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miércoles, 25 de febrero de 2026
¿Y la Educación?
martes, 19 de agosto de 2025
¿Por qué hay tantos imbéciles en este mundo?
En un reportaje en la Revista Orsai que encontré investigando por internet, el autor del libro Pino Aprile un escritor y periodista Italiano da una respuesta de la cuál hice una interesante sintesis para comprender por qué los seres humanos son tan imbéciles.
Los seres humanos tienen una tolerancia natural y especial hacia la estupidez. ¿No nos damos cuenta de que casi todas las cosas que hacemos no tienen sentido alguno? Ysi nos damos cuenta: ¿cómo es posible que nos tenga sin cuidado, o que nos hagamos los boludos?
Darwin, en su libro "el origen de las especies", dice que el ser humano es un animal muy similar a los simios antropomorfos que siguió un larguísimo proceso evolutivo, regido por las mismas leyes que siguen marcando el camino de todas las especies y esto nos ha convertido en lo que somos, lo que nos distingue de los demas seres vivos, es la cantidad y calidad de inteligencia que tenemos y que no tienen los demás seres vivos. ¿Por qué esta cualidad de ser tan inteligentes nos tocó solo a nosotros y la utilizamos tan poco? La ley de la evolución es igual para todos: sobreviven quienes mejor se adaptan al medio y que permita adaptarse ventajosamente al entorno. la selección natural no sigue un plan establecido, sino que actua por azar. en una serie de intentos se impone la característica que garantiza nuestra supervivencia de la especie y eso fue, nuestra inteligencia. el origen de nuestra especie comienza con el mono y llegamos a la sublimación de la última especie homo sapiens sapiens (nosotros).
Konrad Lorenz. Libro: "El anillo del Rey Salomón" se preguntó por: ¿Quiénes somos? ¿De donde venimos? ¿Hacia donde vamos? ¿Por qué el ser más inteligente del planeta tiende a actuar de un modo absolutamente irracional? Lorenz estudio el comportamiento de los seres humanos según los principios y métodos de la Etología, y este podría ser el camino para comprender los motivos que nos inducen a comportarnos como estúpidos. Pino Aprile, en una entrevista a Lorenz le preguntó: ¿No cree usted que el comportamiento humano tiende muchas veces a reducir el uso de la inteligencia en vez de aumentarla? ¿Es posible que estemos condicionados por una selección cultural o impuesta por la sociedad que nos acerca a la imbecilidad?
Lorenz enumeró pruebas de la estupidez humana por ejemplo: las Guerras Mundiales, Hiroshima y Nagasaky, muchas de las decisiones que adoptan los líderes políticos mundiales, la carrera armamentistica etc.
La selección cultural tiene mucho más fuerza que la selección natural. Los comportamientos sociales condicionan las opciones de los individuos. Esta selección cultural propicia una disminución de las facultades mentales. el ingenio humano inventa varias salidas para todas las necesidades de nuestra vida y una vez que descubre la solución al problema, no necesita utilizar la inteligencia: le basta con copiar. Pero imitar no es inventar, y asi se marchitan nuestras facultades intelectuales por falta de estímulo.
Un profesor de filosofía que escribio sobre ética política y filosofía del derecho aconsejó a Aprile a no abandonar las intuiciones porque los resultados podrían ser sorprendentes. Lorenz en su libro "La decadencia de lo humano". se pregunta: ¿Es realmente posible que la inteligencia humana se encuentre en un proceso de extinción? Esta posibilidad parece un absurdo. Los hominidos de los que procede el hombre se encontraba en clara desventaja frente a los demás animales porque el hombre carecía de cualidades fisicas de defensa y ataque para garantizarle la supervivencia porque estaban a merced de un entorno hostíl y condenados a la extinción. Su número de humanos era escaso. eramos pocos y débiles pero poseíamos un potencial que nos permitió seguir adelante y convertirnos en un motor de la evolución extraordinaria: la inteligencia, un conjunto de facultades, el factor determinante del desarrollo de nuestra especie. Nuestros antecesores eran inferiores a sus adversarios y rivales en la competencia para conseguir comida y refugio. esta desventaja quedo compensada con las facultades intelectuales para su evolución. mientras que la supervivencia y la evolución de los otros animales se basaban en las cualidades físicas, el ser humano dependió de sus facultades intelectuales que marcó el camino del Homo Sapiens Sapiens. La inteligencia nos salvo de la extinción y nos convirtió en lo que somos. La evolución del ser humano se ha ralentizado en los últimos 30.000 años, tanto que parece haberse detenido. el aspecto físico y el tamaño de nuestro cerebro son hoy idénticos a los denuestros antepasados hace 300 siglos. ¿Qué es lo que nos diferencia de nuestros semejantes de hace 30.000 años? La respuesta está en la inteligencia. El tamaño del cerebro sigue siendo igual, pero el uso de su inteligencia ha sufrido una profunda evolución porque lo hacemos con mayor intensidad que nuestros antepasados por la complejidad de la tecnología actual, en la habilidad para usar las màquinas de hoy, las ideas, los conocimientos científicos, la especulación intelectual y religiosa, las instituciones y los valores. a pesar de que nuestro cerebro no haya cambiado demasiado de tamaño, nuestras facultades intelectuales han realizado progresos significativos. Tal es así que reproducimos la Inteligencia Artificial, la calculadora, la computadora, son réplicas de nuestras facultades mentales. Aprile piensa que nuestras facultades mentales, lejos de reducirse, seguirán desarrollándose aunque la supervivencia está asegurada. Lejos de encontrarnos en peligro por la agresión o la competencia de otras especies, hemos exterminado a unas cuantas especies y nuestro excesivo crecimiento demográfico y nuestro poder a través del desarrollo tecnológico científico constituyen una amenaza para el equilibrio ecológico de este sistema llamado planeta tierra. El homo solo es peligroso si es sapiens, si no lo fuera el planeta podría soportar su presencia. El peligro que corre la especie humana no es que se extingue, sino que se multiplique y aumente demasiado y que tenga un poder excesivo ej: Bombas nucleares.
