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martes, 15 de abril de 2014

La posmodernidad, también mató al relato Kirchnerista

La posmodernidad es entendida como aquella etapa de la historia donde mueren los grandes relatos, que vienen a dar bienestar y felicidad a todos los hombres. Ellos son considerados como: el relato del cristianismo, el relato del iluminismo, el relato del capitalismo y el relato del marxismo.

“Todo lo que pueda ser dicho nada tiene que ver con lo que es”Decía Pirrón.

En la argentina actual, la historia nos dice que también  ha muerto el relato Kirchnerista. Este gobierno se ha caracterizado por levantar las banderas de la década del 70, de una generación de jóvenes militantes que sueñan con el socialismo nacional desde las filas del peronismo. Década finalizada con el golpe de Estado del 76 y la masacre de una de las generaciones más gloriosas que haya tenido esta Argentina.
Si bien durante la primera etapa del Kirchnerismo, con Néstor Kirchner, se inicio un proceso de recuperación política, poniéndole límites al avance de la economía, con un fuerte intervencionismo estatal, a través, de subsidios y leyes que apuntaron a mejorar la situación de aquellos que sufrieron la década neoliberal, como jubilados,  desocupados, sectores medios que mejoraron su salario e incrementaron su consumo. Trabajadores sindicalizados, obteniendo, después de mucho tiempo, discusión de paritarias. Con reformas en el derecho laboral, respecto al trabajo en negro aumentando al doble la indemnización en caso de despido.  Una política regional UNASUR, en lo político y Mercosur en lo económico, con inclusión de Venezuela en este espacio. El alejamiento del FMI y las recetas del Banco Mundial. Y una situación de bonanza económica con un crecimiento del 8 o 9 % anual, con record de producción sojera desde 2003  a 2007; más acertadas políticas de derechos humanos y el acercamiento a organizaciones de DDHH, como Madres y Abuelas,  indujeron a muchos intelectuales a pensar a este gobierno como de izquierda.
Este discurso se incremento a partir del 2007, con el primer gobierno de Cristina, donde el conflicto del campo en 2008 y la derecha argentina, representada por la SRA, se unía para desestabilizar  al gobierno democrático, con el intento de la resolución 125 de aumentar las retenciones al agro.
La Estatización del Anses, Aerolíneas Argentinas, YPF,  más leyes como la Ley de Medios Audiovisuales y de matrimonio igualitario, Asignación Básica Universal por hijo, hizo pensar a muchos como Carta Abierta, que el Kirchnerismo era la nueva izquierda argentina que venía por la distribución de la riqueza, por la justicia social y las banderas de aquél peronismo setentista, surgido de la resistencia y argumentando que a la izquierda del Kirchnerismo no había nada. Sumado a la aparición en escena de la agrupación política “La Campora”, que venía a desplazar al peronismo tradicional, ocupando espacios de poder dentro de la estructura de gobierno, con sus banderas rojas y negras y su estrella federal, conjeturando el retorno al poder de los hijos de aquella generación inolvidable. 
Pero con el triunfo  contundente del 54%, del segundo mandato de Cristina, todo parecía que se venía la profundización del modelo y se iba a iniciar en serio una transformación del Estado con políticas antimonopólicas, reformas financieras y tributarias al capital económico y financiero, que se había iniciado con el Grupo Clarín (Ley de medios), haciendo suponer que todo apuntaba hacia allí.
Recuerdo que en una de las largas charlas política que tuve con un amigo Kirchnerista, cuando le daba mi punto de vista crítico hacia el kirchnerismo, diciéndole que no veía al gobierno en esa dirección, haciéndole notar que no avanzaba en una ley que obligue a las empresas a participar a los obreros en sus ganancias. Tampoco demostró interés en recuperar el ferrocarril, como transporte estratégico de cargas de mercaderías. Una reforma estatal para desestructurar todas las mafias corruptas que funcionan en base a negocios espurios con el Estado e incluso echando a muchos de los funcionarios actuales sospechados de hechos graves de corrupción. Una reforma judicial que permita la posibilidad de que todas las personas puedan acceder a reclamos judiciales, abaratando los costos judiciales, que hoy hacen imposible el acceso a los sectores con menos recursos. La eliminación del mínimo no imponible al trabajo, y a través de una reforma tributaria obligar a tributar a aquellos que especulan comprando acciones en la Bolsa o depositando su dinero en un plazo fijo. Otra de las cosas que le planteaba a mi amigo era la falta inversión en obras públicas en los servicios como agua, luz,  petróleo, cloacas, rutas, canales de desagües, etc.; que hicieron agua en La plata, Once, y en las rutas con el índice más alto de muerte por accidente de tránsito. No se invirtió en obras de infraestructura necesaria para un país en crecimiento a tasas chinas.
Toda esta serie de medidas políticas, era lo que yo le cuestionaba a mi amigo, allá por el verano de 2011, cuando la situación económica era otra y con tiempo suficiente de 8 años de gobierno encima, para haber avanzado en serio hacia un Estado de Bienestar.
Él respondía diciendo que para enfrentar al poder económico, había que concentrar más poder político, para hacerle frente a todas esas reformas que yo le iba planteando. Había que ganar las elecciones de 2011, con un porcentaje muy alto de votos para tomar ese tipo de decisiones. 
Sin embargo, a partir del segundo mandato cuando se tenía todo el poder para profundizar el modelo y avanzar hacia el relato que el mismo Kirchnerismo venía pregonando, se comenzó con una sarta de políticas erróneas e improvisadas que lo indujeron a un callejón sin salida que terminaron en enero de 2014, en la aplicación de las más nefastas políticas económicas ortodoxas del neoliberalismo: devaluación, alta inflación, tarifazo en los servicios públicos, incremento en las tasas de interés bancaria para frenar el dólar, enfriando la economía. Pérdida salarial con aumentos de sueldo por debajo de la inflación que desalientan el consumo. Un retorno al FMI para pedir créditos que frenen la caída de reservas federales. Búsqueda de acuerdos con el Club de París, Repsol, los fondos buitres. La concesión del petróleo en manos de Chevrón (Rockeffeller). Fractura en mil pedazos del movimiento obrero, única herramienta de la que nunca se debe dejar de lado como aliado para avanzar contra el poder económico concentrado. Una política agropecuaria de más de una década de sojización, en manos de Monsanto, que está desertificando la Pampa Húmeda y empobreciendo a pequeños productores regionales. Podría enumerar más, pero creo que con esto es suficiente. Recuerdo a Enrique Martínez, quien fuera Presidente del INTI, hablando sobre el monopolio de la leche en manos de SanCor y La Serenísima, con un plan para desmonopolizar el mercado, a través del incentivo a Cooperativas lecheras regionales, que hicieran bajar el costo del producto. Pero sin embargo, se tuvo que ir 2011 y nada de esto se hizo, a contrario sensu, se fue profundizando la concentración monopólica alimentaria.     
 Y el relato Kirchnerista terminó en el pragmatismo del PJ, que de acuerdo a la coyuntura del momento va poniendo en práctica medidas políticas y económicas que le permitan superar ese espacio breve de tiempo en relación con el otro. Porque en definitiva es eso: el Partido Justicialista, un partido político que se va manteniendo en el poder de acuerdo a los aires que van soplando en la coyuntura mundial y argentina. Puede pasar del Estado de Bienestar del 45 al Neoliberalismo de los 90, en un abrir y cerrar de ojos. No obstante, ya va pensando y creando alguna figura política, tal vez, Scioli, Massa, De la Sota, Urtubei, Capitanich, Uribarri, todo da lo mismo para darle continuidad  al PJ en el poder y sus privilegios. Porque es el PJ, un partido del poder, de construcción del poder que construye y destruye todo, permitiendo a cualquier oportunista subirse al tren para darle continuidad a todos los que desde hace décadas viven a costilla del Estado (políticos, empresarios, sindicalistas, clientelistas), todos aquellos que fueron funcionales al Menemismo, al Duhaldismo, al Kirchnerismo y mañana a quién detente el poder,  garantizando impunidad a los que dejan el poder.
Es verdad que desde la oposición tampoco hay nada que merezca la pena. Pero a la derecha están todos. A la izquierda, en Argentina desde hace largo tiempo, con opción a gobernar, no hay nada, ni siquiera en el mundo. Podré tener alguna simpatía por algún gobierno u otro, pero todos son parte de un sistema que desde hace dos siglos y a partir de 1989, con la caída del muro de Berlín, se profundizó, y ese es el capitalismo, que sigue depredando el planeta en todos los rincones del mundo, explotando a la población y haciendo negocios que les permite quedarse con las concesiones de los recursos naturales o las empresas estatales de todas las naciones, sea cual sea la ideología existente en cada país.
Mientras no cambien las condiciones mundiales actuales y aparezca un nuevo orden político y económico, los gobiernos del mundo tendrán muy poco margen de acción para llevar adelante políticas que le den bienestar a su población. En Argentina, desde que tengo uso de razón, solo hay crisis cada diez años que los argentinos debemos soportar por más relato progre que nos quieran imponer.
                                                                                                                                                                                                               Caco.


