lunes, 15 de febrero de 2010

Ischigualasto







VALLE DE LA LUNA




(Reservorio natural de los dinosaurios fósiles más antiguos del mundo. 233 millones de años)

Provincia de San Juan.

República Argentina


“Un pueblo que no conoce el territorio que habita, no es su propietario, sino su inquilino”.

(Doello Jurado - Naturista argentino).

ISCHIGUALASTO - VALLE DE LA LUNA - SAN JUAN - ARGENTINA.

INTRODUCCIÓN.


Este pequeño trabajo pretende difundir en la comunidad los detalles más sobresalientes de uno de los más valiosos y bellos testimonios de nuestro Patrimonio cultural-Natural.
Patrimonio es lo que heredamos de nuestros padres. (En este caso lo heredamos del pasado). Son los bienes que nos pertenecen a todos. Protegerlos, estudiarlos y difundirlos es una condición básica de existencia. No habrá mejor protección del Patrimonio Cultural y Natural hasta que la comunidad no asuma su defensa.
Pero, mal se puede defender lo que no se conoce..

ISCHIGUALASTO - VALLE DE LA LUNA. 


Hoy estos dos nombres son sinónimos pues ambos se refieren a lo mismo. El primero, Ischigualasto, es un término muy viejo y es muy probable que se trate de una voz de la antigua “ Nación Diaguita”. Es muy común escuchar que se refiere a un cacique o a una tribu Huarpe. Esto es erróneo no solo desde el punto de vista lingüístico sino también geográfico, pues los Huarpes habitaron más de 200 km. al sur de esta zona.
El segundo de estos nombres, Valle de la Luna, es muy reciente y parece que surgió en los años 50 cuando un turista identificó uno de sus lugares típicos, el Valle Pintado, como un paisaje lunar por su apariencia. De ahí se extendió el nombre a todo el área llegando a ser conocida con esta denominación por la gran mayoría.
No hace mucho que esta región ha despertado la curiosidad tanto de los científicos especialistas de las Ciencias Naturales como el resto de los hombres. Unos y otros han encontrado en estos parajes motivos más que suficientes para el asombro y la meditación.
La historia de la tierra y de la vida que habita en ella, poco a poco va siendo descifrada a través de los estudios de las Ciencias Naturales. Modernos métodos de investigación han permitido reconstruir en gran parte esta historia tan vieja que se mide en millones de años.
Las rocas y los fósiles de animales y plantas que vivieron en otras épocas, son los datos disponibles para describir esta historia.
Muchas veces estos datos están ocultos en las entrañas de la tierra pero otras, forman parte de paisajes de incomparable belleza, lo que posibilita la unión de un goce estético con un fantástico y fructífero viaje al pasado.
En más de una oportunidad Ischigualasto ha motivado historias o leyendas que poco o nada tienen que ver con la realidad. Pero como siempre sucede, los actuales conocimientos han superado y hecho innecesaria la fantasía pues su propia historia tan vieja y tan diversa es ya un viaje a lo fantástico.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA Y ACCESOS .

El Parque provincial Ischigualasto ocupa una porción de la extensa cuenca de este nombre y está ubicado al noreste de la Provincia de San Juan limitando en parte con la Provincia de La Rioja. Es parte de un área mucho más extensa que trasciende los límites provinciales y tiene una extensión aproximada da los 50 km. de largo por 15 km. de ancho. En la Provincia de La Rioja tiene su continuidad geográfica en el área de Talampaya. Todo el conjunto es parte de una antigua cuenca de unos 6.000 kilómetros cuadrados cuyos límites naturales más importantes están señalados por las Sierras de Valle Fértil, Vilgo, Sañogasta, Famatina y Villa Unión. En el borde oeste hay algunas elevaciones que alcanzan los 1300 metros sobre el nivel del mar y a la entrada del Parque se destaca un hermoso y curioso cerro, el Morado que con sus 1800 metros de altura domina el paisaje. Está formado por lava y al ser observado desde el oeste semeja el rostro de un “Indio” acostado boca arriba .
De toda esta extensa zona el interés turístico general está centrado en 150 km2 que forman el actual Parque Provincial Ischigualasto.
La única entrada actual del Parque se ubica sobre la ruta provincial que une la localidad de Marayes en San Juan con la Provincia de La Rioja. De la Villa San Agustín de Valle Fértil está separado por 70 km. de ruta pavimentada. También es posible llegar a Ischigualasto en forma directa desde Córdoba, San Luis y Mendoza además de San Juan y La Rioja, por citar los principales centros poblados a través de la red caminera Nacional y provincial.




PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DEL PAISAJE ACTUAL.

A lo largo de su extensión, el paisaje actual de Ischigualasto ofrece variaciones que llegan al pintoresquismo. No existen grandes diferencias de altura y en general es bajo y con pequeñas elevaciones y vallecitos internos. Numerosas quebradas y quebraditas en el terreno en todas las direcciones coincidiendo en la mayoría de los casos, con cursos de agua temporarios.
La erosión, es decir el desgaste, ha tallado en las rocas, curiosas figuras, muchas de las cuales han sido bautizadas con diversos nombres por su supuesto parecido con determinados objetos: El Camello Echado, el submarino, el hongo, etc. Estas llamativas formas constituyen uno de los aspectos más sobresalientes del paisaje actual.
El proceso de formación de estas figuras es muy simple y se basa esencialmente en la acción del viento secundado por el agua en forma de torrenciales aguaceros y fuertes corrientes fluviales. Las diferencias de temperatura existentes ayudan también a este proceso de erosión.
No todas las “capas” de roca que forman el paisaje tienen la misma consistencia y la misma dureza: en casi todos los casos se intercalan rocas de distinta característica. El viento levanta partículas de arena y en ocasiones pequeños guijarros que al golpear contra las rocas producen pequeñas grietas que con el correr del tiempo se van agrandando y uniendo entre sí. Además el golpear de estas partículas va desprendiendo otras que constituyen la roca. El agua contribuye a este proceso de desgaste. Todo esto repetido durante millones de años produce un desgaste más rápido en las rocas blandas que en las rocas duras. Si en un lugar hubiera una roca dura sobre una más blanda, esta última se desgastará más rápidamente y la forma que resulta puede ser muy variada en diseño, tamaño, etc.
De esta forma, poco a poco se va modelando un nuevo relieve. Es un proceso muy lento, imperceptible a la vista del hombre. Como en todos los paisajes, nada es hoy igual que ayer.

