lunes, 6 de mayo de 2013

Antagonismo


Para Sartre, un grupo es una serie de libertades que se unen, una serie de libertades individuales que deciden formar un grupo. Los sujetos somos libres y cedemos nuestra libertad para pertenecer al GRUPO, a través de un JURAMENTO de fidelidad, donde se establece una serie de condiciones que todos juramos cumplir para ser parte de ese grupo. En mi larga historia personal, de casi 50 años, he sido parte de varios grupos, de amigos, de equipos de fútbol, de estudiantes, de partidos políticos y he cedido parte de mis convicciones para pertenecer a él. Hoy pienso que mi libertad de pensamiento es mucho más importante que el pertenecer a un grupo, por eso desde hace un tiempo he decidido ser fiel solo a mis ideas, a mis convicciones, con lo cual he optado por no seguir a la manada. Heidegger, haciendo referencia a Nietzsche, habla de dos clases de personas las auténticas y las inauténticas. Las inauténticas para él, son aquellas personas lectoras de diarios, televidentes u oyentes de radio, que repiten la idea ya elaborada por los medios de comunicación, sin analizar con objetividad lo que reciben como información. Desde hace un tiempo, observo a través de mi facebook, dos grupos de pensamientos: el grupo de 678 (oficialista), que justifica cualquier medida de gobierno, aunque ellas sean indefendibles desde el punto de vista ético, político o económico; como por ejemplo: justificar el impuesto a las ganancias; reformas en la ley de ART. No reconocer que existen problemas en la economía dependiente de la extracción de recursos naturales como la soja o minerales, que contaminan seriamente el medioambiente; o de flagelos como la inflación, la pobreza o la desocupación sin profundizar en un modelo de distribución de riquezas. Que niega la corrupción, como si solo fuera un invento de LaÑata (como le dicen) y que toda la culpa de lo que pasa en el país es de TN (Todo Negativo), etc, etc, etc. En el otro grupo, el pensamiento de la Corpo o Grupo clarín, aquél del que no hay que olvidarse  de su complicidad en la época de la dictadura, de desestabilizar a gobiernos democráticos como el de Alfonsín; del que fue beneficiado en su incremento monopólico, inclusive por Kirchner en la fusión del cable en 2007; que dice que está amenazada la libertad de prensa por la ley constitucional de medios; que compara a la Argentina y a Venezuela como dos dictaduras, sin entender la diferencia existente entre ambos gobiernos, siendo tanto el Chavismo como el Kirchnerismo dos gobiernos elegidos democráticamente por más del 50% de la población y donde rige plenamente la libertad de expresión y de prensa. Si no existiera libertad, no tendríamos a Lanata denunciando hechos de corrupción; o  descalificaciones a un gobierno que guste o no, tuvo muchos aciertos, pero también muchos errores. Que existió 15S, 8N, 18A, donde un sector de la población pudo expresar su malestar, que busca la aparición de un Capriles en la oposición para terminar con el KK, etc, etc, etc. Siguiendo la idea de Heidegger, por otro lado están los seres auténticos, que apagan el televisor, dejan de escuchar la radio y de leer el diario, que alguna vez emiten una opinión propia haciendo un análisis objetivo de la realidad, que no pertenecen a ningún grupo, que reconocen lo que se hace bien, pero que critican lo que está mal. Yo elegí desde hace un tiempo no pertenecer a ningún grupo, ser un pensador libre fiel a mis convicciones, con el riesgo de quedarme solo con mi libertad de decir lo que pienso.