Si la inteligencia es la característica que distinguió al “Homo sapiens sapiens” y fue clave en su evolución, ¿por qué hoy la estupidez parecería ser más funcional para la supervivencia? La herramienta del imbécil es la violencia, la fuerza, porque no tiene argumentos para convencer a sus interlocutores y tiende a suprimirlos, oprimirlos, doblegarlos. Y, lamentablemente, tenemos ante nuestros ojos los efectos de un dominio creciente de la estupidez en nuestro planeta. El ser humano, el Homo sapiens, es el único animal del planeta que puede poner los logros del mejor al alcance de todos. Uno inventa el fósforo y otro enciende el fuego enseguida, aunque no sepa cómo se fabrica el fósforo.
¿Estamos frente a una especie de “imbecilidad organizada” que se convierte en identidad social? ¿Es la estupidez un nuevo tipo de capital simbólico? Sí, la especie humana necesita la estupidez justamente para organizarse. Desde Aristóteles hasta hoy, el Homo sapiens es una especie social. Significa que no existe solo, necesita a sus semejantes para existir, y la única manera de existir junto a sus semejantes es siendo estúpido, ¿por qué? Porque para estar junto a los demás no podes ser demasiado diferente, más inteligente, superior a los demás; eso te aísla. Cuando en una comunidad existen solo reglas impuestas sin confrontación, tenemos la prueba, la demostración evidente, de que un estúpido está al mando, en el poder. No solo un estúpido individual, quizás incluso uno solo, sino que un sistema estúpido se ha convertido en un sistema de poder absoluto. Cuando el poder se vuelve absoluto, no hay lugar para la crítica, el diálogo, la inteligencia. Cuando la crítica es sofocada, entonces sabemos que la inteligencia se ha convertido en un crimen.
martes, 8 de julio de 2025
¿Qué es el peronismo?
El peronismo es un empecinamiento, terquedad, obstinación argentina, alimentado por los propios peronistas, pero también por el antiperonismo encarnado en el odio, el desprecio por el pueblo, temeroso del pensamiento popular, rechaza la pobreza, manifiesta su xenofobia, reivindica los golpes de Estado, niega los derechos humanos. A pesar de todo, el peronismo, siempre subsiste, siempre permanece, siempre retorna al poder. Tal vez, por la incapacidad de todos aquellos gobiernos que intentaron algo diferente, haciendo al peronismo imbatible y que vaya mutando acorde a las coyunturas históricas en sus diversas formas de manifestarse: peronismo del 45 al 55, el de la resistencia de los 60 y 70, el retorno del 73, y el post mortem de Peròn: el Menemismo, Duhaldismo, Kirschnerisno, Cristinismo ; y ahora Albertismo, como una nueva versión de ese peronismo que sigue encarnado en la sociedad argentina con memoria colectiva de sus años de pujanza como movimiento de liberación, de desarrollo de un capitalismo nacional, del reconocimiento de los derechos de los trabajadores como columna vertebral, de ascenso social, de acceso a la educación, a la vivienda propia.
Una
vez me preguntaron ¿Qué es el peronismo? Para mí el peronismo es un sentimiento,
se lleva en el corazón, se siente, son recuerdos de familia, de mis viejos, de
mi infancia, de ese viaje inconcluso a Ezeiza a recibir a Perón del exilio, de
mi época de militante de la JP en la UB “Eva Perón” y en la JUP de la Facultad
de Derecho. Es folckore, es cultura
popular, que me identifica con el pueblo argentino. También significa mi rebeldía contra la
opresión, la injusticia social, el individualismo. Es la resistencia a los
golpes de Estado. Es pura esencia de argentinidad. Desde el pensamiento
racional, el peronismo es
ideológicamente neutro, es policlasista, es todo y a su vez es nada y como
decía el propio Perón en el movimiento hay nacionalistas, radicales,
conservadores, socialistas, marxistas, pero todos somos peronistas. Es muy
abarcativo, pero a su vez disperso. Me identifico con el peronismo del 45, el de la resistencia cuando estaba
proscripto en los 60, y el de los 70, lleno de jóvenes con utopías de querer
cambiar el mundo. El peronismo me dio la posibilidad de formarme con los mejores intelectuales como
Jauretche, Scalabrini Ortiz, Rodolfo Walsh, Ortega Peña, Paco Urondo, Norberto
Galasso, José María Rosa, etc.; sus libros me permitieron acceder al
conocimiento político e histórico de la
argentina y al pensamiento filosófico con José Pablo Feinmann, Ernesto Laclau o
Ricardo Foster, muchos de sus textos me sirvieron para poder entender esta
pasión que es peronismo, en especial en épocas del Menemismo, el cual me sentí
defraudado en lo ideológico, nunca entendí esa conversión al neoliberalismo,
fue una traición. Fueron épocas de mucha discusión con otros peronistas que
justificaban a Menem, nunca pude entender ese pragmatismo, ese verticalismo, ese
movimiento pendular que va a veces hacia la derecha y otras veces hacia la
izquierda. El peronismo se caracteriza por ser el partido político del poder,
siempre tiene esa vocación innata o voluntad de poder al mejor estilo
Nietzscheano que va por todo, que cuando se une es arrasador; y eso habilita a
que el Movimiento se llene de obsecuentes, trepadores, alcahuetes,
defraudadores, traidores, que ven en el peronismo el camino más corto para
acceder al poder. Como maquinaria electoral ha permitido que muchos
gobernadores e intendentes se eternicen en el poder al mejor estilo feudal.