VEGETACIÓN.

La vegetación del parque está caracterizada por una flora típica de clima árido y cálido, alternando con franjas algo distintas que acompañan a los pocos ríos temporarios, con predominio de plantas leñosas como el algarrobo, encontrándose también con cierta abundancia el retamo. En las zonas más apartadas quedan relictos de “Chica” en forma de pequeños montecillos que han escapado por ahora, a la acción del hombre. La chica es muy codiciada por su madera de Extraordinaria dureza y fina veta que abarca varias gamas del pardo rojizo a pardo oscuro.


En casi toda el área son notorios y abundantes los cactus, alcanzando algunos ejemplares más de tres metros de altura. Toda el área está cubierta, aunque no en forma continua por jarilla, retamo, espinillo, retortuño, muérdago (también llamado pasto del guanaco), y muchas otras especies de plantas silvestres comunes a la región. En líneas generales y de acuerdo a la variedad de especies vegetales, esta zona se ubica dentro de la Provincia fitogeográfica del monte.

FAUNA.

La abundancia de la fauna silvestre se ha visto fortalecida en los últimos por la acertada medida oficial de prohibir en forma total y absoluta la caza en esta área. Algunas especies que estaban en peligro de extinción, se han salvado así de un irracional exterminio. Cuando el hombre vivía en armonía con la naturaleza y solo cazaba lo necesario para su subsistencia ninguna especie en ningún lugar del mundo se extinguió. Ya sea con fines comerciales o en aras de una mal llamada actividad deportiva, la acción depredadora del hombre llegó hasta hace poco tiempo a estas regiones y al reducir el número de ciertas especies provocó el avance de otras desequilibrando la balanza natural.
En la fauna actual de Ischigualasto se pueden ver e incluso en grandes cantidades, guanacos, liebres criollas, liebres patagónicas, vizcacha de sierra, zorro colorado, puma, quirquincho y varios tipos de roedores entre los mamíferos más destacados. Los anfibios están representados por numerosas especies de “sapos y ranas” que aprovechan las pocas aguadas que subsisten luego de las épocas de lluvia. Entre los reptiles más comunes encontramos lagartos y lagartijas que reciben nombres lugareños; culebras y algunas víboras entre las que se cuentan la yarará chica y la víbora de coral completan este cuadro.
Las aves no se quedan atrás encabezando la lista el majestuoso cóndor que en reducido número habita la zona del cerro Caballo Anca y en algunas oportunidades se lo suele ver planeando sobre algún punto y descendiendo rápidamente a la vista de alimento; ñandúes en grupo de cinco o seis son comunes en las zonas llamas; aguiluchos, caranchos, martinetas, copetonas y chuñas junto a numerosas especies de pequeños pájaros, algunos de ellos excelentes cantores, cierran el capítulo de las aves.
No faltan por cierto numerosísimos insectos de todo tipo, tamaño y color: coleópteros que harían las delicias de más de un coleccionista, moscas (muy molestas en los atardeceres del verano), mosquitos y tábanos, junto a otros que aunque pequeños cumplen su función en este equilibrio natural, felízmente ahora vedado a la acción erosiva del homo artificial urbano.

CLIMA.

El clima de esta zona se caracteriza por el “estilo desértico”. Las temperaturas casi extremas predominan tanto en verano como en invierno. Sensibles variaciones son detectadas durante el día y entre este y la noche las diferencias son notorias. Pese a ello, existen intervalos de agradables condiciones climáticas que permiten recorrer y apreciar la zona. En verano se han medido temperaturas de 45º centígrados y en invierno hasta 10º bajo cero. Es característica de baja humedad tanto en verano como en invierno, salvo cuando se producen lluvias torrenciales. En muchas oportunidades es posible observar desde las primeras horas de la mañana, una densa niebla que cubre la mayor parte del día, esta niebla se va disipando empujada por el viento y evaporada por los rayos solares y a media mañana se observa el paisaje en toda su magnificencia y sobre él, cual un manto lechoso la niebla que se va diluyendo lentamente.
Las lluvias son temporarias, de tipo torrencial y la mayoría de las veces se producen en verano, siendo muy raras en invierno.

HIDROGRAFÍA.

Los ríos y arroyos que surcan la zona son numerosos, pero son pocos los que se destacan por su longitud y sus caudales. Los principales ríos son: Ischigualasto, Salado, Cortaderita, de las Totoritas, de la Peña, etc. Estos cursos de agua, junto a otros de menor importancia colectan todas las aguas de lluvia de la zona sudoeste y confluyen en el Río de la Peña, el que a través del cañón del mismo nombre y de incomparable belleza, desemboca en el río Bermejo, luego de casi 20 km. de recorrido en medio de paisajes muy poco conocidos por el hombre.