domingo, 6 de abril de 2014

Argentina: Inseguridad, violencia, linchamientos ¿Qué nos pasa?.

En estos días tan convulsionados por la inseguridad, por la violencia y los linchamientos, que nos aleja cada vez más de una sociedad democrática para convertirnos en unos seres abominables con conductas tan primitivas que me avergüenzan de formar parte de la comunidad humana, me indujo a pensar sobre el tema. Recordé que hace tiempo había visto un programa en Encuentro que me gustó mucho Mentira. La Verdad. Allí se reflexiona sobre el concepto de comunidad y hoy volví a mirarlo y me pareció que era bueno compartir algunos conceptos que se plantean sobre el tema.     
¿Qué es el fundamento de todo orden social: la comunidad o el individuo?.
En la filosofía política hay dos posturas: el comunitarismo  que tiene sus raíces en la antigüedad y el contractualismo que se instala en la modernidad.
Estas dos posturas se polarizan y no le encuentran  la vuelta a la cuestión del otro.
El comunitarismo entiende a la comunidad como algo previo al individuo. Nacemos siempre dentro de un marco social condicionados por un sistema que nos constituye.
Para Aristóteles la comunidad era una gran familia, una estructura familiar, una unidad a través de lazos sanguíneos, que luego se convierte en aldea. La aldea también se agranda y se vuelve comunidad.
Dentro del comunitarismo, ¿qué es aquello que nos une?, ninguna persona existe desvinculada del otro. La comunidad que formamos tiene tradiciones, leyes, valores. El mundo nos va condicionando nuestra propia identidad. La comunidad nos condiciona llevando una marca que se manifiesta con la exclusión del otro. En nombre de la propia comunidad se niegan derechos y necesidades a otras comunidades, llegando a considerarlas inhumanas.
Toda fundamentación metafísica de una comunidad, deja sin efecto cualquier argumentación crítica en nombre de un Dios, de una Patria o de una tierra, que se coloquen por encima de la voluntad general justificando cualquier cosa.
Por el otro lado está el contractualismo. Los contractualistas, piensan que el hombre por naturaleza no es un ser social, sino un ser individual y aislado que ingresa a la sociedad por elección. La sociedad es una consecuencia, no es previa, lo único previo es el ser humano libre, individual y con el deseo de sobrevivir.
Thomas Hobbes, pensaba que los hombres por naturaleza son células individuales. Individuo significa que no se puede dividir. Entonces, si nacemos por naturaleza individuales ¿por qué decidimos vivir en sociedad? La respuesta es evidente y es por conveniencia. Nacemos individuos libres, egoístas, racionales y con miedo a morir. Para prevenir una guerra de todos contra todos, enajenamos nuestra libertad firmando un contrato de sujeción a la ley, dando nacimiento al orden social.
Si el origen está en un contrato, entonces se replica en todas las instituciones, convirtiendo todo en un contrato: la amistad, la enseñanza, el matrimonio.
El universalismo que se deriva del contractualismo supone anteponer la igualdad individual ante la ley a cualquier condicionamiento comunitario previo.
¿No es el indivualismo también un valor metafísico, un paradigma previo del que se parte? ¿Se puede pensar realmente desvinculado de nuestro entorno?
Se puede pensar esta cuestión desde otra perspectiva. Todo lo que venimos presuponiendo hasta ahora, parte de suponer que la idea de comunidad deriva de lo común. Comunidad es todo aquello que compartimos, aquello que muchas personas tienen en común. Si lo común es propiedad de cada uno de los individuos, caemos en una paradoja, lo común se identifica con su opuesto, lo propio. ¿Tenemos en común lo que es propio de cada uno? ¿cada uno es propietario de lo que tenemos en común?
Sin embargo, en la etimología de la palabra comunitas, encontramos el término munus, que nos lleva a las ideas de deber y don. El munus es el don que se da, porque se debe dar y no se puede no dar. Pero indica solo el don que se da y nunca el que se recibe, no implica estabilidad ni ganancia, solo sustracción, pérdida, cesión. El munus es la obligación que se ha contraído con el otro.
Así podemos pensar a la comunidad no como algo en común, sino como el compartir una carga. Es el conjunto de personas a las que une, no una propiedad, sino un deber, una deuda, un don a dar, personas unidas no por un más sino por un menos. Personas unidas por una falta. Compartimos el deber por el otro. Esta propuesta se basa en priorizar no a los idénticos o iguales a nosotros, sino a los diferentes
Los modelos más preocupados por la seguridad de los propios son lo que han generado los más grandes actos de violencia. La obsesión por la defensa de los propios, como un modo de asegurar cierta naturaleza pura, no es más que el miedo que causa el saber que en el contacto con el otro, nos vemos obligados en transformarnos en nosotros mismos.
Tenemos que comprender que en este mundo no hay hombres puros. No se trata de amar lo que uno es, sino de no convertir este amor en odio por el otro. El orgullo de una comunidad se vuelve excluyente cuando se utiliza los criterios de identidad de estigmatizar el diferente.
La importancia del otro, es que el otro irrumpe con su alteridad radical y nos abre.
Pero se puede rechazar al munus, así el inmune es el que cree estar exento de esta carga con el otro. Pero ¿quién es el inmune? El protegido, el puro, el seguro, aquél que se aferra a lo propio por sobre todas las cosas y se amuralla para apuntalar su propia comunidad inmunizada de los de afuera. Volviéndose la clave de toda filosofía política moderna.
Todos tenemos una tendencia a la inmunización que se manifiesta tanto en lo biológico, como lo jurídico e incluso en lo tecnológico.
La cuestión es no radicalizarla porque si se piensa que todo lo extraño viene a destruirnos, la acción inmunitaria se nos vuelve una obsesión por las políticas de seguridad. Pero la seguridad no es para todos, solo es seguridad para algunos, para los que están adentro de esa comunidad y es exclusión para los que se quedan afuera.
¿Pero dónde colocar el límite? ¿Qué nos hace extraños: un color de piel, un crédito bancario, una religión, un olor, un aspecto físico? ¿Qué es una medida de inmunización? ¿No es inocularse una dosis de la misma enfermedad contra la que se está combatiendo? ¿No se produce más muerte, si para combatir la muerte se mata a los que matan? ¿Tiene sentido legitimar la muerte para salvar la vida? ¿No nos estamos matando?
Entonces, ¿qué comunidad queremos? ¿Cómo es la comunidad que viene?
Giorgio Agamben, nos da el concepto de cualquiera, de una comunidad abierta para cualquiera, significa que no se pone en juego lo propio para ser parte. Cualquiera es parte de la comunidad.
Roberto Espósito nos recuerda que la idea de hospitalidad se entrecruza en su origen con la idea de hostilidad. Ser hospitalario solo tiene sentido con el hostil, sino la hospitalidad se vuelve innecesaria.
¿Pero quién es el hostil? ¿Hasta cuándo seguiremos construyendo enemigos externos e internos para justificar nuestras políticas de seguridad y de defensa? ¿Cuántos enemigos han pasado por occidente? El comunista, el negro, el homosexual, el judío, el árabe, el primitivo,  el loco, el indígena, el hereje, el bárbaro, el otro.