Tampoco comparto algunas prácticas mafiosas o corruptas como metodología para
conseguir votos, o sobreprecios en la obra pública para financiar la política.
Cuestiono la carencia de democracia partidaria,
reemplazada por la dedocracia para elegir cargos partidarios y en la
administración pública, la falta de debates de ideas, la formación de cuadros militantes con
conciencia social y política, etc. Esto me distanció del PJ, durante muchos
años. Pensé en otras alternativas
políticas (FREPASO – ARI), que
terminaron con el mismo pragmatismo que el PJ, aún peor justificando políticas
neoliberales como las de la Alianza o el Macrismo, que lamentablemente
terminaron en crisis como la del 2001, y la de hoy de Macri. Por suerte pude
correrme a tiempo y ser fiel a mis convicciones.
La
filosofía me permite posicionarme desde otro lugar, tener un pensamiento
crítico, estudiar diferentes corrientes filosóficas representadas por
Nietzsche, Marx, Foucault, Gramsci, Marcuse, Sartre. Lyotard, Derrida, R. Kush, E. Dussel, profundizaron mi pensamiento e incorporaron otras
miradas para poder interpretar el mundo, latinoamerica y la sociedad argentina,
tener mayor amplitud y poner distancia
con aquellas ideologías que terminan convertidas en dogmas cerrados. La
filosofía te permite hacer análisis reflexivos con mayor apertura, mayor
objetividad. Es el refugio que elijo en tiempos difíciles y de crisis
individuales y sociales, para comprender mejor lo que ocurre.
Ya
estoy grande para comer sapos, me cae mal al estómago y van en contra de mis
convicciones. Hace rato que desensille esperando que aclare pero todavía veo
nublado el panorama, tal vez sea muy desconfiado, escéptico, aunque creo que lo
prioritario, principal es que se vaya este gobierno inepto de Macri que tanto
daño le hace a la sociedad.
Son
tiempos difíciles los que se vienen y no es momento para tibios, o se gobierna
para el pueblo o para los poderosos que se enriquecieron en este último tiempo,
es hora que el gobierno que viene no sea tan racional y moderado como el
establishment económico pretende, porque eso significa más ajuste para poder
cumplir los pagos a los especuladores privados y el FMI. Lo prioritario es hoy
poder comer, tener salud, trabajo, educación, poder cubrir las necesidades
básicas de la población.
Desde
mi humilde opinión, el próximo gobierno debería trabajar algunos ejes que
marquen claramente un cambio estructural, un cambio epocal. El primero de ellos es una reconstrucción ética y una reparación social a
tanto daño ocasionado. Iniciar un debate histórico sobre la deuda externa sería
muy interesante. El Congreso Nacional
debería instituir una Comisión Investigadora sobre la Deuda Externa que
determine responsabilidades políticas y económicas de semejante saqueo. Llegó
la hora de poner fin al endeudamiento
externo, a la transferencia de divisas al exterior, y de los que menos tienen a
los que más tienen. El país va a cumplir casi dos siglos de pagar deuda, desde el primer empréstito de la Baring
Broters a Rivadavia, hasta hoy con Macri. ¡Es hora de decir basta!. Un segundo eje o tema a debatir es poner punto final a tanta corrupción enquistada
en el Estado, judicial, empresarial, sindical, política y económica. Para ello
se necesita una reforma judicial y política en serio, tiene que haber conductas
ejemplificadoras que el que roba el patrimonio de todos, algún día sea
condenado a través de los resortes constituciones garantizando el debido
proceso y jueces probos. Un tercer eje para pensar, es una reforma
tributaria en donde los que más tienen y más se beneficiaron en el presente y
épocas pasadas tributen un porcentaje sobre su patrimonio, especialmente
aquéllos bienes improductivos como sus cuentas Off Shore, inmuebles comprados
en el exterior, etc. Hay 50 argentinos que tienen más de 300 millones de
dólares, sus riquezas están claramente detalladas en la revista Forbes http://www.forbesargentina.com/ranking-los-50-mas-ricos-de-argentina/.