VALOR E IMPORTANCIA DE ISCHIGUALASTO.

Hemos visto rápidamente las características del Parque Provincial Ischigualasto: geografía, fauna, flora y clima actual. Todo ello dentro de un marco de silvestre belleza y en cierto modo, agresividad del paisaje, que lo torna en uno de los tantos lugares hermosos del país. Pero el valor de esta zona no se agota en el paisaje, en sus contrastes de formas y colores, como así tampoco en sus imponentes y polícromas salidas y puestas del sol.
A todo esto debemos agregar algo que solo se conoce desde hace muy pocos años: los terrenos de Ischigualasto encierran una riqueza jamás imaginada por quienes los recorrieron tantas veces en épocas pasadas. Una enorme cantidad de fósiles de animales y plantas de otras épocas de la historia de la tierra, solo espera el trabajo paciente del especialista para contribuir a revelar un capitulo de la historia de la vida.

Estos fósiles, verdaderos testimonios de la vida del pasado, son los que constituyen la base del valor científico de esta región.
Para comprender un poco más a fondo el significado de esta riqueza, haremos un breve pero necesario relato de la historia de la tierra, sus faunas y sus floras para poder ubicar entonces, este Ischigualasto dentro de ella.
Las ciencias naturales y especialmente la Geología y la Paleontología, están en condiciones, por la cantidad de datos y pruebas acumuladas durante años y años en todo el mundo, de resumir esta historia como sigue:
“...Hace unos 5.000 millones de años nace la tierra como planeta independiente dentro del sistema solar. Las temperaturas eran elevadas tanto en el interior como en la superficie. Poco a poco, la parte externa comienza a enfriarse, formándose la corteza.
Unos mil millones de años después del nacimiento, aparecen las primeras rocas, producto del enfriamiento. Muchos millones de años pasarán todavía para que la superficie de la tierra se cubra en parte por las aguas que forman los mares. Pero la forma de los mares y continentes no era entonces la que veremos hoy. Todavía sigue cambiando, pero a una velocidad tan pequeña, que es imperceptible a la observación humana.
En algún momento de esta historia, la vida hace su aparición bajo la forma de organismos muy simples. Tal vez muchos más simples que los microorganismos conocidos actualmente. Los más antiguos restos de vida conocidos son muy similares a las algas actuales y se hallan asociados a rocas de una edad aproximada a los 3.000 millones de años.
A partir de este momento y a medida que nos acercamos a los tiempos actuales, los restos fósiles de animales y plantas son cada vez más comunes.
Pero es recién hace unos 570 millones de años, cuando la vida irrumpe impetuosamente y en forma continua en esta historia y consolida el carácter y la importancia que le es propia para culminar con su máxima expresión actual: el hombre.

Todo esto y aún mucho más, está avalado por la presencia, en rocas de muy distintas edades, de restos de las más variadas formas de vida, tanto vegetal como animal. Estos restos, algunos de ellos maravillosamente conservados, se denominan fósiles. Estos fósiles pueden ser el resultado de muchos y muy variados procesos, de los cuales los más comunes son la petrificación y las impresiones.
Pero no todos los animales y plantas se fosifican; la mayoría son destruídos por otros animales, por el viento, el agua, etc. De todas maneras, es tal la cantidad de animales y plantas que viven en una época, que es suficiente que una pequeña parte de ellos se conserve como fósil, para que se cuenten por miles y miles.
El descubrimiento de los fósiles y su significado, permitió al hombre asociarlo a distintos acontecimientos geológicos y dividir en forma aproximada la Historia de la Tierra en porciones de tiempo que llama ERAS GEOLÓGICAS.
A su vez a cada una de estas ERAS GEOLÓGICAS las divide en porciones más pequeñas aún que se denominan PERÍODOS y así sucesivamente. Algo así como la división del año en meses, los meses en semanas, las semanas en días, etc. El resultado de esta división de los tiempos geológicos se llama CUADRO ESTRATIGRÁFICO. En sentido figurado podríamos llamarlo el GRAN ALMANAQUE de la historia de la tierra.

CUADRO GEOCRONOLÓGICO.

ERAS PERIODOS DURACIÓN EN COMENZÓ HACE VIDA ANIMAL DOMINANTE
MILLONES DE AÑOS MILLONES DE AÑOS
CENOZOICA

(Era Terciaria)
Comenzó año 70 m., terminó año 2 m. CUATERNARIO


TERCIARIO 2


70 2


72

MAMÍFEROS
MESOZOICA

(Era Secundaria)
Comenzó año 232 m., terminó año 70 m. CRETÁSICO

JURÁSICO

TRIÁSICO 70

45

45 142

187

232

REPTILES
PALEOZOICA

(Era Primaria)

Comenzó año 577 m., terminó año 232 m. PÉRMICO CARBÓNICO DEVÓNICO SILÚRICO ORDOVÍCICO CÁMBRICO 55 70 50 40 60 70 287 357 407 447 507 577 'INSECTOS,

PECES,

INVERTEBRADOS
SUPERIORES
PRECAMBRICA


400?


977?

'INVERTEBRADOS
INFERIORES
ORIGEN DE LA TIERRA 5000?

