jueves, 30 de mayo de 2013

El pensamiento de Nietzsche

Fue uno de los apasionantes filósofos de la historia, se lo llamó “El loco de Turín”, porque sus últimos años terminó enloqueciendo a raíz de una enfermedad que todavía no se supo, pero se cree que fue una sífilis mal curada. Era un filósofo loco que terminó volviéndose loco. Al igual que Marx tiene el mismo punto de partida que es la materialidad. Parte del concepto de vida, concepto que estaba faltando en la filosofía. La filosofía de Nietzsche se opone a la filosofía de Platón, quien dice que hay un mundo sensible y otro suprasensible. El mundo sensible es el que habitan los hombres y el mundo suprasensible es el mundo donde están las ideas perfectas en sí. Ellas son las ideas de la verdad, lo bello y lo bueno. En el mundo sensible está la imperfección del hombre, en cambio en el mundo suprasensible está la perfección de las ideas. Nietzsche lo que va a hacer es una transmutación de los valores, transvaloración de esos valores, saca esos valores del mundo de las ideas y los va a trasladar a lo que él denomina la materialidad de la vida. La vida es el concepto esencial en la filosofía de Nietzsche que tiene las siguientes características: “La vida es devenir, deviene porque la voluntad de poder es el eje dinámico de la vida”. La voluntad de poder apunta a representar, materializar a un tipo especial de hombre, que Nietzsche va a describir obsesivamente y que denomina “El transhombre, suprahombre o superhombre”. Lo va a definir como una cuerda tendida entre la bestia y el superhombre y bajo esa cuerda lo que hay es un abismo. Es decir, el hombre está en medio del superhombre y la bestia, el hombre es un camino hacia lo que el hombre debe ser, es decir: “El superhombre”.


A Nietzsche se lo define como aquel filósofo que piensa a martillazos, que piensa con ideas duras, frases duras. Por ejemplo, en el libro “El anticristo”, elige la guerra y no la paz, elige el odio en lugar del amor o cuando dice en una frase “no me importa que mueran los débiles, hay que ayudarlos a morir”. Para muchos autores, aquí está el inicio del pensamiento Nacional-socialista.


En su libro La genealogía de la moral, trata los valores morales y va a pensar totalmente distinto a los valores de la burguesía, a lo que él llama los lectores de periódicos, gente común que él odiaba,  que era incapaz de llegar a los extremos, incapaz de arriesgarse, incapaz de llegar a la locura, a lo dionisíaco. Ese hombre totalmente apolíneo, totalmente racional, diseñado por la sociedad burguesa que Nietzsche va a detestar. 
La palabra genealogía va a significar la búsqueda de los orígenes, es decir que Nietzsche va en búsqueda de los orígenes de la moral. Cómo nacieron las palabras que dan estructura al pensamiento moral de la sociedad burguesa del siglo XIX., va en búsqueda de las fuentes y cuenta que a los trece años se preguntó por el problema del mal? Y él se lo atribuye diciendo que el origen del mal está en Dios. Odia al cristianismo y a la moral cristiana, como lo manifiesta en su libro “El anticristo”. Lo que detesta es la blandura, la compasión, la piedad, el ascetismo, los valores sacerdotales. Él cree en los valores duros y los va a encontrar en los hombres duros, los guerreros, los aristócratas griegos. Nietzsche cree en otros valores basados en otros principios y los va a encontrar en el mundo sensible, sanguíneo, brutal, en el mundo de las “Aves de rapiña”, en el mundo de los guerreros. La palabra bueno existe porque los aristócratas griegos se dieron así mismo la capacidad de nombrarse los veraces. Los veraces son aquellos cuya palabra es la verdad. Cuando la aristocracia griega decía algo, esa era la verdad.


La aristocracia para Nietzsche no se trata de una clase social, sino se trata de una clase espiritual, de un elemento filosófico espiritual. La aristocracia es aquel estamento de la sociedad, con capacidad con alto espíritu, que es capaz de crear las verdades. De esta aristocracia griega es la que Nietzsche se siente heredero y de la que se permite pensar la genealogía de la moral.
Nietzsche crea el concepto del “Pathos de la distancia”, es decir, que se indignen de lo bajo, de lo plebeyo. Es la distancia que la aristocracia pone entre ella y lo plebeyo, lo vulgar. La aristocracia es capaz de dar nombre a las cosas por el solo hecho de crear las verdades. Esta clase espiritual, filosófica y ontológica que crea el SER, mantiene el pathos de la distancia frente a la burguesía vulgar de los lectores de periódicos del siglo XIX., para Nietzsche hay un surgimiento de una clase superior que tiene el derecho de reinar sobre las clases inferiores. Nietzsche se aleja de Dios, no piensa en Dios. Los valores de Nietzsche son valores carnales, vitales, del devenir de la vida, valores de la conquista, de la guerra, del coraje. La aristocracia va a ser el alma guerrera, va a ser el “Ave de rapiña”, la bestia rubia, el vikingo, que va a confluir en el Nazismo.