Que paguen impuestos a las ganancias
aquellos que especulan comprando acciones en la Bolsa de Comercio y los
depositantes de plazo fijo bancario. El que trabaja cobra un salario y no es
ganancia, por lo tanto no debería
tributar. Distinto sería si los trabajadores participaran de las
ganancias de las empresas, en este caso si deberían tributar, no sobre el
salario, sino sobre las ganancias obtenidas en el balance anual de las
empresas, establecido en el artículo 14 bis de la CN.
Alberto
Fermández surgió de una jugada magistral de CFK, que movió el tablero electoral
y lo colocó como el candidato que unificó a todo el peronismo. El Kirchnerismo
es la base electoral más amplia del espacio político, pero a su vez están los
gobernadores y el Frente Renovador, Las PASO y las definitivas de ayer 27 de octubre le dijo a
Macri que ya fue e inicia un nuevo período, habrá que ver, entonces, para que
arco dispara el wing en ese juego pendular, en esos giros imprevistos del
peronismo, promete poco, se sabe menos aún de su futuro gabinete y de su
ministro de economía, manda señales para todos lados, si bien tiene su base
electoral en el peronismo, sabemos que hay una melange, un poco de todo en la
construcción política que se unió para derrotar a Juntos en el fracaso
(Cambiemos), pero recibe a los empresarios del círculo rojo, a la Fundación Mediterránea,
a los Agroexportadores, etc. Es difícil un pacto social con sectores del poder
que boicotean y desestabilizan un país cuando su rentabilidad y sus intereses
se ven afectados, acostumbrados a que sus patrimonios crezcan sideralmente,
habrá que ver si ceden y aportan a la salida económica del país. Del otro lado
estamos nosotros la clase media, trabajadores y los más postergados, los
grandes perdedores del neoliberalismo. Veremos el Pacto Social del que se habla
que resultado obtiene, esperemos que sea lo más positivo posible, pero hay un
sector que está cansado de tanto esfuerzo en vano, necesita mejorar su situación
social y económica y los hechos demostraran si los que concentran el poder
económico están dispuestos a ceder. No sólo se construye política a través del
consenso, a veces es necesario el conflicto o la confrontación para generar
tensión y lograr objetivos como lo fue “Perón o Braden”, “Patria o Colonia”,
“bicicleta financiera o producción genuina”.
A
partir del 10 de diciembre, se inicia un nuevo período político y los pingos se
ven en la cancha. En el debate Alberto Fernández hablo de que él era
pragmático, que va a tomar de la ortodoxia o la heterodoxia económica lo mejor
para sacar el país adelante. Aplicar la ortodoxia económica sería un
Neomenemismo que significaría otro nuevo fracaso para el país, sabemos lo que
significa el neoliberalismo en la Argentina. Personalmente espero que sea una
nueva versión de conquista de derechos sociales, económicos y culturales como
las mejores épocas del peronismo y el kirchnerismo, pero también en calidad
institucional, con los funcionarios más capaces, aptos, eficientes y honestos
para ocupar los cargos públicos. Sabemos que dentro del espacio hay personas que reúnen estos requisitos para dar salida a la pésima situación que
atraviesa la Argentina. Las acciones de gobierno serán juzgadas por la sociedad
y la historia en un futuro cercano.
(Este texto fue escrito, luego del triunfo electoral de Alberto Fernández en octubre de 2019.)
La posmodernidad también mato el relato Kirchnerista.
“Todo lo que pueda ser dicho nada tiene que ver con lo que es”. Decía Pirrón.
En la argentina actual, la historia nos dice que también ha muerto el relato Kirchnerista. Este gobierno se ha caracterizado por levantar las banderas de la década del 70, de una generación de jóvenes militantes que sueñan con el socialismo nacional desde las filas del peronismo. Década finalizada con el golpe de Estado del 76 y la masacre de una de las generaciones más gloriosas que haya tenido esta Argentina.
Si bien durante la primera etapa del Kirchnerismo, con Néstor Kirchner, se inicio un proceso de recuperación política, poniéndole límites al avance de la economía, con un fuerte intervencionismo estatal, a través, de subsidios y leyes que apuntaron a mejorar la situación de aquellos que sufrieron la década neoliberal, como jubilados, desocupados, sectores medios que mejoraron su salario e incrementaron su consumo. Trabajadores sindicalizados, obteniendo, después de mucho tiempo, discusión de paritarias. Con reformas en el derecho laboral, respecto al trabajo en negro aumentando al doble la indemnización en caso de despido. Una política regional UNASUR, en lo político y Mercosur en lo económico, con inclusión de Venezuela en este espacio. El alejamiento del FMI y las recetas del Banco Mundial. Y una situación de bonanza económica con un crecimiento del 8 o 9 % anual, con record de producción sojera desde 2003 a 2007; más acertadas políticas de derechos humanos y el acercamiento a organizaciones de DDHH, como Madres y Abuelas, indujeron a muchos intelectuales a pensar a este gobierno como de izquierda.