En diversas partes de la tierra se han encontrado terrenos y rocas correspondientes a cada uno de estos períodos. Algunos representan viejos fondos oceánicos y en ellos se hallan fósiles de distintos animales y plantas marinas.
Otros son restos de tierras emergidas, continentes o islas y en ellos se encuentran restos fósiles de los animales y plantas que los habitaron. Estos fósiles, junto con otros datos que proporcionan las rocas, tales como el color, la dureza, sus componentes minerales, etc., permiten reconstruir, como decíamos al principio, la historia de la vida sobre la tierra, y señalar el momento aproximado en que aparecen cada uno de los distintos grupos de animales y plantas.
Con estos datos podemos completar nuestro “Almanaque” de la siguiente forma:

ERA PALEOZOICA. (Comenzó hace unos 570 millones de años, y terminó hace 232 millones de años. Antes llamada ERA PRIMARIA: Los restos fósiles hallados en los terrenos que corresponde al comienzo de esta Era, son invertebrados marinos, en su mayoría artrópodos; algunos antecesores de los pulpos y calamares actuales; caracoles planos, gusanos marinos, etc.
Los vertebrados hacen su aparición en forma de pequeños “peces” acorazados, en el período Ordovícico. Muy pocos superaron los 20 cm de largo y además carecían de mandíbulas. En la mitad de esta era Paleozoica, hacia el período Devónico, ya los peces surcan los mares en grandes cantidades, han aparecido los anfibios, y las plantas, aún vacilantes, comienzan su conquista de la tierra firme.
Hacia fines de esta Era ya están representados todos los grandes grupos de animales y plantas con excepción de las aves y los mamíferos. Los anfibios comienzan a declinar luego de haber conocido momentos de esplendor. Los reptiles están a punto de comenzar un largo reinado que habrá de durar más de cien millones de años.

ERA MESOZOICA. (Comenzó hace 232 millones de años, y culminó hace 70 millones de años). Antes llamada ERA SECUNDARIA: Comienza con el apogeo de los reptiles quienes superaron y reemplazaron a los anfibios. En diversas partes del mundo los reptíles se distribuyen, y ocupan todos los lugares posibles. Llegan a alcanzan una Extraordinaria cantidad de formas, tamaños y costumbres distintas. No tienen competencia, están solos en tierra firme. Son los pioneros en la conquista de los continentes.
Un grupo de reptíles comienza a experimentar una serie de transformaciones que dan orígen a los llamados reptíles - mamiferóides por la mezcla de caracteres que presentan; algunos de reptíl y otros de mamíferos. Hacia la mitad de esta Era, en el período Jurásico, aparecen las primeras y rudimentarias aves que surgen de un grupo de reptíles. Hacia fines de los tiempos Mesozoicos comienza la declinación de los reptíles y tenuemente van adquiriendo importancia los mamíferos. Las plantas con flores y los insectos pueblan ya en gran número los continentes.

ERA CENOZOICA. (Comenzó hace 70 millones de años y terminó hace unos 2 millones de años). Antes llamada ERA TERCIARIA: Asiste a la “explosión” de los mamíferos, que poco a poco van ocupando los lugares anteriormente habitados por los reptíles, la gran mayoría de ellos ya desaparecidos. Comienzan a afirmarse los grupos vegetales que dominan actualmente. Algunos mamíferos vuelven al mar, dando orígen a las actuales ballenas, delfines, etc.
Hacia fines de esta Era un grupo de Primates toma un rumbo que lo llevará hasta el hombre actual. Los últimos tiempos que ya coinciden con los tiempos históricos, se caracterizan desde el punto de vista de la flora y la fauna, por la aparición de las plantas cultivadas y de los animales domésticos. Comienza entonces el dominio del hombre sobre la Naturaleza.
Luego de esta breve revista a lo sucedido en los últimos cientos de millones de años en este escenario que es la corteza terrestre, estamos en condiciones de comprender el valor y la importancia de

ISCHIGUALASTO.

EL PERÍODO TRIÁSICO EN ISCHIGUALASTO.