Algún día nos encerraremos tanto en nuestras murallas, que nunca más podremos salir de nuestras casas.

lunes, 31 de marzo de 2014

¿Qué es la filosofía?


El origen de cómo nace la filosofía nos da la pauta de ¿qué es hacer filosofía?.
La filosofía deviene del griego y significa disposición al saber, búsqueda del saber, amor a la sabiduría. Es una actitud interrogativa respecto de lo real. Los griegos dicen que la filosofía nace del asombro, de asombrarse de aquello que parece lo común, lo cotidiano o lo extraordinario, nos invita a pararnos por un momento, detenernos y hacernos preguntas que normalmente no nos hacemos. ¿Cuál es lo propio de una pregunta filosófica? es que desde el asombro nos invita a este detenernos al ocio. No en el sentido de estar ociosos sin hacer nada. Sino en el sentido del negotium, no es un negocio que está todo el tiempo en movimiento, sino que es pararse, asombrarse e interrogar. Interrogar acerca de todo lo que existe, la interrogación filosofía es respecto a todo lo que es y es además una pregunta radical, que pretende ir a las raíces de las cosas, no eludir las dificultades e instalarse en este asombro, instalarse en las cosas del mundo, las cosas que nos asombran a nosotros y lo que nos asombran de los demás. Nace como un intento de pregunta radical que apunta a la totalidad y que busca en su origen  lo que se llama un principio constitutivo, un elemento unitario, a partir del cual, cuenta la realidad, esto se llama arché. La filosofía nace como la búsqueda de este principio unitario.


La filosofía antigua se da cuenta de la totalidad de lo existente, a través de la propia naturaleza, la physis, que es el punto de partida a través del cual los filósofos pretenden dar cuenta racional de lo qué es. De aquí viene la extraordinaria palabra que es el logos, que significa en griego al mismo tiempo, razón y palabra, razón y discurso. Entonces, es dar cuenta racional de lo que existe a través de principios y originalmente el primer principio constitutivo es el agua, el fuego, el aire, etc.
En este contexto aparece la figura de Sócrates, que va a ser el filósofo que baja la filosofía del cielo a la tierra. No busca ese principio unitario, sino que entra a la polis, a la ciudad, a la comunidad. Sócrates es el filósofo que comienza a indagar entre sus conciudadanos (jueces, médicos, políticos) sobre ¿qué es la justicia?, ¿Qué es la salud?, ¿qué es la medicina? ¿qué es la política? ¿ qué es la buena vida en la  comunidad?. El filósofo convierte a la filosofía en una interrogación al interior de la comunidad ética. Sócrates convierte el quehacer filosófico en una permanente actitud de exámen. Dice Sócrates: “una vida sin examen, es una vida que no merece ser vivida”. ¿Y que es examinar? Es examinar todas aquellas grandes certezas, nuestros grandes conocimientos y Él las cuestiona, las pone en duda. Incluso con su ironía deja ridículo al que más sabe.
Este aterrizaje de la filosofía en la polis hace del filosofar un quehacer crítico, compartido en el ágora, en la plaza pública.
Los discípulos de Sócrates, Platón y Aristóteles siguen buscando interrogando sobre esta vida práctica humana, la vida comunitaria, la concepción ética de lo que es el bien, de lo que es la justicia. Pero también apelan a una instancia más sólida que es la metafísica (ir más allá de la física), buscando ideas, buscando la substancia, buscando el ser, para tener un mundo más estable, un mundo menos sometido a la contingencia. El modo de interrogación que nace en ellos es el que persiste, por ejemplo, en nuestros debates contemporáneos.
Aristóteles frente al intento Platónico quiere distinguir modos de ser distintos, modos de ser racionales. Somos racionales haciendo matemáticas, físicas; pero también somos racionales cuando tomamos decisiones éticas y políticas, es la deliberación, sopesar, discutir, argumentar y luego poder juzgar o tomar decisiones. Hay un interés en ellos un interés de pensar la vida práctica humana, pensar la ética, la política, la justicia.
Para Sócrates el filósofo era como el partero de la ciudad, despertar la ciudad con el nacimiento de las ideas, del concimiento. Está crítica filosófica es el separar, poner las cosas en su lugar y luego juzgar.