Este discurso se incremento a partir del 2007, con el primer gobierno de Cristina, donde el conflicto del campo en 2008 y la derecha argentina, representada por la SRA, se unía para desestabilizar al gobierno democrático, con el intento de la resolución 125 de aumentar las retenciones al agro.
La Estatización del Anses, Aerolíneas Argentinas, YPF, más leyes como la Ley de Medios Audiovisuales y de matrimonio igualitario, Asignación Básica Universal por hijo, hizo pensar a muchos como Carta Abierta, que el Kirchnerismo era la nueva izquierda argentina que venía por la distribución de la riqueza, por la justicia social y las banderas de aquél peronismo setentista, surgido de la resistencia y argumentando que a la izquierda del Kirchnerismo no había nada. Sumado a la aparición en escena de la agrupación política “La Campora”, que venía a desplazar al peronismo tradicional, ocupando espacios de poder dentro de la estructura de gobierno, con sus banderas rojas y negras y su estrella federal, conjeturando el retorno al poder de los hijos de aquella generación inolvidable.
Pero con el triunfo contundente del 54%, del segundo mandato de Cristina, todo parecía que se venía la profundización del modelo y se iba a iniciar en serio una transformación del Estado con políticas antimonopólicas, reformas financieras y tributarias al capital económico y financiero, que se había iniciado con el Grupo Clarín (Ley de medios), haciendo suponer que todo apuntaba hacia allí.
Recuerdo que en una de las largas charlas política que tuve con un amigo Kirchnerista, cuando le daba mi punto de vista crítico hacia el kirchnerismo, diciéndole que no veía al gobierno en esa dirección, haciéndole notar que no avanzaba en una ley que obligue a las empresas a participar a los obreros en sus ganancias. Tampoco demostró interés en recuperar el ferrocarril, como transporte estratégico de cargas de mercaderías. Una reforma estatal para desestructurar todas las mafias corruptas que funcionan en base a negocios espurios con el Estado e incluso echando a muchos de los funcionarios sospechados de hechos graves de corrupción. Una reforma judicial que permita la posibilidad de que todas las personas puedan acceder a reclamos judiciales, abaratando los costos judiciales, que hoy hacen imposible el acceso a los sectores con menos recursos. La eliminación del mínimo no imponible al trabajo, y a través de una reforma tributaria obligar a tributar a aquellos que especulan comprando acciones en la Bolsa o depositando su dinero en un plazo fijo. Otra de las cosas que le planteaba a mi amigo era la falta inversión en obras públicas en los servicios como agua, luz, petróleo, cloacas, rutas, canales de desagües, etc.; que hicieron agua en La plata, Once, y en las rutas con el índice más alto de muerte por accidente de tránsito. No se invirtió en obras de infraestructura necesaria para un país en crecimiento a tasas chinas.
Toda esta serie de medidas políticas, era lo que le cuestionaba a mi amigo, allá por el verano de 2011, cuando la situación económica era otra y con tiempo suficiente de 8 años de gobierno encima, para haber avanzado en serio hacia un Estado de Bienestar.
Él respondía diciendo que para enfrentar al poder económico, había que concentrar más poder político, para hacerle frente a todas esas reformas que le iba planteando. Había que ganar las elecciones de 2011, con un porcentaje muy alto de votos para tomar ese tipo de decisiones.
Sin embargo, a partir del segundo mandato cuando se tenía todo el poder para profundizar el modelo y avanzar hacia el relato que el mismo Kirchnerismo venía pregonando, se comenzó con una sarta de políticas erróneas e improvisadas que lo indujeron a un callejón sin salida que terminaron en enero de 2014, en la aplicación de las más nefastas políticas económicas ortodoxas del neoliberalismo: devaluación, alta inflación, tarifazo en los servicios públicos, incremento en las tasas de interés bancaria para frenar el dólar, enfriando la economía. Pérdida salarial con aumentos de sueldo por debajo de la inflación que desalientan el consumo. Búsqueda de acuerdos con el Club de París, Repsol, los fondos buitres. La concesión del petróleo en manos de Chevrón (Rockeffeller). Fractura en mil pedazos del movimiento obrero, única herramienta de la que nunca se debe dejar de lado como aliado para avanzar contra el poder económico concentrado. Una política agropecuaria de más de una década de sojización, en manos de Monsanto, que está desertificando la Pampa Húmeda y empobreciendo a pequeños productores regionales. Podría enumerar más, pero creo que con esto es suficiente. Recuerdo a Enrique Martínez, quien fuera Presidente del INTI, hablando sobre el monopolio de la leche en manos de SanCor y La Serenísima, con un plan para desmonopolizar el mercado, a través del incentivo a Cooperativas lecheras regionales, que hicieran bajar el costo del producto. Pero sin embargo, se tuvo que ir 2011 y nada de esto se hizo, a contrario sensu, se fue profundizando la concentración monopólica alimentaria.