Todo lo que hemos visto hasta el momento tiene sus motivos: ayudarnos a entender el Valle de la Luna. Según vimos, en el período Pérmico a fines de la Era Paleozoica o Primaria, ya recorrían la tierra numerosos reptiles y es a fines de este período cuando éstos comienzan su largo reinado indiscutido durante más de cien millones de años. Ni tienen competencia en tierra firme; no existe ningún otro tipo de animales que les dispute ni el territorio ni el alimento. Grandes extensiones de tierra estaban pobladas en esos tiempos por varias especies vegetales con frutos y semillas los que proveían una buena fuente de alimentos.
Los reptíles se dispersan y diversifican en numerosos tipos y formas distintas. Muchos millones de años después algunos llegarán a formas grotescas y tamaños gigantescos junto a otros de muy pequeñas dimensiones. Los hay terrestres, anfibios y marinos; de hábitos alimenticios necrófagos (comedores de cadáveres), herbívoros, carnívoros, etc. Y ya están presentes en ese momento los antecesores de los mamíferos: los ya nombrados reptíles mamiferoides.
Esta es quizás la mayor importancia de la fauna fósil de esta época: nos permite asistir a la primera gran variación de los animales más evolucionados del momento, sus distintos hábitos, sus ambientes y el orígen más ancestral de los primeros mamíferos de los cuales habrían de surgir, millones de años después los primates y dentro de ellos: el hombre.
El estudio de estas formas permite comprender como se ha ido desarrollando, paso a paso, esta historia.
Ahora bien: en muchas partes del mundo se han encontrado terrenos correspondientes a este período Triásico, con fósiles tanto de ambientes marinos como continentales (lagunares, terrestres, fluviales, etc.). Brasil, África del Sur, India, Unión Soviética y Argentina, entre otros, cuentan con importantes depósitos de sedimentos y rocas pertenecientes a este período, especialmente continentales. Pero en muy pocos lugares, se ha hallado una riqueza tanto en número como en variedad del tipo de la hallada en Ischigualasto.
Casi toda el área geográfica de Ischigualasto está formada por terrenos de este período Triásico. Estos están a la vista, principalmente por obra del viento, del agua y de muchos procesos geológicos acompañados todos ellos por el más importante de los factores: el tiempo. Todos en conjunto han puesto al descubierto y al alcance de la mano del hombre estos testimonios de la vida en el pasado.
Hoy podemos resumir los hechos de la siguiente manera: en los tiempos Triásicos (época en la que transcurre gran parte de nuestra historia), la zona fue como un vergel con abundantes lluvias, vegetación frondosa y numerosa y variada fauna. En estos tiempos la calma es interrumpida por algunos sucesos geológicos. En las capas más antiguas, la presencia de rocas de orígen volcánico nos habla de una intensa actividad de este tipo, aunque ubicada a muchos kilómetros de distancia. Esto es posible de saber por los componentes de las rocas. Al mismo tiempo se producen lentos movimientos geológicos de ascenso y aumenta la depositación de sedimentos provenientes de las zonas vecinas más elevadas. Varios millones de años después se incrementan los movimientos geológicos predominando a partir de ese momento, la erosión (desgaste), durante un tiempo muy prolongado.
Mientras tanto el clima iba cambiando muy lentamente. La humedad disminuía y la región se fue convirtiendo, primero en una llanura surcada por algunos ríos y luego en un “desierto”.
Grandes mantos de arena fueron depositándose en la zona. La mayoría de los sedimentos que cubren la región, provienen de las zonas elevadas que la rodeaban y la rodean aún hoy.
A fines de la era Mesozoica y comienzos de la Era Cenozoia, (ver cuadro), es decir, hace unos 70 millones de años, los movimientos que provocaron el surgimiento y elevación de la Cordillera de los Andes, influyen sobre la zona provocando fracturas y deslizamiento de las masas rocosas y sedimentos unos sobre otros. Estos movimientos, como todos los procesos geológicos, son muy lentos, algo así como un milímetro por año, aunque a veces tienen algunas oscilaciones bruscas.
Sobre este relieve fracturado, comienzan a depositarse lentamente nuevos sedimentos más modernos y, sobre toda el área, el trabajo constante del agua, el viento, la fuerza de gravedad, la temperatura, etc., comienzan a labrar el nuevo paisaje: el que hoy tenemos a la vista. Este proceso continúa hoy y continuará siempre. Nuevos paisajes suceden a los viejos; de esta manera la superficie de la tierra constantemente modificada, aunque en una forma tan lenta que es imperceptible para el hombre. Es por eso que muchos hombres creen que los paisajes son inmutables.

DIVISIONES GEOLÓGICAS DE ISCHIGUALASTO.

Los terrenos de Ischigualasto están constituidos por varias formaciones geológicas, de las cuales se destacan cuatro por sus características especiales y de ellas, tres son las más importantes en el Valle de la Luna.
Debemos aclarar que la palabra “formación” en geología se utiliza para denominar un conjunto de rocas o terrenos con características similares y que necesariamente representan un mismo tiempo geológico.
Las cuatro formaciones que hemos mencionado como las más importantes de Ischigualasto, son las siguientes.
1º. Formación Ischichuca.
2º. Formación de Los Rastros.
3º. Formación Ischigualasto.
4º. Formación Los Colorados.
La primera es la más antigua de esta serie y la última es la más moderna. Cada una representa un tiempo y contiene fósiles correspondientes al mismo.
En total se trata de una serie de terrenos dispuestos uno encima del otro y cada uno a su vez con características particulares. De ellos, los correspondientes a la Formación Ischichuca no son visibles por ahora al visitante común, pues afloran en el área noroeste y no aparecen en la zona del recorrido turístico. Pero las otras tres formaciones sí están presentes y muy bien representadas tanto en terrenos como en fósiles.

Veamos rápidamente cada una de ellas:

Formación de Los Rastros: Representa la parte superior del Triásico medio. Está formada por rocas de coloraciones verdosas, pardas, negruzcas, grises, etc., dispuestas en capas de distinto espesor unas sobre otras. En algunos lugares se intercalan capas de carbón de origen vegetal que hasta hace poco tiempo fueron explotadas en varias minas. Estas capas de carbón representan los restos de antiguas vegetaciones en zonas de lagunas y pantanos. Las rocas de esta formación contienen numerosos restos de plantas fósiles en una abundancia pocas veces vista. De animales, solo se han hallado unos pocos restos de anfibios y otros no muy completos y todavía poco estudiados.
La característica de las rocas, la existencia de las capas de carbón y los fósiles hallados, nos permiten decir que el clima de la época en que se formaron estos depósitos, era de tipo tropical con elevadas temperaturas y abundantes lluvias. El ambiente era de tipo pantanoso con algunas lagunas rodeadas de abundante vegetación. Una de las curiosas formas talladas por el viento y el agua en esta formación, es el conocido “Submarino” que se destaca sobre el paisaje con su forma de nave con sus dos torretas.
En el “Gusano” , otra de las curiosas formas presentes, es posible observar en su base, una serie muy grande de capas de pequeño espesor y de distintos colores conteniendo restos de plantas fósiles comúnmente llamadas “Helechos” (Por su parecido con los helechos actuales). Se trata del fondo de una antigua laguna en cuyo seno se iban depositando estos restos de plantas las que poco a poco fueron cubiertas por nuevos sedimentos pudiendo así conservarse hasta el presente en forma de fósiles.
También es posible observar en este sector las mencionadas capas carbonosas. Los últimos dos o tres metros, en la parte más alta del Gusano, están formados por una roca arenosa llamada arenisca por los geólogos, muy compacta y totalmente desprovista de fósiles. Se trata de antiguas arenas depositadas por el viento donde las lagunas ya habían desaparecido.
Estamos entonces en presencia de un cambio de clima sobre el que hablaremos más adelante.
El paisaje actual en los terrenos de esta Formación, está en su mayor parte quebrado por una serie de vallecitos y hondanadas, cubiertos por una vegetación de zona árida y coronados por pequeños cerros y mogotes donde se destacan los cactus de hasta cuatro metros de altura. Esta zona es una de las predilectas por el puma, ya que en ella habitan numerosos grupos de guanacos y vizcachas de la sierra.

