lunes, 15 de febrero de 2010

Legalización de las Drogas

LEGALIZACIÓN DE LAS DROGAS.

ASPECTOS POLÍTICOS Y ECONÓMICOS.

1.- INTRODUCCIÓN.

Antes de empezar a desarrollar la tesis debo hacer algunas aclaraciones con respecto a la elección de la misma. En primer lugar porque hice una materia denominada “Narcotráfico: fenómeno de la delincuencia organizada. Respuestas del Sistema Penal”; y me indujo a reflexionar: después de haber estudiado todas las alternativas posibles que el sistema penal no ha logrado ninguna solución al problema; ya sea en nuestro país, a nivel regional o internacional. Ni siquiera las naciones más desarrolladas (Estados Unidos y Europa) han logrado acabar con éste fenómeno, y utilizando diversos mecanismos sean estos legales (respetando garantías constitucionales y derechos humanos) o medios ilegales (como secuestros, torturas, guerras clandestinas). En segundo lugar, porque considero esta situación como una cuestión geopolítica, si hacemos la clásica división del mundo en países centrales y países periféricos, veremos que los primeros son productores de drogas legales y consumidores de drogas ilegales, siendo a la inversa para los segundos. Entonces me pregunto: ¿qué pasaría si fuera al revés?. Tal vez ya estaría legalizada. En tercer lugar, voy a tratar de buscar una explicación de los cuales son los intereses o motivos de los países centrales de llevar adelante esta lucha sangrienta contra el narcotráfico, que por un lado son víctimas, en cuanto al consumo o mejor dicho el elevado porcentaje de consumidores de estas substancias; y por el otro son los beneficiarios de las tres cuartas partes de los beneficios económicos de la comercialización de la droga.
En definitiva pienso que, desde una perspectiva política y económica los más interesados en mantener esta prohibición de un modo colonialista y extender los controles sociales en los países periféricos.

2. BREVE HISTORIA.

Si nos trasladamos a siglos pasados, veremos que ya en América, luego de su descubrimiento por los españoles, estos son quienes obtienen grandes ganancias con la venta de hoja de Coca. Dice Eduardo GALEANO ... “El consumo de Coca no nació con los españoles, ya existía en tiempos de los Incas. La Coca se distribuía con mesura; el gobierno incaico la monopolizaba y solo permitía su uso con fines rituales. Los españoles estimularon el consumo de Coca agudamente. Era un espléndido negocio. En el siglo XVI, se gastaba tanto en Potosí en ropa europea para los opresores como en Coca para los oprimidos. Cuatrocientos mercaderes españoles vivían en el Cuzco, del tráfico de Coca. La iglesia extraía impuestos a la droga, la mayor parte de la renta de los obispos y Ministros religiosos provenían de la venta de la Coca y que el transporte y la venta de ese producto enriquecía a muchos españoles”...
Algo similar ocurrió en Oriente, especialmente China y su guerra del opio. El comercio chino fue durante mucho tiempo unilateral. Los mercaderes europeos compraban enormes cantidades de mercaderías, pero le vendían muy poca. Entonces se trató de hallar algún producto que se demandara en China. A pesar de que el consumo de opio nunca fue importante en el país, por un decreto especial, argumentando la salud pública, prohíbe su consumo.
En el año 1773, el comerciante inglés Wamen Hastings, logró monopolizar, con el lógico beneficio para Inglaterra, la venta de opio a China proveniente de la Compañía de las Indias Orientales, empresa exportadora de la plantación y manufacturación del opio en la India.
En los 15 años que van desde 1818 a 1833 las exportaciones de opio producidos por Inglaterra y adquiridos por china pasan del 17% al 50% de las exportaciones totales de Gran Bretaña con destino a esa nación.
A partir del año 1800, al acentuarse la decisión china de reprimir el consumo y la venta de opio, el contrabando comienza a tener grandes dimensiones. Mientras el valor de las transacciones comerciales legales llegan a 7 millones de dólares, el comercio clandestino llega a los 17 millones, de los cuales 11 millones corresponden a la venta de opio.
Con esto nos queda claro el gran negocio que significó para Inglaterra, la prohibición del consumo de opio, fue tal vez una forma de despertar el tabú, sirviendo para incrementar el consumo y la venta, facilitando la acumulación de capital y su respectivo enriquecimiento.