Esto es lo que se denomina el Pathos del nacimiento de la filosofía.


lunes, 17 de marzo de 2014

Kant. Crítica de la razón pura

Descartes inaugura la filosofía idealista, que parten del sujeto en su tarea de conocimiento de la realidad. En el idealismo el sujeto es aquél que constituye al objeto.
Kant es un filósofo que sucede al pensamiento de Descartes. Kant tiene otra relación con la realidad externa. La realidad externa de Kant no era como la de Descartes que pertenecía a la monarquía. La realidad externa en Kant es algo que está por ser atrapado, dominado o tomado por la clase social hegemónica del capitalismo que es la burguesía. El sujeto kantiano no va a ser ajeno al objeto. Kant no va a recurrir a ninguna veracidad divina. El sujeto kantiano constituye al objeto, lo hace suyo, lo crea.
El iluminismo es una filosofía que parte de la razón como la luz por eso es que se denomina iluminismo. Las luces de la razón. La razón es aquél poder capaz de organizar toda la realizar. 

Los filósofos más reconocidos del iluminismo fueron D´alambert, Diderot, Rousseau, Voltaire. La
razón ordena la realidad. Un iluminista es alguien que está tan seguro de lo que la razón le dice y se siente validado para imponer su razón a los hechos y modelar la realidad de acuerdo a lo que su razón le dice. 
La diosa razón es la que crea la realidad porque se subleva contra la realidad, por eso la razón es revolucionaria.
Esto es el fundamento de la filosofía kantiana.
Kant es un filósofo que parte de David Hume, pero a la vez algo distinto de este filósofo. Empirista inglés. Quiere conocer los fundamentos del conocimiento. Conocer el conocimiento. Crítica a la razón pura significa conocimiento de la razón pura. La palabra crítica está empleada en su sentido estricto. Crítica en este sentido no es juzgar, sino que significa conocimiento, “Alcances y límites de la razón pura”. Kant parte del sujeto cognoscente del “sujeto que conoce”. Ese sujeto para conocer necesita que algo se le presente en la experiencia. Aquí es donde Kant se remite a Hume.
Para Hume no había posibilidad de fundamentar la ciencia ni el conocimiento, las cosas ocurrían por el hábito, ocurrían porque ocurrían, la explicitación del concepto de causalidad de Hume es lo que nos va a permitir entrar más profundamente en su pensamiento. A determinadas causas, se producen determinados efectos. Esto es así por la noción de hábito, habitualmente cuando hay nubes en el cielo llueve. Se basa en una noción cotidiana de hábito. “Las cosas ocurren así, porque han ocurrido así siempre y estamos acostumbrados a que ocurran así”
Esto de Hume no satisface a Kant, porque él quiere fundamentar la ciencia, un pensamiento científico que demuestre efectivamente cómo funciona la razón humana.
Kant va a dar un paso fundamental que se llama su giro copernicano. En lugar de partir del objeto (como lo hace Hume, que parte de la empiria). Kant va a partir del sujeto. Es el sujeto el que va a darle forma al objeto. Al sujeto se le presentan cosas en su experiencia, lo que hace el sujeto es conocer al objeto y conociéndolo le da forma. Solo hay objeto para el sujeto cognoscente. Al estudiar a Kant, la razón humana, encuentra en ella que dentro de la sensibilidad de la estética están las intuiciones de espacio y tiempo. Todos los objetos se nos presentan en el espacio y en el tiempo. El espacio y el tiempo los pone el sujeto, son los modos en que el sujeto puede conocer a los objetos. Es el sujeto el que construye al objeto, esto es el giro copernicano, se parte de un sujeto constituyente. El sujeto constituye la realidad.
Luego Kant analiza el entendimiento y analiza las categorías del entendimiento y dentro de ella entra toda la realidad. En el entendimiento están las categorías de unidad, de cantidad, de pluralidad, etc.
Se trata de una filosofía idealista que parte del sujeto cognoscente y desde este sujeto se constituye la realidad. La realidad es lo que el sujeto construye a partir de sí.
El formalismo Kantiano constituye una forma que es el mundo de la experiencia posible, aquella que el sujeto asume para sí como posible. Esto acerca mucho a Kant y a Descartes que parte de la subjetividad y Kant va mas allá. 
Descartes partía de la certeza de la subjetividad cogito ergo sum “pienso luego existo”. La única certeza que tiene es la del propio Yo, la del ego, la de la propia subjetividad y para tener la certeza de la realidad externa, Descartes le pide permiso a Dios. Si hay cosas allí afuera es porque Dios las puso ahí. Kant da un paso fundamental y dice: “si hay cosas allá afuera, es porque hay un sujeto cognoscente que les da forma”.