Formación Ischigualasto. Los terrenos de esta Formación se inician con las areniscas ya mencionadas y que se ubican por encima de la Formación Los Rastros, obra del viento y del descenso de la humedad. Mantos de estas areniscas, de dos y tres metros de espesor, se notan a simple vista y muchas veces con caprichosas formas geométricas.
El clima iba cambiando lentamente y una fauna y una vegetación algo distinta se asentaba en la zona. A esta flora muy especializada llamada por los paleontólogos “Flora de Dicroidium”, se le asigna una particular importancia. Son las primeras plantas con verdaderas semillas, las que prevén una abundante fuente de vitaminas y proteínas a las especies animales que se alimentan de ella.
Los terrenos de la Formación Ischigualasto ocupan actualmente la parte central del valle y en ella se observan la mayoría de las curiosas formas rocosas que junto a los fósiles en ella han contribuido a la fama del lugar. La coloración de sus rocas y terrenos sueltos es algo distinta a la de la Formación Los Rastros, predominando las coloraciones y grises y verdosas con manchas violáceas y parduzcas que suelen presentarse en bandas. El relieve es en general mas bajo, suave y ondulado con pequeñas elevaciones. Los cursos de agua han tallado numerosas quebradillas a lo largo de las cuales crece a veces una tupida vegetación donde se destacan retamos y algarrobos.
Dentro de esta Formación se destaca el Valle Pintado, uno de los paisajes más hermosos del lugar y el que recuerda el parecido con un paisaje lunar.
La Lámpara de Aladino (que fuere destruida por erosión del viento y el agua, hace ya unos años), la Gallina Echada, El Loro, El Hongo , etc., son algunas de las formas talladas en las rocas que constituyen esta formación geológica.
Es precisamente de la Formación Ischigualasto de donde se ha extraído la mayoría de los fósiles de esta región. Una Extraordinaria y variada fauna de reptiles han aportado estos terrenos y su estudio ha permitido un importante avance en el conocimiento de la historia de la vida. Entre estos restos se destacan Los Cinodontes , cuya importancia radica en la presencia de características tanto de reptil como de mamíferos, razón por la cual han recibido el nombre, junto con otras especies, de Reptiles mamiferoides. Se han hallado también en esta área numerosos restos tanto de reptiles carnívoros como herbívoros, algunas de ellas de gran tamaño como el Saurosuchus Galilei (4,50 de longitud y 1,40 de altura), armado de poderosa dentadura que no deja dudas sobre su dieta carnívora. También se han hallado restos de reptiles muy parecidos a los cocodrilos actuales y numerosas otras especies.
Una colección de reconstrucciones de estas piezas realizada en escala natural se encuentra en el Instituto y Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de San Juan, siendo por ello la única institución que posee una colección completa de la fauna fósil de Ischigualasto.
Además de estos fósiles de reptiles se han hallado en esta Formación numerosos restos de grandes árboles “petrificados” los que pueden ser observados a simple vista en el lugar llamado “Bosque Petrificado”, ubicado dentro del circuito turístico. Tal cual lo expresamos antes, en los tiempos en que se depositaron los terrenos que corresponden a la Formación de Los Rastros. Muchos pantanos se han secado, pero persisten todavía temperaturas tropicales aunque las precipitaciones son más escasas.
Numerosas lagunas salpicaban el paisaje. Las características y la variedad de la fauna y flora fósil hallada, así lo indican. También apoyan esta afirmación las evidencias geológicas.
Hacia fines del período Triásico, se acentúa la variación del clima. Nos aproximamos al techo de la Formación Ischigualasto y entramos de lleno en la última de las formaciones presentes.
Formación Los Colorados. Debe su nombre al hecho de estar representada por areniscas de color rojo intenso con tonalidades que van del morado oscuro al rosa pálido, variando también con la hora del día, el lugar de donde se las observe, etc.
Vista desde el valle se presenta en forma de imponentes y hermosas barrancas de 100 a 200 metros de altura formando el límite norte del valle. Estas barrancas se continúan en suave pendiente hacia la Provincia de La Rioja constituyendo la zona de Talampaya de gran valor paisajistico y paleontológico.
De estas barrancas coloradas se desprenden por millones pequeñas esferas llamadas por los geólogos, “concreciones” que continúan su redondeamiento al rodar por las pendientes y, al ser arrastradas por los cursos de agua tapizando extensas superficies del valle.
El color de estos terrenos, sus características geológicas y las faunas y floras fósiles en ellos halladas, nos permiten decir que el clima de esta época es de tipo árido - semidesertico con escasas lluvias y fuertes vientos.
Numerosos restos de reptiles de características más evolucionadas que los anteriores, han sido hallados y extraídos de estos terrenos. Se destacan formas de gran tamaño y de gran valor paleontológico.
El viento suele acarrear grandes cantidades de arenas rojizas que se depositan en las zonas más bajas, sobre la Formación Ischigualasto, confundiéndose con ella.
Es muy fácil distinguir las corrientes de agua que provienen de estas barrancas coloradas pues los cauces secos presentan ese color a diferencia de los ríos y arroyos que provienen de las otras zonas, los que presentan coloraciones grises a verdosas.
De esta Formación, Los Colorados, es la más moderna de las formaciones de edad Triásica que se encuentra en la zona turística. Con ella culmina una etapa de la historia de estas regiones. Aunque todavía faltarán unos 200 millones de años para llegar a los tiempos actuales.