3.- DROGAS LEGALES E ILEGALES.

En la actualidad vemos que la situación es semejante al pasado, si lo observamos desde la perspectiva de las drogas legales; porque los países centrales exportan masivamente a los países periféricos y muchas veces utilizan criterios de selección de muy baja calidad o de efectos nocivos para la población. Ha ocurrido que las transnacionales de los fármacos han exportado productos que no son utilizados en Europa o que están afuera de uso, o tienen fecha de vencimiento cumplida o están en un nivel de contaminación o en período de prueba usados en los países periféricos. Podemos dar como ejemplo, la utilización de una droga de alta toxicidad como fue la TALIDOMINA, que ocasionó una inmensa cantidad de bebés que nacían sin brazos o con brazos más cortos. Era una droga que habían sacado de circulación pero como había stock en los países centrales se vendió a los países periféricos; lo mismo ocurre con una gran cantidad de calmantes y otros productos que pese a haber sido retirados de circulación son vendidos.
Este sistema de comercialización de drogas es parecido a lo que ocurre con el tráfico de armas. Si los países centrales mandan armas a un ejército rebelde es eso comercio internacional de armas o forma parte de los programas de ayuda estatal. Si otro país que no está en la misma órbita manda armas al otro ejército, eso es tráfico de armas. Con la droga pasa lo mismo, si ellos nos mandan la droga eso es comercio internacional, si por el contrario, si nosotros le devolvemos el producto es tráfico de drogas.
También podemos dar como dato, que la mayor causa de adicción no son las drogas prohibidas sino, las permitidas y nos remitimos, a datos otorgados por el Hospital de Niños de La Plata.

ORIGEN DE LA INTOXICACIÓN. %

Medicamentos. 51,8

Alcohol. 16

Drogas prohibidas 14,6

Inhalantes 10

no determinados. 7.6

TOTAL. 303 100

4.- PROCESO DE COLONIZACIÓN Y EFECTO BUMERANG.

La droga está ligada directamente a la política imperial, ya que esta produce el fenómeno de colonización como forma de extensión del imperio, fundamentalmente con el avance de las ciencias, a principio del siglo pasado, que es el momento en que el grado de maduración de la revolución industrial, permite el desarrollo de lo que se denomina “Las ciencias del Positivismo” y junto con todo una modalidad de producción que requiere mercados, se va produciendo el fenómeno de expansión que implica la obtención de lugares y de territorios que es lo que se conoce como proceso de colonización. Y esa colonización hace que una cantidad de productos autóctonos son llevados a sus países y lo que es un fenómeno de tipo ritual-religioso y cultural se produce artificialmente como un divertimiento para los países centrales, esta corriente de colonización que vuelve con el producto al país central desde el país periférico, que como dijimos se lo despoja de su carácter cultural y religioso, para transformarlo en un elemento de curiosidad que empieza a ser consumido para obtener efectos, que en un principio fue un divertimento. A mayor consumo y mayor aceptación en estos países, genera la necesidad de seguir llevando el producto y de sacarlo de su sustracto para llevarlo al país central. Se establece Así una cadena comercial que va adquiriendo la capacidad de obtener síntesis química a partir del producto original. Una vez logrado eso, se va formando toda una cadena que es una cadena de poder, producción o materia prima del producto (Coca) en el país periférico, tratamiento de ese material en países más próximos a lugares de consumo y finalmente, la vía de llegada a los lugares de alto consumo. Una vez obtenido el producto elaborado, debemos considerar otro fenómeno, para que el producto sea vendible debe de ser cotizado, y para generar la demanda, primero debe de escasear, ¿y como se logra?, a través de la prohibición, como una forma de despertar el tabú. No se vende en los países periféricos, porque allí se vende lo que se puede contrabandear, y el mercado ideal de consumo es el que puede pagar, y el que lo puede hacer es el de los países centrales.
Es fruto de una contradicción que estalla en el seno de estos países como efecto de su propia política.
El uso político de la droga sirve para el proceso de acumulación de capital, que de ella se origina, y reproducir así leyes económicas del sistema capitalista que mezcla capitales espurios con lo lícitos.
La represión penal aparece para reforzar los controles sociales, por un lado y por el otro sirve para afianzar el dominio económico a través de técnicas neocoloniales. Se dice que el narcotráfico es la única transnacional latinoamericana con éxito.