El mundo tiene una forma, tiene un orden porque el sujeto cognoscente le da esa forma. Hay un mundo porque el sujeto lo conoce. Kant no necesita a Dios, no necesita la veracidad divina. El mundo que el sujeto conoce es el mundo que el sujeto construye. Este es el mundo de la experiencia posible. Hay otro que es el mundo de una experiencia que para el sujeto es imposible que es en sí las cosas. Esto a Kant no le interesa, porque lo que las cosas sean en sí, el sujeto no las puede conocer. Lo que el sujeto sí puede conocer son lo que las cosas son para él.
La cosa en sí, aquello que es incognoscible para el hombre ha tenido influencia en Freud en cuanto al inconsciente, aquello que el hombre no domina y que frecuentemente domina al hombre.
Jacques Lacán hace una división entre la realidad y lo real. La realidad es todo el mundo que está simbolizado. El mundo de la simbolización es la realidad  (ejemplo: señales de tránsito). Ahora lo real es lo que no sabemos que es, es algo que no está simbolizado. Lo que angustia es la idea de no signficación, no sabemos lo que es la cosa en sí, el inconsciente nos puede dominar, pero nos domina, porque no conocemos al inconsciente. Y lo real en Lacan no sabemos qué es lo real. Vemos que hay una realidad totalmente simbolizada.
En la literatura, hay un cuento que habla de un nieto que va a la casa de la abuela y la casa tenía muchas puertas, pero la abuela le dice al nieto que puede abrir todas las puertas, menos una. El nieto le pregunta: ¿por qué? ¿qué hay detrás de esa puerta?. Y la abuela le responde que detrás de esa puerta no hay nada. El nieto comienza a preguntarse qué hay detrás de esa puerta, si hay una fortuna, un tesoro, se le ocurren una y mil cosas. La abuela tiene la llave escondida en algún lugar de la casa. El nieto agarra un cuchillo y finalmente mata a la abuela y empieza a buscar la llave. Pasa varios días buscando la llave y finalmente la encuentra, va hacia la puerta, la abre y se encuentra con que no hay nada y se vuelve loco.



Este cuento revela muchas cosas. Lo que expresa este cuento es que la ausencia absoluta de algo, es decir la nada, lo que había en la habitación era absolutamente inquietante para la razón humana, porque está acostumbrada a la presencia no a la ausencia.
Cuando Kant habla de la cosa en sí, lo que está diciendo es que aquello que lo que en sí mismo sean los objetos es incognoscible para la razón humana.
Kant dice que todo conocimiento parte de la experiencia pero no se reduce a la experiencia. Sobre esa materia el sujeto impone el espacio, el tiempo y las categorías del entendimiento. El sujeto le da forma al objeto. La materia no es el objeto, es la materia. Lo que es el objeto lo es, cuando el sujeto le da forma.
Las categorías del entendimiento de Kant nos podría llevar a Aristóteles. Para Aristóteles las categorías eran categorías de la realidad, de aquello que estaba ahí. En cambio en Kant, las categorías de unidad, pluralidad, totalidad, realidad, negación, son categorías del sujeto, no son categorías de la realidad. Para Kant el sujeto constituye el mundo que conoce. Hay un mundo de la experiencia posible y un mundo que Kant llama nouménico, que es el mundo que no podemos conocer y no está al alcance del sujeto. Hay un esquema constitutivo que parte del sujeto.
Cuando un artista pinta un cuadro le da forma a la realidad, le da la forma que el artista quiere darle a su pintura.
Las filosofías llamadas idealistas parten del sujeto cognoscente para darle forma al mundo que el sujeto pretende conocer.
Kant va a decir que “la razón le dicta leyes a la naturaleza”, es decir que las leyes las puso el sujeto al conocer la naturaleza. El sujeto puso las leyes que rigen en la naturaleza. Es una naturaleza que el sujeto ha constituido con su saber, con su capacidad cognoscente. A esto Kant lo denomina “Sujeto Trascendental”. Quiere decir que la razón es constitutiva de un mundo que crea para que ella pueda conocerlo.
Esto es el idealismo filosófico que entroniza al sujeto y subalterniza a la materia. La materia deviene objeto cuando el sujeto le da forma.
Las filosofías materialistas son distintas, por ejemplo Marx no va a aceptar este esquema cognoscente Kantiano. Marx va a decir que el sujeto es un reflejo de la realidad. Todos somos el contexto histórico en el que surgimos. La materialidad precede al sujeto y la que lo forma y lo condiciona. Esta es la crítica que se le hace a Kant desde el materialismo histórico.

También hay una crítica desde la fenomenología de Edmund Husserl, que va a decir que el sujeto está arrojado sobre la realidad, pero no de un modo cognoscente, sino existencial. También lo va a marcar Heidegger y Sartre. Para Sartre el sujeto está arrojado hacia el mundo, el sujeto tiene una relación existencial. Lo que hay es conciencia-mundo.




La filosofía es arte y belleza. Es hacer entrar al que lee en la belleza del pensamiento.


lunes, 10 de marzo de 2014

El pensamiento de Descartes.


Hay dos grandes descubrimientos Colón descubre América y Descartes descubre la subjetividad. Los filósofos han vivido en los procesos históricos, que ellos han expresado y dinamizado con su pensamiento.
Colón descubre América para el capitalismo. América existía pero no existía para los ojos del capitalismo mercantilista, con lo cual se incorpora a América al mundo europeo. Se establece un sistema mundo.
Este sistema mundo requiere a un protagonista y este protagonista es el hombre. Es el hombre el que sale a mostrar nuevos mundos.
El hombre medieval nunca hubiera buscado nuevos mundos, porque el mundo medieval era un mero lugar de pasaje en camino al reino de los cielos.
El hombre de la modernidad sale a buscar nuevos mundos. Este es el hombre capitalista. Este hombre necesita tener una subjetividad, necesita pensarse a sí mismo. Necesita saber quién es él. Necesita conocer la realidad exterior.
Descartes parte de una concepción de la filosofía como duda. Demuestra la existencia del pensamiento, pero no pudo demostrar la existencia de las cosas externas. Lo que hizo Descartes es poner al hombre en la centralidad. El hombre es el centro. El hombre es ese sujeto capitalista de la historia. Nace el humanismo.  El hombre ocupa la centralidad y desplaza a Dios. El humanismo parte del hombre. Descartes parte de la subjetividad del hombre.
El humanismo: “es una concepción que hace del hombre el punto de partida epistemológico central”.
Epistemológico es todo aquél pensamiento científico de la realidad. El humanismo es esa concepción que parte del hombre como sujeto centrado, a partir del cual es posible conocer todo lo que hay en el mundo, a través del pensamiento, que es el origen de todo posible filosofar. Descartes justifica metodológicamente, epistemológicamente y filosóficamente que la realidad externa existe, a través del pensamiento.
Uno de los problemas que plantea Descartes es que puede demostrar que existe el pensamiento, pero no puede demostrar la existencia de las cosas. Todas las cosas que están afuera existen porque si no existieran, Dios nos estaría engañando. Dios es infinitamente veraz, es incapaz de engañar y si podemos ver todas esas cosas es porque Dios no nos engaña. 
Descartes introduce la figura del genio maligno y dice: “podría haber un genio maligno que me engañara y todo lo que está afuera no existiera” sin embargo, la veracidad de dios es más fuerte que el poder del genio maligno y no se puede dudar de la veracidad divina. Descartes concluye diciendo que: “todo aquello que está allí afuera, la Res extensa,  la cosa externa tiene que existir, porque si no existiera, Dios me estaría engañando”, y cree en la veracidad divina.
Como vemos metodológicamente descartes se contradice porque para demostrar la existencia exterior de las cosas se remite no al pensamiento, sino al viejo pensamiento divino medieval, se remite a Dios; y acá está su contradicción para demostrar la realidad externa, termina remitiéndose a dios.
La subjetividad como principio fundante de la filosofía y como elemento a partir del cual se puede demostrar la existencia de la realidad externa. 