Y el relato Kirchnerista terminó en el pragmatismo del PJ, que de acuerdo a la coyuntura del momento va poniendo en práctica medidas políticas y económicas que le permitan superar ese espacio breve de tiempo en relación con el otro. Porque en definitiva es eso: el Partido Justicialista, un partido político que se va manteniendo en el poder de acuerdo a los aires que van soplando en la coyuntura mundial y argentina. Puede pasar del Estado de Bienestar del 45 al Neoliberalismo de los 90, en un abrir y cerrar de ojos. No obstante, ya va pensando y creando alguna figura política, tal vez, Scioli, Massa, De la Sota, Urtubei, Capitanich, Uribarri, todo da lo mismo para darle continuidad al PJ en el poder y sus privilegios. Porque es el PJ, un partido del poder, de construcción del poder que construye y destruye todo, permitiendo a cualquier oportunista subirse al tren para darle continuidad a todos los que desde hace décadas viven a costilla del Estado (políticos, empresarios, sindicalistas, clientelistas), todos aquellos que fueron funcionales al Menemismo, al Duhaldismo, al Kirchnerismo y mañana a quién detente el poder, garantizando impunidad a los que dejan el poder.
Es verdad que desde la oposición tampoco hay nada que merezca la pena. Pero a la derecha están todos. A la izquierda, en Argentina desde hace largo tiempo, con opción a gobernar, no hay nada, ni siquiera en el mundo. Podré tener alguna simpatía por algún gobierno u otro, pero todos son parte de un sistema que desde hace dos siglos y a partir de 1989, con la caída del muro de Berlín, se profundizó, y ese es el capitalismo, que sigue depredando el planeta en todos los rincones del mundo, explotando a la población y haciendo negocios que les permite quedarse con las concesiones de los recursos naturales o las empresas estatales de todas las naciones, sea cual sea la ideología existente en cada país.
Mientras no cambien las condiciones mundiales actuales y aparezca un nuevo orden político y económico, los gobiernos del mundo tendrán muy poco margen de acción para llevar adelante políticas que le den bienestar a su población. En Argentina, desde que tengo uso de razón, solo hay crisis cada diez años que los argentinos debemos soportar por más relato progre que nos quieran imponer.
(Texto escrito en en el año 2015, antes de las elecciones electorales cuando el kirchnerismo buscaba candidato para reemplazar a CFK. Finalmente eligió a Daniel Scioli, un representante de la derecha argentina.)
lunes, 16 de junio de 2025
SCARFACE
jueves, 17 de octubre de 2024
ORIGENES DE LA FAMILIA BOSCOSCURO.
GENEALOGÍA.
DEDICATORIA
![]() |
| Matteo Boscoscuro y Guiditta Aicardi Inmigrantes italianos en Argentina 1882-1885 |
Esta historia contada está dedicada a recordar a todos mis antepasados de los que estoy muy agradecido de haber tenido, especialmente a mis padres de haberme dado la vida. Aunque a muchos no he conocido, siempre estarán presentes en mi memoria.
Solo, nos llegó la tarde:
Una tarde cargada de experiencia,
experiencia para dar consejos.
Aquí no hay viejos,
solo nos llegó la tarde.
Viejo es el mar y se agiganta.
Viejo es el sol y nos calienta.
Vieja es la luna y nos alumbra.
Vieja es la tierra y nos da vida.
Viejo es el amor y nos alienta.
Aquí no hay viejos
Solo nos llegó la tarde.
Somos seres llenos de saber.
Graduados en la escuela.
De la vida y en el tiempo.
Que nos dio el postgrado.
Subimos al árbol de la vida.
Cortamos de sus frutos lo mejor.
Son esos frutos nuestros hijos.
Que cuidamos con paciencia.
Nos revierte esa paciencia con amor.
Fueron niños son hombres serán viejos.
La mañana vendrá y llegará la tarde.
Y ellos también darán consejos.
Aquí no hay viejos
Solo nos llegó la tarde.
Joven: si en tu caminar encuentras.
Seres de andar pausado.
De miradas serenas y cariñosas.
De piel rugosa, de manos temblorosas.
No los ignores ayúdalos.
Protégelos ampáralos.
Bríndales tu mano amiga.
Tu cariño.
Toma en cuenta que un día.
También a ti, te llegará la tarde....
Mario Benedetti.
Las motivaciones que me llevaron a realizar esta investigación fue ese filosofar infantil que todos tenemos de empezar a preguntarnos ¿de dónde venimos?, ¿quiénes somos?, ¿qué función cumplimos en esta vida?, ¿quiénes fueron nuestros antepasados? Generalmente alcanzamos a conocer a nuestros progenitores en línea ascendiente hasta el segundo grado, padres y abuelos, pero nunca más allá, ¿quiénes fuimos en la vida anterior y quienes seremos en la próxima? Todas estas preguntas o incógnitas están en cada ser humano, y tiene que ver con el filosofar de la vida. Desde pequeños permanentemente nos estamos preguntando: ¿y por qué?, que a veces a los adultos les resulta tan pesado o molesto porque no sabemos qué responder.
