La
filosofía como fundamento de la educación es necesaria para la práctica
educativa o reflexión filosófica como una acción pedagógica. Con esto pone de
manifiesto que la filosofía piensa todo lo pensado en educación, pero además
permite pensar lo que aún todavía no fue pensado, de pensar sin una red de
seguridad. La educación concentra toda la experiencia porque lleva a la práctica
todas esas teorías filosófico-pedagógicas a las escuelas.
La
educación necesita de certezas, de proyectos educativos para no correr riesgos,
pero estas certezas, a veces se convierte en fundamentalismo, dogmas rígidos, en
una visión que quita impulso a la educación, porque no permite seguir pensando
y reflexionando sobre los cambios que se van produciendo en la sociedad y la
educación sin la ayuda de la filosofía es incapaz de pensarse a sí misma. Las
certezas están plasmadas en todas las planificaciones anuales y proyectos
educativos al comienzo del ciclo lectivo. Pero todo lo planificado como una
meta a alcanzar es imposible llevarlo a cabo en su totalidad porque las
escuelas son complejas están habitadas por personas múltiples de todas las
edades, que hacen a la diversidad y trabajar con adolescentes es transitar un
camino sinuoso donde se vivencian situaciones caóticas, propias de su edad por
la que transitan, y a veces debemos tener el coraje de arriesgarnos a seguir un
camino sin saber cuál será nuestro punto de llegada, haciendo camino al andar
como escribió Antonio Machado. El caos fractura el orden de seguridad de la
educación, pero sin caos sin desorden, sin desconcierto no hay creatividad o
pensamiento posible para pensar otras ideas.
La
educación tiene tres potencias para abordar el caos y ellas son: ARTE,
FILOSOFÍA, CIENCIAS. El arte nos aporta sensibilidad para percibir lo que
ocurre en la escuela o aula y poder actuar acorde al cúmulo de experiencias
acumuladas para resolver problemas, volver a reconsiderar el clima basado en la
confianza, la empatía, el reconocimiento hacia el otro, el respeto, en valores
humanos para superar cualquier imprevisto o contingencia que surja, pero
también para guiar a los estudiantes para que hagan de su vida una obra de arte.
Las ciencias es lo que se enseña en las escuelas trazan un plano de referencia,
cumple la principal función de la enseñanza, sus contenidos y su método permiten
una comprensión del mundo. Para finalizar la filosofía que organiza, piensa
ideas, conceptos, busca nuevos conceptos para una educación diferente y siempre
es una posibilidad de apertura para seguir pensando la complejidad que somos y
la inmensidad de problemas que aquejan a nuestra humanidad y que aún no hemos
encontrado solución.