5.- PROHIBICIÓN Y MERCADO ILÍCITO.

La ilicitud provoca canales de distribución que son captados y monopolizados por sectores ilegales y se crea organizaciones delictivas que recurren a procedimientos ilícitos para llevar adelante la producción de materias primas, la adjudicación de otros insumos, su elaboración, fraccionamiento y distribución final.
De no existir la prohibición no subsistiría las ganancias justificadoras del mercado negro y al mismo tiempo formar grandes concentraciones de capital financiero.
Basta recordar la prohibición del alcohol en los Estados Unidos, que inmediatamente después de la interdicción crecieron organizaciones gangsteriles que utilizaban parte de sus ganancias para corromper y sobornar los controles judiciales y policiales.
Otra similitud sucedió en Salta durante el régimen militar de 1976. Se prohibió en el nordeste de Argentina el “coqueo” con la finalidad de que se dejara de mascar Coca; no obstante, se siguió consumiendo, con un único resultado, que fue el inmediato incremento del precio, el producto llegó a costar 50 a 100 veces del valor anterior a su veda. Resulta ejemplificador y sirve para advertir como debe de incrementarse el negocio mediante la prohibición de la droga. La existencia del mercado ilícito genera otro proceso denominado lavado o blanqueo de dinero en donde participan bancos transnacionales, entidades financieras, empresarios, dirigentes políticos de países como Argentina, denominado por el Dr. Virgollini como lumpen burguesía, siendo sus actividades los depósitos bancarios, compras de inmuebles, construcciones de Shopping y de industrias y comercios ficticios.
Además, debemos agregar como opina Elías Neuman: todas aquellas personas vinculadas a las actividades laborales, durante las etapas de producción y distribución, denominada “los que viven de y por la droga”:
- Cultivadores, pisadores, trituradores y mezcladores.
- Químicos, refinadores, empleados de laboratorios clandestinos, acarreadores, pilotos de avión y helicópteros, etc.
- Pasadores como “mulas” o “camellos”.
- Abogados penalistas, sociólogos, administradores de empresas, contadores, licenciados en computación y Psicólogos.
Todas estas personas, por lo menos cobran sus ingresos del trabajo que realizan, pero hay otros que viven de las coimas, porciones que logran capturar de allanamientos u otros procedimientos judiciales, y que luego regresa al mercado para ser comercializada por vendedores que traban para la Policía.

6.- SISTEMA CAPITALISTA Y NARCOTRÁFICO.