En mi inconsciente, sigue estando ese niño adentro, motivándome a investigar sobre mis antepasados. Tarea que no resulta ser fácil, porque lamentablemente no contamos con fuentes de información suficiente. La mejor forma de recabar información, es a través de familiares longevos (padres, abuelos, tíos, tíos abuelos, etc.), que cuentan con una rica fuente de sabiduría. Existen, además, fuentes escritas como los certificados de nacimientos, matrimonios y defunciones, en las Iglesias Católicas hasta 1884, y a partir de esa fecha los Registros Civiles, creados por la ley 1565. Todos estos documentos en algunas oportunidades resultan arduos de leer a causa de la antigüedad de los mismos y las muchas veces ilegibles escrituras de los sacerdotes registradores, dificultan la tarea investigativa. El factor tiempo, juega un papel preponderante para recolectar información, y muchas veces no se cuenta con las horas necesarias de dedicación. Tampoco deja rédito económico, sólo deja una recompensa interior afectiva de reencontrarse con nuestros antepasados. En el momento actual que vivimos, todo cuesta dinero y tiempo, desde una simple partida de nacimiento sacada del Registro Civil, como así también, los viajes a los diferentes lugares donde nuestros abuelos nacieron, se casaron o fallecieron. Pero a pesar de todo... ¡vale la pena! Esto para mí resultó ser un entretenimiento, en cuanto tengo tiempo para investigar, agarro mi bicicleta, mis cosas y muchas veces pasan horas, sin darme cuenta, sentado frente a la pantalla de una microfilmadora[1], o de mi computadora conectada a Internet, tratando de encontrar algún apellido o dato acerca de mis ascendientes y es un legado que se deja a familiares y descendientes que tal vez le interese saber sus orígenes, pero que por diversas circunstancias no han podido hacerlo.
Haber vivido
en Capital Federal, facilitó la tarea de investigación porque Buenos Aires
concentra toda información, debido a la diversidad de Bibliotecas (Nacional,
del Congreso Nacional, de la Prensa, Dante Alighieri, etc.), además, existen
Oficinas Públicas como Migraciones, Archivo General de la Nación, CEMLA[2],
Prefectura Naval Argentina, Colegio Electoral, Ministerio del Interior,
Embajada y Consulado de Italia[3].
Estudiar derecho en la Universidad de Buenos Aires hizo factible adquirir
conocimiento en Derecho Romano (la evolución del derecho de familia romano);
Derecho comparado, Derecho de Familia y haber cursado materias de la Carrera de
Sociología como Metodología de la Investigación social, Historia Antigua,
Moderna y Contemporánea, Filosofía, etc., hizo todo esto posible.
Como
descendiente de inmigrantes italianos, me interesé por averiguar cuáles fueron
las razones familiares, sociales, políticas y económicas de la inmigración
italiana en la República Argentina, es decir, en un ámbito general u objetivo
de este fenómeno inmigratorio, no desconociendo causales individuales
motivadoras de la emigración a la Argentina que ocurrieron a partir del siglo
pasado.
Cuando partí
hacia Europa uno de los objetivos que me había propuesto era conocer Italia de
punta a punta. Entré por primera vez por Menton-Ventimiglia (frontera
Franco-italiana). Venía de un largo viaje de tres meses y medio, en bicicleta
recorriendo la costa sur española y francesa. Fue un sueño hecho realidad por
los maravillosos lugares que recorrí y conocí, porque a pesar de que viajar en
bicicleta es un poco sacrificado (es necesario una preparación y entrenamiento
físico y mental), te da la posibilidad de andar muy despacio, sin ruido de
motores, detenerse en un lugar que gusta y hablar con la gente.
Cuando iba
llegando a la frontera con Italia tuve muchas emociones y una de ellas era de
regresar al lugar que mucho tiempo antes había vivido (a través de mis
antepasados).
Previamente
atravesé el Estrecho de Gibraltar (el lugar más cercano entre el continente
africano y europeo) pudiéndose avistar la costa africana. Es el paso obligado
de todos los barcos que partían de los puertos europeos del mar mediterráneo
hacia el océano atlántico con destino a América. Aquí también imaginé ver pasar el Nordamérica
(barco que trajo a América a mi abuelo Matteo Boscoscuro) y el Matteo Bruzzo
(transportó a mi abuelo Ángelo Colombassi). Percibir el agotador viaje hacia
Argentina y ¿cuántas cosas pasarían por sus cabezas, sus tristezas de dejar sus
familias, sus afectos en Italia y cuáles eran las expectativas que tendrían de
venir hacia la Argentina? ¿Cuánto de locura? ¿Cuánto de aventura? ¿Cuánto de
necesidad? ¿Cuántas cosas?... ¿nó?
Cuando llegué
a esa frontera era como que regresaba junto a mis abuelos, les estaba haciendo
realidad ese deseo que nunca habían podido concretar porque la muerte los
sorprendió en Argentina. Era parte de esos deseos, de esa historia, de esos anhelos
no cumplidos, de muchas cosas que pasaban por mi cabeza en ese momento y
también por la cabeza de mis abuelos que trataba de interpretar.
Cuando llegué
al cruce fronterizo me emocioné muchísimo, sentí la sensación de estar tocando
el cielo con las manos. Había cumplido mi sueño y sentí haber entrado a mi
país, a mi casa, todo me pareció conocido, era volver a hablar el idioma que
estaba metido en mi inconsciente colectivo. Era escuchar a mi madre que cuando
era chico me hablaba algunas palabras en italiano que le había transmitido su
abuelo. Era ingresar al desorden al cual estamos acostumbrados los argentinos
porque culturalmente lo heredamos de los italianos. Era encontrar carteles de
negocios con apellidos conocidos en Salto como Bernasconi, o pueblitos como
Noli, Romano, Lavagna, Chiari, etc., era como estar en Salto, en Argentina,
como en mi casa.
