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domingo, 19 de mayo de 2013

La razón como instrumento del poder


Adorno y Horkheimer, escribieron un libro que se llama “Dialéctica del iluminismo”, el núcleo del problema que plantean, es cómo,  después de esa esperanza en el iluminismo que la Revolución Francesa con pensadores como Voltaire, Diderot, D´alembert, Rousseau, Kant, que confían en la razón humana, en el gran relato del racionalismo, de la razón humana que dice que el hombre por medio de su razón va a alcanzar la plenitud, va a alcanzar la felicidad, que va a tener una sociedad bien organizada, civilizada, en progreso científico que va a curar todas las enfermedades y nos va a llevar a la felicidad del hombre. ¿Cómo es posible que la humanidad haya llegado a los campos de concentración de Auschwitz, a una forma extrema de barbarie? ¿Cómo pudo haber ocurrido esa barbarie en Europa, centro de la civilización humana?



Adorno y Horkheimer siguen un texto escrito de Walter Benjamin, que se llama “Las tesis de la Filosofía de la historia”, que influyó en el libro sobre la “dialéctica del iluminismo. El iluminismo, el pensamiento racional comienza su despegue con la Revolución Francesa, cuya finalidad era la racionalidad en la historia, sin barbarie. Idea que tenía el colonialismo cuando se expande por sus colonias y era de llevar la civilización, el progreso, la razón, el derecho. Es decir que el imperialismo del siglo XIX, identifica su expansión con la expansión del progreso, de la burguesía capitalista que se erige como la divinidad, la diosa razón que viene a resolver todos los problemas de la humanidad.



La filosofía positivista, de Augusto Comte, dice que estos son los hechos que obedecen a un orden racional, donde triunfa la civilización, el mundo de las ideas, el progreso entra en Las Colonias, tal como quería nuestra generación del 80, Sarmiento, Roca, Mitre.

Pero este culto a la racionalidad ha provocado un monstruo. Las atrocidades más grandes de la historia provocado por la razón humana y este hecho va a ser Auschwitz.


La historia cuenta que lo sucedido en Alemania con el Nazismo fue un hecho irracional, sin embargo, fue un hecho ocasionado por la razón humana. Hitler utilizó lo que Adorno y Horkheimer llaman “La razón Instrumental”, es decir instrumentos para dominar a los hombres. 




Hannah Arendt, escribe un ensayo que se llama “Eichmann en Jerusalém” y hace referencia a la banalidad del mal, que es el mal burocrático, racional. En la película Garage Olimpo, se vio que cuando los torturadores entraban a la Esma, marcaban tarjeta. Es decir que los torturadores realizaban un trabajo burocrático, como cualquier trabajo burocrático, la tortura es un trabajo. Para Eichmann el mal era banal, no tenía importancia, Él solo cumplía con su trabajo de torturar o matar en el campo de concentración. El único problema era que tenían que hacer desaparecer el cuerpo, lo demás era solo un trabajo.


Auschwitz es consecuencia de la racionalidad alemana que necesitaba expandir su territorio y necesita la exaltación el pueblo alemán, señalando a los judíos como los enemigos del pueblo y se los comienza a perseguir porque piensan que los Judíos van a terminar con Alemania. El racismo alemán tiene una característica singular, no desprecia al judío por ser inferior, sino por considerarlo superior, más inteligentes que los alemanes y sienten el peligro quelos judíos se van a quedar con Alemania, van a manejar las finanzas, el erario público; entonces hay que exterminarlo porque son muy inteligentes. Este era  el razonamiento de un Nazi  que aplica un esquema racionalmente eficaz.

Foucault va a decir que la razón de la burguesía capitalista necesita afirmarse negando a la locura y a la delincuencia, por eso construye cárceles y manicomios. El hombre no es malo cuando es irracional, es malo cuando es racional. El uso que le ha dado el hombre es más que la simple razón, es la razón utilizada para esclavizar, dominar a los hombres y someter a la depredación de la naturaleza.
Esta racionalidad burguesa, que como razón instrumental domina a los hombres lleva su instrumentalidad a los campos de exterminio de Auschwitz, donde son racionalmente exterminados 6 millones de judíos, gitanos, negros, homosexuales.




