Buscar este blog

martes, 19 de mayo de 2026

La filosofía y planificación educativa.

 


La filosofía como fundamento de la educación es necesaria para la práctica educativa o reflexión filosófica como una acción pedagógica. Con esto pone de manifiesto que la filosofía piensa todo lo pensado en educación, pero además permite pensar lo que aún todavía no fue pensado, de pensar sin una red de seguridad. La educación concentra toda la experiencia porque lleva a la práctica todas esas teorías filosófico-pedagógicas a las escuelas.

La educación necesita de certezas, de proyectos educativos para no correr riesgos, pero estas certezas, a veces se convierte en fundamentalismo, dogmas rígidos, en una visión que quita impulso a la educación, porque no permite seguir pensando y reflexionando sobre los cambios que se van produciendo en la sociedad y la educación sin la ayuda de la filosofía es incapaz de pensarse a sí misma. Las certezas están plasmadas en todas las planificaciones anuales y proyectos educativos al comienzo del ciclo lectivo. Pero todo lo planificado como una meta a alcanzar es imposible llevarlo a cabo en su totalidad porque las escuelas son complejas están habitadas por personas múltiples de todas las edades, que hacen a la diversidad y trabajar con adolescentes es transitar un camino sinuoso donde se vivencian situaciones caóticas, propias de su edad por la que transitan, y a veces debemos tener el coraje de arriesgarnos a seguir un camino sin saber cuál será nuestro punto de llegada, haciendo camino al andar como escribió Antonio Machado. El caos fractura el orden de seguridad de la educación, pero sin caos sin desorden, sin desconcierto no hay creatividad o pensamiento posible para pensar otras ideas.

La educación tiene tres potencias para abordar el caos y ellas son: ARTE, FILOSOFÍA, CIENCIAS. El arte nos aporta sensibilidad para percibir lo que ocurre en la escuela o aula y poder actuar acorde al cúmulo de experiencias acumuladas para resolver problemas, volver a reconsiderar el clima basado en la confianza, la empatía, el reconocimiento hacia el otro, el respeto, en valores humanos para superar cualquier imprevisto o contingencia que surja, pero también para guiar a los estudiantes para que hagan de su vida una obra de arte. Las ciencias es lo que se enseña en las escuelas trazan un plano de referencia, cumple la principal función de la enseñanza, sus contenidos y su método permiten una comprensión del mundo. Para finalizar la filosofía que organiza, piensa ideas, conceptos, busca nuevos conceptos para una educación diferente y siempre es una posibilidad de apertura para seguir pensando la complejidad que somos y la inmensidad de problemas que aquejan a nuestra humanidad y que aún no hemos encontrado solución.