El cogito cartesiano va a ser cuestionado en la historia y el más importante fue realizado por Sigmund Freud. El golpe se lo da el psicoanálisis freudiano con la existencia del inconsciente. Hay cosas que el sujeto cartesiano ignora y es el inconsciente: es todo aquello que no pasa por la conciencia o razón. No puede ser ni conocido ni controlado por la conciencia. La conciencia del hombre está dividida en dos partes y una de ella nos lleva a hacer actos que no queremos hacer, conductas repetitivas que no queremos tener (inconsciente).


Freud produce la primera gran herida del narcisismo del cogito cartesiano y es la existencia del inconsciente.
Retomando el problema de probar la existencia de las cosas. Descartes lo resuelve diciendo que Dios existe. Y la existencia de Dios la demuestra diciendo que existe la idea de la perfección. Los sujetos no son perfectos, por lo cual alguien que es perfecto (Dios), la puso en los sujetos. La demostración de la existencia de Dios está hecha a partir de la subjetividad y la demuestra a partir del cogito cartesiano. Dado que existe en la subjetividad, en el pensamiento, en el cogito la idea de la perfección, debe de existir un ser perfecto. Demuestra la existencia del ser perfecto porque existe en la conciencia la idea de la perfección. Es desde el pensamiento que Descartes demuestra la existencia de Dios.
Durante la edad media no existía la filosofía, porque la verdad les era revelada por dios (teocentrismo), no se buscaba la verdad porque solo bastaba creer en dios, leer los textos evangélicos para tener todas las respuestas. Había una promesa religiosa de que el sufrimiento de la tierra era para llegar al reino de los cielos, donde el hombre encontraría la plenitud de la felicidad. Todo estaba resuelto no había preguntas que hacer porque dios daba respuestas a todas las preguntas. La edad media se caracteriza porque durante su período de casi XVIII siglos, la historia quedó detenida, por no eran los hombres los que hacían la historia, se sometían a la veracidad divina, el que hace la  historia es Dios. Y si a esto le agregamos el poder terrenal de la inquisición, el hombre solo se dedicaba a trabajar la tierra, no necesitaban buscar la verdad de las cosas porque era revelada por Dios. Las preguntas, incertidumbres o dudas de los hombres las hacían durante su confesión en la iglesia. El poder pastoral es el poder de los representantes de la iglesia en el confesionario.  El poder pastoral del que habla Foulcault, es el poder de la confesión y luego este poder pastoral va a ser reemplazado por el poder del Estado Moderno el que a través de las ciencias, las prisiones, los manicomios, el psicoanálisis representa ese poder pastoral. La confesión que el hombre medieval le hacía al cura es muy similar al que el paciente le hace al psicoanálisis.
Para Foulcault el poder del Estado moderno está en las nuevas instituciones que aparecen con la revolución industrial y que él denomina como “instituciones de secuestro”.
El descubrimiento de América significa la decisión del hombre de ir a la conquista de los territorios nuevos, a través de la empresa capitalista para expropiar América. La conquista española, significó la muerte de 50 millones de indígenas. Este genocidio americano hecho por la Europa capitalista. Los piratas ingleses saqueaban y robaban los barcos españoles que se llevaban los metales de América a España y lo llevaban a Inglaterra para financiar y desarrollar el incipiente capitalismo europeo.
Descartes viene a poner al hombre en la centralidad, desplazando a Dios, que ya no es más el centro que revela la verdad a los demás hombres. Ahora es el hombre el centro, en tanto pensamiento, sujeto, subjetividad.


Lo que dice Descartes es que el sujeto capitalista al cual él representa se define por la subjetividad. Ahora es el sujeto el que da fundamento a todo lo existente. Sujeto es todo aquello que subyace de todo lo que existe. El pensamiento es todo decurso filosófico, el punto de partida del razonamiento.
Descartes nos está diciendo que el hombre se está adueñando de la historia, así es como surge el renacimiento.
El  discurso  del  método,  es  el  libro que
Descartes escribió en 1637, es la base del pensamiento de la revolución burguesa de 1789 y con la revolución francesa es donde el hombre se pone en la centralidad y es el hombre de la burguesía capitalista el que comienza a hacer la historia.
Descartes es el héroe del capitalismo burgués, porque se atrevió a dudar de todo, y dejó de pensar en Dios como todo principio supremo, con él surge la subjetividad capitalista, La burguesía es el elemento fundante de toda la realidad. 
Descartes fue el que dio origen de ese proceso histórico de la toma de la Bastilla y el decapitamiento de Luis XVI (símbolo de la finalización del Medioevo) y el surgimiento de la revolución burguesa.
El pensamiento de Descartes subvierte el orden establecido, fue el que cuestionó el orden instaurado de la teología medieval, cuestiona el orden de la iglesia y el orden de la inquisición y da surgimiento al pensamiento de la Ilustración con la burguesía.
La filosofía es la historia de los desarrollos históricos, en los cuáles los filósofos forman parte de ello. Descartes es aquél filósofo que descubre la subjetividad capitalista y se da un proceso histórico donde el descubrimiento de América, Copérnico, Galileo, Giordano Bruno, cuestionan el orden de la teología medieval. Se parte del sujeto que es el punto indubitable  del surgimiento  del conocimiento de la realidad. “Pienso luego existo”. Es lo que se denomina a las filosofías idealistas, que parten del Yo para conocer la realidad.



¿?









martes, 18 de febrero de 2014

Cómo funciona el sistema en el que vivimos.