La razón instrumental va a arrasar a la naturaleza, la vuelve un arma de guerra, un arma de consumo, como ocurre con el imperio norteamericano, que para proteger a su país, invade Afganistan, Irak, es decir la razón instrumental es puesta al servicio del poder bélico norteamericano para matar, torturar. Está claro que la razón y el poder van de la mano y de paso arrasan con todo el petróleo de Oriente.


Walter Benjamin, va a decir que no hay hechos racionales en la historia, no hay una dialéctica de Hegel, sino que ve en la historia un paisaje de ruinas, no hay dialéctica hay ruinas y entrega una concepción de la historia como catástrofe, que marca el fracaso de la razón humana. 






miércoles, 15 de mayo de 2013

Foucault: Su pensamiento, su crítica a la razón y análisis del poder


Michel Foucault es uno los grandes filósofos del pensamiento moderno, es un estructuralista. En su libro: “Las palabras y las cosas”, tomando como base el pensamiento de Nietzsche, dice “el hombre ha muerto”; y de Heidegger, a través de la lectura que éste hace de Nietzsche. La muerte del hombre es paralela a la muerte de Dios de Nietzsche“Si ha muerto Dios, entonces ahora muere el Hombre”… Tanto Foulcault como el estructuralismo, lo que hacen es salir del sujeto. 
Ese sujeto que Descartes en 1637, pone en la centralidad, como punto de partida epistemológico único el “Ego cógito, ergo sum”,  “pienso, luego existo”. Ese sujeto centralizado que domina todo el conocimiento y toda la realidad va a ser cuestionado por Nietzsche y Heidegger, van a decir el sujeto no está en el centro ni domina la realidad. El sujeto por el contrario pertenece a lo que Foulcault va a llamar la Trama Histórica, pero no es un sujeto constituyente de la realidad, sino que es un sujeto constituido por las relaciones de la estructura. Foulcault saca al sujeto de la centralidad en la que lo había puesto Descartes para ponerlo dentro de la estructura.

Tanto Sartre  como  Foucault,  siguen el pensamiento de Heidegger, haciendo una fuerte crítica a Descartes. Heidegger, en sus dos tomos escritos sobre  Nietzsche,  dice que Descartes hace una antropología,  un estudio  del  hombre. Ese  hombre puesto en la centralidad, es el hombre  que  olvida  al  ser y se dedica  a  la  conquista  de los entes.

Estos filósofos franceses al ver que el marxismo se derrumbaba, veían la caída de la URSS, con lo cual el marxismo no era una herramienta útil para conocer la realidad; entonces necesitan una crítica a la modernidad capitalista no proveniente de Marx y la encuentran en Heidegger que es uno de los más grandes críticos de la modernidad capitalista en tanto técnica apropiadora de los entes, de los objetos de la realidad (cosas). Lo toman a Heidegger, pero tienen que adaptarse él, porque termina con el sujeto, va a decir que esta apropiación que hace del ente antropológico, de la realidad, es apropiada por la técnica del sujeto.
Heidegger va a matar al sujeto porque va a decir que el sujeto no es el que constituye la realidad, sino que la realidad es apropiada por la técnica del sujeto.

Heiddeger y Foucault terminan con el sujeto epistémologico y lo que va a poner en el centro es la estructura y el sujeto va a quedar adentro de esa estructura. Para salir de Heidegger, Foulcault pone al sujeto dentro de la estructura y lo somete a infinidad de determinaciones.



El libro "las palabras y las cosas". Donde Foucault dice que el “Hombre a muerto”, se publica en el año 1966, pero en 1968 se produce el mayo francés, entonces si el hombre ha muerto no se podría haber producido el mayo francés. La crítica que se le hace al estructuralismo es que las estructuras no bajan a la calle, son los hombres los que salen a la calle. 
Aquí aparece el reconocimiento a Sartre, filósofo comprometido con las luchas sociales. Aparece en escena el sujeto libre que con su praxis hace la historia. Tampoco este libro fue muy difundido en Latinoamérica donde estaba en pleno auge la Revolución cubana y el Che Guevara, con la figura del hombre nuevo que daba la vida por la revolución.
Vigilar y castigar, fue el libro de Foucault que más difusión tuvo, del que tuve el honor de leer, en mi época de estudiante de derecho. Un libro que habla de las prisiones, donde hace un análisis exhaustivo de “Las sociedades disciplinarias”, donde hace un análisis del poder. “donde hay poder hay resistencia al poder”, aunque nunca habló sobre cómo se resiste al poder. Para Foulcault, el poder va a ser el poder de la razón. 

