli predijo a los sacerdotes que encontrarían un lugar donde las olas lamían una planta de cactus; sobre ese cactus había un águila magnífica, que sostendría entre sus garras una gran serpiente y tendría las alas abiertas con las plumas resplandecientes expuestas al sol naciente. Pasó el tiempo, y la tierra soñada seguía sin aparecer. El paisaje que rodeaba al pueblo de los aztecas era áspero y desolado; el suelo, pedregoso y lleno de ramas secas que dificultaban la marcha.
Un día Huitzilopochtli le habló nuevamente al cacique Tecpaltzin, diciéndole:  “Coloqué dos paquetes frente al campamento para ponerlos a prueba. En uno hay muchas ramas secas, en el otro piedras preciosas; a ustedes les toca elegir”.
Cuando los aztecas se vieron ante los dos paquetes, no se pusieron de acuerdo. La parte de ellos que dominaría México se decidió por las ramas secas –más útiles aunque menos preciosas-, mientras que los otros partieron por el mundo. Los primeros llegaron a una ciudad maravillosa Tollán, en la cual vivieron mucho tiempo en paz y armonía. Pero  Huitzilopochtli, se les presentó nuevamente y les dijo que todavía no había llegado el momento de detenerse; los aztecas volvieron a ponerse en marcha y llegaron finalmente al valle de México, a orillas del lago Tezcoco. Allí vieron cumplir el prodigio, y descubrieron el cactus lamido por las olas del lago, y el sol del amanecer, resplandeciendo sobre las plumas del águila. El dios salió entonces al encuentro de su pueblo y dijo a los aztecas que llegarían a ser amos del mundo.
Los arqueólogos consideran que la migración azteca duró cerca de trescientos años, a cuyo término fundaron la ciudad de Tenochtitlán, alrededor de 1320. Dos siglos mas tarde, el 8 de noviembre de 1519, el conquistador español Hernán Cortés y sus huestes (110 marineros y 570 soldados con 11 naves, 10 cañones y 16 caballos) entraron en la espléndida ciudad construida sobre el lago y devastaron jardines, huertos, casas, palacios y el inmenso templo construido por el dios 

Huitzilopochtli.

Las antiguas civilizaciones.