Hace unos días atrás comencé a releer un libro que yo lo defino como "sanador". Es uno de esos libros que cada tanto necesito leerlo. Se llama "La Experiencia del Placer", de Alexander Lowen.
Lowen, es un Psiquiatra, discípulo de Wilhelm Reich, que incorpora a la psiquiatría, la Bioenergética, terapia psicocorporal. Un aporte muy interesante al psicoanálisis.
Este libro habla sobre la experimentación del placer a través de la experiencia del cuerpo como capacidad para la auto-expresión creativa.
Hace una clara distinción del placer de los dos valores fundamentales de la sociedad actual: poder y éxito. ¿Qué es lo que la sociedad actual entiende por poder y éxito? Las personas con poder sienten que puede decidir sobre otras personas y el éxito esta relacionado con el dinero, cuando una persona tiene más dinero podemos decir que es exitosa. Pero en realidad está comprobado que las personas con mucho poder y mucho dinero no son tampoco felices en su vida cotidiana, que sufren las mismas depresiones y viven en un estado de ansiedad permanente, como las personas comunes. Esto ha sido comprobado con famosos de mucho "exito", que concurren periódicamente al psicoanalista diciendo que no son felices.
Vivimos en una sociedad de consumo que nos masifica, terminamos consumiendo lo que el mercado a través de los medios de comunicación nos imponen, constantemente nos están mandando falsos mensajes diciéndonos que si consumimos tal o cual producto, tener un auto nuevo, unas zapatillas o ropas de tal marca, vamos a tener éxito en la vida, que vamos a ganar mucho dinero, que vamos a ser aceptados por grupos de amigos, etc. Pero eso nos convierte en seres artificiales, donde el sistema nos va manipulando y diciendo lo que tenemos que hacer o consumir para ser felices. Todo esto nos aleja de una vida natural. Perdemos el contacto con la realidad, dejamos de tener los pies sobre la tierra y vivimos ilusionados  y cuando no logramos los objetivos que el sistema nos impone: nos deprimimos.
El sistema nos enseña a competir, nos induce a un individualismo egoista, perdiendo lo esencial del ser humano que es lo grupal, lo social, la solidaridad. Son los valores que fuimos incorporando a partir de la revolución industrial y el desarrollo del capitalismo y profundizado con el neoliberalismo globalizador.
Nos pasamos la vida desde que nacemos, produciendo y consumiendo convertidos en un eslabón del sistema que nos hace prescindible, hoy nos utiliza y mañana nos descarta.
Foucault un estudioso de las relaciones del poder nos habla del poder disciplinador, a través de las "instituciones de secuestro", como él denomina a la escuela para los niños y jóvenes para formarnos e imponernos los condicionamientos del sistema, hacernos dóciles, manipulables y disciplinados, (como también lo desarrolla Pierre Bourdier en sus tesis sobre educación). También cumplen esas funciones las demás instituciones como el ejército, los hospitales, los geriatricos, las cárceles, etc, etc, que Foucault desarrolla en su libro "Vigilar y castigar". 
En un interesante libro de Bryan key, nos habla sobre cómo la publicidad es percibida por nuestra psique asimilando gran cantidad de información sin ser analizada por nuestra conciencia sin ningún filtro, introduciéndose de manera inconsciente que nos hipnotiza y nos idiotiza ante los productos que compramos de forma automática en el mercado. Muchos de los productos que se consumen no se tiene la menor idea para que se compran y se consumen.
La vorágine de la cotidianeidad humana, no nos permite detenernos a pensar y reflexionar sobre el futuro del planeta que nos cobija. Dos siglos con permanentes avances científicos y tecnológicos han traídos muchos beneficios para la humanidad, pero también serios perjuicios ecológicos, guerras, devastación de los recursos naturales, explotación de los hombres, graves cambios climáticos y una fuerte concentración de las riquezas en manos de dinastías empresariales representando solo un 2% de la población mundial que concentra el 98% de los recursos planetarios; mientras un 98% de la población mundial solo se reparte el 2% restante. Estos poderes monopólicos concentran la energía vital como el petróleo (EXXON, CHEVRON, MOBIL OIL), los alimentos (MONSANTO, CARGILL, PIONEER), los minerales, los medicamentos; la electricidad, el gas, etc. Concentran y manejan el sistema financiero mundial a través de paraísos fiscales que blanquean el dinero mal habido. Los gobiernos de los diferentes Estados terminan siendo el fundamento jurídico y sus Fuerzas Armadas, el poder de policía que cuidan y protegen los monopolios. 
Es preocupante el futuro que nos depara, debemos detenernos ante esta forma devastadora de producción, pensar en buscar otras alternativas ecológicas que no dañen nuestro hábitat natural, detener el consumismo atroz, buscar energías alternativas limpias de contaminantes, pensemos en las generaciones venideras ¿qué planeta vamos a dejarles? Entiendo que no es fácil el mundo que vivimos, pero si no tomamos conciencia de esta problemática, si seguimos teniendo como verdaderos los modelos de poder y éxito impuestos, será arduo detener la era de la estupidez en la que estamos sumergidos.  

jueves, 31 de octubre de 2013

El Ave Fénix

Es la primera comprobación de la inmortalidad.
Las diferentes historias cuentan que el Ave Fénix era de una extraordinaria belleza. Sus formas, sus colores, su gracia, su rareza lo convertían en un ser único al que todos soñaban con ver alguna vez.
La leyenda más popular nos cuenta que era un extraño pájaro que posee la increíble propiedad de renacer de sus propias cenizas.
Cuenta que el Ave Fénix, va a los árboles del Líbano y se anuncia a los sacerdotes del lugar, que cubren el altar con vid.
El pájaro se sube al altar y se acomoda entre las ramas. El fuego se enciende solo y el pájaro aletea sobre el fuego y se convierte en cenizas. Al día siguiente surge entre las cenizas como una especie de oruga que, al segundo día se vuelve a convertir en pájaro adulto.
Herodoto, la fuente más antigua de la leyenda, la vincula con Egipto. Cuenta Herodoto: "allá hay un pájaro sagrado, el Fénix. Yo no lo he visto con mis ojos, pero he visto la imagen de este pájaro que llega cada 500 años para morir y renacer entre las cenizas".
Según cuenta Tácito en sus Anales, el Ave Fénix vive 1461 años, tiempo que marca una división de ciclos cósmicos.
Algunas historias cuentan que su tamaño era de más de dos metros, con cierto parentesco en sus formas con un águila, pero con colores refulgentes, rojos, azules, oros, verdes, más brillantes y llamativos que los de un pavo real.
Para el mundo pagano, el ave fénix fue un modelo de la castidad y la templanza. Siempre sola, poco sabía del amor.
Para los cristianos simbolizó la posibilidad de la resurrección, uno de los misterios que más necesitaron demostrar como posible. Si la inmortalidad era posible para un pájaro, también lo era para los cristianos.
Difícil y casi incomprensible idea ésta de la incineración voluntaria, de la conversión en cenizas, de la resurrección desde la nada y de esa solitaria vida de tantos años.
A pesar de todas estas dificultades, pocos mitos fueron aceptados y repetidos a lo largo de la historia.
Muchos escritos y pensadores también se hicieron eco de esta maravillosa historia que muere en el fuego y renace en el fuego.
Entre ellos nuestro Sarmiento, que decía que: "el Ave Fénix vendría a ser un espejo o una imagen del mundo". 