También Adorno y Horkheimer, en su libro “Dialéctica del iluminismo”, hacen una crítica a la razón instrumental, que venía del iluminismo como “Diosa razón”, utilizada como herramienta para depredar el planeta y explotar a los hombres, cuya máxima expresión fue el genocidio judío.
Entonces Foucault, va a realizar su crítica a la razón a través de este libro Vigilar y castigar” y otro libro que se llama “Historia de la locura en la época clásica”.   

La finalidad de este libro es erosionar a la razón, sacarla del lugar privilegiado que tiene, cuestionarla, mostrar que esa razón ha sido instaurada para dominar a los hombres. En este libro ataca a la razón desde la locura, no hay nada más que cuestione a la razón como la locura, por eso la razón humana debe de ocultar a la locura. La locura es la antítesis de la razón, es la negación de la razón, no puede admitir que parte de la razón es la locura. Incluso en este mundo racional es el principal generador de locura, por eso el manicomio ocupa un lugar principal, se convierte en el lugar donde la sociedad racional encierra a los locos y los aparta del resto de la sociedad.
Con el encierro de los locos, deja en evidencia, que la sociedad disciplinaria, la sociedad racional, es una herramienta para dominar a los hombres y para dominar a los hombres la razón debe de apartar a la locura, el manicomio cobra importancia porque aparta aquello que es diferente es fundamental para la razón. La locura es el mayor cuestionamiento a la razón.

En Vigilar y castigar, Foucault analiza la delincuencia, la sociedad civil debe de ser transparente, organizada, un lugar donde todos podamos vivir y ese lugar es el Estado del que hablaba Tomás Hobbes, todos debemos ceder parte de nuestra libertad al Estado para organizar a la sociedad. Foucault va decir que para que la sociedad pueda organizarse, necesita las cárceles para encerrar a los delincuentes, como a los locos se los encierra en el manicomio. El elemento esencial de la cárcel es el sistema panóptico de Jeremy Bentham. El panóptico era un diseño de cárcel, con una torre central, donde un solo guardia puede ver a todos los presos sin ser visto, además todos se ven a todos. El que ve cosifica al otro, convierte al otro en un objeto al ser visto, lo deshumaniza, el preso es una cosa a controlar, a vigilar sin ser visto.
La relación que establece el poder con el detenido o el loco, es una relación de exclusión. El poder es la razón que observa, que controla, que domina, que instrumenta a los hombres, que desarrolla las ciencias humanas para conocer al hombre y dominarlo. El poder tiene el poder de imponer la verdad. El poder que tienen los medios de comunicación, le permite moldear las conciencias de los sujetos de una sociedad, convierte a las personas en un enorme mundo de receptores de la verdad que emite ese poder comunicacional. El poder es el que crea la verdad, aunque la verdad absoluta no exista, lo que existe es la interpretación de la verdad, la verdad que ese poder comunicacional repite constantemente hasta que los oyentes terminan creyéndose.

Friederic Nietzsche dice: “No hay hechos, hay interpretaciones”, con lo cual cada persona puede interpretar un hecho, pero el poder tiene el poderío de imponer la suya. El poder es la capacidad que tiene un determinado grupo de imponer su verdad como verdad para todos. El poder lo hace teniendo la mayor cantidad de medios de comunicar para imponer la verdad de ese poder para dominar o ganar más dinero.




Si existe alguna similitud con la realidad de lo que ocurre en el país, es pura casualidad.