Pensamos que el narcotráfico, es una de las expresiones económicas que más a favorecido la acumulación de capitales en los países centrales y una de las formas de manifestación del sistema capitalista de producción. Desde la Revolución Industrial la riqueza de las naciones occidentales fue consecuencia del despojo sobre el resto de los demás continentes (especialmente (América Latina), quienes se vieron favorecidos y enriquecidos, no por intermedio de una de estructura capitalista honesta, sino a través de todas las modalidades delictivas posibles, como la esclavitud, piratería, contrabando, trata de blanca, explotación colonial y además incluimos el comercio de estupefacientes. No debemos olvidar que el narcotráfico es la expresión más acabada de un modelo de organización y producción capitalista. Si tuviéramos que definirlo, lo haríamos de la siguiente manera, se trata de una organización o grupos estructurados y que consiste en crear, mantener y explotar mercados de bienes y servicios y adquirir poder, es decir se cumple con los requisitos de una economía liberal-capitalista, con sus etapas de producción-distribución-consumo, y por supuesto su respectiva utilidad que en gran parte se fuga a los países centrales.
El mercado resulta tan lucrativo que si se unieran en un trust los traficantes de cocaina ocuparían junto a la Ford Motor Co. Y a la Gulf Oil los sitiales de las transnacionales más poderosas (Elías Neuman).
El Dr. Virgollini, hace una distinción entre un “Capitalismo Racional”: calculador con reglas de juego claras, en donde la ganancia deriva de la determinación estricta de los costos y demás indicadores económicos y donde está previsto además la conducta de los actores sociales, generalmente pautas aplicadas en economías de naciones occidentales. Y un “Capitalismo Aventurero-anárquico” practicado en los países periféricos, especialmente Latinoamérica. Argentina es un claro ejemplo de este capitalismo aventurero; y que podemos afirmar que tiene su inicio con el capitalismo aventurero; y que podemos afirmar que tiene su inicio con el endeudamiento externo, con la complicidad de regímenes militares y su terrorismo de Estado (desapariciones, torturas, genocidio), nos han coadyuvado a generar procesos inflacionarios, vaciamiento de empresas estatales, especulaciones financieras, desestabilización de gobiernos democráticos, corrupción de dirigentes políticos, vinculados muchos de ellos al proceso de privatizaciones vigentes en la actualidad.
Este capitalismo aventurero es el que el Dr. Virgollini denomina “Economía criminal”, en el cual el narcotráfico no es ajeno de este sistema perverso, que beneficia el reciclaje de dinero espurio y que formaliza una economía paralela, la cual pudo haber influido durante el período inflacionario del año 1989 del gobierno de Alfonsín.
He explicado que realmente la prohibición, para lo único que ha servido es, valga la redundancia, desde lo macro-económico para concentrar capitales y desde lo jurídico para reforzar controles sociales, especialmente de parte de Estados Unidos, hemos observado hace unos años la directa intervención militar sobre países como Bolivia, Colombia, perú, etc.; y también el establecimiento de oficinas de la D.E.A. en casi todas las capitales latinoamericanas, y por último para afianzar el dominio externo sobre esta región. Desde un criterio económico pienso que la legalización podría traer, tal vez, consecuencias muy apreciables, aunque todavía resulte una utopía. En primer lugar, porque eliminaría o blanquearía a los narcotraficantes, hoy en este sistema prohibitivo y siendo para ellos el único objetivo adquirir ganancias y poder corrompen dirigentes políticos, Jueces, policías, etc., lo cual suprimiría una enorme cantidad de delitos y desde lo económico porque dejaría de ser negocio para ellos, pues bajaría considerablemente los precios de la mercancía, o podría ocurrir que les interese instalar fábricas-laboratorios, controlando el Estado la calidad de las sustanscias estupefacientes, además generaría fuentes de ocupación para muchos desempleados. Asimismo el estado debería dar subsidios necesarios para instituciones dedicadas a la prevención, asistencia y rehabilitación de consumidores y adictos.
“Se pierden millones de dólares anuales que ingresarían a las arcas de los Estados si se procediera a la institucionalización más la estatización”. (Elías Neuman).
Varios son los argumentos para mantener este sistema prohibitivo. Uno de ellos es que la legalización bajaría los precios de la droga y pues, aumentaría el consumo, pero pienso que es un falso dilema, porque por el contrario en los países como Colombia, perú y Bolivia, al tener el producto a mano no significó un incremento en el consumo, pero si hay otros problemas ocasionados con la prohibición. Otro, sería respecto de aquellos que decían que volver al sistema democrático, significaba el destape y la pornografía, no obstante, quienes consumen pornografía son solamente sus aficionados. Otro pensamiento bastante conservador y retrógrado fue de aquellos que se oponían al divorcio, porque pensaban que era el fin de la familia, como consecuencia de la nueva ley, pues ocurrió todo lo contrario hace unos meses salió en los diarios una encuesta donde actualmente hay menos divorcios y casamientos que unos años atrás. Lo mismo ocurre con el aborto, por ejemplo, en Suecia está legalizado y tampoco se puede decir que ha aumentado por su legislación permisiva, aunque sí tiene la ventaja del control médico-sanitario sobre las madres que abortan.
Con la droga pasa lo mismo no sería más que blanquear una situación que de hecho existe.
Si estos temas pasan por una cuestión moral. Para aquellos que consideran a las drogas como una inmoralidad por alterar la conciencia de las personas, entonces nos preguntamos: ¿cómo no se o prohibe el alcohol, las substancias psicoactivas y el tabaco?
El mayor porcentaje de muertes se produce por el consumo de drogas legales, como resulta ser la mezcla del rohypnol con alcohol, que si lo vemos en sentido inverso de aquellos que argumentan la salud pública para reprimir, pienso que la salud de sus consumidores mejoraría por el control estatal sobre la calidad de la droga, la pureza de la cocaína que es más nociva que en el estado actual, donde la misma es cortada con otras substancias muy peligrosas.
La pureza de las drogas, hoy depende del nivel económico del consumidor, en los estratos sociales más altos se consume la mejor calidad siendo la peor para los sectores medios y bajos. Hace unos meses atrás fallecieron varios adolescentes en La Plata por consumir substancias de mala calidad.
El Dr. Virgollini enumera algunos beneficios de la despenalización:
1) es la identificación de los actores sociales comprendidos dentro de la actividad económica del narcotráfico y el control de sus actividades.
2) dice, que si bien hay dirigentes políticos de la región que no están directamente relacionados con actividades del narcotráfico, no serían prescindentes de actuar dentro de procedimientos de lavado o blanqueo de dinero, que les puede servir para adquirir enormes ganancias como en épocas de hiperinflación. Además de irrupción de una lumpem burguesía que vería con buenos ojos el negocio del tráfico.
Para Argentina puede que deje de ser un lugar de refugio de actividades de narcotráfico para convertirse en un país de articulación de dichas actividades.
El narcotráfico forma parte de un conjunto de prácticas ajenas a la idea de inversión productiva y de cálculo económico racional. Se trata de formas de capitalismo aventurero, formas de lucro, vinculadas al aprovechamiento de situaciones críticas. Solo la construcción de un mercado mundial más racional puede hacer desaparecer las ventajas derivadas de esta actividad.
La lucha contra el narcotráfico parece estar más ligada a la conservación de todo el modelo vigente que a su modificación, ya que solo se propone un recorte de la realidad, dejando intacto el resto.
Elías Neuman piensa algo semejante: ...”Será difícil torcer el rumbo o pretender la extinción total de semejante comercio y flujo financiero de esos dólares. Además, ¿conviene al sistema capitalista de producción y consumo la desaparición del sistema?.
Nosotros adherimos totalmente con estos argumentos.