Nietzsche era un pensador solitario, un hombre enfermo que tenía una relación muy conflictiva con su madre y su hermana. Pero su pensamiento se sitúa en un momento histórico, nació en una coyuntura histórica que lo determinó. La historia en la que surge Nietzsche, es una historia muy compleja en la que surge la unidad alemana en el Siglo XIX. La tardía unidad alemana, determina las dos guerras mundiales del siglo XX. Alemania es una de las últimas naciones europeas que realiza su unidad. La realiza con el canciller Bismark y el Kaisser Guillermo, la consolida con la guerra Franco-prusiana de 1871, donde Prusia gana la guerra y desde Prusia se gesta la unidad alemana. Llega Alemania tarde a su unidad nacional, con lo cual todos los territorios habían sido conquistados por los otros imperialismos y tiene que rediscutir la organización que tiene el mundo declarando la guerra para ampliar su territorio. Alemania necesito de una voluntad guerrera, una voluntad de poder. Nietzsche fue el filósofo de la unidad alemana a través del concepto de voluntad de poder, que Alemania tiene que instrumentar para rediscutir el reparto imperialista del mundo.


La vida en Nietzsche, tiene dos valores conservación y aumento. Hay vida porque tiende a conservarse, conservándose va a poder aumentar. Pero si solo se conserva la vida va a morir, solo aquello que nos hace tener más vida nos permite conservar lo que tenemos. voluntad de poder. Hay un devenir de la vida porque hay voluntad de poder.
Este espacio vital de conservación y aumento va a ser para Nietzsche la
La voluntad de poder conquista, obtiene, domina y lo que tiene se tiene que conservar, la voluntad de poder tiene que quererse a sí misma, es un impulso vital a sí mismo que se quiere por sobre todas las otras cosas y luego advierte que todo aquello que conquista lo tiene que conservar, pero para poder conservar tiene que seguir conquistando. Es un ir más allá constante. La voluntad de poder es un intencional, se arroja hacia el mundo y conquista.


Estados Unidos en Irak es voluntad de poder, sabe que si solo conserva lo que tiene se hunde, desaparece. Para conservar lo que tiene el imperio bélico comunicacional, tiene que seguir invadiendo para aumentar su poder. La dinámica del poder es no detenerse nunca.
Hitler encarna la voluntad de poder Nietzscheana, en el concepto de espacio vital. Hitler va a decir yo soy Alemania y si no me dan el espacio vital que necesito, lo voy a conquistar, necesita expandir lo que tiene, porque sino Alemania va a morir.
Nietzsche  toma  la frase “Dios ha muerto”, del  libro  La Gaya ciencia  y  significa  que todos  los  valores  suprasensibles,  todos  los valores  que  tenían que ver con la imagen de Dios, en tanto instancia suprema por sobre el hombre. Dios  es  todo   fundamento  que lo acepte.  Si  una  persona  acepta   que   Dios existe, puede no pensar más. Dios piensa por él, sufre por él, se angustia por él, va a morir por él.

Nietzsche va a decir “Dios ha muerto”, porque su filosofía va a tener el fundamento de la vida, porque la vida es devenir, es potencia y la verdad es aquello que la voluntad de poder conquista.


Nietzsche va a decir otra frase: “No hay hechos, hay interpretaciones”, si no hay hechos y solo hay interpretaciones, ¿dónde está la Verdad?...
La verdad es una conquista de la voluntad de poder. Hay muchas verdades. En una noticia, cada medio (diario, radio o TV) va a contar ese hecho de manera diferente, entonces va a haber varias interpretaciones y la verdad es la que la voluntad de poder logra imponer. Hay una relación entre verdad y poder. La verdad es una creación del poder, la verdad surge del poder. La verdad es la colisión de las verdades, guerrean entre ellas, pero la que triunfa es la que está respaldada por la mayor fuente de poder que la emite. Concibe a la verdad como una lucha, como una expresión poderosa de esa voluntad que necesita aumentar constantemente para conservarse y para conquistar tiene que establecer sus verdades como la única verdad. Llama “Nihilismo” a ese poder que tuvo el pensamiento platónico de las ideas perfectas o el pensamiento religioso sobre la vida. Nietzsche le reprocha a ese pensamiento suprasensible de ideas perfectas que ha nihilizado la vida; entonces él nihiliza a Dios, es decir negar a Dios.


En su primer libro se llamó “El origen de la tragedia”, con su concepción de la historia rompe con el optimismo Hegeliano o del Marximo. Para Nietzsche la historia es caótica. La historia son verdades que colisionan las unas contra las otras. La historia es la lucha por imponer mi poder al otro, entonces mi poder va a imponer una verdad al otro.
Toda esta idea sobre la verdad, el poder y la historia, es lo que Nietzsche va a llamar el “Dionisismo”, que está basado en el culto de Dioniso. Es un culto griego basado en la esplendidez de la embriaguez. Son las fiestas dionisiacas que después devienen en las fiestas báquicas de los Romanos, en el cual cada miembro se entrega a la embriaguez.