Uno de los conceptos más importantes de Foucault, fue el concepto de poder pastoral, es decir del pastor, el poder del hombre, el pastor es el dueño de la manada y guía a la manada.
¿Por qué lo llama poder pastoral? Porque el poder de la iglesia católica como Estado-Institución, requiere de sus pecadores que confiesen sus pecados al cura, es lo que se llama la confesión. 
Aquí aparece un poder que el cura tiene sobre el pecador, porque el cura conoce los pecados del pecador y el pecador no conoce los pecados del cura. El cura es el poder eclesiástico o pastoral que controla a los hombres a través del temor a Dios y de la confesión. La confesión se produce porque le temo a Dios por mis pecados. Con esto se instaura el poder del sacerdote sobre las personas.


Se extiende durante el largo período de la edad media y que es el gran poder controlador de la iglesia contra los hombres, se da en el Estado Moderno, quien empieza a ejercer el poder pastoral; por ejemplo: cuando alguien va al médico le confiesa todo y le responde todas las preguntas, le va a contar todos sus problemas físicos, de Salud. 
Pero ahí se va a generar una situación de desigualdad, la medicina se instaura como un poder por sobre el paciente. Lo mismo ocurre entre el psiquiatra y el loco, el psiquiatra se arroga el poder de la razón y lo va a controlar. La relación entre el policía y el delincuente, el policía es la ley del Estado que priva de la libertad a esa persona, porque supone que violo la ley. En la escuela ocurre lo mismo, el profesor va a transmitir conocimientos y esos van a ser verdaderos para el alumno, le va a enseñar lo que está en los libros que dicen la verdad del poder a lo largo de la historia. El maestro es el pastor de sus alumnos, transmite la ideología del poder y se transgrede se convierte en subversión ideológica porque la historia es una sola y es la que cuenta el maestro en la clase.


Foulcault denomina “Instituciones de secuestro” a aquellas instituciones donde se apartan a todas aquellas personas que no están dentro del sistema productivo capitalista (la fabrica). Entonces, se manda a los niños a la escuela para que se acostumbre a estar en un lugar cerrado varias horas y aprenda a ser un trabajador obediente cuando sea grande. El manicomio  es la institución para cerrar a los locos que no se adaptan. Los hospitales para depositar a los enfermos, Los asilos de ancianos para los viejos que ya no sirven para producir y las cárceles para los delincuentes que transgreden las leyes impuesta por el sistema.


Para Foucault, en la historia no hay una linealidad, sino discontinuidad. Se opone al historicismo de Hegel, que tenía un desarrollo dialéctico interno y necesario. Este desarrollo era el que el sujeto iba tomando conciencia de sí hasta llegar a la autoconciencia total, que tiene una continuidad sustancial, la sustancia que constituye la historia del sujeto absoluto. Marx toma la dialéctica hegeliana, hace una metafísica de la historia, va a decir: que “la historia es dialéctica”, tiene una linealidad que no se detiene, es decir que hay una afirmación, una negación, otra negación de la negación y una afirmación que contiene a los contrarios anteriores. De la negación que hace la burguesía, nace el proletariado, del triunfo de la burguesía surge el proletariado y aniquila a la burguesía, estableciendo una sociedad sin clases, no habrá explotación del hombre por el hombre. Hay en la metafísica de Marx un ordenamiento de los hechos históricos.




Aparece Foucault criticando a Marx, diciendo que la historia no tiene un devenir necesario ni lineal, la historia es una
discontinuidad permanente. No hace una metafísica de la historia porque se basa en Nietzsche,en su libro “La segunda consideración intempestiva”, donde hace una crítica a la historia lineal.


La verdad para Foucault es múltiple, no hay una sola verdad, hay choques de verdades de conocimientos. Dentro de la estructura de la que él habla no hay sujetos, hay luchas, colisiones, conflictos, hay enfrentamiento de distintas verdades sobre los hechos históricos. En este dominio de la verdad, lo que analiza es el poder que impone la verdad. La lucha que se da es por imponer su verdad como la verdad y esa va a ser la verdad impuesta por el poder. Esta concepción es una concepción caótica de la historia. Foucault anticipa a los postmodernos esta multiplicidad de hechos de la historia, que toma de Nietzsche.
La fórmula que establece para la rebelión del poder: “donde hay poder, hay resistencia al poder”, va a ser respondida a fines de los años 70 y el concepto que va a elaborar es el de contraconducta: “a la conducta del poder, hay contraconducta de los sometidos al poder”.   