CONCLUSIÓN.

Para culminar este trabajo, en vez de hacer una conclusión que creo fui dando durante todo el desarrollo de esta monografía, transcribo un párrafo de Szasz, en donde piensa que “La droga no es una enfermedad, es una elección”.

¿Ha notado usted que desde hace veinticinco años los gobierno occidentales llevan adelante una supuesta “guerra” contra la droga y no logran ninguna victoria?
Szasz no deja de plantearse preguntas, “Es que aman esta guerra y no desean ganarla”. Cada sociedad tiene necesidad de tener una guerra, civil preferentemente. Durante los años veinte, en los Estados Unidos, con la prohibición, fue una guerra contra los traficantes de alcohol. Hoy es contra los traficantes de droga. Con los mismos argumentos, las mismas armas, los mismos héroes y los mismos villanos. Y la misma incapacidad. En ningún momento se produce un interrogante sobre el fracaso de esas políticas. Es porque esos combates nos brindan la ilusión de un heroísmo fácil, sin demasiados riesgos y con la tranquilidad de la conciencia. ¡La aviación americana bombardea a los campesinos bolivianos porque éstos cultivan la Coca Cola y todo el mundo encuentra eso muy bien! Consecuencia de esta guerra contra las drogas: ¡la proliferación del sida! Sin la proliferación de la venta libre de jeringas, estima Szasz, el sida jamás habría podido difundirse tan rápido. Szasz hace una comparación con la gran peste del siglo XIV: los gatos fueron exterminados porque se los creía poseídos por el demonio, entonces al proliferar las ratas propagaron la peste a toda Europa. Causa comparables, con los siglos de intervalo, han producido los mismos efectos...
Esta inútil guerra contra la droga no podría terminarse sino por medio de la legalización de la droga del mismo modo que la lucha contra el alcohol se terminó en víspera de la segunda guerra mundial con el fin de la prohibición. Pero estamos demasiados apegados, dice Szazs, a nuestra pequeña guerra para suspenderla. Esta presenta, además, una ventaja moral. Nos permite creer que el drogadicto no es el responsable de sus actos y que es, él también, un enfermero mental. No queremos aceptar que el drogadicto, en un determinado momento, ha elegido libremente drogarse. Es decir destruirse. La droga, dice Szazs, no es una enfermedad involuntaria, es una manera absolutamente deliberada de afrontar la angustia existencial. Pero, como no sabemos curar la angustia existencial, preferimos tratar al drogadicto.