TESTIMONIOS CULTURALES.

En varios lugares de Ischigualasto se han hallado evidencias de la presencia del hombre desde tiempos muy antiguos.
Se puede dividir en tres grandes etapas la presencia del hombre en estos parajes:
1º. Hasta la llegada de los Españoles.
Inscripciones y dibujos en las rocas (pinturas y petroglifos), puntas de flecha y otros elementos de piedra han sido hallados en diversos sitios. Si bien estas evidencias no han sido estudiadas aún en forma detenida, se supone que sean restos de antiguas escrituras ágrafas, cazadoras-recolectoras y de una antigüedad de unos 1.200-1.400 años. No se han hallado sin embargo restos de utensilios domésticos o construcciones. Es un capítulo que aún espera su estudio por parte de la Arqueología y especialistas, pero que aún así, amplía el valor de eta zona.
2º. Desde el año 1550 hasta 1970.
Los españoles no solo introducen plantas y animales de otras regiones, sino también prácticas de explotación de la tierra y otras pautas culturales totalmente distintas.
Con la fundación de la Villa de San Agustín de Valle Fértil y San José de Jáchal en 1782, se produce un lento avance del hombre hacia estas zonas especialmente mediante el traslado de ganado en pié desde las zonas centrales del país. Esta ruta que atravesaba el área de Ischigualasto, conducía a los valles cordilleranos donde se esperaba el engorde del ganado para luego ser trasladado a Chile donde eran finalmente consumidos por las grandes concentraciones humanas que trabajaban en las minas de salitre. Estos arreos, que solían llegar a las cien mil cabezas y aún más, han dejado una serie de testimonios su paso todavía visibles: pequeños refugios, aleros construidos con gruesos árboles, marcas de ganado en las rocas, etc. Aún hoy se puede observar desde las alturas la llamada por los lugareños “ruta de los arrieros”. El último de estos arreos se habría realizado en 1916.
En 1920 y 1954 se explotaron en el lugar algunas minas de carbón y una de ellas, la Mina de Los Rastros, aún conserva las construcciones donde se efectuaban las labores y habitaban los mineros.
3º. Desde 1971 a la fecha.
En 1971 se declara a la zona Parque Provincial y se incrementa el flujo turístico. Esto trae consigo el asentamiento de numerosas construcciones y obras de infraestructura que, bien controladas, no pueden de ninguna manera alterar el equilibrio ecológico de la zona.

PARQUE PROVINCIAL ISCHIGUALASTO.

Con la creación del Parque Provincial Ischigualasto se ha dado un importante paso en el reguardo de esta reserva, de gran valor tanto paisajístico como natural y científico. Por la ley provincial Nº 3511, le compete al Instituto y Museo de ciencias Naturales de la Universidad de San Juan, la custodia del yacimiento paleontológico y de todos los aspectos referidos a la preservación del área natural.
Una de las más importantes y valiosas disposiciones legales incorporadas, es aquella que prohibe la caza en forma total y absoluta dentro de los límites del Parque. Esta norma ha posibilitado en solo pocos años, la recuperación de gran parte de la fauna silvestre y es de suponer que en pocos años más, esta zona logrará su total recuperación ecológica luego de tantos años de vandalismo oficial y privado, siendo posible entonces proceder al estudio de poblaciones silvestres en condiciones naturales.

CENTRO DE INTERPRETACIÓN ISCHIGUALASTO R. CEI.

A partir de 1978 el Instituto y Museo de ciencias Naturales de la Universidad Nacional de San Juan, inició el montaje de este Centro de Interpretación o Museo de Ischigualasto. Este, de crecimiento lento, pero constante, constituye el Primer Museo Paleontológico de la República Argentina ubicado en el yacimiento que lo origina y que lo nutre. Es una pequeña parte de la herencia cultural que esta generación consolida para enriquecimiento de las generaciones venideras. Protejámoslo.
Restos fósiles de uno de los elementos florísticos más comunes en Ischigualasto. Muy parecidos a los helechos actuales, el extraordinario grado de conservación en que se encuentra, permite estudiar los más pequeños detalles de su anatomía contribuyendo de esta manera a un mayor conocimiento de las floras del pasado.

EORAPTOR LUNENSIS Y HERRERA SAURUS ISCHIGUALASTENSIS .


Son los primeros y más primitivos dinosaurios conocidos en el mundo, antecesores del Tiranosaurus Rex y de las aves.
Vivieron 228 millones de años, eran activos cazadores contemporáneamente a estos, una intensa actividad volcánica (alejada del valle) depositaba capas de cenizas, que son las que nos han permitido conocer la edad de nuestros dinosaurios.
El Herrera Saurus Ischigualastensis recibe el nombre gracias al descubrimiento realizado por un vaqueano de apellido Herrera, que habitaba en el pueblo de Baldecitos, departamento de Valle Fértil, Provincia de San Juan. Este hombre Herrera era un conocedor piedra por piedra de Ischigualasto, hasta que un día descubre que había unas rocas que eran totalmente diferentes a las demás (restos fósiles). Le llama profundamente la atención y se traslada hacia la Ciudad de La Rioja, ya que geográficamente le quedaba más cerca que la Ciudad de San Juan. Desde La Rioja se informa a la Universidad de La Plata, quien manda sus científicos para que observen el hallazgo.
Luego de varios estudios realizados por Paleontólogos y Geólogos de esa universidad se descubre que esa roca extraña que había encontrado Don Herrera, era uno de los dinosaurios más antiguos que se halló sobre la tierra, perteneciente al período Triásico. Recibiendo entonces su nombre “HERRERA SAURUS ISCHIGUALASTENSIS.
Luego se pudo comprobar que el Eoraptor Lunensis fue el dinosaurio más antiguo descubierto hasta la época.