A medida que
lo fui recorriendo llegué a la conclusión de que somos los argentinos una parte
de Italia, de España, somos iguales, las costumbres, las tradiciones, la
religión, la idiosincrasia, los defectos, las manías, la forma de pensar y de
sentir emocionalmente las cosas. Somos latinos y nuestros sentimientos son muy
emotivos, somos un montón de nervios acumulados, somos gritones, afectuosos,
cascarrabias, de vivir intensamente la vida, de vínculo familiar fuerte (esa
cosa de la parentela), de creernos piolas, de saberla toda, muy gestuales, de
no esconder nada, de largar todas esas cosas que sentimos por adentro, de amar
y odiar al mismo tiempo. Cuando conocí Nápoles, Sicilia, Calabria no encontré
diferencias entre un porteño de Buenos Aires y un Napolitano, Calabrés o
Siciliano. Son la misma cosa, la forma de expresarse, el tono de voz canchero.
Es algo inolvidable, estar en Italia es estar en Argentina, culturalmente somos
parte de ese Milano, de esa Roma, de esa Nápoles, de ese Palermo, de esa
Génova, de esa Venecia, de esa Florencia. Por supuesto, que hago referencia
sólo a la cultura, porque después nos diferenciamos en otras cosas como:
Argentina desde el punto de vista geográfico, al estar en América es maravillosamente
mucho más bella, tiene unos paisajes naturales que creo en ninguna parte del
mundo se encuentran, sólo aquí, somos un país privilegiado de tener un
territorio extenso, de tener paisajes naturales que son maravillas en el
mundo, reconocidos por la
UN como “Patrimonio Universal de la Humanidad, y como ejemplo puedo nombrar dos lugares que
tengo el orgullo de haber conocido: “ Los Hielos Continentales” y “Parque
Ischigualasto o Valle de la Luna”, declarado Parque Nacional y Patrimonio Universal de la Humanidad este
año 2000. etc.
Para ir
concluyendo, les quiero decir que esta idea de investigar la inmigración
italiana surgió hace mucho tiempo, cuando tramité la ciudadanía italiana en el
año 1989-1990, vía materna, porque no tenía ninguna información de la línea
paterna. Aunque siempre tuve la intención de escribir, empecé a hacerlo el día
5 de agosto de 1997, cuando encontré una Iglesia de los Mormones en la Calle
Bonpland 2349, de los primeros registros de familiares. Han pasado aún algunos cuántos años y recién logro concretarlo, aunque cada vez que lo leo se me ocurren cosas
nuevas y lo voy modificando, no es fácil, porque los dichos deben de ser
veraces y trato de verificar las fuentes, datos, pero de a poco se va
terminando. Fue una experiencia muy linda. Seguramente faltará agregar muchos
datos e información que los iré desarrollando a medida que los vaya encontrando
porque pienso que este humilde compendio culminará junto a la existencia de mi
vida que algún día llegará; pero mi intención es dejar a las generaciones
venideras de familiares más jóvenes y que vendrán, una breve síntesis de sus
orígenes familiares para que puedan conocer su propia identidad.
UNA BÚSQUEDA AGOTADORA E INTERMINABLE
Con el inicio del nuevo milenio, comencé a elaborar el árbol genealógico familiar en MY HERITAGE, en el año 2009, como consecuencia de ello, un par de años después recibo un email de Isabel Bosshard, comentándome que ella también tenía a su abuelo que se llama Matteo Boscoscuro, igual que mi bisabuelo, pero a diferencia él era hijo de Doménico Boscoscuro. Ella compartió su información de lo que había investigado, pero los datos no coincidían. Sólo se ajustaba a que el lugar de nacimiento de su abuelo Matteo había sido en Montepiano, Región del Val D´astico. Vicenza. La única referencia cierta que tenía de mi bisabuelo era que su nacimiento habría ocurrido en esa región del Véneto; pero faltaba lo principal, tenía que saber el lugar de su nacimiento. Luego de un tiempo con Isabel nos dejamos de mandar email. Pasaron varios años sin comunicación.
En el inicio del mes de agosto de este año 2024, mi hija Victoria tenía que hacer un trabajo en la escuela
sobre la historia familiar. Entré al My Heritage y elaboré un árbol genealógico
que culminaba con su tatarabuelo Matteo. Me quedé pensando y se me ocurrió la
idea de volver a enviarle otro email a Isabel. No sabiendo si me iba a
responder. Pero recibí una gran sorpresa, Isabel me respondió enseguida. Y
nuevamente comenzamos a dialogar vía email, ella me enviaba toda su
información.
https://www.myheritage.es/site-72098821/boscoscuro
Val D`astico. Zona Boscoscuro. Italia.
https://www.youtube.com/watch?v=DhmVRReGU7o
Video enviado por Danilo del Val D´astico, Lastebasse donde nacieron los Boscoscuro y la región de alta montaña Boscoscuro donde vivieron las familias. Boscoscuro, Munari, Giacon.