viernes, 10 de mayo de 2013

Tiempos post-posmodernos



La posmodernidad. Es lo que viene después de la modernidad. ¿Qué es la modernidad? La modernidad es la historia hecha por los hombres. Es la etapa de las acciones fuertes, de los imperativos fuertes, del hombre que hace la historia, que se compromete con ella.
La filosofía posmoderna se convierte en una moda, al igual que el estructuralismo, el existencialismo. El posmodernismo comienza a tener un auge muy potente después de la caída de Berlín.
El libro inicial de las filosofías posmodernas es el del francés Jean Francois Lyotard, que se llama “La condición postmoderna”, en donde hace un análisis de las sociedades  desarrolladas y dice que en estas sociedades es donde más se acumula el saber y al acumularse más el saber se acumula más el poder. En su libro “La posmodernidad explicada a los niños”, tiene un texto muy importante que se llama misiva sobre la historia universal, donde enumera los grandes relatos que se han impuesto en la civilización occidental y decreta la muerte de los grandes relatos. A partir de aquí se crea una estética posmoderna que dice: “los relatos han muerto”.
Para Lyotard hay cuatro grandes relatos:
El relato cristiano: que es el relato del cual Dios manda a su hijo a sufrir y a morir por la redención de los hombres, esa muerte genera la promesa divina de que todos los hombres encontraran en el reino de los cielos un espacio de plenitud.
El relato marxista: dice que el proletariado derrota a la burguesía y establece el estado de la plenitud. Los grandes relatos son una promesa de que en la humanidad no va a haber más injusticias y padecimientos.
El relato del iluminismo: es el relato en el que surge la divinidad de la razón humana, Las filosofías de la revolución francesa ponen a la razón como la diosa de la historia. La divina razón va a ser la que va a llevar a todos los hombres a un mundo de profunda racionalidad, en la cual ya no va a existir la irracionalidad. Es el relato del triunfo del capitalismo, del racionalismo capitalista.
El relato capitalista: está basado en la economía, el avance incontenible de la economía que implica una prosperidad para todos.
Lo común de todos estos relatos, según Lyotard, es que expresan una visión teleológica de la historia, que tienen una finalidad o van hacia un fín, para legitimar algo. Por ejemplo: el relato marxista va a legitimar la revolución del proletariado, es esencial para llegar a la plenitud de una sociedad sin clases; el relato capitalista legitima la economía de mercado que va a llegar a un estado de plenitud que va a alcanzar para todos; el relato iluminista legitima la razón en donde vamos a llegar a un estadio racional, en el cual todos vamos a ser plenamente felices.
Esta muerte de los grandes relatos implica que hay pequeños relatos. Entonces, que es lo que va a postular la postmodernidad? El no relato o la exaltación de los pequeños relatos.
Los posmodernos le van a oponer a los grandes relatos, pequeños relatos. Con la posmodernidad surge una fragmentación de la historia. Uno de los principales filósofos de la posmodernidad fue
Giani Vattimo, quién propone una “filosofía del dialecto”, como buen italiano, Italia se caracteriza por tener varios pueblos que hablan diferentes dialectos. Vattimo va a decir que la historia es como un dialecto, donde va a haber distintos dialectos que tienen que comunicarse entre sí, pero en donde no hay un gran dialecto, como lo había en la modernidad con el gran relato. Hay una multiplicidad de relatos en la historia,  Como pensaban Nietzsche y Foulcault que en la historia hay multiplicidad de hechos. No es una historia única que se desarrolla dialécticamente como en Hegel o Marx. Hay una multiplicidad de hechos que cada uno tiene su centro en sí, que nos va a llevar a un Multiculturalismo, al respeto por los géneros diversos, al respeto por la diversidad étnica, respeto por todas las minorías: sexuales, raciales. Hay una estética de la diferencia, una exaltación a lo diferente. Esto expresa a la democracia liberal de mercado. No es casual que estos filósofos posmodernos surgieron luego de la caída del muro de Berlín y el triunfo del neoliberalismo. El mercado es una pluralidad de intentos dentro del campo económico. El mercado se ordena a sí mismo y la democracia es la pluralidad por excelencia, en el cual todos los sujetos de la democracia valen lo mismo y siendo tratados con el mismo valor. El posmodernismo es un amplio movimiento que tiene que ver con la historia, la economía, el feminismo, respeto a la sexualidad diferenciada y con el multiculturalismo.