Nietzsche tiene una concepción dionisíaca de la historia. Lo que él ve en la historia no es la racionalidad de Apolo, que era otro de los dioses de los griegos. Ellos tenían a dos dioses uno era Dioniso o Dionisio (Los instintos) y otro era Apolo (la razón). Dioniso era el dios de la embriaguez donde el yo se pierde en las fiestas dionisiacas. Es la perdida de la individualidad y donde perdemos la individualidad estamos muy cerca de la locura. Esta era la concepción que tenía sobre la historia dionisiana, barbárica, conquistadora.


Lo apolíneo es lo claro y distinto cartesiano, es la razón, la racionalidad, el control. Un ser apolíneo no pierde su individualidad  ni se embriaga para perder su centralidad, su centro, su individualidad, nunca va a perder su Yo.
El Dionisimo, pierde el centro del Yo. Nietzsche es anticartesiano, reniega de la centralidad del ego.
El pensamiento de Nietzsche es muy diferente al hombre racional cartesiano, del sujeto constituyente Kantiano y del sujeto absoluto Hegeliano, es instinto, dionisismo y locura.
Era un filósofo que exalta los instintos, se entrega a los instintos que es la verdad. La razón  de occidente vino a cercenar al hombre.

Freud continuó desarrollando el pensamiento de Nietzsche, en cuanto a la exaltación de lo instintivo, en la cual el hombre accede a través de la festividad dionisiaca y la embriaguez. El hombre que se libera de todas las ataduras que la sociedad le ha puesto. La sociedad ha maniatado a los individuos para permitirles vivir en ella.
Antes del surgimiento del Estado Moderno (El Leviatan, de Tomás Hobbes), los hombres vivían en un estado de guerra permanente, “El hombre es el lobo del hombre”. Como el hombre sabe que es el lobo del hombre le entrega al Estado, su voluntad. El contrato social consiste en que para evitar el estado de guerra contra todos, le otorgan al Estado la decisión sobre todos. Se establece el contrato entre el Estado y sus miembros. El estado burgués que Hobbes delinea surge maniatando, oprimiendo  a los hombres para que no se maten entre ellos.
El libro mas filosófico de Freud, fue “El malestar en la cultura”, y dice que la cultura humana para poder realizarse tiene que reprimir los instintos primarios, primitivos, esenciales del hombre. Los instintos humanos naturales tienen que ser oprimidos, sofocados para crear la cultura.
Freud va a decir que la cultura vive en perpetuo malestar, porque la condición de posibilidad de que exista una cultura es que los hombres atan sus instintos. El hombre de la cultura tiene sujetado al dionisismo Nietzscheano. La cultura es la represión para que los hombres puedan realizarse en sociedad y el principal instinto que el hombre de la cultura reprime es el instinto sexual. Y la represión de estos instintos sexuales fundamentales del hombre le genera neurosis. “El hombre de la cultura es un neurótico”.



Marx, Nietzsche y Freud, son los que más van a cuestionar ese “Cógito ergo sum” cartesiano. Freud va a decir que la cultura burguesa, la razón cartesiana, sofoca los instintos más vitales del ser humano y los somete al malestar de la cultura.
Freud va a definir al hombre como un “Dios con prótesis”. La técnica humana es un dios con prótesis. Los instrumentos científicos y técnicos que sirven para devastar la naturaleza y explotar a los hombres. Encuentra en el hombre dos elementos fundamentales que son el eros (la fuerza del amor) y la pulsión de muerte (la fuerza de la destrucción). Estas dos pulsiones que están en el hombre se enfrentan constantemente. Las pulsiones instintivas son más poderosas que las racionales y ve al mundo dominado por la pulsión de muerte.
Nietzsche y Freud fueron los que más castigaron la racionalidad en la historia.
La Escuela de Frankfurt, viene a repensar todos estos problemas desde una perspectiva trágica. Max Horkheimer y Teodor Adorno, en su libro “Dialéctica del Iluminismo”, tiene una profunda incidencia Nietzscheana o Freudiana, donde interpreta la Odisea de Homero, donde el hombre se hace atar para que la cultura sea posible y seguir siendo un animal racional. Esta parábola de Odiseo, le sirve a Adorno y Horkheimer para demostrar que la razón humana esclaviza a los hombres. Esa razón que surge con Descartes que se consolida en la época de las luces, del iluminismo, de la diosa razón del capitalismo, tiene una dialéctica y es lo que dice Nietzsche y Freud, encadena a los hombres, aniquila sus instintos y los somete a las reglas de la razón capitalista burguesa. Esta razón tan despiadada lleva a los campos de exterminio nazi, que explicitan la racionalidad de la muerte. “Si existe Auschwits no existe Dios”.


Adorno Y Horkheimer van a llamar razón instrumental a la razón del iluminismo, que nace con la revolución francesa y termina en Auschwits, en los campos de exterminio.