CINODONTE .

Perteneciente al género de los exaeretodon. Se los considera antecesor de los mamíferos. Hábito: herbívoro.

SCAPHONIX SANJUANENSIS .

Hábito: herbívoro. Edad: 230 millones de años.

Todos proceden de ISCHIGUALASTO - VALLE DE LA LUNA - SAN JUAN.

CONCLUSIONES.

He pasado una rápida revista a las principales características de esta zona. Ha sido en muy ligero recorrido a través del tiempo con el objetivo de proporcionar una idea sobre el lugar, su valor e importancia, tanto turística como científica y cultural. Muchos secretos debe encerrar aún esta región, de la cual el turista solo recorre uno de los sectores más representativos. Suficiente tal vez para recoger visualmente el paisaje y sus riquezas.
Tanto al geólogo como al paleontólogo le queda aún mucha tarea por delante. Las piezas vitales para la reconstrucción de ese rompecabezas que es la historia de la vida sobre la tierra, se extraen, se reconstruyen y se depositan en custodia y con fines de estudio en las instituciones adecuadas: los Museos de Ciencias Naturales e instituciones dedicadas al estudio de la Naturaleza. A ellos les cabe de ahí en más responsabilidad de velar por estas riquezas.
Numerosas piezas provenientes de Ischigualasto se encuentran depositadas en los Museos de Tucumán, La Plata, Buenos Aires y San Juan, además de otras que se hallan en algunos museos de los Estados Unidos de Norteamérica, Francia. Y hoy en nuestro Museo Paleontológico de Salto contamos con un cráneo fósil de un Herrera Saurus.
En tiempos como los actuales donde la desaprensión del hombre respecto a la naturaleza ha motivado incontables daños, muchos de ellos ya irreparables, es conveniente insistir sobre el valor de los recursos naturales, sobre la importancia de las áreas declaradas en reserva, etc., etc.
Dentro de pocas generaciones estas áreas serán verdaderas islas en medio del “progreso”. Estas islas permitirán el estudio en ambientes naturales, de las únicas fuentes naturales de proteína y vitaminas que el hombre necesita como condición indispensable para su supervivencia: la flora y la fauna.
Es necesario educar a las sucesivas generaciones sobre lo que significa el esfuerzo de la comunidad a través del Estado y las instituciones encargadas de estas tareas de vital importancia.
Para combatir la depredación indiscriminada es necesario enseñar.

ENSEÑAR QUE:

• Zonas como Ischigualasto constituyen parte del patrimonio natural y cultural de todos, sin excepción.
• Que la prohibición de actividades tales como la caza y la tala de especies vegetales en estas zonas, no es el producto de un ligero estudio ni el capricho de algún funcionario, sino que es el resultado de numerosas experiencias en bien de la comunidad.
• Que la sustracción de piezas fósiles, hecho lamentablemente común, no es solo un delito legal sino también moral, pues se está privando de su conocimiento y estudio a la comunidad y a quienes están capacitados para hacerlo.
• Que la más ligera modificación del área debe ser el resultado de profundos estudios que contemplen todos los aspectos, pues la mayoría de los cambios suelen ser irreversibles.
• Que algunos de estos lugares son únicos en el mundo o comparten este privilegio con unos pocos sitios en otros continentes.

QUE ES DEBER DE TODOS PRESERVAR ESTOS SITIOS, EVITAR SU DESTRUCCIÓN Y POSIBILITAR DE ESTA MANERA QUE LAS GENERACIONES VENIDERAS PUEDAN LEER E INTERPRETAR LA HISTORIA DE LA VIDA QUE LA NATURALEZA HA ESCRITO Y ESCRIBE PARA TODA LA HUMANIDAD.


NOTAS FINALES.

Este trabajo ha sido realizado mediante información suministrada por EN.PRO.TUR. (Ente Provincial de Turismo) de la Ciudad de San Juan, Srta. Vanesa Vega; y de San Agustín del Valle Fértil Sr. Américo Cortez. Hermanos Orelo habitantes de Valle Fértil. Sr. Marcelo Veráez, Guía turística del Valle de la Luna. Sres. Dante Herrera y Ramiro Cusirak, Propietarios del Restaurant de Valle de la Luna. Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de San Juan, testimonios de sus Paleontólogos, folletos y bibliografías consultadas en el lugar. Todas las fotos fueron sacadas durante mi visita a estos lugares.
Mi motivación es simplemente: 1) dar difusión de uno de los lugares más maravillosos del mundo, además del yacimiento paleontológico de características únicas por encontrarse allí la más importante secuencia de sedimentos del Período Triásico de la Era Mesozoica y gran cantidad de restos fósiles de los seres que habitaron nuestro planeta en aquellos tiempos, y que por fortuna se encuentra en nuestro país.
2) Colaborar de manera desinteresada con el Museo Paleontológico de Salto, que realmente al concurrir me pareció de una importancia trascendental saber que Salto tiene tanta riqueza natural, cultural y paleontológica, que espero todos sus habitantes (especialmente los jóvenes) conozcan y difundan.