La crítica a los filósofos de la posmodernidad es su excesiva deconstrucción de la historia. El posmodernismo deconstruye la historia porque se hermana con Jaques Derrida, que es un discípulo directo de Heidegger y en él está el concepto de destrucción.
Heidegger es el filósofo más importante de la filosofía contemporánea, porque le han robado todo y los posmodernos siguiendo a Heidegger lo que hacen es deconstruir la historia. La deconstrucción viene a demostrar que la historia está fragmentada. La historia es una multiplicidad.
Entonces, como vamos a transformar la historia, si la historia es un caos vertiginoso de multiplicidades que no se pueden comprender. Por lo menos, hay que hacer síntesis parciales, hay persistencias históricas, no hay una linealidad histórica, pero hay persistencias históricas, hay conexiones y síntesis históricas y como diría Sartre:

"La historia da lugar a totalizaciones, destotalizaciones y retotalizaciones que hacen compleja a la historia mundial. “Hay totalizaciones históricas que se destotalizan y que dan lugar a otras destotalizaciones”





Por último, el golpe final al postmodernismo que habla de multiplicidad de relatos, se lo da el imperio norteamericano que dice “globalización”, el imperio necesita globalizarse. Pero junto con la globalización, después del 11 de septiembre de 2011, aparece oriente, cómo decía Hegel: “Oriente duerme la siesta, porque está fuera de la historia”; entonces, deja de dormir y produce un atentado terrorista a las torres gemelas. Este atentado termina con la fragmentación posmoderna porque establece un acontecimiento universal. Este acontecimiento expresa que hay hechos que son universales. Con este hecho la fragmentación, la multiplicidad de hechos, murió. Hay un hecho universal. El siglo XXI, acaba con la posmodernidad, porque el belicismo necesita totalizar y la lucha es lucha de civilizaciones, “el choque de civilizaciones” de la que habla Samuel Huntington, del Islám y occidente. Aparecen los fundamentalismos que es la negación de los pluralismos. El fundamentalismo es la exaltación de una verdad. El Islámico, es la exaltación de la palabra de Alá y el occidental  es la fundamentación del cristianismo. y  Bush dice: “Dios no es neutral, Dios está con nosotros”. Hay un exceso de religión bélica en el siglo XXI. Hay fundamentalismos religiosos por todas partes. Todos están armados con bombas atómicas, resurge China, resurge Rusia, Pakistan, Corea, Irán. Hay una multipolaridad nuclear pre-apocalíptica donde cualquiera puede apretar un botón y hacer estallar el mundo en pedazos, esto es lo que llamamos Post-posmodernidad.






martes, 7 de mayo de 2013

¿La verdad es de los tienen el poder?

Nietzsche dice que en la historia no hay hechos, hay interpretaciones, y si hay muchas interpretaciones ¿cual será la verdad, de las muchas verdades que hay?. En su libro la voluntad de poder, encontraremos la respuesta. La voluntad de poder es conservación y aumento. Todo poderoso no solo quiere conservarlo sino que también quiere aumentarlo, es decir que quien tiene poder, cada vez quiere más poder. Reflexionando sobre estos días tan convulsionados en la Argentina, de un enfrentamiento en donde la mayoría no participamos, entre el gobierno y un grupo monopólico como "Clarín, en donde cada uno quiere imponer su verdad. La del grupo, a través de chicanas judiciales impidiendo que una ley constitucional como la ley de medios, no entre en vigencia y tener que desprenderse de empresas que forman su monopolio y denuncias impactantes de hechos de corrupción conocidas por todos, tratando de debilitar a su adversario para que pierda las elecciones de octubre y se conforme un nuevo parlamento que modifique la ley acorde a sus intereses. Por el otro, un gobierno que piensa que está legitimado con el 54% de 2011, y entonces va por todo, desconociendo que la democracia es el sistema de resolución de conflictos por medio de la búsqueda de consensos; entonces que mejor que reformar la justicia para tener jueces afines que fallen en contra del grupo o la corpo y de paso quedan impunes todos los casos de corrupción de este gobierno. El tiempo nos dirá que verdad se impone: Mientras tanto estamos nosotros los que no tenemos poder quienes padecemos las consecuencias de una puja con final abierto.