domingo, 20 de octubre de 2013

El Kraken

Kraken nos relaciona a la idea de la "isla flotante", un monstruo sobre cuyo lomo crecen árboles y plantas y se desarrolla una extensa y completa vida vegetal y animal.
Es cómo un diabólico pulpo gigante, o una cruza de serpiente y tortuga, o cangrejo de mar.
Es un mito de los marineros que desembarcan en una isla y encienden fuego que despierta al monstruo, quien se sumerge y arrastra hacia las profundidades del mar a todos los marineros, como un tsunami.
Si los antiguos mitos cosmogónicos identifican al universo como un ser viviente, no es extraño que hayan quedado restos de la idea, como las islas vivientes, aunque el todo se haya transformado en un mundo natural.
Este ser pertenece a la ciencia de la Criptozoología, que estudia los animales fantásticos que pueden encontrarse en este planeta. Animales desconocidos para la ciencia oficial y cuya posibilidad de existencia se basa en testimonios o en señales que no alcanzan para probar su realidad, (como el Nahuelito, monstruo que aparece en el lago Nahuel Huapi de Bariloche).
Modernas técnicas de investigación confirmaron descubrimientos zoológicos de ciertos animales que las culturas indígenas o versiones lejanas del tiempo, de viajeros o aventureros, ya habían nombrado en sus leyendas y tradiciones. 
El mito de la isla flotante se reitera en distintas épocas y en diferentes culturas. Embarcaciones que desaparecen en el mar sin dejar rastro alguno, no hace más que revivir la leyenda de un fantástico animal confundido con la isla.   

Los Centauros

En la mitología griega los centauros se conocieron en las leyendas contadas  por Plutarco y Ovidio de la lucha con Los Lapitas (era un pueblo que forma parte de la mitología y no de la historia), tras el intento de raptar a la novia del rey en el día de su boda. Teseo que estaba presente inclinó la balanza a favor del pueblo lapita que escaparon de los centauros.
La leyenda nos relata que los centauros, primos del rey de los lapitas, fueron invitados a la boda. Conocieron el vino y se emborracharon completamente y embriagados intentaron raptar a la reina y a todas las mujeres presentes, lo que provocó una guerra.
De allí se desprende la imagen de seres salvajes, esclavos de las pasiones más violentas. Sus contiendas fueron interpretadas como la lucha entre la civilización y la barbarie, en el que se divide el mundo.
Por el contrario, el centauro Quirón es un ejemplo de la sabiduría y de los conocimientos artísticos y musicales y maestro de la medicina. Fue maestro educador de Aquiles, Jasón, Ajas, y Hércules. Una justificación de la forma dual y de la parte humana.  
Esta leyenda tampoco escapa al pensamiento de nuestro Sarmiento, y los centauros  pertenecen a uno de esos seres imaginarios que describió en su libro. 
También fue la primera imagen que recibieron nuestro "Indios Americanos", cuando los conquistadores llegaron a nuestras tierras americanas, atropellando con una violencia imparable.
Cortés o Pizarro, pueden dar fe del terror que sintieron los pueblos originarios cuando se enfrentaron a los españoles montados en sus caballos.
Los hombres retrocedieron aterrorizados mientras ese monstruo de metal y cuero los atropellaba. Un monstruo de dos cabezas, cuatro patas, torso y brazos de hombre. Una figura que se dividía en dos partes. Y otras dos piernas y los brazos largaban asesinos truenos con fuego.
Acostumbrados a convivir con múltiples fieras como parte de un mundo cotidiano, ésta los desconcertaba. Nada era comparable a la violencia de la que hacían gala. Y el miedo los venció.   

martes, 1 de octubre de 2013

El Behemoth, un monstruo bíblico.

Es un animal misterioso que habitó en mil montañas pródigas de hierbas y cada día devora los pastos de las mil montañas, que crecen por la noche, lo hace desde los comienzos del mundo, y además bebiendo agua, que se lleva en un año el río Jordán.
Behemoth es una palabra hebrea que significa "bestias", en plural, por su tamaño que equivale a decir muchos animales.
En sus versículos  dice:
"Yerba como buey come...."
"Debajo de las sombras pace, en escondrijos de caña, en pantanos húmedos".
Fue comparado con un toro salvaje, un elefante, un hipopótamo, un mamut. pero también fue un pez sobre el agua infinita, y sobre el pez un toro y una montaña hecha de rubí, y sobre la montaña un ángel, seis infiernos y después la tierra. Y por encima de todo los siete cielos.
Una moderna interpretación sostiene que la biblia podría hacer referencia a cierta especie superviviente de dinosaurio que vivió en África y al que los nativos llamaban Mokelembembe.
Seguramente no sea más que una hipótesis, pero los muchos hábitos adjudicados al Behemonth son parecidos a los de un dinosaurio.
No son datos científicos, pero múltiples testimonios hacen referencia a una especie de saurio que vive en las zonas pantanosas del Congo, en la región del lago Tele, y cuyas características serían aproximadamente las de los que todos un monstruo.
La mayoría son de los aborígenes, pero no faltan versiones de viajeros y aventureros que aseguran haber visto estos animales desconocidos.
Una leyenda islámica cuenta que sobre este inmenso dios colocó otro ser mitológico, el Kuyata.
El Kuyata, era una especie de toro de cuatro mil ojos, cuatro mil orejas, cuatro mil narices, cuatro mil bocas y cuatro mil lenguas.
Para recorrer su cuerpo de un extremo a otro se necesitan quinientos años de camino, sin descanso.
Y el Kuyata se apoya sobre el Behemoth, que es aún más grande.

(Historia narrada por el Santo Job, en su libro del antiguo testamento).