lunes, 6 de mayo de 2013

Antagonismo


Para Sartre, un grupo es una serie de libertades que se unen, una serie de libertades individuales que deciden formar un grupo. Los sujetos somos libres y cedemos nuestra libertad para pertenecer al GRUPO, a través de un JURAMENTO de fidelidad, donde se establece una serie de condiciones que todos juramos cumplir para ser parte de ese grupo. En mi larga historia personal, de casi 50 años, he sido parte de varios grupos, de amigos, de equipos de fútbol, de estudiantes, de partidos políticos y he cedido parte de mis convicciones para pertenecer a él. Hoy pienso que mi libertad de pensamiento es mucho más importante que el pertenecer a un grupo, por eso desde hace un tiempo he decidido ser fiel solo a mis ideas, a mis convicciones, con lo cual he optado por no seguir a la manada. Heidegger, haciendo referencia a Nietzsche, habla de dos clases de personas las auténticas y las inauténticas. Las inauténticas para él, son aquellas personas lectoras de diarios, televidentes u oyentes de radio, que repiten la idea ya elaborada por los medios de comunicación, sin analizar con objetividad lo que reciben como información. Desde hace un tiempo, observo a través de mi facebook, dos grupos de pensamientos: el grupo de 678 (oficialista), que justifica cualquier medida de gobierno, aunque ellas sean indefendibles desde el punto de vista ético, político o económico; como por ejemplo: justificar el impuesto a las ganancias; reformas en la ley de ART. No reconocer que existen problemas en la economía dependiente de la extracción de recursos naturales como la soja o minerales, que contaminan seriamente el medioambiente; o de flagelos como la inflación, la pobreza o la desocupación sin profundizar en un modelo de distribución de riquezas. Que niega la corrupción, como si solo fuera un invento de LaÑata (como le dicen) y que toda la culpa de lo que pasa en el país es de TN (Todo Negativo), etc, etc, etc. En el otro grupo, el pensamiento de la Corpo o Grupo clarín, aquél del que no hay que olvidarse  de su complicidad en la época de la dictadura, de desestabilizar a gobiernos democráticos como el de Alfonsín; del que fue beneficiado en su incremento monopólico, inclusive por Kirchner en la fusión del cable en 2007; que dice que está amenazada la libertad de prensa por la ley constitucional de medios; que compara a la Argentina y a Venezuela como dos dictaduras, sin entender la diferencia existente entre ambos gobiernos, siendo tanto el Chavismo como el Kirchnerismo dos gobiernos elegidos democráticamente por más del 50% de la población y donde rige plenamente la libertad de expresión y de prensa. Si no existiera libertad, no tendríamos a Lanata denunciando hechos de corrupción; o  descalificaciones a un gobierno que guste o no, tuvo muchos aciertos, pero también muchos errores. Que existió 15S, 8N, 18A, donde un sector de la población pudo expresar su malestar, que busca la aparición de un Capriles en la oposición para terminar con el KK, etc, etc, etc. Siguiendo la idea de Heidegger, por otro lado están los seres auténticos, que apagan el televisor, dejan de escuchar la radio y de leer el diario, que alguna vez emiten una opinión propia haciendo un análisis objetivo de la realidad, que no pertenecen a ningún grupo, que reconocen lo que se hace bien, pero que critican lo que está mal. Yo elegí desde hace un tiempo no pertenecer a ningún grupo, ser un pensador libre fiel a mis convicciones, con el riesgo de quedarme solo con mi libertad de decir lo que pienso.